sábado, 15 de agosto de 2015

El Placer de la Lectura





El Placer de la Lectura


Posted: 14 Aug 2015 02:41 AM PDT
portada_mujeres-y-libros_m-jose-diez_201502271000-616x1024
Con su nueva obra, 'Mujeres y libros', Stefan Bollmann quiere seguir apuntalando las ideas desarrolladas en sus dos grandes éxitos anteriores, 'Las mujeres que leen son peligrosas' y 'Las mujeres que escriben son peligrosas'. Su objetivo es llamar la atención sobre el hecho de que no solo el acceso generalizado a la cultura es esencial para la transformación democrática de una sociedad, sino que, especialmente, la lectura y la escritura han sido instrumentos fundamentales en el proceso de autoconocimiento y emancipación de la mujer.
Para Bollmann más que el estudio, minoritario, de textos teóricos, ha sido el extendido gusto por las novelas populares el que ha permitido a las ávidas lectoras tomar conciencia de su estado de indefensión, marginación o sumisión en una sociedad paternalista renuente a concederle un estatus más digno. Y eso a despecho de que las obras de ficción presentaran modelos morales y de comportamiento dirigidos a perpetuar su posición desigual. Que ciertos estamentos alertaran de los peligros de esta nueva costumbre, no podía sino certificar su conveniencia.
Siguiendo un orden cronológico, Bollmann nos acerca a una serie de hitos en la historia de la literatura que van marcando el camino hacia la toma de conciencia y la independencia de la mujer. Así, nos recuerda que 'Pamela o La virtud recompensada' de Samuel Richardson, supuso a mediados del siglo XVIII, y tras su éxito entre todo tipo de lectoras, el impulso definitivo a una forma de escribir que permitía un amplio acceso a historias próximas y reconocibles para la mayoría de mujeres.
Desde ahí el ascenso del género es imparable y no se detiene ni ante los problemas morales que suscitan algunas obras de Thomas Hardy, Lou Andreas-Salomé o Kate Chopin. Bollmann esboza sus argumentos, y el de otras narraciones que cita, sin por ello menoscabar el interés en su lectura que sus sugerentes comentarios provocan. Y al margen de la ficción, no se olvida de textos tan directos y fundamentales como la 'Vindicación de los derechos de la mujer' de Mary Wollstonecraft (la abuela de Frankenstein), que reivindicaban, a finales del siglo de las luces, una revolución en el tratamiento de la sexualidad femenina y en la educación de la mujer.
Con un estilo claro y un desarrollo minucioso no solo se abordan los textos emblemáticos o las autoras y autores imprescindibles, también se incide en personajes de ficción afectados por pasiones novelescas, como Emma Bovary, o en editoras y promotoras de la lectura como la fundadora de la parisina librería Shakespeare and Company, Sylvia Beach. Pero sobre todo no se olvida a las lectoras y el efecto explosivo que las novelas ejercían sobre ellas y que, a veces, las impulsaban a crear sus propias ficciones como autoras. Un fenómeno similar al de la fanficción cuyos productos inundan las redes, y que Bollmann trata hacia el final del texto, justo antes de darle un repaso a uno de sus derivados: el equívoco éxito de marketing 'Cincuenta sombras de Grey'.
Como ven, un recorrido muy completo que realza el influjo sedicioso de la novela en la mujer, haciéndonos casi olvidar otras causas determinantes de su tránsito hacia la emancipación, como la incorporación al mundo laboral o el uso de anticonceptivos. Y aunque debemos tener presente lo insustancial de ciertos productos dirigidos a promocionar roles y valores alienantes, el mensaje subyacente a lo largo de todo el texto es sin duda pertinente: hay que leer. Leer a toda costa.


Reseñado por Rafael Martín

Escrito por Stefan Bollmann


Nacido en 1958, Stefan Bollmann, estudió filología, teatro, historia y filosofía antes de dedicarse a la literatura. En la actualidad, es uno de los más prestigiosos especialistas en Thomas Mann y compagina sus labores de escritor con las de editor. Afincado en Múnich, Stefan Bollmann se dio a conocer al público español con Las mujeres que leen son peligrosas.

Ficha técnica


Todo comienza hace 300 años. La fiebre de la lectura alcanza a las mujeres. Los hombres se burlan, después barruntan el desastre. ¿Desencadenarán revoluciones los libros? Jane Austen considera que leer novelas hace a la mujer independiente. Madame Bovary devora literatura banal y comete adulterio. Virginia Woolf imprime sus propios libros. Marilyn Monroe lee a Joyce y se deja fotografiar así. Y hoy en día la lectora toma por asalto el centro de poder de la literatura: el fenómeno de la fanficción da la vuelta al mundo.Temperamental y con una sensibilidad extrema para vidas poco comunes, Stefan Bollmann narra en estas páginas la historia de la lectura femenina, su poder y su magia.Mujeres y libros muestra como la lectura ha cambiado la vida de las mujeres y con ello toda la sociedad.
La entrada Mujeres y libros Una pasión con consecuencias de Stefan Bollmann aparece primero en El Placer de la Lectura.

Posted: 14 Aug 2015 02:24 AM PDT
9788420645858    El viaje establece una relación con el entorno y con uno mismo que, a lo largo de la Historia (y de la Historia de la literatura en particular) ha dado lugar, sobre todo, a una forma de definición, una forma de identidad que el hombre ha cultivado como algo inexcusable para sí, y en ello nos ha legado el testimonio maravilloso de otras tierras, otras gentes de las que podemos aprender.
    El destino del hombre, en ocasiones extraordinarias, se ha trazado así: a través de los caminos, los que propician el conocimiento, tanto de lo otro, de lo distinto y distante, como de los otros, de aquellos que, siendo similares a nosotros en emociones y comportamiento, son distintos; son, ejemplarmente, nuestros complementarios. Es al gran viajero Fermor a quien se atribuye la famosa frase: "Solvitur ambulando", lo que equivale a decir: la respuesta, la solución está en el camino.
    Tal vez habiéndose adelantado en su tiempo a esta premisa tan sabia, dicen los testimonios fehacientes que Ibn Battuta, 'el tangerino' inició en junio del año 1325 su viaje. Un viaje vital en cuanto que ocupó, en esencia, su vida, y que inició "con el objeto de peregrinar a la Santa casa (La Meca) y de visitar el sepulcro del enviado de Dios, solo, sin compañero con cuya amistad solazarme ni caravana a la que adherirme, pero movido por una firme decisión en el alma"
    Tal hizo, "y me alejé de la patria como los pájaros dejan el nido" y la aventura, que había de concluir en diciembre del año 1353 habría de llevarle a lugares y culturas tan distintos como El Cairo o Granada, pero también a Palestina, Siria, Persia, China, las islas de Ceilán y las Maldivas, el Golfo Pérsico, Arabia (incluyendo La Meca) y el África oriental o Tombuctú hasta arribar a Siyilmasa, en las proximidades de Fez.
    Un extenso (en superficie) e intenso (en devoción) itinerario  por la cultura del Islam, en aquel momento una de las culturas más florecientes del mundo conocido. Por tales razones la lectura de este libro es un rico legado para los sentidos por lo minucioso de las descripciones, por el lenguaje claro y expresivo que nos aproxima a lo sentido por el viajero, y por la variada identidad de los lugares distintos por donde ha transitado.
    Así, nos habla del desierto "en el que los beduinos árabes se dedican a robar a los viajeros" y que, debido al viento simún que sopla en él en verano "mata a todos los que encuentra a su paso. Me contaron que cuando este viento mata a un hombre, al ir sus compañeros a lavar el cadáver, todos sus miembros se separan del cuerpo". Otras veces la descripción es más prosaica: "los reyes de esta país (el sultán de Ladiq) tienen la costumbre de ser humildes con los viajeros y hablarles suavemente, pero dan pocos regalos"
    Tal vez quepa señalar, una vez más, que el ánimo por el viaje le haya venido por educación paterna, pues su padre, en más de una ocasión, le había recitado (incitando con ello) los famosos versos que hablan de la capital iraquí: "Bagdad es vasta mansión para la gente rica/ y casa de miseria y estrechez para el mendigo/ Anduve perdido en sus callejas/ como un volumen del Corán en casa de un ateo" Estos versos los había escrito un poeta encolerizado con la ciudad, más, qué decir, el camino guarda todo tipo de situaciones, de aventuras. Tal vez aquí, en su imprevisibilidad, resida su seducción, su condición de irresistible para el viajero, para el hombre curioso en el mejor sentido de la palabra.
    Una lectura desde luego fecunda, instructiva, emocionante.


Reseñado por Ricardo Martínez


Escrito por Ibn Battuta

Shams ad-Din Abu Abd Allah Muhammad ibn Muhammad ibn Ibrahim al-Luwati at-Tanyi (en árabe: محمد بن عبد الله بن محمد اللواتي الطنجي ), más conocido como Ibn Battuta (ابن بطوطة), fue un viajero y explorador de la época de la dinastía Meriní, nacido en Tánger el 17 de rayab del año 703 de la Hégira, correspondiente al 25 de febrero de 1304, y muerto en 1368 o en 1369.
Es el más conocido de los grandes viajeros árabes; su rihla o periplo por el Oriente duró veinte años, que relató con detalle en una crónica dictada al estudioso granadino Ibn Yuzayy, a instancias del sultán marínida (o benimerín). Prácticamente todo lo que se sabe de su vida procede de este relato que, aun siendo fantasioso o exagerado en algunos puntos, es el retrato más fiel que existe de la parte del mundo que el viajero recorrió en esa época. En su viaje cubrió una distancia mayor que la de su contemporáneo Marco Polo, recorriendo en total el oeste, centro y norte de África, parte del sur y el este de Europa, Oriente medio, la India, Asia central, el sureste asiático y China.

Ficha técnica


Páginas: 896  42€
A través del Islam es una obra fundamental de la literatura de viajes, así como un clásico de las letras árabes. Es un relato en primera persona de las aventuras y desventuras, placeres y sinsabores, del tangerino Ibn en su dilatadísimo viaje desde Marruecos hasta China en pleno siglo xiv. Al regresar a su Marruecos natal, tras un periplo de veintitrés años, Ibn compiló sus recuerdos de los países islámicos visitados con la ayuda de un granadino, para satisfacer el encargo del sultán merení de Fez. Con la finalidad de proporcionar al sultán informaciones difíciles de adquirir en la época, Ibn recoge datos históricos, geográficos, folclóricos y etnográficos, al mismo tiempo que narra costumbres, sucesos extraordinarios y acontecimientos heroicos, afirmando por encima de todo la omnipresencia del Islam como forma de vida y de comprensión del mundo. En la obra, que ofrece una visión de los países de Oriente coincidente en numerosos datos y apreciaciones con las narraciones de los viajes del italiano Marco Polo o del español Ruy González de Clavijo, hay también referencias a los conflictos internos del Islam y a sus diferentes sectas, así como descripciones pormenorizadas de los ritos musulmanes. Esta nueva edición de A través del Islam ha sido corregida y revisada por Federico Arbós. Además de la traducción, introducción y notas de Serafín Fanjul y Federico Arbós, el libro incluye índices toponímicos, onomásticos y terminológicos que facilitan la lectura y consulta
La entrada A través del Islam de Ibn Battuta aparece primero en El Placer de la Lectura.
Posted: 14 Aug 2015 02:10 AM PDT
9788416148165 Subsuelo, o la imposibilidad de fumigar el mal
por Miguel Ángel Carmona
Durante miles de años, los miembros la tribu se reunían cada noche alrededor del narrador de historias. A lo largo de todo ese tiempo, la literatura fue pensada para el medio oral y contaba, para enganchar a sus receptores, con una batería de factores extratextuales ⎯lingüísticos también, qué duda cabe⎯ pero imposibles de contener en un soporte papel que, de todos modos, por entonces (o por allí) ni siquiera existía o se destinaba a otros menesteres más serios.
Es lógico que la evolución normal de aquella tradición fuera la lectura pública, en voz alta, que favoreció una transición progresiva hacia la lectura privada y silenciosa de hoy. Por el camino, hemos perdido todas las artes que el contador de historias (hemos perdido un oficio, en realidad) ponía al servicio de su público, y hemos ido ganando otras que los escritores de este mundo moderno tratan de domar torpemente (quizá porque les falten aún quince o veinte mil años de experiencia). A pesar de ello, algunos despuntan.
Marcelo Luján (Buenos Aires, 1973), lo ha hecho con Subsuelo (Salto de Página, 2015). El que despunta lo hace, precisamente, porque no intenta domar la pluma, sino que relaja los dedos y deja que el tacto de las teclas mezca las yemas y el clic clic de las teclas se acompase a sus latidos. Y, en el caso de Marcelo Luján, en particular, también porque no ha renunciado a los orígenes de su oficio y ha construido una novela no ya desde la voz (entendida como el conjunto de caracteres que dotan de vida creíble a un personaje o narrador), sino desde el ritmo, la entonación y, en definitiva, desde la locución propia del registro oral. Reiteraciones, anacolutos, enumeraciones, reformulaciones, anticipaciones argumentales, y una cadencia perfectamente reconocible desde el principio al fin de la novela, acercan este texto a la labor de un experto contador de historias (el Tusitala samoano), sin desaprovechar una sola de las oportunidades que le brinda la escritura: léxico rico y escogido, perfecta estructuración del texto, equilibrio entre la acción y la pausa, y algunas otras cosas en las que me detendré en los próximos párrafos.
Para empezar, Luján es un maestro de aquella técnica que Vargas Llosa enunció como vasos comunicantes y que en Cartas a un joven novelista desarrollaba poniendo como ejemplo el capítulo de los comicios agrícolas de Madame Bovary: si Vargas Llosa hubiera leído Subsuelo, sencillamente, hubiera descartado el ejemplo de Flaubert. Luján no solo mezcla dos ambientes, dos entornos, dos historias en un mismo capítulo y consigue que, así, ambas avancen, sino que lo hace asignándole a una de ellas el diálogo, y a la otra la acción, y yuxtapone ambas impidiendo que el lector respire y, de alguna extraña manera, librándole de esta necesidad. Subsuelo es una novela que puede leerse en apnea y que, de estudiarse en los colegios, generaría lectores anaerobios.
En segundo lugar, hace las delicias de los mejores teóricos del caos al demostrar que el presente es una franja incierta, fluctuante, y que ello no influye en nuestra capacidad para asombrarnos con el futuro inmediato. Confieso que al principio me pareció arriesgado: contarle al lector lo que va a ocurrir páginas después, pero más tarde comprobé que no era más que una manera de disfrutar doblemente la acción: una cuando se anticipaba y otra cuando ocurría de verdad.
Por último, Subsuelo es una novela que trata sobre el mal sin contraponerlo, como es costumbre, al bien, sino al mismo mal. Con una habilidad que solo he encontrado en autores contemporáneos como Luisgé Martín, con su La mujer de sombra, o Agota Kristoff en Claus y Lucas, Marcelo Luján reconstruye las condiciones en las que el mal se genera, haciéndolo parecer inevitable. Sin embargo, y a diferencia del primero y más en la línea de Kristoff ⎯a pesar de usar la tercera persona⎯, no disecciona a los personajes para justificar sus comportamientos desde dentro. Las motivaciones de estos son impermeables, lo que convierte la novela en pura acción que avanza derrumbando ideas preconcebidas y prejuicios morales.
Y solo en el argumento, o más bien en la selección de la información ofrecida, encuentro una pega. La novela se desarrolla a partir de un principio in media res, y se desarrolla tanto que no parece necesario volver al tiempo anterior a ese principio. Sin embargo, cuando la tensión está al borde del clímax, el autor retoma el escenario previo al comienzo y se explaya, quizá innecesariamente, en cuestiones que habían quedado claras durante el desarrollo. Es el único momento en que el lector puede tomar aire para afrontar un final que le dejará sin aliento. Funciona, eso es innegable, pero cabe imaginar como habría resultado la novela de haber prescindido del ochenta por ciento del capítulo La noche envenenada, sin ese armisticio.
En cualquier caso, una novela recomendable, muy recomendable: de esas cuya escritura está perfectamente justificada. Me deja como poso la extraña idea de que el mal consume los cuerpos hasta agotarlos, no sin antes asegurarse su continuidad en cualquiera de los individuos circundantes, y también una novedosa animadversión por las hormigas, que siempre me habían parecido unos bichitos entrañables. Ambas cosas, el mal y las hormigas, comparten en esta novela algo más que el Subsuelo.


Reseñado por Miguel Ángel Carmona


Miguel Ángel Carmona es escritor y director del Centro de Estudios Literarios Antonio Román Díez
(www.celard.es)

Escrito por Marcelo Luján

foto de Marcelo Luján
nació en Buenos Aires en 1973 y vive en Madrid desde principios de 2001. Publicó las colecciones de relatos Flores para Irene, En algún cielo y El desvío; los libros de prosa poética Arder en el invierno y Pequeños pies ingleses; y las novelas La mala espera y Moravia. Parte de su obra fue traducida, formó parte de campañas de fomento a la lectura, y obtuvo varios premios, entre los que se destacan el Premio Santa Cruz de Tenerife 2003, el Premio Ciudad de Alcalá de Narrativa 2006, el Premio Kutxa Ciudad de San Sebastián de Cuento en Castellano 2007, o el Ciudad de Getafe de Novela Negra 2009. Subsuelo es su tercera novela.

Ficha técnica

Captura de pantalla 2015-05-18 a las 21.03.00


  • Precio :18€
  • páginas: 240
Un cuerpo vivo que se cambia por un cadáver. Una piscina. Un flash. El pantano. Y los mellizos, que comparten un secreto del que no parece fácil escapar. Como un murmullo bajo la tierra centenaria, la indiferencia adolescente se puede ver truncada por la calma del agua; apenas un instante dentro de aquella noche que suda veneno. Familia, recuerdos, pasado. Hormigas. Las raíces escondidas que siempre están presentes y tan activas: apretando el músculo de la sentencia. Como el pulso a dos manos que obliga a soluciones suicidas. Como el cordón umbilical que une y separa, que ata y aprieta. Hasta la muerte. Hasta la culpa. Dos veranos son suficientes para que la parcela del valle se convierta en el escenario de una perfecta tortura emocional.
Marcelo Luján nos sumerge con oficio en un relato de una fuerza y crudeza arrolladoras, y nos brinda una novela memorable, alentada por un sobrio lirismo y sostenida sobre un formidable pulso narrativo.
La entrada Subsuelo de Marcelo Luján aparece primero en El Placer de la Lectura.
Posted: 14 Aug 2015 01:29 AM PDT
PN885_G
¿Un libro mas sobre cómo ser padre paso a paso? o ¿un libro de autoayuda para aprender a serlo? Cuando leí el título en la página de la editorial fue lo primero que pensé aunque tenía una duda ya que Anagrama Editorial no suele publicar libros de este estilo, cuando recibo el pedido y ya lo tengo entre mis manos abro la primera página sin haber leído absolutamente nada sobre el (ni siquiera quise leer de que iba la novela) y me encuentro con la siguiente frase "1 Tito tiene parálisis cerebral", ya leyendo este inicio sabía muy bien que había mucho mas dentro del libro "La caída – Memorias de un padre en 424 pasos" de Diogo Mainardi.
La historia es circular, el mundo no solo gira también lo hace la historia del planeta y todo da vueltas incesantemente para llegar al mismo punto de inicio sin que jamás aprendamos a no repetir los errores que se han cometido, eso es básicamente de lo que se aferra el guionista, productor y escritor brasileño Diogo Mainardi para contar paso a paso como pudo seguir adelante luego de que por un terrible acto de negligencia médica y por culpa de una amniotomia mal ejecutada su hijo Tito nacería con una parálisis cerebral la cual a medida que crecía se complicaría mas y mas.
Diogo Mainardi utilizando un orden y división de lectura por números con 424 pasos enseñará al lector como fue la difícil tarea para poder continuar siendo el apoyo absoluto para su hijo Tito y aprendiendo a ser padres con todo ese peso sobre sus hombros. Utilizando a veces un muy particular sentido del humor mezclado con la tristeza y siempre bajo el manto de la historia universal como la verdadera y única culpable de la desgracia, mas el día a día utilizando ejemplos tan extravagantes como el videojuego Assasin's Creed II, personajes del humor como Abbott y Costello, músicos como Neil Young o U2, la película "Vértigo" de Alfred Hitchcock, escritores como Marcel Proust, Dante Alighieri, William Shakespereare o Ezra Pound, hechos históricos como la Segunda Guerra Mundial y hasta el mismísimo Dr. Josef Mengele son los personajes con los que se ayuda a dar fuerza y ver esta terrible experiencia como algo mas que superar, todo ello acompañado con fotografías no solo de su propio hijo sino también de muchos de los personajes y hechos históricos citados anteriormente haciendo su lectura un balance entre un drama y humor.
Me gusta mucho el juego que el autor hace con la palabra pasos y la verdadera razón de ella dentro de la vida de Mainardi y Tito. Es un libro hermoso a pesar de lo dura que puede resultar la historia pero el hecho de continuar adelante a pesar de todo y de saber que el verdadero culpable de lo que nos sucede cada vez que vivimos una tragedia es la historia de la humanidad me ha dejado un grato sabor de boca. La manera en que escribe me ha enganchado por completo, ver la vida como un paso a paso en la lucha diaria de esta familia hace que el libro sea aun mas interesante.





Reseñado por Jesús Santana

Librero de Caracas

http://bitacoradelscriptorium.blogspot.com.es/

Escrito por  Diogo Mainardi

Diogo Mainardi (São Paulo, 1962) es escritor, productor, guionista de cine y columnista en la revista Veja. Además participa en el programa televisivo Manhattan Connection, del canal GloboNews. Ha publicado las novelas Malthus (Premio Jabuti), Arquipélago, Poligono das secas, Contra o Brasil y las crónicas de A tapas e pontapés y Lula é minha anta. Vive en Venecia.
Subir

Ficha técnicaEditorial Anagrama

PVP con IVA 16,90 €
Núm. de páginas 176
Traducción Rita da Costa
El libro arranca con una frase escueta, demoledora: «Tito tiene parálisis cerebral.» Es el primero de los 424 pasos en que se divide este testimonio literario escrito a pinceladas, a fogonazos, sin caer en el sentimentalismo desbordado, sin dejarse arrastrar por la autocompasión. Diogo Mainardi es un periodista y escritor brasileño. Cuando nació su hijo Tito, él y su familia vivían en Venecia y un error imperdonable de la ginecóloga provocó que al niño le faltase oxígeno durante el parto. Lejos de sucumbir a la desolación, el autor se hizo un propósito: «Yo acepté la parálisis cerebral de Tito. La acepté con naturalidad. La acepté con deslumbramiento. La acepté con entusiasmo. La acepté con amor», porque, como dice más adelante: «Tener un hijo con parálisis cerebral es la aventura más emocionante que existe.»
La caída es el relato de esta aventura, la lucha por sacar adelante a Tito, por comunicarse con él, por conseguir que camine, en un recorrido que lleva de Venecia a las playas de Ipanema, a Boston y de regreso a Venecia. Y esta aventura se lleva a cabo con un bagaje cultural que ayuda al padre a entender lo sucedido y a plasmarlo literariamente: desde Proust y su obsesión por la memoria y las analogías con Rembrandt y su hijo, también llamado Tito, hasta Freud, Abbott y Costello, Dante, John Ruskin, Ezra Pound, el videojuego Assassin's Creed II, los componentes de U2 y su amigo de infancia, Vértigo de Hitchcock, Pietro Lombardo y Tintoretto, Shakespeare, Leopardi, pasando por Neil Young, que también ha vivido la experiencia de tener un hijo con parálisis cerebral… El resultado es un libro bellísimo, lúcido e inimitable que nos habla de la paternidad, del amor, de la voluntad de superación, de la comprensión del diferente y de la pasión por la vida.
La entrada La caída Memorias de un padre en 424 pasos de Diogo Mainardi aparece primero en El Placer de la Lectura.
You are subscribed to email updates from El Placer de la Lectura
To stop receiving these emails, you may unsubscribe now.
Email delivery powered by Google
Google Inc., 1600 Amphitheatre Parkway, Mountain View, CA 94043, United States

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada