lunes, 3 de agosto de 2015

Iniciativa Debate Público





Iniciativa Debate Público


Posted: 02 Aug 2015 09:11 AM PDT
  • "Se habla de los cien días de gracia, pero a mí me hace mucha gracia porque no habíamos empezado a gobernar y ya estaban criticando".
  • El cambio de nombre del pabellón "se debería haber negociado previamente con los grupos".
  • Sobre la situación económica del Ayuntamiento: "Cada día despiertas con un disgusto. No se puede estar siempre pensando de dónde vas a sacar el dinero para tapar agujeros".
  • "Admito las críticas que me puedan hacer, pero también tienen que comprender que hemos venido a gobernar y, si no quieren que lo hagamos, hay mecanismos para que gobiernen otros".
Óscar F. Civieta / Fernando G. Mongay – Zaragoza⎮El Diario⎮01/08/2015
Pedro Santisteve, alcalde de Zaragoza. Foto: Juan Manzanara.
Pedro Santisteve, alcalde de Zaragoza. Foto: Juan Manzanara.
Acaba de hacer unas declaraciones para una televisión nacional y cambia de sala para seguir respondiendo preguntas. Pide una copa y sirve agua de una jarra mientras ponemos en marcha las grabadoras. Mes y medio después de su toma de posesión como alcalde, Pedro Santisteve (Zaragoza, 1958) mantiene intacto el deseo de transformar Zaragoza con la colaboración de los ciudadanos. Reconoce que solo le han ayudado los funcionarios a la hora de averiguar cómo están las cosas en el Ayuntamiento y se muestra preocupado por la deuda municipal, que considera que "no es una espina sino un puñal clavado en el corazón".
¿La Alcaldía le ha cambiado mucho la vida?
No esperaba ser candidato ni salir primero de la lista en las primarias, ni mucho menos llegar a ser alcalde. Ha sido todo muy rápido. En cuanto al cargo, tengo la ventaja de que me he movido en entornos públicos, en foros de la justicia, en situaciones duras, y que mi profesión de penalista marca una forma de vivir muy cambiante. Estoy entrenado para adaptarme a situaciones variables y diversas.
Pero habrá cambiado sus hábitos cotidianos.
No, ayer estuve por La Madalena tomando una cerveza con mis amigos (risas).
¿Qué le dicen?
La gente me da muchos ánimos. Creo que están contentos porque tienen mucha confianza en nosotros. Recibo muestras de apoyo de gente conocida y desconocida. Me dicen que cuide la salud, que descanse, que duerma, que vaya de vacaciones… Me dan buenos consejos.
¿Cómo ha encontrado el Ayuntamiento?
No he encontrado nada porque nadie me ha ayudado. No ha habido una transmisión de conocimiento. Lo lógico, dentro de una democracia asentada, es que al llegar al Ayuntamiento alguien nos debería haber explicado el estado económico, los problemas más urgentes para los próximos tres meses, las fortalezas, las debilidades… No contar con eso ha supuesto un cierto retraso. Hemos recibido muy buen trato del funcionariado, que nos ha permitido ir asentándonos en el funcionamiento diario de la casa con una visión limpia, sin condicionantes. En este tiempo, hemos conseguido organizar una estructura interna y empezar a tomar decisiones de gobierno.
Antes de ser alcalde dijo que primero abriría los cajones.
Sí, y estaban vacíos. Ni papeles ni calderilla (risas)…
Han recibido críticas desde el día de la investidura. La primera por cómo lo celebraron algunos concejales. ¿Cree que se les mira con lupa por no ser políticos profesionales?
Se habla de los cien días de gracia, pero a mí me hace mucha gracia porque no habíamos empezado y ya estaban criticando. A quien se ha pegado treinta años en política le está costando mucho admitir que hay gente nueva que plantea otras formas de hacer y de funcionar. Se trata de un proceso de aprendizaje en doble dirección: de los que han estado y de los que venimos. Hay dinámicas, aparentemente de democracia interna, que a veces lo que pretenden es condicionar la acción de gobierno para que estés permanentemente rindiendo cuentas, en lugar de planificar la gestión de forma adecuada. Admito las críticas que me puedan hacer, pero también tienen que comprender que nosotros hemos venido aquí a gobernar y, si no quieren que lo hagamos, hay mecanismos para que gobiernen otros. Ya hemos dicho que no venimos a quedarnos ni a agarrarnos al sillón.
¿Ha habido precipitación en el cambio de nombre del pabellón Príncipe Felipe por José Luis Abós?
O se hacía ahora o no tenía sentido porque había que tomar la decisión antes de que comenzara la competición. Otra cosa es que haya sido precipitado porque CHA lo planteó como una moción en el Pleno. Se debería haber negociado previamente con los grupos. No puedes plantear una moción en un pleno después que PP y PSOE ya dijeron que no en otro pleno anterior. No se debe debatir si José Luis Abós merece este reconocimiento con la familia delante, jugando con los sentimientos. Por eso me parece mal que llegara al Pleno. Si CHA nos lo dice antes, hubiéramos tomado una decisión de gobierno y punto. Probablemente no se habría producido tanta alharaca. Además, ha coincidido con lo del busto del Ayuntamiento de Barcelona. Eso lo ha aprovechado la oposición para sacar todo de quicio. Algunos lo quieren ver como una estrategia nacional. A nosotros lo que más nos duele de todo es que ha tapado la noticia de que hemos aprobado dos millones de euros para emergencia social.
Carlos Pérez Anadón (PSOE), después de decir en el Pleno que votarían en contra del cambio de nombre del pabellón, le recordó su apoyo en la investidura. ¿La actitud del PSOE puede ser una espada de Damocles durante toda la legislatura?
No es un problema nuestro. Es un problema de la contradicción en la que incurre el PSOE cuando se suma a una propuesta del PP. Su situación es incómoda y sale atacando al más débil, que en este caso,entre comillas, somos nosotros.
Da la impresión de que la llegada de nuevos gobiernos a ciudades como Madrid, Barcelona y Zaragoza ha propiciado que la banca cambiara su forma de proceder en los desahucios.
Claro, pero esto viene después de cientos de miles de desahucios. Tiene gracia que la banca se dé cuenta ahora de que desde el punto de vista de la imagen queda feo.
Santisteve durante la entrevista con eldiario.es/Aragón. Foto: Juan Manzanara
Santisteve durante la entrevista con eldiario.es/Aragón. Foto: Juan Manzanara
¿Por qué ahora se paralizan los desalojos y antes no?
Porque ahora hay voluntad política de evitarlos. Porque se han puesto los medios con la mesa de coordinación entre Administración de Justicia, servicios sociales del Gobierno de Aragón, Ayuntamiento de Zaragoza, Colegio de Abogados, de Procuradores, secretarios judiciales… Intentamos adelantarnos a los lanzamientos o, al menos, que se disponga de una alternativa habitacional. Se trata de preparar la maquinaria para que no haya gente arrojada a la calle. Pero falta el trabajo de fondo, que son las viviendas sociales, que la Sareb ( Sociedad de Gestión de Activos Procedentes de la Reestructuración Bancaria) se retrate, ver qué pasa con ese fondo de viviendas que gestiona el Ministerio. Entendemos que las viviendas de Zaragoza las debe gestionar Zaragoza Vivienda, en lugar de las entidades que desahucian; porque no puede ser que te echen de casa y luego tengas que ir a la entidad que te ha desahuciado a pedir que te dé una vivienda. Aparte de los baremos que exigen: si tienes deudas con la Administración, por ejemplo un recibo impagado del Ayuntamiento, ya no puedes acceder a subvenciones.
¿Qué es lo que más le satisface de sus primeras medidas?
Haber parado los desahucios y conseguir esos dos millones de euros para las ayudas sociales, una partida que estaba agotada desde el 15 de junio.
¿También habrá alguna espina?
La situación económica del Ayuntamiento no es una espina sino un puñal clavado en el corazón. Queremos gestionar en términos de una mayor equidad y justicia social, pero cada día te despiertas con un disgusto (esta semana el ayuntamiento anunció que deberá pagar 90 millones de euros por sentencias judiciales que no tienen consignación presupuestaria). En lugar de dedicarlo a proyectos de futuro, hay que emplear el tiempo a pensar de dónde vas a sacar el dinero para tapar agujeros. Confiamos en que el buen clima con el Gobierno de Aragón nos permita ir cobrando lo que nos deben. También está la permanente amenaza del señor Montoro hacia los ayuntamientos que no son afines a él. No se puede hacer un chantaje político a un poder local desde el Gobierno central porque no sea del mismo color político.
Además de la situación económica, ¿cuáles son a su juicio los problemas más acuciantes?
Me preocupa la situación de emergencia social, de precariedad laboral, de desesperanza de mucha gente… No se puede estar subsidiando mal y tarde a la pobreza sin dar alternativas ni esperanzas de vida digna. En ese sentido, me preocupa el escaso margen de maniobra que tienen los ayuntamientos para incidir, por ejemplo, en políticas de empleo. Aunque, por poco margen que haya, lo aprovecharemos.
¿Va a ser una legislatura de gestos más que de grandes inversiones?
Más que de gestos, a mí me gusta hablar de profundización democrática. Vamos a ver cómo conseguimos que la ciudadanía se implique en el gobierno de su ciudad. La participación no se puede forzar. Debe ser atractiva y sugerente. Hay que estudiar los mecanismos que animan a la gente a sumarse a la acción de transformar Zaragoza. También hay que ver qué juego dan los presupuestos participativos con las nuevas tecnologías y qué posibilidades hay de que los propios vecinos decidan en su barrio qué es lo que quieren.

Fuente:  http://www.eldiario.es/aragon/politica/cajones-vacios-papeles-calderilla_0_414708903.html
Posted: 02 Aug 2015 08:52 AM PDT
ENTREVISTA | Jorge Moruno (Podemos)
  • "Lo interesante es la capacidad de articular un movimiento de vida, de proyección de futuro. Lo que vamos a construir, y eso lo perdió la izquierda", afirma el responsable de Discurso y Argumentario de Podemos.
  • "Hay que avanzar hacia una sociedad más de plena actividad que de pleno empleo, donde tú puedas desligar los derechos de tener un empleo, los ingresos de tener un empleo. El capitalismo lo que ha hecho siempre es aunar ambas esferas", explica.
  • "Una sociedad que ha mercantilizado constantemente el deseo es la madre de todas las batallas: cómo generar formas de vida que puedan competir contra el deseo del consumo", reflexiona Moruno.
Andrés Gil⎮El Diario⎮01/08/2015
El responsable de discurso y argumentario de Podemos, Jorge Moruno. / Marta Jara
El responsable de discurso y argumentario de Podemos, Jorge Moruno. / Marta Jara
"Moruno escribe la mitad de los discursos de Pablo, pero la gente no lo sabe", dijo una vez un dirigente de Podemos. Quizá exageró. Quizá no. Pero lo cierto es que Jorge Moruno (Madrid, 1982) es uno de los padres de Podemos y ya ayudaba a Pablo Iglesias a preparar las intervenciones en televisión antes de lanzar el partido, en enero de 2014. Miembro del Consejo Ciudadano estatal, Moruno es el responsable de Discurso y Argumentario de Podemos, pilares fundamentales de la organización. Estudió Sociología, acaba de publicar La fábrica del emprendedor. Trabajo y política en la empresa-mundo (Akal), y defiende el reparto del tiempo y que el trabajo entendido como actividad remunerada ligada a derechos y ciudadanía ha dejado de ser el eje que articula una sociedad golpeada por el paro y la precariedad. Y reivindica que existen actividades socialmente rentables que deberían estar reconocidas –renta básica– aunque no estén dentro del mercado del trabajo productivo.
Moruno es un estudioso, apasionado de El Príncipe, de Maquiavelo, que reconoce que nunca ha tenido un trabajo remunerado en el que se sintiera tan realizado como con las actividades no remuneradas que más le atraen: la lectura, la escritura y la formación intelectual.
¿Cómo se conjuga el estudio y el pensamiento en un partido que muchas veces va a una velocidad mucho más rápida?
Hay una especie, pareciera, como de inercia de los partidos que tienden a preocuparse de la interna y dejar fuera lo que sucede, para lo que supuestamente está construido, que es la demanda y las realidades que tiene la ciudadanía. Y eso tiene mucho que ver también con despreocuparse de las ideas y de los análisis políticos. Nosotros desde que nacimos es algo que tenemos clarísimo, que nos tenemos que recordar continuamente la creación de ideas, la creación de pensamiento. Me parece algo fundamental. Podemos no habría existido si no hubiera existido detrás un tumultuoso y constante análisis, discusiones, debates, pensar, leer, pensar, leer. Sin eso no hay Podemos, y a veces la esclavitud de la coyuntura te hace perder de vista la necesidad del debate que va por un carril más lento, que es el carril de la deliberación, del pensamiento y del intercambio de ideas. Pero hay que estar promocionándolo y estar siempre con la vista puesta en el debate y en la producción de ideas. Si no, te conviertes en una maquinaria que funciona por la inercia, que funciona sobre todo para sobrevivirse a sí misma y que se olvida dónde está. Y las ideas es algo que está ahí siempre, para recordarte para lo que estás. Por eso nosotros hemos puesto tanto énfasis en la  Universidad de Verano, y en la  revista La Circular. Desde la caída del Muro y la Tercera Vía, me parece que las derechas tenían más hegemonía cultural y hegemonía sobre cómo hacer las cosas. Y en cambio, el otro lado, estaba más huérfano de alternativa, más huérfano de una propuesta de la sociedad. Y eso tiene mucho que ver con producir ideas: ha habido una contrarrevolución capitalista que ha totalizado el conjunto de la política y el espacio social, ha utilizado el campo de la decisión de lo político, de las distintas opciones, ha desaparecido el campo de lo que puede ser. Por eso ahora sólo es lo que hay, y eso ha anulado a una izquierda que en lugar de afrontar el presente ha preferido muchas veces el replegarse unitariamente en una mistificación de lo que fue en su momento, y eso le ha hecho perder lo que ha sido siempre el movimiento obrero. No quiero entrar en una discusión histórica del desarrollo después, no, no. Lo interesante políticamente es, no tanto que fuera una vanguardia, no tanto que siguiera unos preceptos, sino la capacidad de articular un movimiento de vida, de proyección de futuro. Lo que vamos a construir, y eso lo perdió la izquierda. La izquierda del 89 o se avergonzaba o miraba para atrás con mistificación del pasado que no… que obviamente fracasó, donde las fuerzas productivas estuvieron por encima de las relaciones de producción soviéticas. Por eso había esa fuga de ideas, de cerebros y demás. No estuvo a la altura de la composición social de trabajo y en este repliegue ha visto todo como traidores, y yo creo que no se ha querido afrontar la realidad. Y el refugio es una forma de mantenerte seguro, de mantenerte en calor, es una forma totalmente impotente y por eso hay que romper efigies, hay que romper tabús, hay que arriesgarse a pensar en lo que hay aunque no uses las mismas palabras. ¿Las palabras? Las palabras pueden modificarse.
La izquierda cada vez parece que se acerca más a la derecha, parece que sus tácticas son diferentes para conseguir objetivos similares, el partido socialista, el partido Popular, no salen de un marco que es incuestionable, pero curiosamente las causas por las cuales alguien es de izquierdas son más vigentes que nunca, la desigualdad no deja de aumentar. ¿Qué ha pasado? Ha pasado que yo creo que no se ha querido afrontar la construcción de un nuevo relato en clave democrática que es lo que siempre ha sido históricamente la explicación que antes tomaba el nombre de socialismo. Y se ha preferido abrazar los símbolos, abrazar las palabras fetiche. Ha habido una especie de rollo retro postmoderno con algunas figuras, imitar, imitar, forman parte más del rollo punk y del producto de consumo que de un análisis y una decisión real.
La izquierda se ha enrocado en una decisión escolástica sobre quién es marxista, quién no, y ha perdido su conexión en ese sentido con la sociedad, ha entendido la producción de ideas como un reducto sólo para iniciados en los que se denominan de esta manera y no afrontar el análisis del estado de las cosas: dónde estamos, qué sucede, quién es nuestro pueblo, cómo se organiza la sociedad, cómo podemos construir formas democráticas para sumergir las relaciones de poder que empobrecen a la mayoría y enriquecen a la minoría. Es que la idea de democracia y de autonomía es muy, muy anterior a la idea del socialismo científico y todo eso, fueron el coche por el cual transportaba la idea de democracia. Pero la democracia es la carretera, es la que sigue, el coche se puede averiar pero la carretera sigue siendo la democracia y eso está por encima de cualquier forma coyuntural y nombre que se le dé en el momento. Y la producción de ideas tiene que estar ahí, tiene que ser siempre un golpe, tiene que ser siempre una forma de cuestionarte a ti mismo, de cuestionar lo que haces, las medidas que puedes llegar a tomar. Muchas veces trastoca, es molesto, a veces, bueno, modifica tus posiciones, te enfrenta a situaciones con las que estás a gusto y en esto es estresante, ¿no?
Recientemente se han conocido datos del paro, de la EPA, y parece que se han creado empleos, pero estos empleos no son tantos como teníamos hace 4 años ni son de la calidad de los que teníamos hace 4 años. ¿A pesar de la recuperación macroeconómica, las condiciones de la vida de la gente no mejoran?
La mejora de la macroeconomía se debe en gran medida a factores exógenos a la propia actividad del Gobierno. Se debe en primer lugar a una política del llamadoquantitive easing del Banco Central Europeo, para bajar el precio del crudo, y se debe también precisamente a la relajación de la política de recortes, precisamente en año electoral, por parte de Bruselas. Ojo, recordemos que Bruselas ya dijo que para 2016 o 2017 hay que aplicar nuevos paquetes de ajustes y de recortes. Así que lo que tenemos ahora es un paréntesis. Por otra parte, se ve muy claro: no se está creando empleo, se está repartiendo miseria, que es algo muy distinto. Es como cuando una familia pobre coge un trozo de pan y lo trocea en muchos trocitos para que parezca más, pero sigue siendo lo mismo. Hay que ver que el volumen de horas trabajadas no ha parado de bajar, desde que llegó Rajoy al Gobierno hay, si no recuerdo mal, 1.300.000 empleos a tiempo completo menos, hay casi 700.000 empleos indefinidos menos, ha aumentado la precariedad, y lo que se hace es tratar de bajar porcentajes, no tratar de buscar aquello para lo que servía el empleo. El empleo es un medio de vida, es un medio sobre todo de acceso a la ciudadanía, y ese mecanismo, esa vía, cada vez se va rompiendo más. Lo que se busca es simplemente una imagen de cara a la galería, pero que claramente no tiene una repercusión real: a día de hoy uno de cada cuatro empleos que se firman dura una semana o menos. El 92% de los contratos firmados en 2014 fueron temporales. De ese 92%, un 40% duraron un mes o menos. Así que precisamente lo que se está intentando es salvar la cara en una coyuntura preelectoral y tratar de vender que hay una recuperación económica. Recuperación, como decías, a nivel macro, pero que eso no se traduce en un aumento de la calidad de vida de la ciudadanía. Y hay un problema añadido: los ingresos a la seguridad social de las 400.000 últimas nuevas afiliaciones han sido un 0,96%, que es algo casi… nada. Un número parecido de afiliaciones provocó en 2007 un 8% más de ingresos. Claro, si subvencionas la contratación, si abaratas el despido, si bajas salarios y erosionas derechos, no hay ingresos a la Seguridad Social; si no hay ingresos a la Seguridad Social no hay dinero para financiar servicios públicos, no hay dinero para financiar pensiones, por lo tanto tienes que comer, como ya se ha comido, un 38% de la hucha de las pensiones. Se rompe el engranaje de los sistemas de bienestar.
El discurso del Partido Popular, sin embargo, es que "la mejor política social es crear empleo, porque a través de las cotizaciones es como se consigue sostener el estado de bienestar".
De lo cual con este dato se resuelve que es mentira, porque si no generas ingresos, no puedes pagar pensiones, cada vez destinas más recortes a la sanidad y a la educación. Si no creas empleo y no tienes ingresos, ¿dónde está tu llamada "política social"?
Usted  también defiende que no es que haya que trabajar mucho, ni muchísimo, si no que hay que repartir el tiempo. O sea, que la vida que tenemos gira en torno al trabajo remunerado.
Exacto. Yo creo que hay una crisis de los regímenes constitucionales surgidos de la Segunda Guerra Mundial con una regresión autoritaria de 40 años. Pero la Constitución del 78 está en cierto modo basada en la italiana, que es una Constitución en torno al trabajo. El trabajo ha sido, digamos, el núcleo irradiador de nuestras sociedades occidentales. A día de hoy eso es lo que se está desestabilizando, el trabajo, no en el sentido antropológico de hacer cosas, sino el trabajo salido de la modernidad industrial, el trabajo en el que te pagan por hacer algo.
Y por el que te sientes realizado…
Claro. Pero está perdiendo su papel central en el conjunto de las sociedades occidentales, lo dice incluso la Organización Internacional del Trabajo, que en esta parte del mundo el empleo indefinido a lo largo de la vida está en retirada. Esto provoca una crisis de ciudadanía, porque todos nuestros derechos y nuestra visión de la ciudadanía está totalmente ligada al hecho de tener o no tener un empleo. Y estamos en una situación paradójica, en la que, a día de hoy, para producir más no es necesario contratar a tanta gente; se pueden producir mayores cantidades de riqueza con cantidades decrecientes de empleo, lo cual genera una liberación de tiempo. El problema no es que se libere tiempo, el problema es cómo se gestiona esa liberación de tiempo: en clave actual, que es clave precaria, lo que significa un embudo, el empleo se convierte en un embudo donde todos lo vemos como un zanahoria para poder acceder a él. Pero precisamente se viene utilizando ese baremo para medir la riqueza, que es lo que provoca una forma de dominación sobre el conjunto de la población, una población que nada entre el paro y la precariedad es una población que está desesperada, que no tiene medios de empleo para acceder a los medios de vida, pero los medios de vida podrían darse en el margen de los medios de empleo.
Porque la sociedad al final está organizada alrededor del trabajo.
Sí, pero es una organización social, y como toda concreción histórica y social, es construida. Y por lo tanto se puede deconstruir y construir de otra forma. Es tan fácil como que el concepto de empleo que nosotros asociamos como sinónimo exacto de trabajo, no es cierto históricamente. El concepto de empleo es un concepto que data del siglo XX, antes no existía el empleo estable a lo largo de la vida que te permite trazar una biografía… eso no existía, es una condición del siglo XX. Y eso es lo que está hoy en decadencia, por lo tanto tenemos que ser capaces de repensar de nuevo el trabajo más allá del empleo, poner en valor aquello que se hace y no solo aquello que se tiene, no solo el empleo que se hace, sino el empleo que se tiene. Por poner un ejemplo muy claro: una madre que cuida a sus hijos en casa, en la sociedad en que vivimos, no realiza una actividad útil, porque nadie le paga por ello, no está homologado ni regulado socialmente ni hay un contrato de por medio; esa misma persona, cuida niños en un jardín de infancia, y se considera útil y productiva. Bueno, creo que hay que empezar a poner en valor más lo que hace y no solo lo que tiene y avanzar hacia una sociedad más de plena actividad que de pleno empleo, donde tú puedas desligar los derechos de tener un empleo, los ingresos de tener un empleo, hablaríamos de fomas parecidas a la renta básica, y valorar socialmente actividades por las cuales no necesariamente te tengan que pagar. El capitalismo lo que ha hecho siempre es aunar ambas esferas. No hay actividad que se considere útil si no te pagan por ella, y no hay forma de obtener un ingreso si no es a través de un trabajo remunerado. Lo que hay que hacer es dinamitar esa relación y poner en valor actividades por las que no te pagan y al mismo tiempo generar ingresos que no tengan necesariamente que venir por un trabajo, lo cual abriría un amplio abanico de posibilidades, de nuevas formas de creación, de innovación, de cooperación, que yo creo que nos estamos perdiendo. Precisamente, muchas veces, porque necesitamos conseguir un empleo precario que anula en buena medida esas posibilidades de cambio y de innovación en la sociedad.
Y también relaciones humanas, relaciones sociales.
Por supuesto. Tenemos el sentido de la paciencia totalmente atrofiado, funciona casi a un ritmo de trending topic, de instantaneidad constante, en la que las redes sociales, por ejemplo, son una ventana al mundo, pero al mismo tiempo, el mundo entra por nuestra ventana. Y al mismo tiempo, nosotros nos convertimos, a través de las redes sociales, en elementos por los cuales nos van a juzgar: hay gente que ha perdido su trabajo por un comentario que ha hecho en Facebook. Tú te puedes conectar al instante con gente en la otra parte del mundo, y al mismo tiempo, tus datos los puedes vender a una empresa, y a ti, según tus búsquedas, tus pareceres y opiniones, te venden cosas. Parece ser que siempre hay una pulsión… Hay un estudio que decía que un Me gusta en Facebook producía más ansiedad que el beber y el fumar, y parece ser que siempre hay algo más interesante en esta ventana infinita, que aquellas relaciones que podemos mantener de manera directa. Teniendo en cuenta que también las tecnologías se utilizan como formas de expandir la relación social capitalista y de trabajo ahí donde antes no había entrado, en esas barreras naturales, en esas barreras de la intimidad, el empleo entra ya en el trabajo, una vez que tú no tienes ya horarios, tú tienes que obtener resultados, y a lo mejor estás respondiendo emails a las doce de la noche en tu casa, y a lo mejor el estar tan pendiente del móvil en tu dormitorio, hay estudios en Inglaterra que indican que ha afectado a las relaciones sexuales íntimas…
A veces da la sensación de que muchas veces la izquierda, las izquierdas, se han preocupado mucho más por ganar dos puntos más en el convenio colectivo, por mejorar, que lógicamente es legítimo, las remuneraciones de los trabajadores, pero no tanto a lo mejor por pensar el modo de vida que se estaba desarrollando. Ahora se habla mucho del "buen vivir". Y no es lo mismo habar de trabajar menos con un salario razonable que trabajar con un contrato temporal y con 500 euros, que no da para vivir.
Claro, la cosa es tener tiempo, pero tiempo que puedas decidir autónomamente. Un parado tiene tiempo, pero no tiene capacidad de decisión autónoma sobre su tiempo. Aquí yo creo que se superponen un relato en clave nacional, propia del régimen del 78, y un relato macro que podríamos ver en el conjunto de Europa. El relato macro vendría a ser que con esta revolución espacial, que podríamos decir que es la globalización, ha trastocado completamente los marcos donde operaban las identidades políticas que han venido marcando la modernidad, que es básicamente lo que entendemos como el eje de izquierda y derecha. Fronteras delimitadas, relaciones entre Estado, conflictos ásperos pero aseados, uno sabe quién es quién…
Y al final para tampoco cambiar mucho el marco en el que se mueven.
No, claro, claro. Todos los avances en la historia de los derechos sociales se han dado siempre en clave desobediente. Es decir: sin la Comuna de París no habría habido a posteriori la tercera república ni habría habido una serie de mejoras en horarios, en normas de derechos laborales, etc. Lo que ha pasado es que en la configuración política que tenemos hoy en día, que es el régimen del 78, que es lo que entendemos que está en crisis, es que cuando entra en crisis el propio régimen entran también en crisis quienes le hacían la oposición. Pero hay que entender que los sindicatos han cumplido una función fundamental en la estabilización de ese régimen. Por supuesto, la llave de gobierno la tuvo el partido socialista al incorporar grandes masas de población a cambio de una serie de derechos. El problema es que la composición social del trabajo sobre la cual se han levantado los sindicatos actuales es una composición social en retirada. Cada vez hay más porciones de población que no forjan su identidad en torno al trabajo que hacen, porque tienes un trabajo de dos meses, o porque haces ese trabajo pero en realidad te gustaría hacer otra cosa. No se reconocen en ese centro espacial que es la fábrica, ahí es donde se configuran las identidades. Ya hay toda una serie nueva de figuras laborales que no se corresponden con el imaginario construido del hombre blanco, trabajador, que trabaja en la fábrica y demás. Hoy tenemos precarios, falsos autónomos, becarios, gente en prácticas, freelance… tenemos todo un abanico de realidades laborales que no encuentran un abrigo en la forma sindical, y el sindicato es algo que se debe repensar a fondo. Yo creo que en cierto modo tiene que volver a una parte del origen, como sindicato de vida, más allá del centro de trabajo, hay que construir unos relatos de condiciones de vida. Hoy en día… el mayor sindicato que puede existir hoy en día es la PAH, y actúa sobre el espacio metropolitano. Por supuesto que es necesario en los conflictos de los barrenderos, Coca-Cola, etc, en sectores muy localizados, pero eso se nota en las huelgas. Yo he estado en piquetes con gente que hacía el piquete y a las siete de la mañana se iba a trabajar. ¿Se le puede llamar esquirol? Yo creo que no, que no tiene ninguna red donde apoyarse esa persona y no es esquirol de corazón. Entonces, o repensamos el sindicato de una manera materialista, acorde a la realidad del estado de las cosas que tenemos hoy en día, del trabajo contemporáneo, precario, fragmentario, móvil, flexible… y acorde a una serie de derechos que podrían corresponder a estas formas de vida, o si no, se pueden ver en una situación casi de cierre corporativo.
Entonces, si toda esta identidad en torno al trabajo, que como hemos estado hablando antes es casi el centro de la vida, se está resquebrajando porque hay una diversidad muy grande, ¿que otra identidad se puede construir? ¿En torno a qué?
Esa es la batalla que tenemos, porque ten en cuenta que el trabajo como racionalidad económica surge en el siglo XVIII, antes no se veía así, se veía como una cosa moral. Hemos forjado nuestras identidades, la del movimiento obrero, dentro del trabajo y a veces contra el trabajo. Pero siempre alrededor de esta situación. Es complicado, no hay una respuesta segura La cuestión es que tenemos que abordar el presente, las posibilidades que nos da este presente, las oportunidades que nos ofrece, y arriesgarnos a darle una orientación democrática al declive de la sociedad del trabajo. Eso es arriesgado, porque nos pone ante el espejo de toda una tradición en las cuales nos sucede lo que contaba Hannah Arendt, una sociedad de trabajadores sin trabajo es una sociedad que se ve desorientada, que se ve perdida, no sabe qué hacer. Por eso es fundamental entender que podemos encontrar formas de reconocimiento social, en nuestra actividad social, que no siempre tengan que venir dadas por un trabajo. Ojo, que cada vez, como decía, hay un mayor porcentaje de la población que no se identifica con el trabajo. Hay que buscar algún hilo común, en todas estas realidades para orientarlo en clave democrática y adentrarnos en una sociedad que se constituya en torno a nuevas sensibilidades, a otro tipo de actividades, y que no siempre nos tengamos que identificar como ese trabajador clásico que desarrolla su vida en el centro del trabajo.
En la dialéctica de la lucha de clases.
Claro, lucha de clases. Maquiavelo lo llamaba "tumulto", Espinoza, "multitud"… Conflicto. La democracia es conflicto. Marx lo llamaba lucha de clases, pero Maquiavelo decía "la producción de leyes viene dada por el conflicto entre los grandes y el pueblo". Eso siempre ha sido así. Las constituciones son mandamientos jurídicos que regulan toda una miríada de antagonismos sociales, de clase, y no solo: de raza, de género y demás. Y son efecto del conflicto. Esto forma regímenes políticos que duran constituidos temporalmente. Pero cuando ya son capaces de perdurar en ese equilibrio de poder que han construido, pueden surgir formas constituyentes, porque ese poder constituyente es el que trata de reordenar las normas, las relaciones y el reparto de poder entre las distintas partes de la sociedad. La cosa es cómo podemos recuperar hoy la fuerza de la fuerza del trabajo. Si los derechos en las constituciones vienen dados por el movimiento obrero, hoy esa fuerza que sostenía esos derechos es la que se está diluyendo. Tenemos que encontrar la forma, como Star Wars, de dónde está la fuerza [risas]. La fuerza transformadora que nos permita negociar un mejor contexto y unas mejores condiciones de vida.
Que ustedes identifican con "los de abajo".
Claro. Como decía antes, se ha caído el relato de la izquierda, ya no es capaz, creo, de conectar con el ser y el sentir de una gran parte de la población que lo está pasando muy mal, que está indignada, que tiene un malestar a veces no articulado, difuso, pero que no se reconoce en una tradición concreta llamada izquierda. En primer lugar porque en este país nos cortaron la historia, y hay que entender que llevamos 35 años de espacio liso apolítico, es decir, aquí no se discutía de política desde hace 40 años. Y eso fue el 15M, una especie de terapia colectiva, de pensamiento crítico, qué tenemos que decir nosotros ante la vida…
Que también, perdona que te interrumpa, tiene mucho que ver con la precariedad y con el bolsillo. Evidentemente, hay mucho de revolución democrática, pero…
El relato de la izquierda está totalmente ligado al relato de la tradición laborista, de la tradición del trabajo. Y claro, cuando el trabajo pierde esa centralidad, esa centralidad subjetiva en la construcción de las vidas, también pierde por esa parte su posición. Y lo que tenemos hoy en día es un conjunto de élites que cada vez responden menos como mandatarios de los mandatos de la voluntad popular. Hay una proyección oligárquica en nuestras democracias, en las cuales hay una élite que está como emancipada de los mandatos por los cuales supuestamente se ha votado, los cuales tienen como una especie de solidaridad horizontal con las distintas élites transnacionales, y no ya ligadas a su propio territorio. Parece ser que se han perdido el lugar de la política. El espacio público está totalmente colonizado con la lógica del mercado, y no se encuentra el sitio donde se forjaba lo político. La única manera de reencontrarlo es mediante una escisión popular. Antes de la unidad popular viene la escisión popular, y eso fue el 15M. Una ruptura del conjunto de relatos, de discursos y de formas de entender lo que sucede.
Te desenganchas.
Te desenganchas, sí, y a partir de ahí te construyes. Y lanzas. No hay una relación mecánica entre el 15M y Podemos, pero en él se forjan las posibilidades, se forma el quórum social mediante el cual puede surgir una opción, en este caso política, electoral, que trate de dar forma política al malestar generalizado. El 15M fue una vacuna contra la inacción, totalmente. Puso encima de la mesa la producción de un nuevo sentido sobre lo común. Un nuevo sentido común y nuevos sentidos de lo común. Y politizó lo que antes se vivía como un dolor individual, como una culpa: los desahucios, la precariedad, la situación, la crisis… Y eso es lo que ha facilitado la posibilidad de una ruptura en clave plebeya, con unas élites que están, como digo, emancipadas de un lugar; que han puesto en duda incluso ellos la propia democracia representativa. La propia democracia representativa hoy está en tela de juicio por la contrarrevolución oligárquica. Y esto también responde a lo que sucedió en los años 70, que es una crisis de gobernabilidad que hubo por un colapso de los mercados internos y por una crisis de gobernabilidad de la fuerza de trabajo. Y hay un documento de la comisión trilateral de 1975, si mal no recuerdo, que se llama Crisis de democracia; la conclusión a la que llegan es muy clara: el problema de la democracia es que hay un exceso de democracia. Tenemos que evadir a la gente y que vuelva a sus casas y se preocupe menos de los asuntos públicos. Hay que destrozar las fortalezas obreras, hay que divorciarse de la relación con el Estado, y hay un nexo de mercado de la financiación de la economía, una nueva serie de mercados integrados a nivel global, a las que no tenemos instituciones políticas para llegar. Y estamos como en una especie de… un ya no, todavía tampoco, más en clave europea.
Y todo esto da para construir qué. Da para construir un proyecto político, que sois vosotros, pero ¿da también para una sociedad alternativa, para cambios en la sociedad, para maquillar esa sociedad…?
Yo creo que hay que diferenciar. Que nadie se piense que el mundo entero va a cambiar porque tú pongas una papeleta. Podemos, en este caso, es un instrumento, pero es que es literal que es un instrumento. Tú no puedes cambiar social y culturalmente del todo a través del legislar. Por supuesto que eso ayuda, y que el poder genera consenso y el consenso genera poder, pero…
Sí, pero tener el gobierno no siempre es tener el poder.
Claro, es que el poder es una relación. El poder no se tiene, el poder se ejerce. Y el poder es una relación mantenida en una correlación de fuerzas entre distintos actores que pueden tener distintos intereses. Y no todo el poder se somete por vías democráticas: el poder financiero no se somete a ningunas elecciones; el poder de los grandes conglomerados mediáticos no se somete a ningunas elecciones, a ninguna voluntad popular. Pero ejercen poder. El Ibex 35 ejerce poder los 365 días del año, mientras que un ciudadano solo vota una vez cada cuatro años. Hay que democratizar la democracia. Y eso solo va a venir dado de una demanda de la sociedad, de la sociedad en movimiento, de su capacidad de autodeterminación constante, que es la base de la democracia. Es decir: o desdemocratizamos la sociedad o la democratizamos. Y primero necesitamos en cierto modo devolver las instituciones al servicio de la gente, porque las instituciones estatales no son más que posos de relaciones históricas solidificadas, pero son relaciones; y dar pie, lo que se pueda desde las instituciones públicas, a que la sociedad civil tenga más facilidades para organizarse, autoorganizarse y crear nuevas instituciones que regeneren el tejido social y por lo tanto sirvan como un contrapoder, como una tensión constante con el Gobierno. Te hablo a nivel nacional, pero es que esto no te va a resolver la papeleta global, ni la papeleta euopea, y ese es un problema en el que solo se va a solucionar tomando los estados nación pero apostando por Europa. Y claro, a día de hoy solo podemos llegar a las instituciones políticas públicas que tenga el Estado. ¿Eso es suficiente? No, pero es hasta donde podemos llegar. Uno puede llegar hasta donde puede, y luego a partir de ahí intentar construir más cosas.
Porque el ejemplo de Grecia, ¿cómo lo leemos?
¿Dónde esta el soberano? ¿Quién manda aquí? El soberano, decía Robespierre, es el pueblo. ¿Quién manda aquí? Porque tiene al 61% de la gente votando el no, gana en las elecciones, tiene el apoyo de su pueblo, pero, ¿dónde se deciden las cosas? En la comunidad internacional, el Banco Central Europeo, el FMI, el Banco Mundial, la troika… que son todo instituciones no elegidas por nadie, no democráticas, pero en las que tampoco reside el poder ahí oficialmente. No hay instituciones políticas a nivel europeo con capacidad de decisión democrática. El Banco Central Europeo, en lugar de dar crédito a una economía de su propio ámbito u órbita, la asfixia. En lugar de hacer lo que hace Estados Unidos… ¿Por qué es federal? Porque salva a Florida o California de la situación que tienen. Aquí no. Aquí lo que se ha construido es una comunidad de estabilidad presupuestaria, como dicen las élites alemanas, que es básicamente una comunidad basada en automatismos presupuestarios: 3% de déficit, 60% de deuda. No hay un demosEuropeo, no hay una mutualización de la deuda, una hacienda pública o una fiscalía compartida; hay un mercado común donde cada uno va a la suya. Y lo que se ha demostrado es que la Unión Europea tiene una profunda deriva, que ya la tenía, oligárquica brutal y que se ve que actúa como engrasador de la extorsión financiera de los grandes bancos alemanes y franceses. Y lo que hemos visto es una humillación a la democracia, en el caso de Grecia. Y aquí a Grecia le toca esperar, le toca esperar como a un topo, ahora tiene que cavar a ver si cuando pueda volver a salir la crisis de la socialdemocracia europea, que ha tenido un papel espantoso, como lo tuvo en 1914, cuando los créditos de guerra, como lleva teniéndolo desde los años 80 con un síndrome de Estocolmo brutal desde la tercera vía, y que ha vuelto a tener un papel subalterno, subordinado, denigrante. No se ha puesto del lado de la democracia y ha claudicado ante la Europa financiera. A ver qué pasa en España, a ver qué pasa a nivel geopolítico, porque si algo tiene Grecia es su geografía, y hasta qué punto Obama le va a permitir a Merkel entre comillas llevar hasta tal extremo una posible ruptura de la Unión Europea que no le convendría en este caso nada. Pero el caso español es diferente: España es la cuarta economía de la Eurozona, Grecia es el 2% del PIB, sin España no hay Europa.
Con cuatro veces más de población, también.
Ojo, que yo creo que hay una cuestión simbólica, que si Grecia se va, yo creo que no se trata tanto de cuestiones económicas, es por lo que yo mantengo una postura europeía frente a una posible salida de la economía europea, en la que devalúas la moneda, exportas más, importas menos pero vienen más turistas, aumentas el tejido produvtivo y todo parece que es un tiempo casi mecánico. Aquí el problema es político: abre la caja de Pandora. Y uno de los motivos por los que se fundó Europa es para que no nos siguiéramos matando. Y yo creo que una vez que abres esa caja de Pandora, no sabes cómo se cierra. Y el problema es político si se van, si alguien se va. Lo que están haciendo con Grecia es una faorma de decirle al conjunto de Europa "no se mueva", there is no alternative. O la forma contemporánea: es lo que hay. No hay alternativa.
Lentejas.
Y es una forma de decirnos a los españoles que no hay posibilidad de que se extienda por Europa el fantasma del "sí se puede". Y la humillación es política, porque económicamente con Grecia se puede resolver muy fácilmente. Pero lo que no quieren es abrir la otra caja de Pandora, la democrática. Que, por cierto, le convendría a los trabajadores alemanes: hay un 10% de los alemanes que viven de las ayudas sociales para vivir dignamente, hay siete millones de minijobs y hay una desigualdad como no se recordaba desde hace muchísimo tiempo.
Sí, sí.
De ahí viene la importancia de los relatos, de que no solo importa la situación sino quién construye el relato, quién lo explica. Y tienen un miedo, yo creo… Yo no sé mucho de psicoanálisis, pero yo creo que aquí subyace algo de psicoanálisis del tremendo trauma no superado de miedo a la inflación y al paro, un miedo a su propio pueblo, "si pasa esto, aquí puede pasar cualquier cosa".  la cosa pasaría por repartir la riqueza socialmente generada y el trabajo socialmente necesario.
Entonces, en realidad, el margen es pequeño.
El margen de acción del Estado nación no desaparece, pero ya no es el único. Y viene sobredeterminado por otros márgenes de poder. Pero estas son las condiciones que tenemos. Hay que ir dando pequeños pasitos para ir moviendo las placas tectónicas de la política europea y ya luego de la global. Vamos a quedarnos en Europa que ya es bastante complicada la cosa. Pero esto es empezar.
¿Y Podemos puede solo?
Podemos puede en tanto en cuanto el conjunto de la ciudadanía golpeada por la crisis, o no directamente, entienda que hace falta un cambio político en clave democrática. Y si consigue ese apoyo sí que podrá. Con eso quiero decir que las claves de si puede o no puede Podemos hay que buscarlas fuera de los círculos de iniciados, fuera de los círculos donde se mueve la izquierda, fuera de donde nos hemos movido aquellos que siempre hemos estado interesados por la política. Eso no quiere decir que esa gente no sea necesaria para el cambio o que no hay que escuchar las críticas, que ayudan a mejorar muchísimo. Pero yo creo que hay un inconsciente detrás por el cual si tú pones todas las siglas que salen de un cartel y nos juntamos todos, esto se multiplica. Yo creo que no es así, creo que hay que buscar otro tipo de factores para poder explicar el multiplicador y no tiene que ver con juntarse todos o repartirse todos entre las distintas familias que existen de la izquierda. Y que la clave es seducir a la ciudadanía y esa es la centralidad.

Hay un inconsciente detrás por el cual si tú pones todas las siglas que salen de un cartel y nos juntamos todos, esto se multiplica. Yo creo que no es así


Generar ilusión.
Generar ilusión, emocionar. Y eso qué significa. Viene de emotio, de emovere, que significa mover, desplazarnos de donde estamos. Ese desplazarte es lo que te genera una experiencia estética; estética es lo contrario de anestesia: la anestesia te duerme, la estética pone en ebullición los sentimientos, cuando vas a una manifestación, cuando vas al fútbol, cuando vas al teatro… esa sensación de salirte de ti mismo. Tenemos que seguir siendo capaces de generar esa incertidumbre de lo posible, eso de no todo está escrito. Eso es lo importante. Lo importante no es, digamos, una discusión del destino entre las distintas familias de lo que ya existe, sino la posibilidad de que exista otra cosa. Y eso creo que nunca va a venir dado por una discusión interna, de los que ya somos los que somos, sino que hay que abrirse a la ciudadanía. Y sobre todo, hay que poner los problemas de la ciudadanía en el centro del tablero. No los problemas que considera la izquierda que son los problemas de la ciudadanía. Todos venimos de donde venimos, yo empecé militando en el movimiento libertario y no me arrepiento para nada. Pero creo que la discusión hoy en día no es república, por ejemplo, es que eso no es lo que le está preocupando al conjunto de la ciudadanía. Y la radicalidad reside en la capacidad de alterar las relaciones de poder, y si esa capacidad viene dada por defender cosas que a la izquierda le parecen demasiado soft, demasiado light, no importa: vale más un hecho que mil palabras. Vale más un hecho que los símbolos, todo eso da igual, lo único que importa es la posibilidad de modificar el reparto del poder entre las distintas partes de la sociedad. Y eso pasa por modificar las fronteras de lo político. Entre la izquierda y la derecha, lo que hay es a la izquierda del PSOE. Entre arriba y abajo hay una amplia mayoría social frente a una minoría emancipada política y económica del país real que está sufriendo una situación. Creo que ahí hay mucha más posibilidad de radicalidad que en tratar de constuir un relato o un hilo rojo coherente que perviva exactamente igual.
Pero en eso la experiencia municipal sí ha servido, ha movilizado, y tampoco era necesariamente una suma de siglas en muchos sitios.
Yo creo que lo que la ciudadanía ha percibido no es una suma de siglas. No todos los casos son el mismo. Primero, en el caso de Manuela Carmena, era ella: una señora jueza, institución, que porta una idea de cambio después de años de podredumbre de Madrid, y tenía una antagonista que era perfecta, la señora de los contratos de la Gürtel que trata de enfangar el terreno con la señora jueza. Eso ha sido claro. En el caso de Ada Colau: una señora que venía con una tradición y una legitimidad muy fuertes en la movilizaciones, en la PAH y muy aupada por esa legitimidad. Yo creo que ahí hay que encontrar más las claves que en la idea que reside de fondo: programa, programa, programa. El programa es fundamental, pero la historia no se trata de poner una serie de puntos alrededor de una mesa. La política no trata de poner una serie de intereses objetivamente identificados en una mesa y decidir, de acuerdo a nuestros intereses. Decía Baruch Spinoza que hay que tratar de guiarse por la mayor racionalidad posible, pero el que piense que el ser humano solo se guía por la razón, que no entran en juego las pasiones, no entiende al ser humano. La política no puede entenderse sin pasión, que es lo que han intentado hacer las élites europeas los últimos 30 años: se acabó la política adolescente, pragmática, eso es una cosa estética.
La tecnocracia, sí
Y si no digamos, si no construimos política democrática alrededor de las pasiones la pueden construir otros y esos otros que la construyan diremos… ¿Por qué? Pero si los intereses están o se consideran científicos, estaban ahí, ¿por qué la gente no lo ha visto? Ya, ya… luego llega otro y te crea un relato en torno a problemas sobre inmigrantes o cualquier otra cosa y… y perdemos.
¿Y cómo ve la posibilidad de ganar?
La posibilidad está ahí, hemos superado una carrera de vallas en gran medida puesta para nosotros. Hemos asistido a un linchamiento muchas veces, sin precedentes contemporáneos; a una propaganda del miedo, brutal. Y eso no hay que despreciarlo porque eso puede hacer mella, puede hacer daño. Pero, bueno, por ahora hemos conseguido, primero, instalar en la sociedad un montón de cosas de las que ni siquiera el Partido Popular se escapa. Ahora mismo se quitan la corbata y hacen la ruta social, ahora todo el mundo dice que hay que elegir por primarias porque no sé qué, ahora todo el mundo se quiere mostrar como cercano a la ciudadanía y es, en parte, resultado de la puesta en escena de una política y que responde a una relación esquizofrénica. Por un lado, les tengo que machacar, pero, por otro lado, tengo que copiar algo, me arremango la camisa, pongo una persona más joven, bueno, la situación está ahí, como decía Mao: "Todo es caos bajo las estrellas, la situación es excelente". O sea que la posibilidad está ahí, la posibilidad de ganar y sobre todo la posibilidad de quebrar los pilares de la parte más reaccionaria, y esto es fundamental, que ya no haya vuelta atrás, que sea irreversible, conseguir que aunque los de abajo queramos los de arriba no puedan
Y Ciudadanos… ¿no les ha mordido en la centralidad del tablero?
Yo creo que Ciudadanos lo intentaron, lo intentaron con Ciudadanos, intentaron construir ese Podemos light, ese café sin cafeína, ese Podemos light que tanto le gustaba al Banco Santander y a la patronal del Ibex35. Si tú piensas que eres justicia y consideras que es venganza querer paliar una desigualdad galopante, que haya 13 millones de personas en este país que estén en riesgo de exclusión social, tres de los cuales sufren pobreza severa al tiempo que ha aumentado un 40% el número de millonarios desde 2008, y eso lo consideras venganza, me parece que tienes un problema de orientación moral. Si nosotros lo calificamos como recambios de las élites, lo que se ha visto es que se han quedado en un refuerzo y… se han quedado ahí y yo creo que poco más puedo decir.
Pero ustedes en las autonómicas tampoco han podido dar el salto.
Claro, ten en cuenta que las autonómicas también…
Bueno, han pasado de cero al 15%… Ha habido salto, pero igual no el asalto que anunciaban.
Claro, todo es siempre relativo a los horizontes que se toman. Una organización que nace hace un año y medio consigue en una comunidad como Andalucía 15 diputados, y nos quieren vender, por ejemplo el ABC, que "Susana Díaz frena a Podemos". Ahí vemos cómo las élites se cierran corporativamente y ya somos todos iguales. Creo que, bueno, que responde más a una salida a la defensiva de los partidos cortesanos que hoy celebran un resultado que antes lo verían como el mayor de los fracasos. Y que hoy lo esperan como aliados. El Partido Popular y el PSOE no paran de bajar en porcentaje en número de votos acumulados juntos; el partido socialista tuvo el peor resultado en el 2011 en las municipales, ha perdido casi, casi setecientos mil votos en estas y sale satisfecho. Bueno están a la defensiva.
Satisfecho gracias a que consigue gobiernos con los votos de Podemos.
Claro, claro, lo que pasa es que nosotros… Nosotros no vamos a formar parte de ningún gobierno, pero si el partido socialista está dispuesto a dar pasos o un giro hacia la defensa de la mayoría social frente a los intereses de una minoría, pues nosotros, mano abierta, mano tendida, con todo el mundo, ningún problema. Se entiende que estos son los presupuestos, no tenemos ningún problema con ellos ni con nadie. El problema del Partido Popular no es que sean de derechas, el problema es que son unos inútiles y sobre todo aplican unas políticas que empobrecen a la mayoría de la gente. Si el partido socialista quiere volver a utilizar este tipo de políticas, nos tendrán totalmente, totalmente enfrente. Me parece muy bien que ahora el partido socialista, tanto que se reía de la renta básica, empiece tímidamente a presentar estas cosas. Su tradición en los últimos años no se ve muy avalada para hacer este tipo de cosas, reformaron la Constitución con nocturnidad y alevosía. Bueno, tendrían que demostrar muchas cosas antes de volver a presentarse como un partido de cambio.
¿La renta básica ha de ser universal?
Bueno la renta básica… Eso es una discusión muy amplia, hay varias modalidades de renta básica. La idea es que a medio o largo plazo lo sea, como universal e incondicional. Recientemente salió una  encuesta del GESOP de Cataluña que indicaba que hasta un 72% está a favor de la renta básica universal; de ellos, sólo el 2,99% dice que no harían nada si la recibiesen. Creo que la batalla por una renta básica no es tanto técnica y económica sino ideológica y cultural, en esa clave, lo que hablábamos antes de identidad, en esa clave de quiénes somos, cuáles son los marcos de convivencia qué diseño de sociedad tenemos…
Y qué sentido tiene la vida, también.
Qué sentido tiene la vida, y la renta básica entra dentro de ese diseño que batalla contra una ideología redentora del trabajo que lleva siglos. Yo me acuerdo que hice una entrevista en un medio con respecto al tema del libro y dije una cosa muy… yo creo que es históricamente progresista. Yo cuando trabajaba en Barcelona en el Busturistic, el autobús turístico, cuando venía un turista a preguntarme le trataba lo mejor posible, le respondía lo mejor posible con discurso cerrado para que no me volviera a preguntar más, se quedara contento y yo pudiera dedicarme a leer. Bueno, pues en los comentarios me decían: "¡Eres un vago!, "¡eres un caradura!". Este pensamiento que todavía persiste aquí es el pensamiento por el cual todavía seguiríamos remando galeras, que es lo que decía Bravo Murillo: España no necesita bueyes que piensen no necesita personas que piensen sino bueyes que trabajen, bueno es eso con lo que hay que… hay que romper. Y la renta básica universal se presenta como una alternativa realista al mismo tiempo que radical en el sentido de la raíz y que las otras dos opciones frente al paro y la exclusión social son las trampas de la dependencia, ayuda totalmente condicionada a tener un trabajo precario, como por ejemplo puede ser lo que propone Ciudadanos, que es una forma de solucionar salarios a los empresarios, aceptar que va a haber un 20%, un 30% de personas en exclusión social. Según la apreciación de directores y gerentes de servicios sociales, aun saliendo de la crisis en España habría un 50% de personas en riesgo de exclusión social. Y asumir que hay un gran porcentaje de la población que va a tener una sensación total de inutilidad social: les estamos condenando a ser parados literalmente, y yo creo que la renta básica podría primero reforzar el poder de negociación sobre los trabajos.
O que lo pueda incentivar.
Pero no, desincentiva el trabajo, porque primero existe el trabajo, es decir no puedes incentivar un trabajo que no se ofrece, que no existe a día de hoy, que hay cinco millones de parados, ¿quién va a aceptar un trabajo precario? El problema no es que se incentiven los trabajos precarios, el problema es que se tengan que aceptar trabajos precarios porque no te queda otra. Por lo tanto, refuerza el poder autónomo de la sociedad frente al poder heterónomo de un mercado mínimo que nos exhorta cada vez más a adaptarnos a transformarnos permanentemente, a comportarnos como activos financieros. Las personas como activos financieros que tienen que venderse continuamente, y la renta básica les ofrece seguridad de un ingreso material al mismo tiempo que te permite poder desarrollar otro tipo de proyectos, no quieren una sociedad de un ambiente emprendedor, una sociedad con vuelos.
Y los sectores de la creación, el arte, la intelectualidad, si te quieres dedicar a eso, si quieres pintar, si quieres escribir…
Bueno es lo que decíamos antes. Si a ti no te pagan por dar una clase… No es productivo si no te pagan por ello, la creación no es productiva si no te pagan por ella. En Francia sacaron una modalidad para los trabajadores culturales, que se entiende que tienes un valor social, ¡pero que no siempre estás trabajando! Y que hay una especie de ingreso continuo para vidas laborales discontinuas y ahí es donde yo creo que hay que tomar el presente por asalto, no hay que tratar de revivir los años sesenta, que no van a volver, sino que hay que pensar en la flexibilidad como fortaleza y no como debilidad. La posibilidad de obtener en vidas discontinuas, vidas seguras, días intermitentes que te permitan hacer distintas cosas, pero que estas distintas cosas no estén sometidas a la necesidad, sino que estén dirigidas por formas de trabajo colectivo o formación o por estudios o para dedicarle tiempo a tu familia o para hacer cosas que no necesariamente tengan que estar guiadas por la rentabilidad. Y eso está muy incrustado en la mentalidad de la izquierda sobre todo.
Entró en la rueda de ratón del capitalismo, en la que todo lo que no es productivo no tiene sentido.
Todo lo que no es tener un trabajo por el que te pagan, significa ser inactivo. Y yo eso no lo creo. Yo empecé a escribir estando en paro, realmente esto no es extrapolable a todo el mundo, porque yo no tengo deudas, no tengo a nadie que mantener, no tengo hipotecas, no tengo nada. Y tenía siete meses de paro. Y al principio me lo tomé como decía la CEOE y como dice Esperanza Aguirrre. La CEOE dice que el paro es una renta cada dos años y Esperanza dice que el paro es un año sabático. Ojalá fuera así, ojalá pudiéramos disponer de tiempo libre para poder desarrollarnos.
Y con relajación mental, cuando uno está en el paro suele desesperarse.
Claro, yo lo que pasa es que como no tenía a nadie que mantener, fueron unos meses de tranquilidad, y de poder vivir. Que eso no es malo. Las sociedades más avanzadas son aquellas que distribuyen de manera más democrática el tiempo. En Suecia tienen más permiso de paternidad y de maternidad y más ayudas no ligadas al empleo. En Alemania hay una ayuda económica hasta los 21 años por tener chavales, por tener hijos; en Dinamarca en 1993 sacaron una ley de rotación cada cinco o siete años de año sabático y cobrar creo que hasta un 80% del salario. Estaba pensado para eso, disfrutar de la vida, formarte, aprender idiomas, viajar, para luego volver al país y volcar todo un conocimiento, un acumulado y ponerlo a producir en beneficio de toda la sociedad. A mí siempre me ha sorprendido: estabas en la playa, por ejemplo en Cádiz, y te encuentras al típico sueco que te dice: "No, estoy en año sabático".
Y le preguntas, ¿de qué vives?
¿De qué vives? Bueno, pues cuanto más democratizas el tiempo liberado por el aumento de la productividad, mejor se vive. Las sociedades que menos trabajan son las que mejor viven, las que menos horas. Nosotros trabajamos 280 horas más que los alemanes, los griegos, ni te cuento, los que trabajan más. En Dinamarca trabajan 33 horas y media a la semana, cobran bastante más que nosotros de media, incluso en relación a su realidad económica relativa; tienen un mínimo de cinco semanas de vacaciones y mírales, son más productivos.
Claro, pero el planeta tampoco podrá asumir tanta productividad y tanto crecimiento.
Luego tenemos el límite ecológico, claro. Esto ya es una batalla… La renta básica no te va a resolver el mundo, pero sí que puede ayudar, te pone en otra situación. La batalla por la renta básica yo creo que tarde o temprano va a ser una batalla en sí misma por definir qué hacer con ese tiempo. En mi opinión personal creo que ese tiempo debe ser utilizado para construir nuevas sociabilidades que pasen por nuevos usos de lo público, formas de consumo alejadas de las formas más mercantilizadas para que no se convierta simplemente en un tiempo que gastas pero que no sales de la empresa Mundo. Es decir, que gastas para estar totalmente metido en centros comerciales. Es una batalla cualitativa, subjetiva y es una batalla cultural que tiene que dar la sociedad. La renta básica te pone en otra situación. Ahora, cómo se desarrolle eso… Y puede ayudar a relajar el nivel de aceleración perpetua que tenemos y eso, en clave ecológica, puede ayudar bastante. Pero, claro, aquí se superponen muchas contradicciones. O sea, cómo arreglamos la cuestión ecológica con una sociedad que se basa en el consumo.
Y en la producción.
Y en la producción. El aumento de la productividad puede ayudar a liberar ese tiempo. En España lo que pasa es que con el crecimiento por la vía de la especulación y el crédito, los empresarios no han invertido mucho en productividad de capital, pero es que la productividad de capital lo que hace es necesitar menos gente empleada. Si antes fabricabas tantos alfileres con 100 personas y ahora puedes fabricar la misma cantidad de alfileres con 50 personas, cobran 50 o se decide que en vez de trabajar ocho horas, trabajar cuatro. Y eso ya son una serie de batallas políticas.
El responsable de discurso y argumentario de Podemos, Jorge Moruno. / Marta Jara
Foto: Marta Jara
Pero todo dentro del marco del capitalismo, claro.
Es que el capitalismo… A mí me hace gracia cuando dicen: "Hay que salir del capitalismo". ¿Y cómo salgo? ¿Me cruzo la calle? Salgo aquí, me cruzo la calle y ya he salido del capitalismo. Es como decir, el poder no se tiene, se ejerce, es una relación. El capitalismo es una relación social, está socialmente construido, históricamente determinado, la realidad es un efecto de la propia realidad, y la realidad puede modificar la realidad en la que está. Pero lo que tenemos que modificar son las relaciones sociales. Marx hablaba del paso de la subsunción formal del trabajo en el capital a la subsunción real del trabajo en el capital. Lo que vivimos es la subsunción real del trabajo de capital, que es lo que algunos vienen llamando postmodernidad a falta de un nombre más… menos fuerte, ¿eso qué significa? Eso significa que el conjunto de la vida, el conjunto de las afirmaciones cotidianas, habituales, de las distintas escenas de la vida, está directamente producido por las relaciones sociales capitalistas. Ya no hay un afuera en el que tú trabajas y te pagan, y te refugias y te quedas fuera, me voy al campo, por decirlo de alguna manera, o dejo la fábrica y me voy al barrio, al sindicato, tengo una realidad que no está parasitada por esa relación social. Hoy en día eso no existe, no hay un afuera, por mucho que tú te hagas un huerto urbano. Tenemos como un monstruo de las galletas que se va comiendo la vida, lo único que podemos hacer es luchar dentro y contra esta relación de certeza de aceleración perpetua, y que mercantiliza toda la vida. Y eso sólo se puede hacer si somos capaces de ir tendiendo redes de cooperación. Una sociedad que esté más guiada por relaciones no-mercantiles en todas las esferas de la vida.
Si no tienes tiempo para sacar a tu perro, hay una aplicación que te lleva a un tipo al que le vas a pagar, le vas a pagar, su tiempo cuesta menos que el tuyo, obviamente, para que te saque el perro, para que te corte el césped, si no tienes tiempo para comer, porque es un lastre improductivo comer, te comes este sobre de proteínas putrefactas en el trabajo y te lo comes y entonces puedes seguir produciendo. Lo ves en los anuncios de medicinas, ¿no? Sale una chica currando, trabajando, se toma el Frenadol y sigue trabajando, no les gusta arreglar la enfermedad, les gusta que sigas produciendo. Estás como en Matrix, sin parar de producir y todo porque el tiempo está totalmente sometido a la mercantilización. Y surgen toda una serie de patologías: estrés, aumento del consumo de antidepresivos, el no llegar, el burnout, niveles de exigencia, marcado por una relación patriarcal, anorexia… Lo de la anorexia… es brutal, ¡no llego a ser como lo que me ponen en la televisión! Una sociedad que ha mercantilizado constantemente el deseo, es la madre de todas las batallas: cómo generar formas de vida que puedan competir contra el deseo del consumo, contra el deseo de verte a ti mismo en el imaginario que supone cuando consumes algo. Tú no te compras unas Nike, tú te compras lo que significa comprarse unas Nike.
Es aspiracional
Y eso es un embudo, es lo que aparecía la película No, cuando le decía el asesor de Pinochet en publicidad: "Usted tiene las de ganar, nosotros hemos elaborado un modelo en el cual cualquiera puede triunfar, ojo, no todos, ¡cualquiera!" Y todos nos vemos como ese cualquiera. La izquierda sigue pensando que hay una realidad impoluta, inmaculada, pura detrás de ese velo que es la ideología. Y no, no es así… Claro, sólo nos podemos engañar si no vemos la realidad, una realidad que está escrita, que está ahí. La ideología es una interacción constante, social, es como si el sujeto histórico le dijera a la izquierda: "Sí, sí que me doy cuenta de todo esto, sé que no voy, a lo mejor, a triunfar, pero me gustaría pensar que sí". Y es que aun así, nos gusta vernos a nosotros mismos de esa manera. Es decir, hay una especie de cinismo, la ideología convertida en un cinismo donde todos nos vemos en la posición del que triunfa, en esa posición aristocrática del triunfador social, del hombre de éxito, el rey del inmueble de American Beauty, y eso domina el deseo. Y cuando dominas el deseo, dominas las capacidades humanas de reinventarte, y hasta que no seamos capaces de reorientar el deseo, vamos a tener problemas en clave estructural cultural.
Muchas veces se contrapone la propuesta de trabajo garantizado a la de la renta básica, ¿qué le parece?
Creo que antes lo he comentado un poco de pasada. Primero, cuando digo que el empleo tiene una contrariedad en una sociedad de economías forzadas, no quiere decir que no se vayan a hacer cosas, lo que está en deterioro es el trabajo, que se ofrece, que se contrata y por el cual te pagan. No el trabajo de hacer cosas. Esto no significa que no haya que reorientar la economía en la sociedad hacia nuevos paradigmas productivos, economía verde, rehabilitación de edificios, etc. Sí, sí, por supuesto, hay mucho. Porque pueden decir que no haya que desarrollar un plan productivo impulsado desde lo público o donde se planifique la economía: todo el mundo planifica. Esperanza Aguirre también, con Eurovegas, por ejemplo. Yo no niego eso, que haya que buscar nuevas zonas de empleo por ahí. Yo lo que digo es que, primero, no va a ser capaz esta sociedad de absorber en una clave de tiempo estable y duradero el empleo tal y como lo conocemos con el excedente de la fuerza de trabajo que hay. Lo que digo en segundo lugar es que eso en sí mismo no tendría por qué ser tan malo. Si antes ibas a la gasolinera y la gasolina te la ponía alguien y ahora te la pones tú, eso es tiempo liberado. Hay un estudio de Oxford que dice que en 20 años va a desaparecer un 45% de trabajos que se pueden robotizar en Estados Unidos. Habrá que ver. El problema que yo tengo con el trabajo garantizado es con la filosofía que hay detrás: hay una escisión económica técnica en la que todos se pelean por llevar la razón, yo no me meto ahí. Me meto en la filosofía, que es pensar que el ser humano si no tiene un trabajo por el cual le pagan está inactivo, el núcleo ideológico capitalista que funde actividad social con trabajo remunerado y no se pueden disociar. Ese es el problema que yo tengo con esta propuesta, no que, obviamente, haya sectores donde se pueda crear nuevo empleo. Pero, ¿por qué tenemos que forzar que toda actividad social tenga que ser remunerada para ser considerada actividad socialmente útil? El capitalismo siempre ha entendido que lo útil es aquello donde extrae algún valor, en este caso sería el Estado el que garantiza un empleo. Pero es que tampoco, tampoco quieres un Estado que te planifique la vida. En los sesenta y setenta fue la propia fuerza de trabajo la que dinamitó la disciplina laboral, la flexibilidad la pusimos nosotros encima de la mesa. No sé si te has leído un libro que se llama Lo queremos todo, de Nanni Balestrini, que cuenta la historia de un inmigrante del sur de Nápoles que va a trabajar a la fábrica y como hay un excedente de puestos de trabajo en esa época, deja el trabajo y se va a la playa y luego vuelve, ¿por qué? Porque no quería ser un apéndice de la fábrica. Yo el problema que tengo con el trabajo garantizado es esto: ¿por qué para considerarte activo te tienen que pagar por ello? Yo cada vez hago más cosas, el trabajo ha sido para mí sólo un medio para conseguir ingresos y pagar las facturas, pero en clave intelectual, en clave mental, en clave de desarrollo, ha sido un lapsus. Me gusta hacer cosas que no tienen que ver nada con aquello que te pagan. Y como yo hay muchísima gente. Muchísimos porcentajes de nuevas generaciones que quieren desarrollar proyectos pero que no pueden hacerlo porque tienen que estar lavando platos o tienen que estar sirviendo copas. Y creo que hay que ofrecer la oportunidad a toda esa gente para poder hacerlo, porque hay una clave ideológica muy fuerte detrás: hemos sido capaces de asumir una sociedad que confía que los ricos van a invertir porque son buenos.
Y van a generar empleo
Y van a generar empleo porque van a invertir, y si les va bien a los ricos nos va a llegar a todos, nos va a ir bien a todos. Hemos sido capaces de creernos eso pero somos muy reticentes a pensar que si distribuimos la riqueza socialmente creada y tenemos la capacidad de combinar nuestro propio tiempo, esto va a ser una locura y un descontrol. ¿Qué decían los ricos cuando se pedían vacaciones? ¡Para qué quieren los obreros vacaciones si se van a emborrachar! ¿Qué decían los ricos en el siglo XIX cuando se proponía la asistencia social a los pobres voluntarios, como los llamaban? Que esto va a desincentivar el carácter de los trabajadores, los va a hacer más débiles. ¿Qué dicen ahora mismo? Se van a rascar los huevos, aquí nadie va a hacer nada, esto va a ser un caos. Yo creo que no es así, creo que el ser humano, desde que quiere currar, produce cosas, hace cosas; no se va a quedar en una balsa de aceite. Creo que hay que dar un voto de confianza a la capacidad antropológica del ser humano de poder liberarse del sufrimiento de la necesidad. En ese sentido, el trabajo garantizado me parece conservador, una manera conservadora de mantener algo artificialmente; creo que hay otras posibilidades más transformadoras de, precisamente, liberación del trabajo.
Recientemente se han producido las primarias en Podemos, y la participación ha sido muy inferior a la de procesos anteriores. ¿A qué lo atribuyen?
Hay varias razones. Primero, se ha sometido a la ciudadanía que tiene que votar a siete procesos en menos de un año y medio; segundo, que se hace en julio, en julio la gente aunque esté aquí tiene la mente en otra cosa…
Que haya sido en julio fue decisión suya.
Sí, tienes razón. Y tercero, hay que parar con la idea de que las bases… no son bases, Podemos es un partido de sucesión de ciudadanos, o sea cualquiera se puede inscribir, el voto de todos vale lo mismo.
Y no hay carnet.
Claro, ¿dónde está mi carnet? ¿Dónde está?, ¿quién soy? Esto me cortocircuita… Y yo creo que lo más importante de todo, aparte de que han votado 60.000 personas, que es una cifra importante, es que ¿cómo conseguimos la participación? Hay una parte donde discutíamos de la mentalidad de la izquierda actual, estar sentados un montón de horas y decidir ahí. Y la base material de la sociedad que tenemos ahora es una base conectada, compleja, heterogénea con razón y actividades distintas, según la cual tú no puedes basar la participación sólo estando ahí sentado. Que participe quien quiera, quien pueda, que las decisiones en ese sentido no se tomen por estar tantas horas ahí sentado, porque al final eso filtra la participación. Pero a lo que voy es que lo importante es que la gente no esté participando todo el tiempo a todas horas como esa especie de sueño húmedo del alquimista, como si viviéramos en una insurrección permanente, en un despliegue de un poder constituyente constante e interminable, Eso… eso siempre es una tensión. O sea, hay momentos que son de estabilización, pero lo interesante es cómo institucionalizar las demandas en la cotidianidad. Lo interesante es que la ciudadanía tenga una participación disponible para cuando quiera participar, no en todo momento, sino cuando lo necesite o cuando así lo desee, esté ahí la posibilidad de hacerlo. Yo creo que eso es el mayor avance, en el momento que lo decidan cualquiera se pueda inscribir, cualquiera lo puede hacer.

Fuente:  http://www.eldiario.es/politica/Jorge-Moruno-monstruo-galletas-comiendo_0_414008992.html
Posted: 02 Aug 2015 08:28 AM PDT
  • La tensión en el Canal de la Mancha aumenta por el mayor número inmigrantes que intenta llegar a Reino Unido en los camiones que cruzan desde Francia.
  • El flujo migratorio no es nuevo, pero sí ha crecido su magnitud y el número de muertes: tres en 2013, 17 en 2015 y nueve solo entre junio y julio de este año.
  • Las autoridades británicas endurecen su discurso contra la inmigración y piden frenar las llegadas; según Acnur, muchos son refugiados.
Maruxa Ruiz del Árbol⎮Desalambre – El Diario⎮01/08/2015
Las imágenes de centenares de inmigrantes tratando de subirse a los camiones que cruzan el Canal de la Mancha para llegar a territorio británico han sorprendido a muchos este verano, acostumbrados como estamos a ver esas imágenes solo al sur del continente. Pero la crisis migratoria de Calais no es nueva. Lo que está pasando estos días en la frontera británica es la explosión de un goteo que lleva más de diez años sucediendo en el Eurotúnel y causando tensiones en las relaciones entre Reino Unido y Francia.
Los problemas por los controles migratorios comenzaron alrededor de 1999, cuatro años más tarde de la apertura del túnel. Ya por entonces el gobierno británico y las autoridades ferroviarias acusaban a Francia de no ejercer suficiente control sobre su lado de la frontera. En 2002 se interceptaban del lado francés del canal unos 200 inmigrantes por noche.
Pero en las últimas semanas los intentos de entrada en el extremo francés han sido mucho más intensos, tanto que el viernes David Cameron convocó un gabinete de crisis después de que la prensa más conservadora y varios políticos británicos solicitaran la movilización del ejército. Por ahora, las soluciones más visibles entorno al problema han sido el incremento de la presión policial en la zona y el alzamiento de una valla pagada con fondos de Reino Unido.
El pasado jueves, el primer ministro británico denominó "plaga" a los inmigrantes y refugiados que intentan llegar al Reino Unido, una expresión muy criticada por varias organizaciones sociales y por los laboristas, entre otros.
La consecuencia más grave del aumento de la tensión en la frontera de estos meses es el incremento del número de muertes. En 2013 fueron 3, en 2014 fueron 17, mientras que solo en junio y julio de este año han muerto nueve personas, según datos de Acnur.
En los últimos meses, en las noches más duras, se llega a parar el viaje de alrededor de 1.000 personas. Si hoy la tensión proviene de un asentamiento conocido como "La Jungla", con unas 3.000 personas, entonces el foco era el campo de refugiados llamado Sangatte. Ya por entonces la mayoría de los migrantes que llegaban a aquella frontera eran principalmente refugiados en busca de asilo, más que inmigrantes por motivos económicos.
"Ahora un gran número de los inmigrantes que vienen, tanto a esa frontera como a las de Italia y Grecia son refugiados. Es importante cambiar la retórica porque gran parte de estas personas son gente que no tiene ninguna opción volver a su país porque proceden de conflictos: sirios, iraquíes, sudaneses, afganos, eritreos, etíopes", cuenta a eldiario.es la portavoz de ACNUR en España, María Jesús Vega. "Otros son inmigrantes que buscan mejores condiciones y algunos tratan de pasar a Reino Unido porque tienen familia allí", prosigue. Aunque es imposible saber con exactitud cuántos logran llegar a Reino Unido, las autoridades francesas estiman que cada noche alrededor de 40 personas consiguen cruzar al país desde Calais.
Nigel, un conductor de camiones británico que lleva haciendo esa ruta por más de diez años confirma que el problema no es nuevo pero que cada vez es más estresante hacer esta ruta. "Las medidas de seguridad han de ser más estrictas", le dijo a un reportero destacado en la zona del diario británico The Guardian. "Desde el principio del año ha comenzado a ser increíble. Nunca había visto tantos intentos de subir a un vehículo en movimiento".
En un reportaje del mismo diario sobre el campamento de "La Jungla", un eritreo de 28 años que huyó de su país porque le perseguían por ser cristiano se pregunta por qué Europa les cierra la puerta. "No somos animales, bárbaros", indica. Junto a otros compañeros, afirman que la actuación policial se ha endurecido en los últimos días.
Muchas de las personas que en estos días están tratando de cruzar a Reino Unido son las que en los meses pasados han recalado en las costas del sur de Europa. Según las cifras de Acnur de 2015, hasta el 27 de julio, unas 198.500 personas llegaron por mar a Europa, la gran mayoría a Italia y Grecia, y unas 1.600 llegaron por las costas españolas.

Vallas y presión policial como solución

Médicos del Mundo trabaja en el asentamiento conocido como La Jungla desde 2003. "En las últimas semanas hemos tenido que activar ayuda extra porque las condiciones de salud han empeorado en el campo y porque cada vez hay más heridos por la represión policial en la frontera y por las caídas desde los camiones", comenta Nick Harvey, portavoz de Médicos del Mundo en Reino Unido al teléfono.
Esta es la llamada "Jungla 2″. La primera "jungla" fue cerrada por las autoridades francesas y éste es el asentamiento que nació como consecuencia del cierre. "Si se sigue invirtiendo el dinero en alzar vallas a los márgenes de la carretera y en incrementar la seguridad en la frontera el problema no se va a solucionar", opina Harvey.
Para María Jesús Vega, de Acnur, la solución pasa por una armonización de las diferencias entre los países europeos, por dar información precisa a los refugiados sobre sus derechos en Europa "que muchas veces cambian de país mal asesorados por 'las mafias" y por un reparto responsable de las cuotas de reubicación y reasentamiento de inmigrantes a nivel europeo. Mientras las soluciones llegan, los inmigrantes y refugiados siguen arriesgando su vida tratando cruzar el túnel como polizones a bordo de un camión con destino a Reino Unido.

Fuente:  http://www.eldiario.es/desalambre/Calais-migratoria-Europa-puertas-Londres_0_415408510.html
Posted: 02 Aug 2015 07:51 AM PDT
Juan Carlos Monedero⎮Comiendo tierra⎮2 agosto, 2015
Captura de pantalla 2015-08-02 a la(s) 15.31.35   Captura de pantalla 2015-08-02 a la(s) 15.33.26
Captura de pantalla 2015-08-02 a la(s) 15.37.08
Hemos tenido otros momentos en donde el PP perdió el disimulo. Tiempos en donde la seguridad que da la impunidad y/o la desesperación rompían todo el cuidado y las formas. Basta recordar cuando Rajoy, Acebes y Aznar nos dijeron que los atentados de Atocha fueron obra de ETA y no de Al Qaeda. O cuando el desastre ecológico del Prestige apenas era un ejercicio escolar de pretecnología con hilitos moldeables. O cuando estalló la Gürtel y salió Floriano diciendo que eran infundios y que quien sostuviera tamañas mentiras terminaría en los tribunales. O cuando las reformas laborales, donde tanto se acercaron en los argumentos el PSOE y el PP (aún recuerdo los insultos de prominentes socialistas a los sindicatos cuando las huelgas generales), convertidas en un "conmigo o contra mí" que terminó ganando para su causa incluso a algún ex secretario general de un sindicato. Y mil más siempre con la misma metodología. Miedo y recompensas, como recomendaba con extremo realismo el florentino Maquiavelo. No debe sorprendernos ver a José Miguel Moreno, alcalde de Valdemoro y Diputado madrileño del PP -en la Asamblea que sostiene el gobierno de Cifuentes sostenido por Ciudadanos- decir prácticamente al mismo tiempo en privado que se hacía diputado para tocarse los tegumentos y en público que en estos tiempos tan duros todos debíamos hacer esfuerzos como buenos españoles. Se sentían impunes. Porque nosostros les dejamos.
Ahora, Rajoy está como el Hitler de El hundimiento (Der Untergang), dando órdenes absurdas que sólo sirven para acelerar su caída. Está el ridículo balance de una legislatura iniciada con la traición al programa electoral y terminada con las bases de un nuevo contrato social. Un nuevo contrato social donde ya no existirán los derechos laborales y los bancos vacían las arcas públicas en un entramado legal que hace veinte años era delito. Para ocultar esta patada a la Constitución de 1978 -sancionada con la reforma del artículo 135 y la elevación del techo de déficit y primacía de los intereses de los bancos- Rajoy sale a la desesperada a encubrir dislates e intentar callar bocas internas descontentas. Para que no haya más Marjalizas y, sobre todo, para que no cuente nada un arrepentido Bárcenas que todavía podría devolver algo a la nación parte de lo hurtado tirando de la manta (aunque sea de un esquina, que ya valdría).
Nombran jueces amigos (López y Espejel) para que fiscalicen las fechorías del PP; nombran a un hooligan de la xenofobia como candidato en Cataluña (primando pescar en el mismo caladero de Ciudadanos por encima de la salud democrática); nombran tertuliano portavoz a Maroto, otro talibán de la lucha contra los inmigrantes, o a Casado, metido hasta las cachas en todas las operaciones que ha realizado Aznar en la última década; le ponen un piso en París a Wert como recompensa por habernos roto la educación pública y la convivencia; y llaman a filas a los periódicos amigos -prácticamente todo el papel diario de los quioskos- para que no olviden que las elecciones están a la vuelta de la esquina. Y, por supuesto, amenazan a las televisiones para recordarles que las nuevas concesiones de canales están pendientes. Miedo y más miedo.
Cospedal, Soraya y hasta Aguirre lloran, como Eva Braun y las secretarias, en la puerta del búnker. Los oficiales también.
http://www.cuatro.com/las-mananas-de-cuatro/2015/julio/31-07-2015/Monedero-PP-plano-tesoro-pirata_2_2028105087.html
http://www.cuatro.com/las-mananas-de-cuatro/2015/julio/31-07-2015/Monedero-Jaime-Gonzalez-portada-ABC_2_2028105079.html
http://www.cuatro.com/las-mananas-de-cuatro/2015/julio/31-07-2015/Monedero-Corremos-riesgo-imagen-resignacion_2_2028105092.html

Fuente:  http://www.comiendotierra.es/2015/08/02/rajoy-en-el-bunker-de-berlin/
Posted: 02 Aug 2015 05:15 AM PDT
El asiento de negros fue el monopolio de introducción de los esclavos negros en la América española.
Eduardo Montagut⎮Nueva Tribuna⎮01 de Agosto de 2015
esclavitud-america
@Montagut5 | En este artículo se estudia la organización del comercio de esclavos negros por parte de la Monarquía Hispánica con destino a la América española.
El asiento de negros fue el monopolio de introducción de los esclavos negros en la América española. Aunque el concepto de asiento englobaba varias actividades contractuales, financieras y de préstamos en la época moderna española, aquí nos interesa solamente la primera de ellas. Así pues, un asiento sería un convenio entre la Corona y un particular o asociación de particulares, por el que aquella arrendaba a éstos una determinada explotación en régimen de monopolio, como podía ser la explotación de minas o, como en este caso, el comercio de esclavos.
218102008022526La primera vez que se concedió el asiento de negros ocurrió en 1516-1517 con una compañía genovesa. Muy pronto, los portugueses se hicieron con este lucrativo negocio y lo controlaron durante la época de los Austrias. En 1701, Felipe V, el primer rey Borbón, decidió conceder el asiento a la Real Compañía Francesa de Guinea, vinculada económicamente a su abuelo Luis XIV. El asiento estipulaba que dicha compañía debía introducir en América unos 42.000 esclavos durante diez años. Pero este cambio a favor de una compañía francesa duró poco porque el Tratado de Utrecht (1714) convirtió este negocio en un monopolio inglés. Efectivamente, la Compañía Inglesa del Mar del Sur obtuvo el asiento de negros durante treinta años, comprometiéndose a introducir 4.800 negros anuales. Además se autorizaba a la Compañía a introducir las mercancías necesarias para el sustento de los esclavos. Los ingleses cometieron muchas irregularidades en relación con lo dispuesto en el contrato, generando constantes tensiones con España, además de las que ya se tenían por Gibraltar y Menorca, territorios cedidos por el mismo Tratado de Utrecht. Estos abusos, junto con otros contenciosos comerciales, provocaron la conocida como Guerra de la Oreja de Jenkins de 1739. El Tratado de Aquisgrán de 1748 renovó el acuerdo entre España e Inglaterra sobre el asiento de negros, pero a los dos años se anuló.
esclavo2
En 1765, el asiento de negros fue concedido por Real Cédula a la Compañía Gaditana de Negros. Entre 1766 y 1770, la Compañía se valió de naves con bandera y tripulación francesa e inglesa para llevar los esclavos a América. Pero esta empresa no fue un buen negocio, no cumplió con el número estipulado de esclavos que había que llevar a América, acumuló deudas y pesaron mucho los intereses de los préstamos conseguidos para poder subsistir. Se intentó salvar la compañía con el comercio de mercancías, además del de negros; obtuvo apoyos oficiales, pero hubo que disolverla en 1779.

Fuente:  http://www.nuevatribuna.es/articulo/cultura—ocio/comercio-esclavos-america-espanola/20150801183624118661.html
Posted: 02 Aug 2015 05:00 AM PDT
  • El ranking de rechazos se los lleva la corrupción: el PP ha tumbado 20 peticiones para evitar que el presidente respondiera por Bárcenas, la Gürtel o los pagos en B en su partido.
  • Los conservadores, además, han rechazado con su mayoría absoluta que Rajoy explicara otros asuntos de actualidad, como el rescate a la banca o la crisis del ébola.
  • La oposición acaba de exigir que acuda de forma urgente a dar cuenta de las revelaciones de la trama Púnica pero la iniciativa no se tramitará hasta septiembre.
Carmen Moraga⎮El Diario⎮01/08/201
Rajoy comparece el viernes para hacer balance de legislatura y explicar las líneas generales de los Presupuestos
Rajoy se ha librado sistemáticamente de dar la cara en el Congreso gracias a la mayoría absoluta del PP
El PP se ha valido sistemáticamente de su mayoría absoluta para impedir en 70 ocasiones que el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, compareciera ante el Pleno del Congreso para dar explicaciones de diversos asuntos de actualidad, como le han exigido los grupos de la oposición a lo largo de estos años de legislatura. El ranking de rechazos se los lleva la corrupción. Al menos en 25 ocasiones el PP se ha negado a que Rajoy dé la cara por el caso Bárcenas, la Gürtel, los pagos en B o la supuesta financiación ilegal de su partido.
Desde que estalló el escándalo del extesorero, en enero de 2013, los conservadores han estado evitando que el presidente acudiera por este motivo al Congreso, tal y como de una manera u otra le ha reclamado toda la oposición. Solo el PSOE se lo ha exigido 20 veces por escrito. También la Izquierda Plural y el Grupo Mixto han registrado unas cuantas iniciativas en este sentido, todas con idéntica suerte. El rodillo de la mayoría absoluta del PP las ha ido tumbando todas desde la Mesa del Congreso y la Junta de Portavoces.
La oposición inició su ofensiva para que Rajoy ofreciera explicaciones en el Congreso nada más destaparse el escándalo de los papeles del extesorero y los sobresueldos en B que, según esos documentos, cobró casi toda la cúpula del partido, incluido el propio Rajoy. Los primeros en exigírselo fueron los diputados de la Izquierda Plural y los del Grupo Mixto, que registraron dos peticiones de comparecencia: una a finales de ese mismo mes de enero y otra en febrero de 2013. Ambas fueron rechazadas por el PP.

Rajoy acude en agosto de 2013 al Senado

La presión de los grupos, que en las sesiones de control exigían al presidente responsabilidades políticas al ir conociéndose más datos del caso, obligó finalmente a Rajoy a comparecer "a petición propia" el 1 de agosto en el Senadodado que el Congreso por entonces estaba en obras.
Sus explicaciones no convencieron a la oposición. Desde entonces el escándalo ha ido creciendo tras las declaraciones de Bárcenas dentro y fuera de la cárcel, y los autos del juez Ruz, en los que se señala la financiación irregular del PP y el posible blanqueo de dinero negro. Ante todo ello, tanto el PSOE como la Izquierda Plural han estado exigiendo machaconamente, semana tras semana, la comparecencia de Rajoy en un pleno. Los de Cayo Lara han pedido, además, que se abra una Comisión de Investigación sobre la corrupción en los partidos. También sin éxito.
El levantamiento del sumario de otro de los escándalos de corrupción que afecta de lleno al PP, la trama Púnica, no ha hecho más que redoblar estas peticiones urgentes para que el presidente dé explicaciones en el Congreso. El PSOE ha unido a ello una iniciativa en la Cámara Baja para que el Tribunal de Cuentas fiscalice a las cuatro comunidades autónomas -Madrid, Valencia, Murcia y Castilla y León- y a la veintena de Ayuntamientos que contrataron con las empresas investigadas en la Púnica. Ambas peticiones quedan pendientes para su tramitación en septiembre, aunque con nulo éxito de prosperar.

El PP le ha librado de otras muchas comparecencias

Pero su grupo parlamentario también ha librado a Rajoy durante estos años de legislatura de acudir a la Cámara para explicar otros asuntos de actualidad, como la crisis del ébola, el rescate bancario, o la dimisión del Fiscal General del Estado, Eduardo Torres Dulce. En total, según puede comprobarse en la web del Congreso, cerca de medio centenar de peticiones, aparte de las 25 solicitadas por la corrupción.
En 2012, esos requerimientos se centraron fundamentalmente en que Rajoy diera cuenta en la Cámara de los 100.000 millones de euros de ayuda para la banca solicitados a la UE y las condicieones del rescate. O para que hablara del caso Bankia. Lo impidió el PP. Tampoco dejó que al año siguiente el presidente acudiera al pleno a explicar porqué no se habían recuperado esas ayudas y el coste que iba a suponer para los contribuyentes. Sin embargo, ahora el presidente ha decidido que el Congreso debata en el mes de agosto la aprobación del paquete de ayudas a Grecia cuando ya le haya dado el visto bueno Bruselas.
De igual modo, en 2012, los populares vetaron la posibilidad de que Rajoy hablara sobre el drama de los desahucios y ejecuciones hipotecarias que se sucedían en España a ritmo frenético. O para aclarar los recortes en Educación y Sanidad que estaba aplicando ya su Gobierno.
En 2013, también tumbaron las peticiones para que acudiera al Pleno a explicar el escándalo de las preferentes, o a dar cuenta las altas cifras del paro como consecuencia de la reforma laboral.
A finales de ese mismo año, el PP no quiso apoyar tampoco la solicitud de varios grupos para que explicara el apoyo de España a la intervención en Siria en una declaración suscrita por once países en la Cumbre del G-20.
En 2014 el presidente se libró de dar la cara en el Congreso por la crisis del ébola y la gestión que hizo su entonces ministra de Sanidad, Ana Mato, a la que terminó relevando por Alfonso Alonso. La extitular de Sanidad se fue a la playa en plena crisis de la enfermedad, cuando la OMS había lanzado una alarma.

2015 se despide con varias negativas a que Rajoy dé la cara

Los grupos de la oposición no han tenido mejor suerte en 2015. Nada más empezar el año vieron rechazada la pretensión de que el propio Rajoy fuera el que aclarara a la Cámara las causas de la dimisión del Fiscal General del Estado, Eduardo Torres Dulce (que tuvo lugar a medidos de diciembre de 2014), "así como la injerencia política del Gobierno en sus funciones".
Este año también han vetado la solicitud de comparecencia para que Rajoy explicara a los diputados, con carácter previo al Consejo Europeo, la posición del Gobierno sobre la situación de Grecia. Sorprendentemente, ahora el presidente ha convocado un pleno extraordinario para debatir y votar en pleno agosto la ayuda que concederá España a Grecia.
Los populares se han negado, asimismo, a que el presidente debatiera en la Cámara "cómo afectará a nuestro país la aprobación del Convenio con EEUU para convertir la Base de Morón en una base permanente de dicho país para intervenir en África". O para informar sobre "la oscurantista negociación del 'Trade in Services Agreement' (TiSA) y sus restricciones a la soberanía ciudadana", dos iniciativas de la Izquierda Plural.
Las útimas solicitudes de comparecencia rechazadas por el PP datan del pasado 23 de julio en la Diputación Permanente. En dicha reunión el PP votó en contra de que el presidente compareciera en un Pleno extraordinario para explicar el motivo por el que solo ha convocado una reunión de la Conferencia de Presidentes en el año 2012. También rechazó que acuda a explicar las políticas que deberían ponerse en marcha para reducir los elevados niveles de precariedad en el empleo provocados por la reforma laboral. Lo pedían el PSOE y la Izquierda Plural.

Fuente:  http://www.eldiario.es/politica/PP-comparecencia-Rajoy-Pleno-Congreso_0_414708785.html
Posted: 02 Aug 2015 04:48 AM PDT
  • El Boletín Oficial del Estado publica un acuerdo del Consejo de Estado en el que se abonará un importe anual a la concesionaria de la autopista Madrid-Toledo hasta el año 2045.
  • El Gobierno de Mariano Rajoy asegura haber llevado a cabo un estudio en el que se advierte un aumento de trafico a Córdoba, del que podría haberse beneficiado el concesionario de la autopista de peaje Madrid-Toledo.
Francisca Bravo⎮El Diario⎮30/07/2015
Fomento contempla construir la autopista R-1 y ampliar la Madrid-Toledo hasta Córdoba
La autopista AP-41 entre Madrid y Toledo no ha sido el proyecto mejor planteado. La autopista lleva desde mayo de 2012 declarada en quiebra, con unas deudas que la compañía gestora estimaba en más de 500 millones de euros, entre créditos a bancos nacionales e internacionales y expropiaciones del terreno. Ante las pérdidas que el proyecto asegura tener, el Ministerio de Fomento ha decidido tomar medidas para "compensar" a la titular de la concesión administrativa de la explotación de la autopista de peaje, la autopista Madrid-Toledo, Concesionaria Española de Autopistas S.A.
Y se trata de un plan que ofrecerá a la empresa más de 140 millones de euros en los próximos 30 años. El total es de 141.504.955,3 que se pagarán entre los años 2016 y 2045. El importe se abonará de forma anual, y hasta el fin del periodo de concesión, a menos que se construya la prolongación de la autopista hasta Córdoba. Y es que la falta de este tramo hasta la capital andaluza es el principal argumento que se esgrime para argumentar el desembolse millonario que se publica de forma oficial, firmado por la ministra de Fomento, Ana Pastor.
En este sentido, el documento señala una serie de autos y sentencias de entidades como el Tribunal Supremo en relación a recursos interpuestos por la concesionaria de la autopista Madrid-Toledo al no estimarse una petición de "reequilibrio económico" del contrato de la concesión, que de hecho estimaban la postura de la concesionaria. Dicha autopista señalaba que, al no haberse construido la autopista Toledo-Ciudad Real-Córdoba, el proyecto había sido víctima de perjuicios que impedían el restablecimiento del equilibro económico y financiero de la concesión.
Ante estos datos, el Ministerio de Fomento asegura haber llevado a cabo un estudio para valorar estos "perjuicios" que reclama la concesionaria de la autopista de peaje. Fomento señala que, hipotéticamente, si se hubiese construido el tramo hasta Córdoba habría aumentado el tráfico y la concesionaria podría haberse beneficiado del mismo. La metodología consistía en considerar el reparto entre los viajes en la alternativa libre de peaje y la vía de peaje, llegando a la conclusión de que el tráfico que la autopista de pago hubiese podido captar llega al 12,68 por ciento de la alternativa A-4 entre Madrid y Córdoba.
El Boletín Oficial del Estado señala también cuatro autos del Tribunal Supremo en el que se impone, primero, un cálculo de compensación que debía empezar en el año 2009, para los años 2009 y 2010, luego otro para la compensación de los años 2011 y 2012. El tercero y el cuarto hablan de la compensación de los años 2013 y 2014. A raíz de estos autos del Tribunal Supremo, el Ministerio de Fomento señala que ha tramitado los correspondientes expedientes.
Ante esta situación, el Ministerio de Fomento afirma también que la compensación se corresponde con el peaje abonado por los usuarios que "previsiblemente hubiesen utilizado" la autopista Madrid-Toledo si la misma se hubiese extendido hasta Córdoba. El BOE señala, de hecho, que se ha "minorado" con el importe estimado de los gastos de conservación de recorridos que nunca se han llevado a cabo.

Fuente:  http://www.eldiario.es/clm/Gobierno-Rajoy-perdidas-autopista-Madrid-Toledo_0_414708623.html
Posted: 02 Aug 2015 04:32 AM PDT
RT⎮2 ago 2015
Una niña mexicana vive en la calle, recolecta basura y tiene un promedio de 10
Conozca la historia de Pamela, una niña de 11 años que tiene que vivir en las calles de la ciudad de México, recolectar basura y ayudar a su madre a cuidar a sus dos hermanos. A pesar de la difícil situación, la joven saca excelentes notas en la escuela y sueña con tener algún día una vivienda digna.
Pamela Lizet Hernández vive con sus padres y otros dos hermanos, de siete y un año, en la calle del municipio de Nezahualcóyotl, de la Ciudad de México. Hasta el año pasado, la familia habitaba un campamento improvisado, pero fue desalojada. Ahora la pequeña tiene que combinar sus estudios con la recolección y separación de basura, lo que no impide a Pamela tener un nivel académico de excelencia, dice el reportaje de CadenaTres.
La niña ha mantenido un promedio de 10, menos en educación física, donde obtiene un 9. "A veces tengo 9.7 o 9.8, porque la maestra de educación física no me pone el 10, ya que no tengo los pantalones originales de la escuela. Yo le pediría que viera mi situación, así no me saco 9″, dice Pamela y confiesa que sueña con ser azafata: "Cuando me enseñaron las capitales, hubo varios lugares a donde quise ir".
No necesito una casa muy grande, solamente no quiero seguir viviendo en la calle
Cada inicio de año, sus padres hacen muchos sacrificios para comprar la ropa y útiles escolares para sus hijos, pero no siempre pueden permitírselo, por lo que solicitaron una beca. "Nos dijeron que no, porque no tenemos una dirección fija", lamenta la madre de Pamela. Aun así, la niña piensa continuar estudiando, con el fin de conseguir una casa para su familia. "A mí no me gusta vivir aquí. No necesito una casa muy grande, solamente no quisiera seguir viviendo en la calle", dice la niña y pide a las autoridades mexicanas que le concedan una beca o un lugar digno donde vivir.
Fuente:  http://actualidad.rt.com/sociedad/181868-nina-mexicana-calle-excelencia-academica
Posted: 02 Aug 2015 04:02 AM PDT
  • El PSOE y sus homólogos europeos se han convertido en una muleta útil para las fuerzas políticas que defienden con descaro el desmantelamiento del modelo social europeo.
  • El futuro del PSOE y el resto de partidos socialdemócratas del continente dependerá sobre todo de la capacidad de fuerzas políticas alternativas como Syriza, Podemos.
Pablo Castaño Tierno⎮Zona Crítica – El Diario⎮01/08/2015
No, no voy a vaticinar la desaparición del PSOE en los próximos meses o años, como les gusta hacer a algunos politólogos aficionados a las profecías impactantes, ni siquiera su caída en la irrelevancia (la famosa "pasokización"). Pero sí tengo claro que el Partido Socialista ha dejado definitivamente de ser una alternativa política al PP, como muestran sus últimos posicionamientos respecto a Grecia y el tratado de libre comercio ( TTIP) que negocian en secreto la Comisión Europea y el gobierno de Estados Unidos.
La postura del PSOE sobre el TTIP quedó clara el pasado 8 de julio, cuando sus eurodiputados votaron junto al resto de socialdemócratas, conservadores y liberales europeos a favor del mecanismo de arbitraje entre empresas multinacionales y Estados que incluye el borrador de Tratado. El compromiso de la socialdemocracia europea con el TTIP es tan firme que la ponencia del acuerdo votado por el Parlamento fue redactada por el socialista Bernd Lange. Como explica el eurodiputado Ernest Urtasun, "el mecanismo de arbitraje que prevé el TTIP supone la creación de tribunales privados donde los inversores podrán denunciar a los estados si consideran que una inversión realizada se ve afectada, por ejemplo, por un cambio legislativo". Aunque en el documento aprobado por el Parlamento Europeo se abre la posibilidad de que los Estados designen a los jueces, Estados Unidos exige que los tribunales sean privados, por lo que probablemente acabe imponiéndose este modelo. Esto significa que cualquier legislación laboral, ambiental o de otro tipo adoptada por un país de la Unión Europea se vería amenazada por la posibilidad de que una empresa considere que perjudica sus intereses y que un tribunal (compuesto en muchos casos por árbitros provenientes de empresas multinacionales) le dé la razón, obligando al Estado a cambiar sus leyes. Resulta particularmente sorprendente que el PSOE, que se presenta en España como el partido defensor del Estado del bienestar y la transparencia en la gestión pública, rechazase incluir en el informe votado una relación de servicios públicos que no pueden ser privatizados en ningún caso y el levantamiento del secreto de las negociaciones, como cuenta la eurodiputada Lola Sánchez. No se me ocurre mejor muestra de la hipocresía en la que está instalado el partido de Pedro Sánchez y la poca credibilidad que merecen sus discursos contra los recortes del Partido Popular.
El PSOE también se ha cubierto de gloria con sus posicionamientos en las negociaciones entre Grecia y las instituciones europeas (la antigua Troika, compuesta por la Comisión Europea, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Central Europeo). Ante el atasco de las negociaciones entre el gobierno griego y las instituciones europeas, el primer ministro Alexis Tsipras decidió celebrar una consulta popular sobre la propuesta de la troika, que consistía básicamente en otra ración de la austeridad que la Unión Europea lleva imponiendo a Grecia desde hace años, una versión agravada de los recortes y privatizaciones que los gobiernos de Zapatero y Rajoy han realizado en nuestro país. La ciudadanía griega ya mostró su oposición a estas políticas cuando eligió a Syriza en enero, y lo volvió a hacer con la aplastante victoria del "no" en el referéndum del pasado 5 de julio sobre el nuevo plan de recortes, pero el PSOE criticó que el gobierno griego defendiese el "no" a la austeridad, una postura "irresponsable" según Pedro Sánchez. Sin embargo, el secretario general del PSOE no dijo nada de la palabras de su compañero alemán Martin Schultz, presidente del Parlamento Europeo, que el mismo día de la consulta trató de influir en el voto amenazando a Grecia con la expulsión del euro si ganaba el "no". Atrapado entre su fidelidad a los dictados neoliberales de las instituciones europeas y un electorado contrario a la austeridad, Pedro Sánchez ha intentado poner al mismo nivel al gobierno de Alexis Tsipras, que con errores y aciertos ha intentado aplicar el programa progresista con el que ganó las elecciones, y al de Rajoy, que lleva cuatro años haciendo todo lo contrario de lo que prometi ó en 2011.
Pero el Partido Socialista español no está solo en su deriva ideológica. Matteo Renzi, el primer ministro italiano, aprobó hace poco una reforma laboral más dura que la de Rajoy, que le costó una huelga general. Por su parte, los socialdemócratas alemanes llevan años gobernando con Angela Merkel, cuyo ministro de economía (del SPD) se ha opuesto a la reestructuracion de la insostenible deuda griega, una medida tan necesaria que ha sido defendida incluso por el FMI . Pero la Gran Coalición alemana funciona de facto desde mucho antes: hace más de diez años que el socialdemócrata Peter Hartz inventó los minijobs , empleos a menos de 400 euros que permiten a Alemania maquillar sus cifras de desempleo, igual que los empleos de cero horas creados por los laboristas en el Reino Unido.
En Francia el gobierno de François Hollande, también socialista, acaba de aprobar la conocida como "ley Macron" (apellido del ministro de economía), un mix de desregulación del mercado de trabajo y privatizaciones que ha sido celebrado con entusiasmo por la Comisión Europea y la canciller alemana. Por cierto, la ley Macron no ha sido votada en el Parlamento, gracias a una disposición constitucional extraordinaria que el propio Hollande calificó hace unos años de "brutalidad" . La aprobación de reformas regresivas esquivando el Parlamento se ha convertido en práctica frecuente en la época de la austeridad, también e n España. No hay más que recordar esos viernes de 2012 en los que el Consejo de Ministros nos bombardeaba con Decretos-Leyes llenos de recortes y reformas laborales que pasaban de puntillas por el Congreso, una práctica antidemocrática heredada de los últimos gobiernos de Zapatero.
El gobierno francés también ha mostrado su cara más neoliberal en las negociaciones de la UE con Grecia. Si alguien podía pararle los pies a Merkel en su empeño de humillar al pueblo griego por haber votado contra la austeridad, ese era François Hollande, que llegó a hablar en algún momento de la necesidad de reestructurar la deuda griega. Pero el presidente francés volvió a apoyar a su homóloga alemana, participando en la imposición a Grecia de un plan de recortes que agravará la situación de emergencia humanitaria que sufre el país y que incrementará la deuda pública en lugar de reducirla, como ha sucedido desde los primeros "rescates". Además, el ahogamiento de la economía y la población griegas puede reforzar al partido neonazi Amanecer Dorado, como ya ha sucedido en Francia con el xenófobo Frente Nacional, que fue el partido más votado en las elecciones europeas del año pasado y cuenta con una aceptación cada vez mayor en la sociedad francesa.
Dije al principio que no voy a profetizar el fin del PSOE ni su caída en la irrelevancia porque no sé si va a suceder alguna de estas dos cosas. El partido de Pedro Sánchez podría sobrevivir como una marca amable del neoliberalismo que hoy es hegemónico en Europa, pero lo que está claro es que la socialdemocracia europea ha perdido definitivamente su posición como alternativa a la derecha neoliberal; el PSOE y sus homólogos europeos se han convertido en una muleta útil para las fuerzas políticas que defienden con descaro el desmantelamiento del modelo social europeo. El futuro del PSOE y el resto de partidos socialdemócratas del conteniente dependerá sobre todo de la capacidad de fuerzas políticas alternativas como Syriza, Podemos y las que surjan en otros países para ofrecer un proyecto progresista solvente e ilusionante que defienda los intereses de las clases media y trabajadora. Los socialdemócratas ya han hecho casi todo lo que estaba en su mano para suicidarse políticamente, ahora le toca a la ciudadanía y los movimientos sociales europeos dar un paso al frente para ocupar el espacio político que han dejado. Si no lo ocupamos nosotras y nosotros, se lo repartirán la derecha de siempre y la nueva extrema derecha xenófoba que florece en Europa.

Fuente:  http://www.eldiario.es/zonacritica/PSOE-Europa-TTIP-Grecia_6_414768536.html
Posted: 02 Aug 2015 03:40 AM PDT
RT⎮1 ago 2015
Palestina
Liberales occidentales salieron en tropel a condenar el asesinato del León Cecil en África. ¿Cuántos van a salir ahora a condenar el salvaje asesinato del niño palestino Ali Saad Dawabsha a manos de terroristas judíos en la aldea cisjordana de Duma?, se pregunta el analista geopolítico John Wight.
"Creo que ya sabemos la respuesta a esta pregunta. Para estas personas la sangre de un león africano es más valiosa que la sangre deun niño palestino de 18 meses de edad", sostiene el analista. "Sabemos que esto es cierto, porque durante décadas los niños palestinos, junto con sus padres y sus familiares, han sido sacrificados de manera rutinaria y/o aterrorizados por los israelíes, ya sea a través de actos individuales de terrorismo cometidos por los colonos ilegales y fanáticos religiosos o, como es más común, por el Estado a través de las FDI [Fuerzas de Defensa de Israel], el Ejército más cobarde del mundo sin discusión", afirma Wight en un artículo publicado en RT en inglés.
El autor también arremete contra el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, tachando de "descaro" la forma en la que describió este último acto de violencia contra un bebé como un "acto de terrorismo" cuando él mismo -recuerda Wight- "ha ordenado el asesinato en masa de bebés y niños en Gaza; cuando su Gobierno ha creado una cultura de extremismo como su política sistemática y decidida para demonizar y deshumanizar al pueblo palestino para justificar su continua opresión, está fuera de toda medida".
"No habrá justicia para los palestinos, siempre que la hipocresía organizada siga suplantando a la democracia en Washington y en todas las capitales europeas", subraya Wight.

Fuente:  http://actualidad.rt.com/actualidad/181852-vida-leones-importante-ninos-palestina-israel
You are subscribed to email updates from Iniciativa Debate
To stop receiving these emails, you may unsubscribe now.
Email delivery powered by Google
Google Inc., 1600 Amphitheatre Parkway, Mountain View, CA 94043, United States

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada