jueves, 17 de septiembre de 2015

el ventano





el ventano


Posted: 17 Sep 2015 01:41 AM PDT


Álvaro Lapuerta, extesorero del PP


Ernesto Ekaizer revela en su último libro cómo Álvaro Lapuerta, tesorero del PP entre 1993 y 2008, confiesa a un periodista que entregó dinero en efectivo al entonces presidente del Gobierno, José María Aznar, en billetes entremezclados con las hojas de informes.

"Hay una grabación de 8 minutos donde Lapuerta explica que iba al despacho del presidente del Gobierno y le entregaba billetes para distintas actividades del partido entremezclados en informes", cuenta el periodista.

Ekaizer también remite de una segunda grabación en la que Lapuerta cuenta la visita a un banco con el otro extesorero del partido, Luis Bárcenas, en 1993: Piden 30 millones de pesetas de la época para su campaña electoral y el empleado del banco les dice: "Vuestro presidente os ha ganado. Ha venido antes y ya le hemos dado el dinero", relata en el libro.

Ernesto Ekaizer ha contado este jueves en el programa Hoy por Hoy que el pasado 12 de mayo Luis Bárcenas se reunió con el periodista que grabó las polémicas declaraciones de Lapuerta: "Le pide que lo publique porque la cinta lo que ratifica es que Bárcenas ha dicho la verdad", explica Ekaizer y recuerda que, entre las anotaciones del extesorero con la supuesta contabilidad en B del partido aparecían las siglas J. M. en repetidas ocasiones.

En el libro, Ernesto Ekaizer cuenta cómo el PP trabajó intensamente para anular la imputación de Bárcenas ante el juez Pedreira: "Tejen una telaraña que es digna de un libro ella sola y consiguen que el juez Pedreira anule las imputaciones en septiembre de 2011".

El periodista afirma también que Bárcenas conserva diverso material, con gravaciones con dirigentes del PP y varios sms intercambiados con Rajoy, que utilizará cuando lo vea conveniente para sus intereses.


Fuente


Posted: 16 Sep 2015 10:10 PM PDT

La paranoia que anida en gran parte de la sociedad estadounidense aparece periódicamente en las situaciones más dispares. Un chaval amante de la electrónica se monta un reloj y lo lleva a clase para enseñarlo a sus profes. Al ver el artefacto, piensan que es una bomba, llaman a la Policía y se llevan al chico esposado a comisaría. Esperpéntico.


Ahmed Mohamed, en comisaría y esposado


Tiene 14 años, una gran habilidad para la electrónica y la robótica, y fue detenido por fabricar un reloj. Ahmed Mohamed quería demostrar a sus profesores sus conocimiento de electrónica con un reloj que había montado y que llevó a su instituto en Irving, Texas. Este martes, el muchacho ha sido puesto en libertad sin cargos. La detención ha generado masivas protestas en las redes sociales.

Nada más llegar al centro el pasado lunes, uno de los profesores vio el aparato y, creyendo que se trataba de una bomba, avisó a los responsables del instituto que, a su vez, llamaron a la Policía. Poco después, Ahmed Mohamed abandonaba el Instituto esposado camino de un centro de detención juvenil.

Según recoge la BBC, las autoridades policiales aseguran que el adolescente podría ser acusado de fabricar una bomba falsa, a pesar de que Ahmed advirtió a todo el mundo de que se trataba de un reloj. Nada más conocer la detención del joven, su padre mostró su temor a que todo se debiera al origen musulmán de su hijo. El Consejo de Relaciones Américo-Islámicas ya ha anunciado que estudiará el caso.

El director del instituto, Daniel Cummings,ha enviado una carta a las familias resaltando que "siempre tomaremos las medidas necesarias para mantener nuestra escuela lo más segura posible". Ahmed Mohamed mantiene que siempre advirtió de que se trataba únicamente de un reloj, y acusó a Cummings de haberle amenazado con la expulsión si no firmaba una confesión.

La historia de este adolescente ha volado por las redes sociales, donde entienden que Ahmed no hubiera sido musulmán no lo habrían detenido. El presidente de EE UU, Barack Obama, le ha invitado a través de Twitter a llevar le reloj a la Casa Blanca, y el fundador de Facebook, Marck Zuckerberg, ha afirmado en su perfil que "tener la habilidad y la ambición para crear algo genial debería ser motivo de aplauso, no de arresto".

Tras comprobar que el artefacto era simplemente un reloj cuyo funcionamiento no entrañaba peligro alguno para la seguridad nacional, la Policía lo puso en libertad sin cargos, y el instituto ha tenido que anular la expulsión durante tres días que le había impuesto.






Posted: 17 Sep 2015 01:19 AM PDT





La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, ha asegurado este miércoles que el Ayuntamiento "no va a prohibir las corridas de toros" ni va a tocar la Feria de San Isidro, con lo que ha querido trasladar un mensaje de tranquilidad a los taurinos. Este asunto es uno de los más votados en la web del Ayuntamiento 'decide.madrid', cuyos resultados son vinculantes para el equipo de Ahora Madrid.

"Yo no soy taurina pero respeto a los otros", ha declarado Carmena en un almuerzo informativo, para asegurar que "No vamos a tocar la Feria de San Isidro y no vamos a prohibir las corridas", ha destacado. La alcaldesa se mostró contraria a "cualquier ejercicio de crueldad animal", porque entiende que es "mala para el desarrollo social".

La postura de Carmena podría contradecir el resultado que pudiera surgir sobre este asunto en la web creada por el Ayuntamiento para que la ciudadanía haga sus propuestas, que son votadas por los participantes, siendo vinculantes cuando alcanzan un determinado número de votos. Una de ellas se refiere a la prohibición de las corridas de toros.

Respecto al Toro de la Vega, la alcaldesa expuso que no cree que deba difundir demasiado sus opiniones personales ya que su función es resolver los problemas de Madrid. "Soy una vecina más, pero tengo que gestionar más", ha resumido.



Posted: 16 Sep 2015 01:58 PM PDT















Posted: 16 Sep 2015 12:12 PM PDT


Ilustración, José Luis Ágreda


En 1951, el reconocido psicólogo estadounidense Solomon Asch fue a un instituto para realizar una prueba de visión. Al menos eso es lo que les dijo a los 123 estudiantes voluntarios que participaron, sin saberlo, en un experimento sobre la conducta humana en un entorno social. El experimento era muy simple. En una clase de un colegio se juntó a un grupo de siete estudiantes, quienes estaban compinchados con Asch. Mientras, un octavo estudiante participaba creyendo que el resto de compañeros participaban en la misma prueba de visión que él.

Haciéndose pasar por oculista, Asch les mostraba tres líneas verticales de diferentes longitudes, dibujadas junto a una cuarta línea. De izquierda a derecha, la primera y la cuarta medían exactamente lo mismo. Entonces Asch les pedía que dijesen en voz alta cuál de entre las tres líneas era igual a la otra dibujada justo al lado. Y lo organizaba de tal manera que el alumno que hacía de cobaya del experimento siempre respondiera en último lugar, habiendo escuchado la opinión del resto de compañeros.

La respuesta era tan obvia y sencilla que apenas había lugar para el error. Sin embargo, los siete estudiantes compinchados con Asch respondían uno a uno la misma respuesta incorrecta. Para disimular un poco, se ponían de acuerdo para que uno o dos dieran otra contestación, también errónea. Este ejercicio se repitió 18 veces por cada uno de los 123 voluntarios que participaron en el experimento. A todos ellos se les hizo comparar las mismas cuatro líneas verticales, puestas en distinto orden.

Solo un 25% de los participantes mantuvo su criterio todas las veces que les preguntaron. El resto se dejó influir y arrastrar al menos en una ocasión por la visión de los demás. Tanto es así, que los alumnos cobayas respondieron incorrectamente más de un tercio de las veces para no ir en contra de la mayoría.

Una vez finalizado el experimento, los 123 alumnos voluntarios reconocieron que distinguían perfectamente qué línea era la correcta, pero que no lo habían dicho en voz alta por miedo a equivocarse, al ridículo o a ser el elemento discordante del grupo. La conclusión es unánime: estamos mucho más condicionados de lo que creemos. Para muchos, la presión de la sociedad sigue siendo un obstáculo insalvable.

Se dice que padecemos el síndrome de Solomon cuando tomamos decisiones o adoptamos comportamientos para evitar sobresalir, destacar o brillar en un grupo social determinado. Y también cuando nos boicoteamos para no salir del camino trillado por el que transita la mayoría. Esta es la razón por la que en general sentimos un pánico atroz a hablar en público. No en vano, por unos instantes nos convertimos en el centro de atención.

El síndrome de Solomon pone de manifiesto el lado oscuro de nuestra condición humana. Por una parte, revela nuestra falta de autoestima y de confianza en nosotros mismos, creyendo que nuestro valor como personas depende de lo mucho o lo poco que la gente nos valore. Y por otra, constata una verdad incómoda: que seguimos formando parte de una sociedad en la que se tiende a condenar el talento y el éxito ajenos.

Detrás de este tipo de conductas se esconde un virus letal llamado envidia. La envidia surge cuando nos comparamos con otra persona y concluimos que tiene algo que nosotros anhelamos. Así es como se crea el complejo de inferioridad; de pronto sentimos que somos menos porque otros tienen más. Bajo su embrujo somos incapaces de alegrarnos de las alegrías ajenas.

El primer paso para superar el complejo de Solomon consiste en comprender la futilidad de perturbarnos por lo que opine la gente de nosotros. Si lo pensamos detenidamente, tememos destacar por miedo a lo que ciertas personas, movidas por la desazón que les genera su complejo de inferioridad, puedan decir de nosotros para compensar sus carencias y sentirse mejor consigo mismas.

¿Y qué hay de la envidia? ¿Cómo se trasciende? Muy simple: dejando de demonizar el éxito ajeno para comenzar a admirar y aprender de las cualidades y las fortalezas que han permitido a otros alcanzar sus sueños. Si bien lo que codiciamos nos destruye, lo que admiramos nos construye. Esencialmente porque aquello que admiramos en los demás empezamos a cultivarlo en nosotros.


Borja Vilaseca (El País)


Posted: 16 Sep 2015 11:03 AM PDT

Tras una década contra el derecho de las personas del mismo sexo a casarse, el PP reviste de asunto personal que el presidente del Gobierno asista a la boda de un cargo del partido. Javier Maroto, el novio, dice tener "la cabeza mareada" y afirma que se ha enterado por los medios de comunicación de que el presidente acudirá este viernes a su boda.


Mariano Rajoy y Javier Maroto


Diez años atacando la legalización del matrimonio homosexual han convertido en paradójico, polémico y hasta algo esperpéntico que Mariano Rajoy acuda a lo que es una boda como cualquier otra. Una boda que, sin embargo, si Rajoy hubiera tenido éxito en su recurso ante el Tribunal Constitucional, su vicesecretario Javier Maroto no podría haber celebrado.

"Espero que este asunto no tenga recorrido mediático. Lo deseo como ciudadano, representante público y miembro del PP". Tres días antes de casarse, Maroto expresaba su deseo de que su boda quedara como "un asunto doméstico" y no provocara polémica. Pero la historia pesa y la polémica ha surgido hasta dentro de su propio partido, en el que algunos miembros del Gobierno, con el ministro del Interior a la cabeza, opinaron que era mejor que el presidente no asistiera.

"Que no lo llamen matrimonio" era el mantra con el que el PP trataba de explicar su oposición a la ley promovida por José Luis Rodríguez Zapatero. Los conservadores insistían por entonces en que el problema era el término y no la equiparación de derechos entre heterosexuales y homosexuales que el Congreso aprobó en junio de 2005 con los votos del PP en contra.

En 2007, Rajoy tuvo que contestar sobre este tema en el programa 'Tengo una pregunta para usted'. Un ciudadano le preguntó si se sentiría orgulloso de su hijo en el caso de que fuera gay y quisiera casarse. "Si mi hijo fuera homosexual, asistiría a su boda, pero le aconsejaría una unión de hecho", contestó.

Ahora hay quien ha dedicado un calificativo algo fuerte a que Rajoy vaya a la boda de su amigo Maroto: "Es impúdico que Mariano Rajoy celebre en privado lo que persigue en público", ha tuiteado la portavoz del PSOE en materia de igualdad, Ángles Álvarez. Pero así es buena parte de la derecha en este país.


Fuente


Posted: 16 Sep 2015 03:48 AM PDT





Un hotel de Cullera (Valencia) obligó a un grupo de personas discapacitadas a comer en un comedor aparte tras la queja formulada por un cliente que alegó a la dirección que "no era agradable verles comer", según ha denunciado la Fundación Aspace de Zaragoza, organizadora del viaje.

Los doce usuarios y las monitoras que les acompañaban disfrutaron con normalidad de los servicios del establecimiento, el Cullera Holiday, durante los tres primeros días de estancia, la pasada semana. Sin embargo, y según explicaron los organizadores, la Dirección del hotel decidió separarles del resto de clientes durante los turnos de comida, y los llevó a otra estancia diferente del restaurante principal.

Según la responsable del grupo, Rita Barril, desde la dirección del hotel se les comunicó que una persona había manifestado que no se sentía cómoda durante las comidas, ya que "no era agradable verles comer", y esta queja les habría llevado a buscar un comedor alternativo.

Aspace, una asociación que cuida de personas con parálisis cerebral, puso una queja por escrito en el hotel, y estudia presentar una denuncia ante las autoridades. La Dirección del establecimiento turístico rechazó que haya existido cualquier tipo de discriminación hacia ningún grupo y declinó entrar en detalles.

"Uno de los objetivos de estos turnos de vacaciones es compartir experiencias con el resto de la sociedad y relacionarse. El hotel conocía las peculiaridades del grupo y sus necesidades, y pensamos que no se gestionó bien la situación", afirmó Barril.


Fuente


You are subscribed to email updates from el ventano.
To stop receiving these emails, you may unsubscribe now.
Email delivery powered by Google
Google Inc., 1600 Amphitheatre Parkway, Mountain View, CA 94043, United States

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada