miércoles, 15 de julio de 2015

el ventano




el ventano


Posted: 14 Jul 2015 11:33 PM PDT




La Asociación Murciana de Profesores de Latín y Griego (Amuprolag) realizó un vídeo en el I.E.S. Ingeniero de la Cierva de Murcia con la idea de resaltar el inmenso legado que los antiguos griegos han dejado en España. El trabajo, que ha superado el medio millón de visitas desde su elaboración a principios de 2013, es un hermoso homenaje a un pueblo al que la Europa del dinero quiere humillar.

Por el alfabeto, por la maratón, por la tecnología, por Arquímedes, por la gimnasia, por la broncoscopia, por la democracia, por el Partenón, por la poesía, por la anatomía, por Pitágoras, por la gramática, por la armonía, por la radiografía, por la mecánica, por Fidias, por los capiteles, por la hipérbole, por Homero, por Troya, por Esparta, por la tragedia... ¡Gracias Grecia!






Posted: 14 Jul 2015 10:57 PM PDT

Sin maquillajes, sin circunloquios, sin retóricas, sin evasivas, sin coartadas... El exministro de Finanzas griego Yanis Varoufakis habla en esta entrevista sobre el oscuro funcionamiento que encontró en la eurozona, la falta de escrúpulos democráticos de algunos de los personajes que la frecuentan o de la mezquindad de los países más endeudados...




¿Qué tal está después de dimitir? Me encuentro muy bien, sin esa vida enloquecida, absolutamente inhumana, durmiendo dos horas al día durante cinco meses, con la presión de negociar una postura que me resultaba difícil de defender. Había muchas cosas interesantes, pero también, al estar dentro, se confirmaron mis peores temores. La total falta de escrúpulos democráticos de los supuestos defensores de la democracia europea. Saber que nuestro análisis y el de ellos era el mismo y que, al mismo tiempo, nos miraban de frente y nos decían: 'Tenéis razón, pero os vamos a aplastar de todas formas'.

Usted ha dicho que los acreedores no le soportaban "porque en el eurogrupo intento hablar de economía, que es algo que no hace nadie". No es que sentara mal, es que se negaban por completo a debatir argumentos económicos. Era plantear un argumento que te habías preparado mucho para asegurar su coherencia lógica y encontrarte con miradas en blanco. Como si no hubieras hablado. Y eso resulta llamativo para alguien acostumbrado al debate académico, en el que la otra parte siempre responde.

Cuando llegó usted, a principios de febrero, no habría una postura unificada... Había varios que simpatizaban con nosotros a nivel personal, a puerta cerrada, sobre todo representantes del FMI. Pero dentro del eurogrupo, aparte de unas cuantas palabras amables, nada. [El ministro alemán de Finanzas, Wolfang] Schäuble siempre mantuvo la misma actitud: 'El programa no se discute, porque el Gobierno anterior lo aceptó y no vamos a cambiar por una elección. Con 19 países, siempre hay alguna elección pendiente y, si cada vez cambiáramos las cosas, los contratos entre nosotros no tendrían ningún valor'. Entonces tuve que responder que quizá no habría que celebrar elecciones en los países endeudados, y nadie me respondió, un silencio que solo puedo interpretar como que les parecía buena idea pero difícil de llevar a la práctica. Así que el que no firmara se quedaría fuera.

¿Y Merkel? No tenía ninguna relación con ella, porque los ministros de Finanzas hablan con sus homólogos, y el primer ministro es el que habla con la canciller. Me da la impresión de que ella era muy distinta. Intentaba tranquilizar a Tsipras, mientras que yo no oía nada similar ni del jefe del eurogrupo ni de Schäuble, que eran mucho más tajantes. Desde el principio [a principios de febrero].

¿Y entonces por qué aguantó hasta el verano? Porque no tenía alternativa. Nuestro Gobierno tenía el encargo de negociar, de crear el espacio y el tiempo para llegar a un acuerdo. No de pelearnos con los acreedores... La negociación fue interminable porque la otra parte se negaba a hacer concesiones. Insistían en un acuerdo global, es decir, en hablar de todo, que, en mi opinión, equivale a no querer hablar de nada. No hacían ninguna propuesta. Por ejemplo, con el IVA. Después de pedirnos que les diéramos todos los datos de las empresas estatales, que rellenáramos infinitos cuestionarios y presentáramos nuestras ideas, antes de poder negociar un acuerdo, cambiaban de tema y empezaban a hablar, por ejemplo, de privatizaciones. Les presentábamos nuestra propuesta, la rechazaban y pasaban a hablar de las pensiones, o del mercado de trabajo, y así sucesivamente.

Yo pensé desde el principio que nuestro país estaba muy mal, que sin duda debíamos implantar reformas. Como era urgente y había muchas presiones, le decía todo el tiempo a la troika que nos pusiéramos de acuerdo en tres o cuatro reformas importantes e inmediatas para que el BCE relajara las restricciones de dinero. Entonces aprobaríamos las reformas en el Parlamento y seguiríamos negociando. Pero ellos querían todo desde el primer momento. Dijeron que, si aprobábamos cualquier ley, lo considerarían una acción hostil y filtrarían a la prensa que estábamos haciéndoles perder tiempo. Era una auténtica trampa. Hasta que el FMI, cuando estábamos ya casi sin dinero, presentó unas reformas que eran imposibles de aceptar.

¿Intentaron colaborar con otros países endeudados? No, porque dejaron muy claro desde el principio que era nuestros peores enemigos, sobre todo si lográbamos un acuerdo más favorable para Grecia que les dejara en mal lugar ante sus propios ciudadanos.

¿Y con partidos simpatizantes, como Podemos? La verdad es que no. Siempre hemos tenido buena relación con ellos, pero no podían hacer nada, no tenían voz en el eurogrupo y, de hecho, cuanto más hablaban en favor de nosotros, más hostil se mostraba el ministro de Economía español.

¿Cuál es el mayor fallo del funcionamiento del eurogrupo? El problema es que es un grupo sin existencia legalmente reconocida, sin un tratado que lo sustente, pero con el máximo poder para decidir sobre las vidas de los europeos. No responde ante nadie, no hay actas de las reuniones, y es confidencial. De modo que ningún ciudadano se entera nunca de lo que se discute. A pesar de que son decisiones casi de vida o muerte.

¿Y el grupo está controlado por las actitudes alemanas? No por las actitudes, sino por el ministro de Finanzas de Alemania. Es una orquesta muy afinada, dirigida por él. A veces, la orquesta desafina, pero él se encarga de que vuelva al redil.

¿No hay ningún poder alternativo, por ejemplo el francés? El ministro francés es el único que se ha apartado de la línea alemana, pero de forma muy sutil, con lenguaje juicioso y sin oponerse del todo. Y al final, cuando Schäuble reaccionaba y marcaba la postura oficial, el ministro francés siempre acababa por aceptarla.

En su ensayo de 2013 sobre Marx decía que una salida de Grecia, Portugal o Italia de la eurozona produciría la fragmentación del capitalismo europeo, e insinuaba que esa situación no beneficiaría a la izquierda progresista sino más bien a los nazis de Amanecer Dorado, los diversos neofascistas y xenófobos europeos. ¿Sigue pensando que un Grexit ayudaría sin remedio a Amanecer Dorado? No me gustan las versiones deterministas de la historia. Syriza se ha convertido en una fuerza muy dominante. Si consiguiéramos arreglar la situación y tener una salida [del euro] digna, el resultado podría ser otro. Pero dudo de que seamos capaces, porque para gestionar el desplome de una unión monetaria hace falta mucha pericia, y no estoy seguro de que en Grecia la tengamos sin ayuda externa

La idea de la salida debe de haberle rondado desde el primer día... Por supuesto.

¿Se prepararon para ello? Sí y no. Teníamos un pequeño grupo, un gabinete de guerra dentro del ministerio, unas cinco personas para preparar sobre el papel todo lo que habría que hacer. Pero una cosa es hacerlo en teoría y otra preparar al país.

Y en sus últimas semanas, ¿sintió que se dirigían hacia esa decisión? Mi opinión era que debíamos tener mucho cuidado para no activarla. No quería que se convirtiera en una profecía autocumplida. Pero también pensaba que, en cuanto el eurogrupo cerrase los bancos, deberíamos impulsar el proceso.

Es decir, había dos opciones, una salida inmediata o imprimir pagarés y hacerse con el control del Banco de Grecia, que quizá podría haber precipitado la salida. Claro, nunca pensé que debíamos abandonar directamente la moneda. Mi postura era que, si cerraban los bancos, que era una medida increíblemente fuerte y agresiva, deberíamos responder en la misma medida pero sin cruzar el punto de no retorno. Deberíamos emitir nuestros propios pagarés o anunciar la emisión de nuestra propia liquidez en euros, recortar los bonos griegos de 2012 que tenía el BCE o al menos anunciar nuestra intención de hacerlo, y hacernos con el control del Banco de Grecia. Eran mis tres medidas en caso de que el BCE cerrase nuestros bancos.

Advertí a mis colegas de que iba a pasar, para obligarnos a aceptar un acuerdo humillante. Pero, cuando llegó el momento --ante la incredulidad de muchos de ellos--, mi propuesta fue rechazada. Solo me apoyó otro ministro. Me ordenaron cerrar los bancos de acuerdo con el BCE y el Banco de Grecia y, aunque estaba en contra, lo hice porque acepto las decisiones colectivas.

Entonces se celebró el referéndum, que nos dio nuevo impulso y nos habría permitido tomar esas medidas, pero esa misma noche el gobierno decidió que el restallante 'No' del pueblo no iba a dinamizar nuestra respuesta, sino que iba a servir para hacer concesiones importantes: nuestro primer ministro se reuniría con los líderes políticos e iba a aceptar que, ocurriera lo que ocurriera, nunca nos mostraríamos agresivos. En definitiva, nos habíamos rendido. Dejamos de negociar.

¿Qué relación tiene con Alexis Tsipras? Le conozco desde finales de 2010; en esa época yo era un destacado crítico del gobierno, pese a haberlo apoyado anteriormente. Tenía amistad con la familia Papandreu --sigo teniéndola--, pero llamó la atención que un antiguo asesor dijera que estábamos negando la existencia de la bancarrota y tratando de ocultarla con nuevos préstamos insostenibles. Tsipras era un líder muy joven que quería entender lo que estaba pasando y construir su posición.

¿Recuerda su primer encuentro? Sí. A finales de 2010, en una cafetería. Estábamos tres, y recuerdo que no tenía muy clara su opinión sobre el dracma frente al euro, las causas de la crisis, y yo en cambio tenía opiniones muy firmes. Iniciamos un diálogo que se prolongó durante años, y creo que pude influir en su posición.

¿Qué siente ahora, después de cuatro años y medio, al no estar ya a su lado? No lo siento así, seguimos estando muy próximos. Ha sido una despedida muy amistosa. Nunca tuvimos un conflicto entre nosotros. Y también tengo muy buena relación con Euclides Tsakalotos [el nuevo ministro de Finanzas].

¿Ha hablado con ellos esta semana? Con Tsipras no, pero con Euclides sí, es un buen amigo, y no envidio en absoluto su situación [risa irónica].

¿Le sorprendería que dimitiera Tsipras? Ya no me sorprende nada, nuestra eurozona es un lugar incómodo para las personas decentes. Tampoco me sorprendería que se quede y acepte un pésimo acuerdo. Comprendo que se siente obligado con los que nos han apoyado y no quiere que nuestro país se convierta en un Estado fallido. Pero no voy a cambiar mi opinión, la misma desde 2010, de que Grecia debe dejar de aplazar y fingir, debemos dejar de pedir nuevos préstamos y fingir que hemos resuelto el problema, cuando no es verdad; cuando nuestra deuda es todavía menos sostenible con nuevas medidas de austeridad que hunden aún más la economía y el peso recae cada vez más sobre los que no tienen nada, con la inevitable crisis humanitaria. No estoy dispuesto a aceptarlo. Que no cuenten conmigo.


Entrevista realizada a Varoufakis en www.newstatesman.com tras su dimisión como ministro de Financias y antes de que su país firmara el pacto con la troika.

Fuente


Posted: 14 Jul 2015 10:00 PM PDT


Pablo Casado, el nuevo charlatán del PP


Al PP le han pillado robando y mintiendo, así que ha optado por cambiar de logotipo. Es, con mucho, la mayor medida regenerativa en la historia de este partido.

Alguien suspicaz podría preguntarse qué va a mejorar a partir de ahora. Por qué un partido que lleva birlando de manera más o menos descarada durante la friolera de seis logotipos va a dejar de hacerlo precisamente con éste. La clave nos la dio la siempre lúcida mente de Pablo Casado: todo radica en el flat design.

"Yo no me he querido meter en technicalities", aseguró el conservador efebo demostrando que, además de planta, tiene idiomas, "pero este logotipo es verdad que va en la línea de Apple. Lo que Apple llama flat design".

Resulta admirable la entrega con que el Partido Popular está luchando contra sus escándalos de corrupción. Cuando se supo que manejaban cash de dudosa procedencia desde el albor mismo de la democracia, ellos se quitaron la americana, que siempre da un look fresco y desenfadado, la clase de estilo que, como es sabido, solo las personas honradas exhiben. Luego, cuando las encuestas auparon a Podemos, los populares no dudaron un segundo en quitarse también la camisa y remangarse hasta la mitad aproximada del antebrazo.

Desde entonces, los populares se han ido remangando cada vez más, en una alocada competición por enseñar más brazo que los socialistas y los marxistas filogriegos. Se trata de demostrar que uno es más persona normal que los de enfrente, y esa virtud, hoy por hoy, radica en la zona del codo.

"¡Remangaos hasta que se os corte la circulación!", debió de gritar Pedro Arriola por los pasillos de Génova, cual entrenador de gladiadores. "¡Si España quiere brazo, le daremos sobaco!"

De haber salido Tsipras triunfante de su pulso con los acreedores, el PP se habría visto obligado a dar un paso más allá y lanzarse sin red a las camisetas de algodón, tipo Varufakis, y quién sabe si también a las chanclas. No descartemos que, en los largos meses que restan hasta las generales, y en función de los datos que arrojen las encuestas, el PP se comprometa aún más con la transparencia en forma de bermudas. Dependerá, en buena medida, de lo que Pablo Iglesias y los suyos tengan planchado ese día.

Una cosa parece segura: el logo del PP ya no puede ser más plano. El encefalograma de sus líderes, tampoco.


José A. Pérez (Fuente)


Posted: 14 Jul 2015 12:28 PM PDT




Sin placas, sin matrículas, sin señales apropiadas, ocupando los dos carriles de una carretera provincial, con el peine instalado en la máquina... y tumbando las señales de tráfico que encontraba a su paso en su fastuoso viaje rural por tierras de Cuenca.

Así iba un agricultor con su cosechadora el pasado día 7, entre Parra de las Vegas y Almodóvar del Pinar, en busca de un campo de cereal que llevarse al cuerpo. Los ocupantes de un turismo grabaron su 'recolección' y el vídeo ha servido para que la Guardia Civil haya identificado al conductor, un tipo de 41 años al que le puede caer una buena multa por conducir de forma temeraria, daños en la vía pública y alterar la señalización.






Posted: 14 Jul 2015 08:48 AM PDT




El Ayuntamiento de A Coruña ha iniciado el expediente de extinción anticipada del contrato y suspensión de la Feria Taurina de la capital gallega, tal y como había prometido durante la campaña electoral la Marea Atlántica, que gobierna en minoría este municipio. La suspensión podría suponer un ahorro de hasta 50.000 euros para la ciudad.

El gobierno del alcalde Xulio Ferreiro ha basado en el "interés público" la decisión de suspender el evento, argumentando que rescindir el contrato con la empresa promotora "le va a salir más barato a la ciudad" que mantener esa actividad. "Los cálculos son diversos, pero pensamos que para el Ayuntamiento, la Feria Taurina supone un desembolso aproximado de unos 60.000 euros, de los que esperamos ahorrar 50.000", ha afirmado el regidor.

En los próximos días, el Ayuntamiento de A Coruña buscará un acuerdo con la empresa promotora sobre la indemnización que le corresponde por la suspensión de los actos. El alcalde recordó que existen encuestas que aseguran que la mayoría de la ciudadanía coruñesa está en contra de la Feria Taurina. "El año pasado había más gente manifestándose en contra de las corridas de toros que como público", ha afirmado.

"Pero esa percepción no la dicen sólo los sondeos, también la escasa afluencia que tiene la feria en los últimos años, con un aforo siempre por debajo de lo razonable", agregó. Ferrreiro admitió que el consistorio carece de capacidad para prohibir las corridas de toros "si se hacen de forma privada", pero puntualizó que sí existe capacidad local "para ceder o no el Coliseum para que acoja este tipo de espectáculos".


Fuente


Posted: 14 Jul 2015 07:42 AM PDT

No era canción protesta, sino canción de la que protestaba la autoridad, en especial la autoridad moral, que siempre actúa con coartada... Y los niños disfrutaban de lo lindo con un tipo que decía gilipollas (David Trueba)



El mundo es peor sin Javier Krahe. Este es el triste diagnóstico del día de hoy. Cuando él reinaba en los rincones marginales de la realidad, siempre existía el recurso de ir a escucharlo a un local o recordar uno de sus versos cantados a voz sin grito. Toser y cantar eran sus oficios declarados, aunque algunos quisieron ver en él un peligro mayor del que representaba. Siempre pensar por uno mismo termina por ser delito.

Si te remontas a la España en la que un personaje como Javier Krahe adquirió la limitada relevancia que le garantizó la pervivencia y la fidelidad de una parroquia de las que pocos pueden presumir, tienes que reconocer una cosa: la vida pasaba en los bares y en la tele.

En los bares, los cantantes adquirían notoriedad a cucharadas, quizá pequeñas pero nutritivas. Eran entonces las redes sociales cuatro mesas mal orientadas y un garito sin ventilar, donde se fumaba a pecho descubierto. La Aurora y luego La Mandrágora proporcionaron un hogar a Krahe y a sus amigos.

En la tele, que estaba descubriendo la libertad, antes de ser entregada a la peor fórmula de censura conocida como la medición de audiencia, aparecieron programas como los de García Tola, y ya fuera en Esta noche o Si yo fuera presidente, salía Krahe cantando sus versiones de Brassens, para quienes no conocían el original, y poco después sus propias composiciones. No era canción protesta, sino canción de la que protestaba la autoridad, en especial la autoridad moral, que siempre actúa con coartada.

Los niños, que entonces tenían 11 años, disfrutaban de lo lindo con un tipo que decía gilipollas y rimaba con los rituales más conocidos de la pena capital para afirmar que prefería la hoguera, pero era urgente protegerlos con programas especialmente pensados para ellos.

Fue en esos dos lugares, bares y tele, donde se fraguó una formación del espíritu nacional algo distinta de la recomendada, pero antes de erigirse en bandera de una nueva forma de ciudadanía, quedó reprimida mientras ganaban la primera plana los valores del Ibex y la vida sentimental de la Pantoja.

Al bar le exigieron licencias imposibles de cumplir para dejar cantar a un cualquiera, y a la tele le impusieron un fenómeno musical consistente en el concurso de talentos productivos. Se perdió el sitio, pero no la guerra. El mundo es peor sin Krahe, un cantautor con cerebro de ajedrecista. Pero peor hubiera sido que nunca se hubiera dado un paseo por aquí.


David Trueba: 'elpais.com/elpais/2015/07/13/opinion/1436783540_415173.html'


Posted: 14 Jul 2015 04:07 AM PDT



























You are subscribed to email updates from el ventano
To stop receiving these emails, you may unsubscribe now.
Email delivery powered by Google
Google Inc., 1600 Amphitheatre Parkway, Mountain View, CA 94043, United States

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada