lunes, 11 de abril de 2016

: Iniciativa Debate Público






Iniciativa Debate Público


Posted: 10 Apr 2016 09:36 AM PDT
  • "La Unión Europea se está desintegrando, pero marcharse no es la solución". Con esa premisa Yanis Varoufakis relata con detalle las negociaciones a las que se enfrentó en el seno de la UE mientras era ministro de Finanzas griego, y rememora anécdotas de su infancia en su próximo libro Y los débiles sufren lo que deben. Aquí, un adelanto.
El exministro de finanzas griego Yanis VaroufakisEl exministro de finanzas griego Yanis Varoufakis
Yanis Varoufakis | eldiario.es | 09/04/2016
La primera palabra que aprendí en alemán fue Siemens. Estaba en nuestra lavadora, en nuestra aspiradora y en el recio frigorífico de la década de 1950; estaba en casi todos los electrodomésticos de la casa de mi familia, en Atenas. La peculiar lealtad de mis padres a la marca alemana se debía a que mi tío Panayiotis había sido director general de la delegación griega de Siemens entre mediados de los cincuenta y finales de los setenta.
Panayiotis era ingeniero eléctrico y germanófilo. Hablaba el idioma de Goethe con soltura, y había convencido a su hermana pequeña (mi madre) de que aprendiera alemán. De hecho, ella estuvo a punto de marcharse a Hamburgo en el verano de 1967, porque le habían ofrecido una beca en el Instituto Goethe; pero los planes de mi madre se fueron al traste el 21 de abril de ese mismo año, junto con nuestra imperfecta democracia. A primera hora de aquella mañana, cuatro coroneles del Ejército sacaron los tanques a las calles de Atenas y de otras ciudades importantes. Aquel día, nuestro país se hundió en una densa niebla de neofascismo. Y también se hundió el mundo de Panayiotis.
A diferencia de mi padre, quien había pagado su militancia izquierdista con varios años en campos de concentración, Panayiotis era lo que en la actualidad definiríamos como un neoliberal. Anticomunista acérrimo y receloso de la socialdemocracia, respaldó la intervención estadounidense de 1946 en la guerra civil griega (del lado de los carceleros de mi padre). Apoyaba al Partido Democrático Libre de Alemania y al Partido Progresista Griego, organizaciones que proporcionaban un manto de economía libre de mercado con el apoyo incondicional de la maquinaria opresora del régimen, impuesto y dirigido por EEUU.
Sus opiniones políticas, y su posición como jefe de operaciones de Siemens en Grecia, lo convertían en un miembro típico de la clase que dirigió Grecia después de la guerra. Cuando las fuerzas de seguridad o sus secuaces daban palizas a manifestantes de izquierda, Panayoitis lo apoyaba a regañadientes, convencido de que eran actos lamentables pero necesarios. Incluso apoyó el asesinato del brillante diputado Grigoris Lambrakis en 1963. Aún suenan en mis oídos las terribles discusiones que mantenía con mi padre, a cuenta de lo que consideraba "medidas razonables para defender la democracia contra sus enemigos jurados"; medidas que mi padre había sufrido en persona, y de las que nunca se llegó a recuperar por completo.
Panayiotis también aceptaba la intensa influencia de las agencias estadounidenses en la política griega, que llegaron hasta el punto de organizar la destitución del centrista Georgios Papandreu, un primer ministro popular, en 1965. Le parecía un acuerdo aceptable: Grecia renunciaba a parte de su soberanía a cambio de protección contra la amenaza del bloque del Este, que acechaba al Norte de Atenas, a poca distancia en coche. Pero su vida dio un vuelco por aquel aciago día de abril de 1967.
Le parecía inadmisible que "su gente" (como llamaba a los oficiales derechistas que habían dado el golpe y, sobre todo, a los estadounidenses que los manejaban) disolvieran el Parlamento, suspendieran la Constitución e internaran a los disidentes políticos (incluidos algunos democristianos) en estadios de fútbol, comisarías y campos de concentración. Panayiotis no simpatizaba demasiado con el depuesto primer ministro al que los golpistas y sus amos de EEUU intentaban alejar del Gobierno, pero su visión del mundo había saltado por los aires, y experimentó una repentina y casi cómica radicalización.

La radio bajo la manta roja

Pocos meses después de que los militares tomaran el poder, mi tío se unió a Defensa Democrática, un grupo clandestino cuyos integrantes eran en su gran mayoría liberales de la clase dirigente, al igual que él: profesores universitarios, abogados y hasta un futuro primer ministro. Querían demostrar que las drásticas medidas del régimen militar no le habían dado el control absoluto del país, así que pusieron una serie de bombas en Atenas tras asegurarse de que no habría heridos.
Durante varios años, Panayiotis fingió ser –incluso delante de su madre– un profesional más que bajaba la cabeza  y que solo se preocupaba por sus propios asuntos. Nadie sabía nada de su doble vida: empresario de día y subversivo de noche. Entre tanto, nos alegrábamos de que mi padre no hubiera terminado otra vez en un campo de concentración.
Mi recuerdo más vivo de aquellos años es el sonido distorsionado de una radio que estaba escondida bajo una manta roja, en pleno salón de nuestra casa de Atenas. Todas las noches, a eso de las nueve, mi madre y mi padre se metían debajo de la manta; y, yo cuando oía la amortiguada sintonía que anunciaba el programa y la voz del presentador alemán que sonaba después, mi imaginación de niño de seis años me llevaba desde Atenas hasta Centroeuropa, un lugar mítico que solo conocía por los sugerentes detalles de una edición ilustrada de los hermanos Grimm que tenía en mi habitación.
Mis padres oían Deutsche Welle, una emisora internacional alemana que se convirtió en su mejor aliado contra la aplastante propaganda del régimen: una ventana abierta a la lejana y democrática Europa. Al final de las emisiones especiales para Grecia, que duraban una hora, nos sentábamos a la mesa y mis padres hablaban sobre las últimas noticias. Yo no lo entendía todo, pero ni me aburría ni me molestaba. Estaba entusiasmado con el carácter extraño de aquella situación, consistente en taparse con una manta roja y viajar por las ondas hasta un lugar llamado Alemania para descubrir lo que estaba pasando en nuestra propia ciudad, Atenas.
Lo de la manta tenía un motivo: un vecino viejo y cascarrabias que se llamaba Gregoris. Todo el mundo sabía que Gregoris trabajaba para la policía secreta y que estaba obsesionado con espiar a mis progenitores; sobre todo a mi padre, cuyo pasado izquierdista lo convertía en un objetivo excelente para un soplón. Por extraño que hoy pueda parecer, oír las emisiones de Deutsche Velle era una de las actividades incluidas en la larga lista de delitos contra el régimen, cuyo castigo podía ir desde el acoso hasta la tortura. Y, como mis padres lo habían descubierto husmeando en nuestro propio jardín, tomaron medidas y convirtieron aquella manta roja en una defensa contra los inquisitoriales oídos de Gregoris.
Al cabo de unos años, nos enteramos de lo que Panayiotis y sus colegas habían estado haciendo. Lo supimos por esa misma emisora, Deutsche Velle, cuando anunció que los habían arrestado. Mi padre bromeó durante mucho tiempo sobre la patética inutilidad de aquellos liberales burgueses que ni siquiera sabían organizar un grupo clandestino de resistencia. Todos cayeron horas después de que la policía cogiera por casualidad a un miembro de Defensa Democrática. Los agentes solo tuvieron que leer el diario del detenido, quien había apuntado meticulosamente los nombres y direcciones de sus compañeros, incluyendo en algunos casos hasta una descripción de la "misión" subversiva que se le había encomendado. Después, llegaron las torturas, los tribunales militares y las condenas, que en algunos casos fueron de muerte.
Había pasado un año desde su detención cuando la policía militar decidió relajar un poco su régimen de aislamiento y permitir que yo, un inofensivo niño de diez años, lo visitara una vez a la semana. Nuestra relación, que ya era bastante estrecha, se reforzó con mi conversación infantil, que le ofrecía una válvula de escape. Me hablaba de máquinas que yo no había visto nunca (las llamaba "ordenadores"); se interesaba por las últimas películas de la cartelera y describía sus coches preferidos.
Antes de cada visita, mi tío me hacía aviones de juguete con cerillas y otros materiales que sus carceleros le dejaban guardar. Sus elegantes aparatos contenían frecuentemente mensajes para mi tía, mi madre e, incluso a veces, para sus compañeros de Siemens. En cuanto a mí, me enorgullecía de mi nueva habilidad, consistente en desmontar los modelos sin dañarlos demasiado, recuperar su contenido y volverlos a montar.
Mucho tiempo después de que Panayiotis muriera, descubrí el último de sus mensajes. Estaba en una maqueta de un Stuka hecho con cerrillas, en el ático de la antigua casa familiar. Al verlo, dudé entre dejarlo tal como estaba y echar un vistazo a su interior. Al final, opté por lo segundo. Y allí estaba.
El último mensaje de mi tío no iba dirigido a nadie en particular. solo contenía una palabra: hyriarchia. Soberanía.

Berlín y la troika

En febrero del año 2015, casi medio siglo después de aquellas veladas de mi infancia bajo una manta roja, hice mi primera visita oficial a Berlín en calidad de ministro de Finanzas. Y la primera escala de aquel viaje era, evidentemente, mi contraparte alemana, el legendario doctor Wolfgang Schäuble.
Yo era una molestia para él y sus subordinados. El triunfo de la coalición progresista que acababa de llegar al Gobierno griego tras derrotar a Nueva Democracia, partido hermano de los democristianos alemanes, era como mínimo una inconveniencia para Schäuble, la canciller Angela Merkel y sus planes sobre la eurozona. De hecho, nuestra victoria había hecho realidad el mayor temor de Berlín. Si conseguíamos un acuerdo nuevo para Grecia, que pusiera fin a la interminable recesión que estrangulaba el país, la "enfermedad" izquierdista griega se extendería casi inevitablemente a España, Portugal e Irlanda, que celebraban elecciones generales en poco tiempo.
Antes de viajar a Berlín, apenas tres días después de haber asumido el cargo, recibí la primera visita de alto nivel en mi despacho de Atenas: el autoproclamado enviado de Schäuble, Jeroen Dijsselbloem, ministro neerlandés de Finanzas y presidente del Eurogrupo. solo habían pasado unos segundos cuando me preguntó si tenía intención de aplicar completamente y sin vacilaciones el programa económico que Berlín, Bruselas y Fráncfort (sede del BCE, Banco Central Europeo) habían impuesto al Gobierno griego anterior.
Dado que nosotros habíamos llegado al Gobierno con el mandato de renegociar la esencia de aquel programa desastroso (que aumentó un 20% el desempleo y supuso la pérdida de un tercio de la renta nacional), su pregunta no podía ser el principio de una relación amistosa. Sin embargo, le di una respuesta diplomática que se iba a convertir en mi principal línea argumental durante los meses posteriores: "Teniendo en cuenta que el programa económico actual ha sido un fracaso indiscutible, propongo que el nuevo Gobierno griego y nuestros socios europeos nos sentemos juntos, replanteemos el programa sin temores ni prejuicios y diseñemos juntos una política económica que ayude a la recuperación griega".
Mi modesta petición de una cantidad módica de soberanía nacional frente las políticas impuestas a una nación que languidecía en una depresión terrible, obtuvo una respuesta desconcertantemente brutal. "¡No funcionará!", empezó Dijsselbloem, quien puso las cartas sobre la mesa en menos de un minuto: si yo insistía en renegociar sustancialmente el programa, el BCE cerraría nuestros bancos a finales de febrero del 2015, un mes después de que llegáramos al Gobierno.
El despacho del ministro de Finanzas griego da a la plaza de Syntagma y al Parlamento; al mismo lugar donde, en abril de 1967, los tanques aplastaron nuestra democracia. Mientras Dijsselbloem hablaba, yo veía la amplia y abarrotada plaza por encima de su hombro y pensaba: "Qué interesante. En 1967, fueron los tanques. Ahora pretenden hacer lo mismo con los bancos".
La reunión con Dijsselbloem terminó con una tumultuosa rueda de prensa en la que el presidente del Eurogrupo perdió los papeles cuando me oyó decir que nuestro Gobierno no iba a trabajar con la camarilla de técnicos que la troika de prestamistas enviaba habitualmente a Atenas para imponer medidas destinadas al fracaso a un gobierno democráticamente elegido. La suerte estaba echada, y la batalla por recuperar parte de nuestra soberanía perdida acababa de empezar. Berlín, donde me reuniría con el verdadero amo de la troika, esperaba.

En uno de los descansos, un ministro intentó tranquilizarme con las siguientes palabras: "Yanis, tienes que comprender que ningún país puede ser soberano en la actualidad. Especialmente, si se trata de uno pequeño y en bancarrota, como el tuyo".

Mientras el coche que me había recogido en el aeropuerto berlinés de Tegel se aproximaba al antiguo Cuartel General del Ministerio del Aire de Goering (ahora sede del Ministerio de Finanzas federal), pensé que Schäuble, mi anfitrión, no podía ni imaginar que yo llegaba a Berlín con la cabeza llena de recuerdos infantiles en los que Alemania era un importante amigo.
Ya dentro del edificio, mis ayudantes y yo nos vimos bruscamente escoltados hasta un ascensor enorme. Cuando salimos de él, nos encontramos en un largo y frío pasillo al final del cual esperaba el gran hombre, sentado en su famosa silla de ruedas. Yo me acerqué y le ofrecí la mano; pero Schäuble la rechazó y, en lugar de estrecharla, me llevó resueltamente a su despacho.
Nuestra relación personal mejoró durante los meses posteriores, pero aquel apretón rehuido decía mucho sobre lo que anda mal en Europa. Era la prueba simbólica de que Europa había cambiado radicalmente en el medio siglo transcurrido desde los días de la manta roja y las visitas a la cárcel donde estaba el hombre de Siemens en Atenas.
No sé si Siemens tuvo algo que ver con la liberación de mi tío en 1972, dos años antes de que el régimen se hundiera; solo sé que mis padres estaban convencidos de que la empresa alemana desempeñó un papel crucial. Por eso me sentía bien cuando veía la marca "Siemens" en nuestra casa. Tenía la misma sensación cálida que aún tengo cuando veo las palabras "Deutsche Velle". Al fin y al cabo, mi imaginación hizo de Alemania un gran amigo durante los deprimentes y al mismo tiempo apasionantes días de mi infancia; una tierra de demócratas que, bajo el liderazgo del canciller Willy Brandt, hicieron lo humanamente posible para que los griegos nos liberáramos por nuestros propios medios de la dictadura.
Concluida mi primera visita oficial a Berlín, volví a Atenas. Durante el viaje, caí en la cuenta de que aquella situación era de lo más irónica. Un continente que se había unido con idiomas y culturas diferentes, se dividía ahora por una moneda común, el euro, y por las espantosas fuerzas centrífugas que este había desatado.

La reunión con el Eurogrupo

Schäuble y yo nos volvimos a ver una semana después de nuestro encuentro bilateral, cuando coincidimos en la larga y rectangular mesa de la sala donde se reunía el Eurogrupo (organismo ejecutivo de los ministros de Economía y Finanzas de la eurozona) y los representantes de la troika (BCE, Comisión Europea y Fondo Monetario Internacional). Después de que yo reiterara nuestra petición de renegociar sustancialmente el así llamado "programa económico griego", que tenía las huellas de la troika por todas partes, el doctor Schäuble me dejó atónito con una respuesta contundente que estremecería a cualquier demócrata: "¡No se puede permitir que las elecciones cambien el programa económico de un Estado miembro!".
Durante la reunión, que duró diez horas, me esforcé por reclamar un poco de soberanía económica en nombre de nuestro castigado Parlamento y del sufrimiento de los griegos. En uno de los descansos, un ministro intentó tranquilizarme con las siguientes palabras: "Yanis, tienes que comprender que ningún país puede ser soberano en la actualidad. Especialmente, si se trata de uno pequeño y en bancarrota, como el tuyo".
Esa línea de pensamiento es, probablemente, la falacia más perniciosa de las que subvierten el debate público en nuestras modernas democracias liberales. De hecho, me atrevería a afirmar que es la mayor amenaza contra la propia democracia liberal. En realidad, significa que la soberanía está demodé salvo que seas los Estados Unidos, China o, quizá, la Rusia de Putin; lo cual implica que toda la soberanía reside en los grandes y que, ya puestos, sería mejor que anexaras tu país a una alianza transnacional de Estados donde los Parlamentos quedaran reducidos a sellar papeles.

"El Eurogrupo es un organismo que ni siquiera existe en la legislación europea, que no levanta actas sobre sus procedimientos y que insiste en que sus deliberaciones sean confidenciales. Funciona a partir de la máxima de Tucídides: 'Los fuertes hacen lo que quieren y los débiles sufren lo que deben"

Curiosamente, no es un argumento que se reserve a los Estados pequeños y en bancarrota como Grecia, atrapada en una zona monetaria mal diseñada. Esa misma y perniciosa máxima se esparce a diestro y siniestro en Gran Bretaña; teóricamente, como argumento a favor de la permanencia en la UE. Y a mí, firme defensor de la permanencia, no hay nada que me moleste más que la afiliación a la causa del "sí" a partir de un razonamiento tan tóxico como incivilizado.
El problema surge cuando se difumina la distinción entre soberanía y poder. La soberanía trata sobre quién decide legítimamente en nombre de un pueblo, mientras que el poder es la capacidad de imponer dichas decisiones en el mundo exterior. Islandia, por ejemplo, es un país pequeño; pero deducir que su soberanía es ficticia porque su tamaño le impide tener poder es como argumentar que un pobre sin influencia política debería renunciar al voto.
Dicho de otra forma, las naciones pequeñas como Islandia tienen derecho a tomar decisiones dentro del contexto más amplio que dictan la naturaleza y el resto de la humanidad. Y por muy restringidas que estén sus opciones, los ciudadanos islandeses son los únicos que tienen autoridad para pedir explicaciones a sus representantes por las decisiones que toman (en los límites de la nación), así como para cambiar cualquier ley que sus representantes electos hayan aprobado en el pasado.
Obviamente, una alianza de Estados como la UE puede llegar a acuerdos mutuamente beneficiosos como alianzas militares contra un enemigo común, coordinación de los cuerpos policiales, apertura de fronteras, convenios comunes sobre normas industriales o creación de una zona de libre comercio; pero nunca tiene legitimidad para derogar o anular la soberanía de uno de los miembros a partir del poder limitado que los Estados soberanos firmantes de dicha alianza le han concedido. Bruselas no tiene autoridad política para ello porque no hay soberanía europea colectiva.
Se podría alegar que las credenciales democráticas de la Unión Europea están fuera de toda duda. El Consejo Europeo reúne a los jefes de Estado o de Gobierno, mientras que el Ecofin y el Eurogrupo son los consejos de ministros de Economía y Finanzas de la UE y de la eurozona, respectivamente. Sobra decir que son representantes democráticamente elegidos y, por si esto fuera poco, también está el Parlamento Europeo, elegido por los ciudadanos de los Estados miembro, que tiene poder para devolver las leyes propuestas a los burócratas de Bruselas. Pero esa puntualización demuestra por sí misma hasta qué punto se ha degradado la comprensión de los principios fundamentales de la democracia liberal: una vez más, implica el grave error de confundir autoridad política y poder.
El Parlamento de un país es soberano aunque el país no sea particularmente poderoso, pero solo lo es si puede expulsar al Ejecutivo por haber incumplido las tareas que se le asignaron, sin más limitación que las competencias del Parlamento y el Ejecutivo en cuestión. Pues bien, en la UE no hay nada parecido. Los miembros del Parlamento, del Consejo Europeo y del Eurogrupo de ministros de Economía y Finanzas son políticos elegidos democráticamente que, en teoría, deberían responder ante sus propios Parlamentos nacionales, pero el Consejo y el Eurogrupo no dependen de ningún Parlamento ni responden ante los ciudadanos de ningún país.
Para empeorar las cosas, el Eurogrupo (donde se toman las decisiones económicas más importantes) es un organismo que ni siquiera existe en la legislación europea, que no levanta actas sobre sus procedimientos y que insiste en que sus deliberaciones sean confidenciales, es decir, que no se compartan con los ciudadanos europeos. Funciona a partir de la máxima de Tucídides: "Los fuertes hacen lo que quieren y los débiles sufren lo que deben". Es una componenda para anular cualquier soberanía derivada de los pueblos de Europa.
Mientras combatía la lógica de Schäuble en el Eurogrupo y otras partes, había dos ideas que estaban constantemente en mi pensamiento. La primera, que como ministro de Finanzas de un Estado en quiebra, cuyos ciudadanos exigían el fin de la gran depresión causada por la negativa a asumir nuestra bancarrota –con imposición de nuevos créditos impagables para pagar viejos créditos impagables–, yo tenía el deber político y ético de rechazar más préstamos de prórroga y finge. La segunda era la lección de Sófocles en Antígona: que las mujeres y hombres buenos tienen la obligación de contradecir las leyes que carecen de legitimidad política y moral.
La autoridad política es el cemento que une la legislación, y la soberanía del cuerpo político que crea dicha legislación es su cimiento. Decir "no" a Schäuble y la troika era esencial para la defensa de nuestro derecho a la soberanía. No solo como griegos, sino como europeos.
Irónicamente, ese también fue el último mensaje que recibí del hombre de Siemens en Atenas.

Ausencia de debate

A mí, que procedo del mundo académico, donde el debate y el razonamiento son la norma, me sorprendió vivamente que la norma del estamento ejecutivo más importante de Europa fuera precisamente la ausencia de cualquier tipo de debate significativo. Y, por si eso no fuera suficientemente malo, había algo peor y más doloroso: que la ausencia de debate se consideraba natural; una virtud de facto que los recién llegados como yo debíamos adoptar, salvo que quisiéramos sufrir las consecuencias de lo contrario.
Comunicados concertados de antemano, votos prefabricados y una firme coalición de ministros de Economía y Finanzas que ejercía de guardia de Schäuble y que era refractaria a todo debate racional. Esa era la orden del día y, más frecuentemente, de las interminables noches. En ningún momento, durante ninguna de las conversaciones sobre políticas económicas que se debían ejecutar en mi país, tuve la sensación de que mis interlocutores tuvieran ningún interés por la recuperación económica de Grecia.
Desde el día en que asumí el cargo, me esforcé por proponer medidas sensatas y moderadas que pudieran crear una base común entre mi Gobierno, la troika de prestamistas y la gente de Schäuble. La idea consistía en ir a Bruselas, presentarles nuestro proyecto para la recuperación económica de Grecia y debatir con ellos sus ideas y sus objeciones a las nuestras. Mi equipo ateniense trabajó mucho en dicho sentido, colaborando con expertos internacionales como Jeff Sachs (Universidad de Columbia), Thomas Meyer (exdirector económico del Deutsche Bank) Daniel Cohen y Matthieu Pigasse (almas del banco de inversión francés Lazard), Larry Summers (exsecretario del Tesoro de EEUU) y lord Lamont, un buen amigo mío. Como se ve, no era exactamente un grupo de izquierdistas recalcitrantes.
En poco tiempo, tuvimos un plan completo cuya versión final firmamos Jeff Sachs y yo. Tenía tres secciones: la primera, una propuesta sobre la deuda que devolvía la deuda pública griega a límites manejables y garantizaba la devolución máxima posible a nuestros acreedores; la segunda, una política de consolidación fiscal a medio plazo  que impediría que Grecia volviera a entrar en déficit y mantendría los superávits del presupuesto en límites lo suficientemente bajos como para ser creíbles y coherentes con la recuperación y la tercera, una profunda reforma  de la administración y la Hacienda pública y de los mercados, así como una reestructuración del destrozado sistema bancario y la creación de un banco de desarrollo que gestionaría activos públicos sin intervención de políticos.
Hay una pregunta que me formulan con frecuencia: "¿Por qué rechazaron el Eurogrupo y la troika las propuestas de su Ministerio?". Pero no las rechazaron. Y no las rechazaron porque ni siquiera me permitieron que las presentara. Cuando empecé a hablar de ellas, me miraron como si yo estuviera cantando el himno nacional sueco. Y,  mientras tanto, entre bastidores, presionaban a Alexis Tsipras, primer ministro griego, para que retirara dichas propuestas, insinuando que no habría acuerdo alguno si no nos ateníamos al fracasado programa de la troika.
En realidad, la troika se limitó a hacer caso omiso de nuestras propuestas, decirle al mundo que no teníamos nada creíble que ofrecer, dejar que fracasaran las negociaciones, imponer unas vacaciones bancarias indefinidas y, a continuación, forzar al primer ministro griego a tragar con todo, lo cual incluía un nuevo e ingente préstamo que, como mínimo, duplicaba la suma que Grecia habría necesitado si hubieran aceptado nuestras propuestas.
Trágicamente, a pesar de que nuestro primer ministro aceptó los términos de la rendición impuesta por la troika, y a pesar de que la pérdida de otro año ha empeorado la grave depresión griega, se está repitiendo la situación que ya se produjo entonces. Hace unos días, WikiLeaks reveló una inquietante transcripción telefónica de miembros del Fondo Monetario Internacional involucrados en el drama griego. Su conversación confirma que no ha cambiado nada desde julio del año pasado, cuando presenté mi dimisión.

La Unión Europea se está desintegrando. ¿Deberíamos acelerar la desintegración de una confederación fracasada? ¿No es cierto que, si se parte de la base de que hasta los países pequeños deben mantener su soberanía, como yo mismo afirmo, Brexit es la solución? Mi respuesta es un enfático "no".

En cierta ocasión, le dije a Schäuble que nosotros, representantes electos de un continente en crisis, no podíamos delegar en burócratas que no se eligen democráticamente, y que teníamos el deber de dialogar para encontrar una base común sobre las políticas que afectan a la vida de los ciudadanos. Él respondió que, desde su punto de vista, lo más importante es el respeto de las "normas" existentes y que, dado que la ejecución de dichas normas corresponde a los burócratas, yo debía hablar con ellos.
Cada vez que me oponía a normas claramente imposibles de aplicar, me respondían: "¡Las normas son así!". Un día, mientras yo enfatizaba el argumento (derivado del trabajo político de nuestro equipo) de que el objetivo de conseguir superávits presupuestarios del 4,5% de la renta nacional griega era imposible e incluso indeseable desde el interés de los propios acreedores, Schäuble me miró y formuló una pregunta de carácter económico por primera y quizá última vez: "Entonces, ¿qué objetivo propondría?". Por fin, pensé yo, encantado ante la posibilidad de mantener una conversación seria.
En un intento por ser tan razonable como fuera posible, contesté: "Si queremos que el objetivo primario de un superávit en el presupuesto nacional sea realista y creíble, tiene que ser coherente con las medidas políticas generales de nuestro Gobierno. La cantidad del superávit, cuando se añade al resto resultante de ahorros e inversión, debe igualar la balanza por cuenta corriente actual de Grecia. Eso significa que podremos trabajar por un superávit presupuestario más alto si también ponemos en práctica una estrategia creíble de relanzamiento de las inversiones y de intensificación del crédito a los exportadores".
"En consecuencia, y antes de responder a su pregunta sobre el objetivo primario de superávit, es crucial que vinculemos dicha cantidad a nuestras políticas sobre préstamos bancarios no satisfechos (que dificultan el crédito a los exportadores) y flujos de inversión (que se reducen cuando el objetivo de superávit presupuestario es demasiado elevado, porque asusta a los inversores con la amenaza implícita de impuestos futuros más altos). Sin embargo, en este momento le puedo decir que el objetivo óptimo no puede superar el 1,5%. Pero dejemos que nuestros equipos trabajen juntos y lo estudien."
La respuesta de Schäuble, que dirigió al resto del Eurogrupo sin mirarme a los ojos, fue increíble: "El Gobierno anterior se comprometió a que Grecia tuviera un 4,5% de superávit primario. ¡Y un compromiso es un compromiso!".
Horas después, los medios de comunicación estaban llenos de filtraciones del Eurogrupo donde se afirmaba que "el ministro griego de Finanzas enfureció a sus colegas al someterlos a una clase de economía".

Hormigas y cigarras

Hay una razón para que empezara este artículo con la historia de mi tío Panayiotis. La razón es una pregunta que me formuló un periodista tras mi primera reunión con Wolfgang Schäuble, más o menos al final de la rueda de prensa.
Era una pregunta sobre Siemens y un escándalo que había salido a la luz años antes, cuando los autores de una investigación iniciada en los EEUU encontraron pruebas de que un tal Michalis Christoforakos, uno de los sucesores de Panayiotis, había sobornado a políticos griegos para conseguir contratos gubernamentales en favor de Siemens. Poco después de que las autoridades griegas se pusieran a investigar el asunto, el caballero en cuestión se fugó a Alemania, donde los tribunales impidieron su extradición a Grecia.
"Señor ministro –dijo el periodista–, ¿ha recalcado ante su colega alemán [Wolfgang Schäuble] que Alemania tiene la obligación de ayudar al Gobierno griego a combatir la corrupción y, en consecuencia, de extraditar al señor Christoforakos a Grecia?". Yo le di una respuesta que intentaba ser razonable: "Estoy seguro de que las autoridades alemanas son conscientes de la importancia de ayudar a nuestro atribulado Estado en su lucha contra la corrupción. Creo que mis colegas alemanes comprenden la importancia de no mostrar una doble moral en ningún lugar de Europa". Schäuble, que parecía terriblemente incomodo, balbuceó que aquel era un asunto ajeno a su Ministerio de Finanzas.
Mientras volaba a Atenas, mi mente retrocedió hasta finales de la década de 1970. Cuando salió de la cárcel, Panayiotis volvió a la dirección de Siemens en Grecia. No dejaba de decirme que su empleo le hacía feliz, y que estaba orgulloso de su trabajo. Pero un día dejo de sentirse orgulloso. Hasta el punto de que su indignación lo llevó a dimitir.
Recuerdo haberle preguntado por los motivos de su dimisión. Y no he olvidado su respuesta. Me dijo que sus superiores en Alemania lo habían presionado para que sobornara a políticos griegos y asegurara la posición dominante de Siemens consiguiendo la mayor parte de los contratos relativos a la lucrativa digitalización de la red de telefonía griega.
En el Norte de Europa existe el conmovedor convencimiento de que el continente se divide en hormigas y cigarras, y de que todas las frugales y precavidas hormigas viven en el Norte, mientras que las manirrotas cigarras se han congregado misteriosamente en el Sur. La realidad es mucho más confusa. Una poderosa red de prácticas corruptas se ha extendido sobre todos nuestros países, y el colapso de los controles y equilibrios democráticos, debido en parte a la pérdida de soberanía, ha facilitado que se mantenga oculta a los ciudadanos.
A medida que retrocede la autoridad política legítima, nos sumergimos cada vez más en la fuerza bruta, la inercia y la demonización del débil. Tanto es así que, a finales de junio del año 2015, el BCE cerró nuestros bancos, nuestro Gobierno se dividió, yo presenté la dimisión y mi primer ministro capituló ante la troika.
La destrucción de la primavera ateniense fue un duro golpe para la ya herida Grecia. Pero también fue una derrota terrible para el proyecto de una Europa unida, humanista y democrática.
La Unión Europea se está desintegrando. ¿Deberíamos acelerar la desintegración de una confederación fracasada? ¿No es cierto que, si se parte de la base de que hasta los países pequeños deben mantener su soberanía, como yo mismo afirmo, Brexit es la solución? Mi respuesta es un enfático "no".
Este es el motivo: si Gran Bretaña y Grecia no estuvieran ya en la UE, deberían quedarse fuera; pero están en la UE, y es esencial que sopesemos las consecuencias de abandonarla. Nos guste o no, la Unión Europea es nuestro medio; un medio que se ha vuelto terriblemente inestable, y que se desintegraría no ya con la marcha de un país tan económicamente importante como Gran Bretaña, sino incluso con la de un país pequeño y deprimido como Grecia. ¿Debemos preocuparnos los griegos y los británicos por la desintegración de la exasperante UE? Sí, por supuesto que debemos. Y deberíamos preocuparnos mucho, porque la desintegración de esta frustrada alianza creará un torbellino que nos arrastrará a todos, una repetición posmoderna de la década de 1930.
Tanto si se está a favor como si se está en contra de la permanencia, dar por sentado que la UE es algo constante que seguirá "ahí" en cualquier caso y de lo que se puede entrar o salir a nuestro antojo es un error muy grave. La existencia de la UE depende de que Gran Bretaña se quede. Grecia y GB tienen tres opciones, y son las mismas. Las dos primeras están acertadamente representadas por las dos facciones en guerra del Partido Conservador: sumisión a Bruselas y abandono de la UE. Las dos son opciones igualmente desastrosas. Las dos llevan al mismo futuro distópico, una Europa solo apta para los que prosperan en todas las grandes depresiones: los xenófobos, los ultranacionalistas, los enemigos de la soberanía democrática. La tercera opción es la única que merece la pena: quedarse en la UE para formar una alianza internacional de demócratas; una alianza que no se consiguió en la década de 1930, pero que nuestra generación debe tratar de alcanzar para impedir que la historia se repita.
Eso es precisamente lo que algunos pretendemos con la creación del Movimiento por la Democracia en Europa (DiEM25 por su sigla en inglés): desatar una ola democrática en el continente y promover una identidad común europea, una auténtica soberanía europea, un baluarte internacionalista contra la sumisión a Bruselas y la reacción ultranacionalista.
¿Es un objetivo utópico? ¡Por supuesto que sí! Tan utópico como la idea de que la UE actual puede sobrevivir a su soberbia antidemocrática y a la feroz incompetencia alimentada por la imposibilidad de que sus dirigentes rindan cuentas. O como la idea de que la democracia británica o griega puede revivir en el seno de un Estado-nación cuya soberanía es irrecuperable dentro de un mercado único controlado por Bruselas.
Ni Gran Bretaña ni Grecia pueden escapar de Europa mediante el procedimiento de erigir un muro mental o legislativo y esconderse detrás; tampoco se pudo a principios de la década de 1930. O trabajamos juntos por la democratización o sufriremos las consecuencias de una pesadilla paneuropea que ninguna frontera podrá detener.
Traducción de Jesús Gómez
La entrada Por qué debemos salvar la UE aparece primero en Iniciativa Debate.
Posted: 10 Apr 2016 09:05 AM PDT
Es difícil precisar en qué medida la comunidad manipula dinero o el dinero manipula a la comunidad. Sabemos que un dinero acumulable y sin fecha de caducidad fomenta el acaparamiento y el egoísmo. También sabemos que un dinero anónimo enerva el individualismo y la desconfianza, y que un dinero que se reproduce a sí mismo incesantemente, al ritmo vertiginoso del interés compuesto, empuja a la producción y el consumo desbocados y al agotamiento de los recursos naturales de la comunidad.
Resumen del artículo "No podemos tener canicas" por Malouney.
El dinero como contaminante lingüísticolo que percibo (CC)  
El Salmón Contracorriente | 8 de abril de 2016
La influencia del dinero sobre nuestro inconsciente es más profunda de lo que nos gustaría aceptar. Frases como "mi hijo vale mucho", "la fruta es beneficiosa para la salud" o "cuesta muy poco ser amable" revelan el grado de polución del lenguaje que usamos inconscientemente. En el envoltorio de cada una de estas frases advertimos que hay conservantes y colorantes del capitalismo, trazas de euros y de dólares. Lo que se dice en estas frases de Juan, de la fruta o las relaciones de vecindad en contextos tan aparentemente desprendidos del dinero (el amor filial, lo saludable y la amabilidad) está inconscientemente intervenido por tres magnitudes económicas que se miden con dinero: valor, beneficio y coste. El grado de polución se destaca más al comparar cada frase con una versión equivalente pero en desuso: "Mi hijo Juan es muy bueno"; "la fruta es saludable"; "ser amable no requiere esfuerzo".

El dinero ha contaminado el lenguaje

No es nada nuevo. Lo lleva contaminando desde hace miles de años, incluso desde antes de que conociéramos la escritura. Más aún, es muy probable que el dinero fuera la musa de la creación de la escritura: los vestigios más antiguos conservados de escritura son apuntes contables. Parece ser que la palabra "trigo" no la escribió por primera vez un poeta sino un recaudador de impuestos.
El dinero y el lenguaje son como nuestra respiración, funciones que operan a un nivel inconsciente la mayor parte del tiempo. En otras palabras, que operan más sobre nosotros que nosotros sobre ellas. Lo asombroso es que, probablemente, todo el sistema de emisión de moneda capitalista controlado por bancos y estados dependa de este automatismo del lenguaje.
El dinero y el lenguaje son funciones que operan a nivel inconsciente
Los manuales convencionales de economía suelen definir el dinero como un "medio de cambio con dos funciones: medida de valor y reserva de valor". No consideran como una tercera función del dinero su utilidad como medio de cambio sino que consideran que el dinero es en sí mismo un medio de cambio. Tampoco parecen contemplar que las posibles funciones del dinero no tienen por qué darse a la vez en una moneda, por este motivo, proponemos nuestra definición de lo que el dinero es en realidad: "El dinero es un instrumento que puede servir indistintamente como medio de cambio de productos, medio de acumulación de capital o unidad de medida de valor por acuerdo libre de su comunidad de usuarios o por coerción de una organización".
Efectivamente, el dinero puede servir para tres cosas (medir el valor de productos, acumular capital y como instrumento de cambio) pero estas utilidades no tienen por qué darse en una sola moneda y a la vez. ¿Es útil la función de acumulación de capital? Sí, siempre que esta función se use para aquello en lo que es específicamente útil: facilitar intercambios de capital no financiero (bienes inmuebles, maquinaria pesada, tierras de labranza, etc.). También, por ejemplo, para facilitar intercambios intercomunitarios de materias primas (en el argot capitalista, exportaciones e importaciones). No hay que confundir la "función de acumulación de capital" del dinero con la circunstancia coincidente de que una moneda, como el euro, también se pueda acumular.
Esta última imagen, monedas canjeándose por productos en un mercado, vale mucho más que mil palabras para explicar el funcionamiento del dinero como medio de cambio. Es la imagen de la compraventa, un tipo de intercambio muy particular entre dos partes –una compradora y otra vendedora- que concluye con una transacción muy específica: el pago. Más concretamente, el pago con dinero. En una compraventa, el dinero siempre cambia de mano entre las dos partes que cierran la transacción. Decimos que el dinero actúa en esas transacciones como medio de cambio porque es lo que materialmente se canjea por el producto en venta.

La noción del dinero como un acuerdo social no es nueva

Aristóteles ya la formuló en su Política hace 2.300 años. Esta noción sitúa al dinero en la esfera del lenguaje, como una especialización de éste en el ámbito de los intercambios económicos.
Lejos de lo que establecen los manuales convencionales de economía, los metales acuñados y los billetes posteriores a las tablillas de arcilla no son un perfeccionamiento de éstas ni la consecuencia de un salto evolutivo en la capacidad de abstracción del ser humano. Desde luego, no si se identifica el término "evolución" con "mejora". Los metales acuñados y los billetes son todo lo contrario a la abstracción, son una materialización del dinero, en concreto, su materialización mercantil, su mutación en mercancía, y representan una regresión histórica de 500 años en la comprensión social del dinero de la que quizá ahora podamos empezar a salir.
El auge de la conceptualización materialista del dinero mercancía se puede situar a principios del siglo XVI, justo tras el descubrimiento de América y la explotación salvaje de los recursos de plata y oro del continente. Fue en esta época cuando empezaron a forjarse los grandes monopolios capitalistas y estatales que nos dominan hoy. No es casualidad. Los períodos de la historia en que ha proliferado el dinero mercancía son períodos caracterizados por el dominio sobre la población de férreas estructuras estatales militarizadas en connivencia con monopolios económicos (comerciales, bancarios, industriales…).
Hace tan sólo 40 años todas las monedas occidentales eran metálicas, estaban basadas en el patrón oro. El gobierno de Estados Unidos sacó al dólar del patrón oro internacional en 1971, durante el mandato presidencial de Nixon. En la actualidad, ni siquiera hay un "patrón papel". El dinero capitalista es prácticamente humo. De todos los euros existentes hoy en Europa sólo un 10% son euros en efectivo, es decir, billetes y monedas de euro. A este porcentaje se le denomina "coeficiente de efectivo". Incluye los euros en efectivo guardados en las cajas de los bancos y los guardados fuera de ellas (en las billeteras, en el cajón de la cómoda, debajo del colchón, etc.).
El dinero en efectivo sobrevive como una forma de manipulación del lenguaje
Además, los bancos de la Unión Europea sólo están legalmente obligados a tener el 2% de efectivo en caja de los saldos de nuestras cuentas. A este porcentaje se le denomina "coeficiente de caja". Cada vez que un cliente A deposita un billete de 10 euros en una cuenta bancaria el banco puede hacer un préstamo a otro cliente B de 9,80€ [1]. El efecto se multiplica cuando los 9,80€ de B van a parar a la cuenta de C para realizar un pago. Automáticamente, el banco puede hacer otro préstamo de 9,60€ a D, etc. Al final, si todos los clientes del sistema bancario decidieran convertir simultáneamente su saldo en euros en efectivo sólo podrían percibir, entre todos, un 2% del total de sus depósitos. Es un clásico esquema de estafa piramidal, basado en la improbabilidad estadística de que todos los clientes del sistema vayan a querer retirar sus fondos a la vez.
Si damos la vuelta a estos porcentajes y los expresamos en términos de "euros que no existen en efectivo nos encontramos con que entre el 90% y el 98% de los euros que circulan diariamente a través del sistema bancario de la Unión Europea son euros que no se pueden tener. Las operaciones efectuadas con tarjetas de crédito, transferencias, domiciliaciones de recibos, etc., no son más que anotaciones en cuentas que restan o suman el valor en euros de productos intercambiados.

Un préstamo con intereses no es más que una venta de dinero a plazos

De los euros que sí se pueden tener en la mano, y que representan sólo entre el 2% y el 10% del total de euros anotados en el sistema, se podría prescindir sin problema. Entonces, ¿Por qué continúa emitiéndose moneda metálica? La moneda metálica es imprescindible sólo para una cosa: para perpetuar en el inconsciente de las comunidades de usuarios la falsa idea de que una moneda es necesariamente una cosa material, tangible, que se puede tener. Porque esta es la condición para que el dinero se pueda comprar y vender con un margen de beneficio: que se pueda tener. El dinero en efectivo sobrevive en la Europa del siglo XXI como una forma de manipulación del lenguaje. Esta es su principal razón de ser, muy por encima de su anecdótica utilidad para evadir impuestos. También para evadir impuestos, por supuesto. Una moneda que circula por cuentas telemáticas nominales es rastreable. El dinero en efectivo es moneda anónima que no deja rastro de sus usuarios anteriores.
A propósito de los impuestos, es el momento de incidir en una parte de nuestra definición de dinero, aquella parte que dice: "por acuerdo libre de su comunidad de usuarios o por coerción de una organización". El euro es la moneda que más circula en los mercados de la Unión Europea porque los habitantes de este territorio están obligados a pagar impuestos y multas del Estado con ella, no porque sea una moneda predilecta. Esta es la forma en que el dinero capitalista se fue inoculando en las venas de la sociedad a partir del siglo XVI, violentamente, por la vía tributaria. El negocio de Estados y bancos siempre fue la extorsión y de esta época data su hermandad, su alianza estratégica mantenida sin fisura hasta nuestros días. El lenguaje de la coerción sólo requiere el modo imperativo del verbo para hacerse entender. Pero la violencia, por sí misma, no es garantía de estabilidad. Así que, alrededor del siglo XVI, estas organizaciones criminales empezaron a comprender que los regímenes basados en el monopolio de la violencia sobre un territorio se perpetuaban mejor convenciendo a las víctimas de que su condición miserable era fruto del libre acuerdo, no de la coerción. La doctrina del Leviatán de Hobbes, según la cual la cesión de la libertad individual al Estado es un pacto social a cambio del que se obtiene seguridad, se sembró poco después y continúa dando fruto ahora. Y en estas andamos, firmando a diario pactos libres entre iguales que nos convierten en esclavos: el contrato hipotecario, el contrato de trabajo, el contrato social…
Un dinero controlado por élites modela comunidades sumisas
¿Sabemos lo que firmamos? Claro que no. El número de europeos del siglo XXI que realmente tiene una pista sobre cómo se fabrica y se pone en circulación un euro es menor en relación proporcional al número de europeos del siglo II antes de Cristo que sabía cómo se acuñaba y se ponía en circulación un denario romano. Las comunidades sometidas al imperio romano acostumbraban usar su propio dinero al margen del dinero emitido por las autoridades para multitud de transacciones, sobre todo para sus intercambios cotidianos. ¿Por qué somos la sociedad que menos entiende de dinero de la historia y sin embargo somos la sociedad que más depende de él? El euro no es más que uno de los contratos fraudulentos que firmamos diariamente y que son máscaras de la coerción. Recordemos que el dinero es causa y efecto, es lenguaje, una creación social que tiene la capacidad de modelar la sociedad, nuestra forma de pensar. Un dinero que no se comprende modela una comunidad ignorante. Un dinero controlado por élites modela comunidades sumisas.

¿Cómo llegó a designar la palabra "democracia" lo contrario de lo que debería significar?

"El lenguaje no solo es el elemento por el cual dotamos de sentido a nuestra realidad inmediata, sino que también nos constituye como sujetos, articulando nuestras identidades, individuales y colectivas. Por lo tanto, adquiere automáticamente un marcado sentido político. A su vez, es una construcción social que se reproduce y reconfigura constantemente. Es plástico y maleable, como la propia identidad subjetiva.
[…] ante el centrifugado de lo real y el vacío de sentido que promueve el poder acaso sea la revolución devolver el significado a las palabras, provocar un desplazamiento de los significados para el que no hallaríamos genealogía alguna". [2]
En un sentido estrictamente genealógico, sufrir una dictadura es vivir al dictado de palabras ajenas, de palabras de otros. Quien no es capaz de señalar y discutir estas palabras no puede alcanzar una comprensión de la realidad distinta a la dictada.
Resumen del artículo "No podemos tener canicas" por Malouney.

Notas
[2] Antonio Orihuela Parrales. El Lenguaje Secuestrado. 2013. Revista Estudios, número 3.
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Posted: 10 Apr 2016 08:07 AM PDT
Dos mujeres vestidas para la Feria. // SEVILLA.ORGDos mujeres vestidas para la Feria. // SEVILLA.ORG
MARÍA SERRANO | andaluces.es | 10 abril 2016
Aunque las ofertas de trabajo para las casetas del Real en la Feria de Abril de Sevilla se multiplican cada primavera en la capital andaluza, en los años de la crisis las cláusulas, no siempre transparentes, de algunas de ellas resultan tan abusivas que rozan lo escandaloso. Por trabajar de limpiadora durante una semana y de madrugada la empresa Isis Mantenimientos Integrales paga 125 euros.
Así lo relata a Andalucesdiario.es Irene Moreno, que con 21 años ha vivido en primera persona las condiciones de una oferta de trabajo nocturno que se situaba en torno los tres euros y medio la hora y que la joven acabó rechazando. Isis presta servicios de limpieza a casetas como las de El Corte Inglés o Cruzcampo y asegura que su oferta se limita a aplicar el convenio provincial de limpieza.
"Ni plus de nocturnidad, ni plus de peligrosidad, ni nada. La empresa no nos quería decir cuánto íbamos a cobrar y solo quería darme primero el uniforme sin firmar ni un contrato". Irene Moreno, que está en paro y estudia un grado medio de enseñanza, conoció la oferta de trabajo a través de su novio, que le facilitó a Isis el contacto de Irene: "La chica que me llamó me dijo directamente mi horario. Irene, tu horario será el lunes de tres a ocho de la madrugada y el resto de días, de doce de la noche a cinco. Menos el domingo que será de diez de la noche a cuatro", relata la afectada.
'NO ME LO PODÍA CREER'
Tras conocer el cuadrante laboral, Irene se preguntaba constantemente cuál sería la retribución. "Preguntaba y no me decían nada. Solo me decían que el domingo 17 de abril recibiría el cheque y que el contrato no hacía falta que lo firmara". Irene relata que la chica que la llamó desde Sevilla le dijo que trabajaría para una de las casetas que El Corte Inglés tiene en el Real de la Feria y que allí estaría trabajando toda la semana.
Irene con el uniforme de la empresa de limpiezaIrene con el uniforme de la empresa de limpieza.
"Fui hasta las oficinas de la empresa en la zona del Puerto y me dieron la camisa de trabajo". En la prenda figura el logo de Isis, tal y como muestra la imagen de Irene que acompaña esta información. Pero tampoco en las oficinas, según su versión, le dirían nada de las condiciones del trabajo que le esperaban: "Mi novio y yo llamamos muchas veces a la chica, hasta que nos cogió el teléfono". En aquella última conversación Irene conocería por fin que la semana de trabajo no superaba los tres euros y medio la hora: "No me podía creer la cantidad y colgué a la chica".
LO QUE DICE EL CONVENIO
Andalucesdiario.es se ha puesto en contacto con la empresa Isis para conocer el criterio para fijar las condiciones de trabajo en el sector. Desde el departamento de recursos humanos aseguran que "las tablas salariales de cada uno de estos servicios están ajustadas al convenio colectivo del sector de la limpieza de la provincia de Sevilla".
Según se informa en su página web, Isis tiene su sede central en Sagunto y publicita sus servicios asegurando que cuenta "con personal cualificado y de gran experiencia en el sector" utilizando "novedosas técnicas de limpieza para garantizar un óptimo resultado".
El convenio colectivo del sector en Sevilla fija la jornada anual en 1.728 horas y la semanal en 38, al tiempo que estipula que el salario base diario de una limpiadora es de 25,84 euros, cantidad que se incrementa en un 30 por ciento cuando el horario es nocturno. El cómputo de horas de trabajo de Irene en la caseta era de 36, distribuidas en siete días de la semana, que dura la festividad. El total a percibir sería, según su cálculo, de unos 3,5 euros la hora, a pesar de que el cuadrante se desarrollaría casi al completo en horario de madrugada. El Salario Mínimo Interprofesional de 2016 está fijado en 21,84 euros diarios, equivalentes a 655,20 euros al mes.
Publicado el 25 de diciembre de 2013, UGT y CCOO valoraron muy satisfactoriamente el convenio provincial de Sevilla, que suponía "una mejora" de la situación laboral de más de 17.000 trabajadores, la mayoría mujeres, encuadradas en unas 600 empresas en la provincia. Según CCOO, el convenio aseguraba un mantenimiento del salario, protección social y derechos laborales durante los dos primeros años y un incremento del 0,60% para el tercero. Un elemento novedoso del convenio era la puesta en marcha de una comisión técnica paritaria que para vigilar la resolución de incidencias en el sector.
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Posted: 10 Apr 2016 03:23 AM PDT
Cada cual tendrá su respetable opinión sobre el señor Verstrynge, pero lo que no creo que nadie le pueda negar es la claridad y rotundidad en sus declaraciones. Y concretamente en esta ha estado por encima de su propia media. Como mínimo muy ocurrente.
Con todo, el tema que aborda es muy serio, pero ya parece que en este reino bananero hemos perdido la capacidad de asombro. Y puede que hasta la de indignación.
Por cierto, voy a aprovechar esta entrada (y muchas más) para seguir dando el tostón con un asunto que sé que es muy importante pero que seguramente no soy capaz de comunicar.
Aquí he intentado explicarlo: enlace, pero si no tienes ganas de leer, o no necesitas más explicación, puedes ir directamente al objeto del texto, y registrarte aquí: enlace
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Posted: 10 Apr 2016 02:59 AM PDT

shutterstock_78736804Los mayores de entre 55 y 64 años constituyen el grupo de edad que más crece en cuanto a uso de Internet en España. / Foto: Shutterstock
MANUEL MORENO | Cuartopoder | 9/4/2016
¿De qué manera utilizamos los españoles Internet? La red de redes se consolida como un medio de acceso cotidiano al ocio y la información para la mayor parte de los ciudadanos. De hecho, según el informe 'La Sociedad de la Información en España', elaborado por la Fundación Telefónica, el 78,8% de la población española con edades comprendidas entre los 16 y los 74 años ha utilizado Internet en los últimos tres meses y el 74,7% se conecta, al menos, una vez a la semana. Este dato supone un incremento del 2,5% con respecto al año anterior y significa que 27,15 millones de españoles entran regularmente a Internet, casi un millón más que hace sólo un año. Pero… ¿Cuál es el uso que se le da?
Comunicarse y buscar información son los principales objetivos de los españoles a la hora de conectarse a Internet. El 81,5% consulta su correo electrónico y el 78,6% lee noticias, periódicos o revistas. El 69,6% busca información sobre bienes y servicios y el 67,5% consume videojuegos, películas o música de forma legal a través de Internet. Curiosamente, este porcentaje indica un crecimiento de 15,2 puntos con respecto al año anterior, lo que supone que 2015 ha supuesto un auténtico boom en cuanto a consumo de ocio digital se refiere.
Sin embargo, donde se ha registrado un descenso en cuanto a frecuencia de uso ha sido en el ámbito de las redes sociales. Su utilización ha caído 2,4 puntos porcentuales con respecto a 2014 y se sitúa en el 65,1%. Es decir, casi 7 de cada 10 españoles consulta regularmente las redes sociales.
Es la primera vez que un informe sobre el uso de las telecomunicaciones en España evidencia un retroceso interanual en el uso de los medios sociales. Por pequeño que sea, evidencia que se está produciendo un cambio de tendencia, sobre todo porque se están produciendo modificaciones en la manera en la que los más jóvenes utilizan Internet.
Por ejemplo, los usuarios entre los 16 y los 24 años siguen constituyendo, con diferencia, el grupo social que más accede a las redes sociales pero, en porcentaje, lo hacen menos que hace un año. En la actualidad, el 90,5% de los jóvenes está inscrito en al menos una red social y la utiliza de manera activa, pero hace sólo 12 meses el porcentaje rozaba el 92%.
¿Qué está pasando? ¿Están perdiendo interés los más jóvenes en las redes sociales? No del todo. Es cierto que muchos jóvenes se han lanzado al uso mayoritario de aplicaciones móviles de tinte social –como puede ser Instagram o Snapchat- pero también es cierto que comienzan a utilizar el acceso a Internet no sólo para beneficiarse de servicios relacionados con el ocio digital, sino que ha crecido el uso de otras plataformas como los gestores de correo electrónico o las pasarelas de aprendizaje online, por lo que dedican menos tiempo a las redes sociales que antes y más a formación o fines profesionales.
La edad condiciona el acceso a Internet, aunque de forma positiva en el caso de los más pequeños del hogar. Se ha registrado un incremento considerable de uso entre los chavales con edades comprendidas entre los 10 y los 15 años. El 93,6% de ellos utiliza la red de redes de manera habitual tanto en el colegio, como parte de su educación, como en casa, en momentos de ocio. Sin embargo, el uso de Internet entre personas de 65 a 74 años es el más limitado, ya que solo el 31,3% de los que integran este grupo de población accede regularmente a Internet. Eso sí, la franja de edad en la que el uso de Internet crece más es la que se encuentra entre los 55 y los 64 años, que ya se sitúa en el 61% de acceso a la red, seis puntos más que hace sólo un año.
¿Y cómo accedemos a Internet? La vía de acceso que tiene más importancia es el teléfono móvil. El 84,8% de los internautas utilizó un dispositivo móvil para conectarse a Internet en 2015 y el 83% lo hizo mediante un teléfono móvil. Con respecto al año anterior, el número de usuarios de Internet a través de un teléfono móvil creció en 5,9 puntos porcentuales.
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Posted: 10 Apr 2016 02:48 AM PDT

IGNACIO RAMONET, PERIODISTA Y COFUNDADOR DE ATTAC 

DAVID FERNÁNDEZ
Izaskun Sánchez Aroca | Diagonal | 10/04/16
De la mano de Barack Obama, Google planea su aterrizaje en Cuba. Mark Zuckerberg pide en el Mobile World Congress de Barcelona internet "para los más pobres" y Apple se niega a dar los datos del teléfono de un presunto terrorista al Gobierno estadounidense. Las GAFAM (Google, Amazon, Facebook, Apple y Microsoft), reinas de Silicon Valley, mueven ficha. Buscan mercado y fidelizar a sus clientes. En el mundo hay 4.100 millones de personas sin acceso a internet que viven desconectadas de ese Imperio de la vigilancia (Clave Intelectual, 2016) del que Ignacio Ramonet habla en su último libro.
Conversamos con este experto en geopolítica, cofundador de ATTAC y director de la edición española de Le Monde Diplomatique sobre la crisis sistémica global, sus vínculos con las tensiones entre seguridad y libertad y el panóptico tecnológico en el que vivimos.

¿Qué es esto del imperio de la vigilancia?

El imperio de la vigilancia es esta especie de articulación que se ha creado entre los Estados, las grandes empresas que dominan internet y los sistemas de inteligencia. Es el resultado de la facilidad técnica que existe hoy para vigilarnos a partir del momento en que cada uno de nosotros y nosotras, en los países desarrollados, decidimos voluntariamente equiparnos con aparatos como los teléfonos móviles, los Ipad o los ordenadores. Nos hemos dotado de sistemas que le permiten a organizaciones del Estado o grandes empresas vigilarnos. Esto es lo nuevo con respecto a la vigilancia histórica. Consideramos que la existencia de estos instrumentos amplía el perímetro de nuestra libertad, pero al mismo tiempo ampliamos la superficie de nuestra vigilancia.
La vigilancia es un accidente. Paul Virilio dice que cada vez que se hace un avance tecnológico surge un accidente no previsto. Cuando se inventa la electricidad se inventa la electrocución, cuando se inventa internet se inventa la vigilancia de masas. Antes la vigilancia era un fantasma, un temor paranoico porque era imposible vigilar a todo el mundo. Hoy la vigilancia es posible.
David Fernández

Parece que esta vigilancia, que implica la pérdida de libertades, se ampara y legitima en un discurso sobre la seguridad. ¿Qué rol juegan los medios de comunicación avalando este paradigma securitario?

Los medios juegan un rol muy conservador con la idea de que si los Estados establecen un sistema de vigilancia es para protegernos. Es una especie de trueque. Yo te doy seguridad y tú me das tu libertad, o una parte de ella. Los medios se adhieren a eso. El problema es que si para combatir el terrorismo liquidamos el conjunto de las libertades democráticas, pagamos un precio demasiado alto y uno de los objetivos del terrorismo se consigue. Cuidado con este negocio falseado porque la seguridad total no existe, los propios gobernantes hablan constantemente de que están tomando todas las precauciones pero no pueden garantizar que no haya un atentado. En cambio, la libertad sí que se puede disminuir mediante leyes.
Nos hemos dotado de sistemas que le permiten a organizaciones del Estado o grandes empresas vigilarnos

¿Qué riesgos tiene ese discurso?

Tiene el riesgo de que de esa manera estemos liquidando libertades fundamentales. ¿Qué diferencia hay entre una dictadura y una democracia? Que la dictadura te controla, te condiciona, te vigila sin que estés informado de ello. Pero si actualmente nos vigilan, ¿dónde está la verdadera democracia?

¿Existe un techo de cristal en este espionaje, en este control de la población? ¿Hasta dónde se pretende llegar?

El objetivo es crear lo que llamo la justicia predictiva. Existen dos obras que imaginaron sociedades distópicas, totalmente vigiladas. Una es 1984 (1949) de George Orwell y otra Minority Report (1956) de Philip K. Dick. 1984 es una sociedad completamente vigilada a través de la tecnología. Minority Report habla de un aparato que esencialmente sirve para prevenir el crimen. Se vigila a toda la población con un objetivo preciso de evitar el crimen. Se detiene a la persona por un crimen que aún no ha cometido. En Francia hay un artículo de la ley que lo permite. La intención del crimen ya es un crimen.

Hablas mucho de que el objetivo de este control es la supuesta seguridad pero también existe una parte comercial, de venta de datos a gobiernos y multinacionales.

La novedad es que ahora nos vigilan las empresas y lo hacen mejor que los propios Estados. Cuando el Estado quiere vigilarte le pide a tu proveedor telefónico la lista de tus llamadas. Es tu proveedor telefónico el que te vigila. El Estado, los gobiernos también le van a pedir a Google la lista de lo que has consultado, porque lo tiene todo. Esto es lo que explica que empresas como Google, que no venden nada, sean las más ricas del mundo, porque venden nuestros datos.

La otra cara de la moneda sería la potencialidad que tienen todas estas redes como Facebook o Twitter para promover movilizaciones.

No se trata de condenar internet, es un avance fundamental, se trata de estudiar el accidente, qué es la vigilancia y cómo reducirlo y protegerse.
Antes la vigilancia no era una realidad porque era imposible vigilar a todo el mundo. Hoy la vigilancia es posible

Esa vigilancia se incrementó mucho a partir del 11S. Ahora, la situación en Europa ha cambiado mucho. La crisis de los refugiados o la guerra en Siria necesitan nuevos marcos de interpretación. ¿Qué análisis geopolítico hace?

Estamos en un momento de transición. El periodo de estos últimos 20 años ha estado marcado a escala geopolítica por la crisis de Oriente Medio, que ahora estalla con las cuestión de Siria, y también por la hegemonía de China. En este momento, China está cambiando de modelo económico y de desarrollo, lo que tiene una repercusión muy grande. La caída del precio de las materias primas es algo nuevo en estos 20 años, que se han caracterizado por una subida incesante de las commodities y por el hecho de que muchos países del sur aprovecharon esta situación para transformarse, hasta el punto de que se pudo hablar de países emergentes, los BRICS, se creó el G20… De los emergentes ya no se habla, muchos están en crisis. En América Latina el ciclo está cambiando y en Europa los partidos consolidados han visto reducir su solidez.

¿Cómo influye este cambio en las crisis de los distintos gobiernos de izquierdas de América Latina?

Mucha gente lee el cambio de ciclo en América Latina como si de repente la oposición tuviera argumentos, pero no los tiene. El cambio de ciclo político es consecuencia de un cambio de ciclo económico que se basaba en tres pilares. Por un lado, China tenía un crecimiento muy elevado, acompañado de una política de ser la fábrica del mundo para la exportación de productos, para lo cual tenía que importar muchísimas materias primas de América Latina, entre otros sitios.
En segundo lugar, el precio del petróleo ha caído por distintas razones muy complejas, como rivalidades entre Arabia Saudí y Estados Unidos o el fracking. En último lugar, el dólar ha subido mucho, lo cual encarece las inversiones, que ya no vienen a América Latina. Son tres parámetros que han cambiado la economía latinoamericana. Los países que antes tenían muchos recursos por el precio de las materias primas, por los inversores o por el precio del petróleo ya no pueden distribuir como lo hacían antes. Ecuador, por ejemplo, ha tenido que reducir su presupuesto en 2.000 millones de dólares a pesar de ser un país muy bien administrado. Otro ejemplo es Bolivia, que va a tener dificultades porque el gas es muy importante en la exportación.
En 15 años muchas sociedades en Latinoamérica han cambiado. Decenas de miles de personas han salido de la pobreza y se han integrado en las clases medias por lo que el discurso del poder no puede ser el mismo. Las ambiciones de estas clases medias no son las mismas que las de las clases populares anteriores. La gente ya no se contenta con tener escuela. En Bolivia, Ecuador y Venezuela se eliminó el analfabetismo. En Venezuela se construyeron once universidades que no existían. Pero la respuesta mediante la cantidad ya no es suficiente para millones de personas que ya están acostumbradas a tener escuela. Lo que quieren es que haya una buena escuela, hospitales de calidad y transportes públicos eficaces. Muchos de estos gobiernos no han sabido contestar a estas demandas. En Venezuela se perdieron las elecciones legislativas, pero la oposición sólo ganó 300.000 votos. Quien perdió fue el chavismo, que perdió dos millones de votos. En Bolivia se ha perdido el referéndum. ¿Era necesario hacer este referéndum para alguien que está 10 años en el poder? La respuesta la ha dado la ciudadanía. No era indispensable. Has cambiado la sociedad. Ahora es más culta, está mejor cuidada, no la puedes tratar como si fuera lo contrario.
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Posted: 10 Apr 2016 02:33 AM PDT
  • Podemos quiere que el Congreso debata en un próximo Pleno su solicitud de creación de una Comisión de Investigación que estudie, entre otras cosas, "las posibles irregularidades" que hubo en las generales del 20D con el voto del CERA.
  • El PSOE registró en febrero una proposición de ley para reformar de nuevo la LOREG y derogar el voto rogado que ellos mismos introdujeron en 2011 con el apoyo del PP y CiU.
Carmen Moraga | El Diario | 09/04/2016
Si finalmente las próximas elecciones generales se celebran a finales de junio, los dos millones aproximados de españoles residentes en el exterior se van a encontrar con las mismas dificultades que han tenido hasta ahora para poder votar. El voto rogado seguirá vigente pese a las promesas de los dos principales partidos, PP y PSOE, de que derogarían la reforma de la Ley Electoral que ellos mismos impulsaron en 2011 con el apoyo de CiU.
El calvario por el que pasan nuestros emigrantes para poder ejercer ese derecho fundamental ha sido reiteradamente denunciado por colectivos como la Marea Granate, sin lograr que los partidos políticos hasta ahora muevan ficha.
Este martes, la Mesa y Junta de Portavoces decidirán si se incluye en un próximo Pleno del Congreso una propuesta de Podemos para abrir una Comisión de Investigación que estudie "las posibles irregularidades y errores administrativos" que pudo haber en las pasadas elecciones generales con el voto de la diáspora. Los dirigentes de la formación morada quieren que se derogue el voto rogado. Al tratarse de una ley orgánica, para reformar de nuevo la LOREG es necesario un amplio consenso -tres quintas partes de apoyo en ambas cámaras- y tiempo para tramitar los cambios, dos circunstancias que actualmente no se dan.
El voto rogado obliga a los españoles que residen fuera de España a estar inscritos en el CERA (Censo de Residentes Ausentes) y a solicitar el envío de las papeletas del voto al menos un mes antes de cualquier cita electoral. Aquellos que reciben la documentación pueden dirigirse luego bien a depositarlo en una oficina de correos o bien en el consulado español en unos plazos también establecidos. Los residentes temporales con menos de un año de estancia en el país, deben registrarse en el ERTA (Censo de Residentes Temporalmente Ausentes), cumplimentar todo el proceso de manera presencial en los consulados, para lo que tienen tan solo una semana.
Para muchos de los españoles que viven fuera estos requisitos suponen una desmotivación del voto ya que en algunos países los consulados españoles pueden encontrarse a miles de kilómetros del lugar de residencia habitual del votante.
El alarmante descenso de la participación electoral del voto exterior ha quedado reflejado en las sucesivas citas con las urnas. Para hacerse una idea, en las últimas europeas de 2014 solo participó un 1,84% de los casi dos millones de censados en el extranjero; en las elecciones autonómicas andaluzas de marzo de 2015 hubo un 3,5% de participación entre los emigrantes andaluces censados: de un total de 210.150 tan solo votaron 7.386. En las elecciones generales del pasado 20D participó solo un 4,7% de un censo de 1.870.570 cerrado en septiembre de 2015. Mientras que en las elecciones generales del 2008, antes de la reforma de la ley, la participación fue de un 31,74% de los entonces censados.
Las quejas más generalizadas, además de las numerosas trabas burocráticas con las que se encuentran los potenciales electores, suelen ser no haber recibido a tiempo la documentación para poder votar en los plazos establecidos; o el hecho constatado de que en algunos países se han encontrado sacas con papeletas que ni siquiera han salido de las oficinas de correos.
El portavoz en la Comisión de Asuntos Exteriores de Podemos, Pablo Bustinduy, cree que los impulsores de aquella "nefasta" reforma deben "rendir cuentas" y explicar en sede parlamentaria cuáles fueron las razones que les llevaron a pactar la misma norma que ahora  pretenden volver a derogar. Incluso cree que pudo haber un delito de prevaricación dado que a su entender la reforma "buscaba intencionadamente privar de tener voz política a aquellos que se vieron forzados a emigrar para buscarse la vida en otros países". Además, recuerda que la Junta Electoral Central ya alertó de los efectos negativos que iban a traer esos cambios. "Queremos que se investigue y queremos que se dé respuesta a las demandas de los afectados, que se conozcan los verdaderos problemas y las razones que llevaron a implantar un sistema a todas luces desastroso", afirma el diputado.
Bustinduy explica que Podemos fue el partido que más votos logró de la diáspora el 20D. Superó al PP y al PSOE y ganó en 30 de las 52 circunscripciones, pese a las múltiples dificultades con las que nuestros emigrantes se encontraron a la hora de votar.
La Comisión de Investigación, a su juicio, debe servir no solo para derogar el voto rogado, sino también para profundizar en el problema e impulsar una nueva ley que cuente con las aportaciones de los colectivos que, como la Marea Granate, pelean por los derechos de los emigrantes españoles. En el escrito registrado solicitando la creación de la Comisión de Investigación, Podemos pide, ademas, que se "depuren las responsabilidades técnicas y políticas de aquellas personas encargadas de poner en funcionamiento el sistema establecido por la mencionada Ley".
En el PP se han llevado las manos a la cabeza por esta petición que ven "descabellada". El secretario general del Grupo Popular, José Antonio Bermúdez de Castro, afirma a eldiario.es que su partido no ve sentido a esa Comisión de Investigación. A su entender, el voto rogado entraña dificultades pero "las mismas que pueda tener el voto por correo que existe en todas las citas electorales". "El voto por correo es de por sí un voto rogado", afirma el diputado del PP. Los conservadores están dispuestos a escuchar las propuestas de los demás partidos para reformar de nuevo la ley, pero ellos no han presentado ninguna iniciativa que vaya en esa dirección pese al compromiso que realizaron. No ven ya la prisa.
Sí lo han hecho los socialistas que incluyeron esa promesa en su programa electoral. El secretario de Emigración del PSOE, Roberto Jiménez, reconoce que es necesario eliminar tantas trabas y volver a la situación anterior. De modo que el pasado mes de febrero su partido registró en el Congreso una Proposición de Ley en la que, entre otras cosas, se pide "que el material de voto sea remitido de oficio a los electores en el exterior, como era el caso hasta el 2010". Los de Sánchez se han dado cuenta de que la reforma de 2011 solo contribuyó a "levantar barreras y complicaciones administrativas" que causaron el amplio descenso de la participación electoral de los españoles en el exterior.
La Proposición de Ley tiene un objetivo claro, explican, que es "eliminar el carácter rogado del voto de estos españoles, incorporando la remisión de oficio por las Delegaciones Provinciales de la Oficina del Censo Electoral de la documentación necesaria para el ejercicio de este derecho".
La pregunta que se hacen muchos emigrantes ahora es si hay tiempo para hacer los cambios antes de las elecciones gallegas y vascas previstas en principio para el otoño. Los grupos parlamentarios lo ven complicado. Solo si hay un nuevo Gobierno y voluntad política para acelerar su tramitación, la reforma de la LOREG podría llevarse a cabo de aquí a entonces.
En el caso de que el cambio no pueda materializarse tan pronto, Podemos pide al menos "actuaciones de urgencia" para solventar los problemas con los que se encontrarán de nuevo los residente españoles en el exterior, tanto de cara a unas hipotéticas elecciones generales como en las autonómicas más cercanas. Actuaciones como, por ejemplo, acortar el plazo de envío de papeletas, para que lleguen a tiempo, al ser uno de los impedimentos más habituales, según han denunciado, con los que se encuentran nuestros nacionales a la hora de ejercer su derecho al voto.
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Posted: 10 Apr 2016 02:21 AM PDT
Miles de personas siguen en la plaza de la República de la capital francesa reclamando un cambio en las políticas del Elíseo.
El movimiento indignado Nuit Debout, en Francia, ya ha cumplido una semana de protesta y tiene réplicas en una treintena de ciudades francesas.
Indignados protestan en la plaza de la République, en París.Indignados protestan en la plaza de la République, en París. LUNA GÁMEZ.
Andrea Olea / Luna Gámez | El Diario | 09/04/2016
La Nuit Debout, el movimiento indignado de Francia, ya ha cumplido una semana de protesta en la plaza de la République en París y tiene réplicas en una treintena de ciudades francesas. Este sábado, 9 de abril, más de cien manifestaciones volvieron a sacar a la ciudadanía a la calle, entre ellas, la de la capital francesa. Convocatoria: Sindicatos. Punto de salida: République. Ambas fuerzas, la sindical, más tradicional y la nueva creada por la Nuit Debout se retroalimentan y ocuparon juntas las calles parisinas. Su batalla común es contra la Ley El Khomri, la reforma laboral que lleva el nombre de la ministra de Trabajo francesa (Myriam el Khomri), pero esta ha sido solo la gota que ha colmado el vaso de la indignación, los frentes abiertos son muchos más.
A todos les une un interés por la reapropiación del espacio público y por la búsqueda de un sistema de gobierno alternativo. A continuación, algunas de los colectivos y luchas que convergen en la République:

El movimiento estudiantil

"République es nuestra última oportunidad"

Los estudiantes son quienes han llevado la voz cantante en la movilización contra la reforma laboral: de un lado, los  lycéens (alumnos de secundaria) y del otro, los universitarios. Estos últimos, que forman el grupo más nutrido en la plaza de République, llevaban meses protestando por el aumento de las tasas de la universidad y por las condiciones de residencia del alumnado extranjero. En Francia, el precio de la matrícula de los establecimientos públicos no sobrepasa los 400 euros anuales, pero en los últimos años se ha producido un aumento considerable: "Ahora ya hay diplomas que cuestan 3.000 o 4.000 euros", se queja Arthur, de 23 años y estudiante de Sociología Política. "Si no puedes ir a la universidad, no puedes construirte un futuro". 
Arthur forma parte del grupo promotor de la Nuit Debout, convocada por el colectivo Convergence de Luttes (Convergencia de luchas). Cree que para mucha gente la reforma laboral solo ha sido la gota que colma el vaso. "Muy poca gente esperaba maravillas del gobierno socialista y temíamos que virara a la derecha… pero es que la ha sobrepasado: un gobierno supuestamente de izquierda ha puesto en marcha medidas neoliberales en lo económico y de ultraderecha en lo social", considera.
La movilización de estos días en la plaza de République da esperanzas a muchos sobre lo que podría ser el surgir de un movimiento de contestación a más largo plazo. "En cierta forma, aquí decimos 'Gracias, Hollande', porque gracias a él, a (Manuel) Valls, a (Myriam) El Khomri, estamos ocupando la plaza. Han ido tan lejos en su cinismo que ahora estamos todos aquí, luchando contra ellos", asegura este joven que considera que el movimiento Nuit Debout es la ultima esperanza para poder construir una alternativa a la ideología del Frente Nacional y a las políticas del gobierno socialista. "Ya es un éxito el hecho de que la gente vea que se puede hacer algo, sería un fracaso si la gente viese esto como una utopía. Acabar con la ley El Khomri debe ser solo la primera victoria".
Arthur, estudiante universitarioArthur, estudiante de Sociología y promotor de Nuit Debout en París ANDREA OLEA / PARÍS

"La Nuit Debout, del centro a la periferia"

"La Ley El Khomri ha sido lo que nos ha hecho reaccionar, pero hay muchas cosas que no funcionan, como la represión policial y el desempleo", cuenta Henni Darrat, estudiante de instituto, que con solo 18 años ha sido uno de los impulsores de una asamblea satélite del movimiento Nuit Debout en Montreuil, un barrio obrero situado en la periferia de París. El sentimiento de indignación se ha contagiado por varios barrios del extrarradio parisino creando el movimiento "periferia en pie" (Banlieu Debout).
"Antes de la ley del trabajo no estábamos organizados, no había ningún colectivo en el instituto. Algunos estábamos sensibilizados políticamente pero la actividad en el instituto comenzó con los bloqueos y las asambleas de las últimas semanas", relata Henni, alumno de uno de los muchos institutos parisinos en pie de guerra contra la reforma. El 9 de marzo, primer día de protestas en los centros escolares, salieron a la calle entre 225.000 y 500.000 personas en toda Francia, según la policía. Desde ese momento en adelante, los bloqueos de las instalaciones se fueron sucediendo consecutivamente a la par que las asambleas de discusión se iban consolidando entre los jóvenes. El día de la huelga general en Francia, el 31 de marzo, los estudiantes se sumaron a los 1,2 millones de manifestantes, 390.000 según la policía francesa, una marcha que acabó en la plaza de la République dando a luz al movimiento Nuit Debout ,y el 5 de marzo los escolares organizaron otra jornada reivindicativa con manifestaciones y bloqueos en distintos centros.  Las acciones se saldaron con más de 130 estudiantes detenidos y varios movimientos apoyaron solidariamente las reivindicaciones para la liberación de los estudiantes.
Henin considera que las interacciones sociales y los lazos entre distintos colectivos es lo más importante de la Nuit Debout. Cuando los estudiantes de Montreuil decidieron crear su propia asamblea fueron en busca de ayuda a Republique y ahora son otros barrios los que acuden a Henin y a sus compañeros para pedirles consejo. "Incluso si la reforma es retirada, tenemos que continuar la movilización. Queremos hacer política de otra forma y en esa otra política es necesario aunar fuerzas para construir un proyecto común y acabar con las diferencias entre derechas e izquierdas", afirma este estudiante.
Henin, estudiante de un institutoHenin, estudiante de instituto e impulsor de la asamblea "Periferias en pie" en su barrio, Montreuil, a las afueras de París LUNA GÁMEZ / PARÍS

El movimiento por el Derecho a la Vivienda

"En esta plaza faltan nuestros responsables políticos"

Cuando en la plaza de République no había nada, allí estaba el colectivo DAL (Droit au Logement, derecho a la vivienda en español). Este veterano colectivo, equivalente francés de la PAH (Plataforma Antidesahucios), lleva veinte años luchando contra los desahucios, el vertiginoso aumento del precio de la vivienda y los problemas de alojamiento en Francia, que según la asociación afectan a unos 3,8 millones de personas en todo el país. El 31 de marzo, la DAL acampó en République junto a una decena de familias para protestar contra la reanudación de los desalojos tras la llamada "tregua invernal" (la ley en Francia prohíbe las expulsiones durante el invierno), al estimar que en los próximos meses podría haber hasta 30.000 nuevos desahucios.
"Pedimos una autorización para acampar durante tres días. Como la gente de Nuit Debout no había recibido respuesta a su propia demanda por parte de la Prefectura de Policía, se acogieron a la nuestra", explica Malika Gherib, de 63 años, aguerrida militante de la DAL desde hace ocho años, cuando estuvo a punto de perder su casa.
"Vengo a contaros que, gracias a vosotros, hemos logrado una reunión con el ministerio el próximo 27 de abril", anunciaba triunfal la activista este miércoles ante la Asamblea general de République, recibiendo una ovación en respuesta. Esa mañana, una acción de su plataforma, con el apoyo de cientos de personas procedentes de la Nuit Debout, había concluido frente al Ministerio francés de Vivienda para exigir una solución habitacional para miles de personas en riesgo de perder sus casas. Gracias a la presión ejercida, los responsables ministeriales aceptaron un encuentro con el colectivo.
"En esta plaza hay sobre todo jóvenes, pero nos tenemos que ayudar los unos a los otros", argumenta Malika, que pasa todo su tiempo disponible en République y participa asiduamente en las actividades de la Nuit Debout.  "Quienes faltan aquí son… los responsables políticos. Aquí tienen que venir el señor Valls, el señor Hollande. Escuchar a la gente para entender lo que está pasando". A pocos metros, varios sin techo aprovechan el precio libre de la cantina para comer sin preocuparse de tener que pagar.  "Perdona la expresión, pero aquí estamos todos metidos en la misma mierda", afirma Gherib.  "Sin trabajo no hay vivienda, sin vivienda no hay salud y sin salud no hay vida", concluye.
Malika, del colectivo DALMalika Gherib, activista del movimiento por el Derecho a la Vivienda ANDREA OLEA / PARÍS

La ciudadanía de a pie

"Veo mucha gente perdida… que quiere hacer algo"

A République también se están acercando multitud de personas que no pertenecen a ningún movimiento o colectivo, ciudadanos sin siglas detrás que vienen a aportar su granito de arena. Malandjo Danho es muchas cosas: bailarín, cantante, militante antirracista. Tiene 45 años y llegó a Francia desde Costa de Marfil a los 5. Se siente marfileño y francés, en ese orden. En 2011, durante la breve réplica que tuvo el 15M en Francia, acogió en su casa a gente llegada de todo el país para participar ese movimiento de protesta que finalmente se diluyó en pocas semanas. 
Al oír hablar de la Nuit Debout cogió su tienda de campaña y se plantó en la plaza: allí duerme todas las noches desde el viernes 1 de abril, pese a ser desalojado todas las mañanas por la policía. "Para que el día en que esto estalle de verdad, me pille cerca", afirma con un guiño. Insiste en que se le fotografíe junto a los refugiados con los que ha compartido techo (o más bien cielo) en las últimas noches. 
En las asambleas generales de la tarde, Malandjo se eleva entre el público, desde sus cerca de dos metros de altura, y toma la palabra para resumir sus impresiones del día. Su visión del movimiento es precavida aunque optimista: "Por el momento, veo mucha gente perdida, que quiere hacer algo y no sabe cómo", explica, y matiza: "Están perdidos, pero este es un buen lugar para encontrarse, intercambiar impresiones y debatir". 
Malandjo cree que République también es una buena palestra para sacar a relucir el racismo latente en Francia. "Si miras a tu alrededor verás que casi todo el mundo es blanco. La gente de la comunidad negra o árabe se siente menos concernida. Los franceses no se dan cuenta de que este país sigue practicando el saqueo en otros países de África o de Oriente Medio, a veces se preocupa más de la causa palestina que de la gente que tiene aquí", afirma señalando a varios refugiados que descansan sobre unos colchones. "Queda mucho por hacer… pero soy un hombre paciente", asegura con una sonrisa.
Malandjo, ciudadanoMalandjo Danho, francomarfileño. Lleva varios días acampando en République ANDREA OLEA / PARÍS

"Nuestras jubilaciones están estancadas y con ellas tenemos que ayudar a nuestros hijos"

El perfil de los jubilados que hacen malabares con sus pensiones para ayudar a su familia ante la falta de trabajo no es exclusivo de España. En Francia, cada vez más son los desempleados que dependen de la solidaridad de sus allegados y muchos temen que esta brecha social se acentúe si finalmente la Ley El Khomri fuese aprobada.
"Quieren destruir el Código del Trabajo que fue construido a base de luchas desde tiempos de nuestros abuelos", afirma Monique, una jubilada que con su pensión y la de su marido ayudan a su hijo de 20 años, desempleado y frustrado ante la falta de trabajo, según cuenta esta francesa indignada. "Nosotros estamos aquí por nuestros hijos, por nuestros nietos y por las generaciones venideras. Si no conseguimos parar esta ley hay que seguir manifestándose, hay que ir a la Asamblea Nacional, hacer huelgas generales y no callarnos".
Monique dibuja con sus palabras el escenario de una Francia que enfrenta el miedo de la precariedad, "los salarios son cada día más bajos mientras que los precios de los alquileres no paran de aumentar, la vida no es fácil, nuestras jubilaciones están estancadas y con ellas tenemos que ayudar a nuestros hijos, no los vamos a dejar en la calle". Esta jubilada reconoce tener esperanza en que la reforma laboral francesa no sea aprobada y que toda esta movilización sirva para que el pueblo reaccione. Al mismo tiempo, expresa su admiración con el movimiento Nuit Debout, en el que ha participado a través de alguna asamblea, y afirma que "es importante porque cuenta con una población diversa, junta a muchos movimientos y porque resistir en la plaza de la République representa otra forma de manifestación".
Monique junto a su maridoMonique con su marido Raymond durante la manifestación contra la Ley El Khomri del 9 de abril en ParísLUNA GÁMEZ / PARÍS

"La Nuit Debout es la reapropiación del lenguaje y el espacio por el pueblo"

Francia, país fértil en producción cultural, fue el pionero en implantar un estatus específico para los trabajadores intermitentes del sector de las artes. Este sistema se caracteriza por otorgar un salario mensual compensatorio a los miembros de este gremio que coticen las horas mínimas exigidas. El objetivo es fomentar que sigan empleados en producciones artísticas y aunque no les proporcione los ingresos necesarios, la protección social del estado se encarga de completar para que puedan obtener por lo menos un salario mínimo.
Charlotte es intermitente desde hace 6 años, montadora de videos de cine y participa activamente en el movimiento Nuit Debout. "Hace años que intentan quitarnos las ventajas que hemos adquirido y vamos resistiendo. Mantener el estatus de trabajador intermitente es importante porque el sector cultural francés aporta mucha riqueza al país. Gracias a nosotros, a nuestros espectáculos y festivales, llegan muchos ingresos para otros sectores, como el de los servicios, por ejemplo, pero nuestro aporte no se reconoce", lamenta esta joven. Charlotte estuvo también presente en la manifestación del 9 de abril junto con otros compañeros de su gremio. Ella considera que la Ley del Trabajo afecta a todos los trabajadores, "pero a los precarios como nosotros, más todavía", añade.
Entre los trabajadores intermitentes, muchos se quejan por estar perdiendo derechos y afirman que viven hoy más dificultades que hace 10 años. Charlotte teme que si se acaba con el estatuto de intermitencia, el sector del cine, que es su dominio, se debilite. "Hoy en día ya es difícil ser artista o tener un trabajo intermitente, pero sin un estatus específico, será aún más complicado y lo que estaría en riesgo sería nuestra cultura", por lo que considera que es importante que la lucha de los trabajadores intermitentes esté presente en la plaza de la République.
"Aquí hay una convergencia de luchas, estamos aquí para reflexionar juntos sobre el futuro. No sabemos como va a acabar pero para mi el movimiento Nuit Debout es una reapropiación del lenguaje y del espacio por el pueblo", afirma Charlotte.
Charlotte, participante del movimiento Nuit Debout y trabajadora intermitente en la industria del cine, durante la manifestación del 9 de abrilCharlotte, participante del movimiento Nuit Debout y trabajadora intermitente en la industria del cine, durante la manifestación del 9 de abril LUNA GÁMEZ / PARÍS
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Posted: 10 Apr 2016 02:05 AM PDT
eldiario.es | 09/04/2016
Miguel Blesa, el expresidente de Caja Madrid, tuvo el control de una sociedad creada en un paraíso fiscal por el bufete panameño Mossack Fonseca,  según El Confidencial. La última entrega de los papeles de Panamá arroja el nombre de Blesa, colocado por José María Aznar al frente de Caja Madrid. La empresa se llamaba  Danforth Investment y había sido creada en 1989  para tener su sede en las Islas Vírgenes Británicas.
En esa época, Blesa trabajaba en Madrid como asesor fiscal y por tanto conocía perfectamente la legislación española en esos asuntos y las repercusiones de contar con una sociedad localizada en un  paraíso fiscal.
Gracias a sus poderes sobre Danforth Investment, Blesa creó en 1992 Danforth Ibérica, empresa que tiene en la actualidad un capital social de más de 700.000 euros. Blesa figuró como administrador de esa empresa durante solo un año, ya que fue sustituido por José María Montoto Cañas, que había sido en las elecciones generales de 1986 candidato por Córdoba de Alianza Popular en el número 3 de la lista.
Según desvela El Confidencial, en 1991  las inversiones de la firma ópaca de Danforth, registrada en las Islas Vírgenes, compró el 45% del capital social de la sociedad española Construcciones Aeronavales SA (CANSA) por unos 315.000 euros. Los consejeros eran entonces José María Montoto, Pedro Rodriguez Pla y la empresa armamentística EINSA. Esta firma, según se desprende de los correos de Blesa destapados por eldiario.es, utilizó a Blesa como intermediario con Aznar para la venta de armamento a Libia y Argelia con la que el expresidente obtuvo jugosas comisiones.

El 'historial' de Blesa

Miguel Blesa llegó al frente de Caja Madrid en 1996, seis meses después de que José María Aznar ganara las elecciones. De su gestión en la caja madrileña actualmente se encuentra imputado en numerosas causas. Entre ellas por ser uno de los artífices de las tarjetas 'Black'. El caso de las tarjetas black arrancó con una exclusiva de   eldiario.es  dentro de la investigación sobre los correos de Blesa:   un artículo publicado el 13 de diciembre de 2013. La noticia provocó una investigación interna en Bankia, donde la actual dirección del banco nacionalizado descubrió todo tipo de irregularidades en estos sobresueldos opacos. En febrero de 2014, Bankia elaboró un informe que trasladó al FROB, que a su vez lo envió a la Fiscalía Anticorrupción.
En el marco de la investigación por la compra del Banco de Florida, el juez Elpidio Silva envió en dos ocasiones a Blesa a la cárcel. La primera, eludible con el pago de una fianza de 2,5 millones de euros. La segunda, de manera incondicional. Solo salió de la cárcel cuando la Audiencia de Madrid anuló toda la instrucción de Silva por considerarla plagada de irregularidades, quince días después. Posteriormente, fue condenado a 17 años y medio de inhabilitación por un delito continuado de prevaricación en concurso con otros dos contra la libertad individual.
Además, el pasado 30 de marzo la Audiencia Nacional abrió otra causa contra Blesa. El juez José de la Mata admitía a trámite una querella contra los responsables de Caja Madrid por inflar los precios de los pisos para conceder hipotecas en la antesala y los primeros años de la crisis económica. El magistrado investiga al expresidente de la entidad, Miguel Blesa, entre una veintena de exdirectivos acusados de estafa, administración desleal, asociación ilícita, con independencia de otros delitos que puedan surgir durante la instrucción.
La querella que ahora se va a investigar relata las conductas acontecidas en Caja Madrid entre 2003 y 2009, en el período anterior al estallido de la crisis y en plena expansión de la burbuja inmobiliaria, en relación con lo que los querellantes califican de "práctica sistemática de sobrevalorar inmuebles constituidos en garantías de préstamos hipotecarios y la concesión de préstamos que no debieron haberse concedido".

Los papeles de Panamá

El pasado domingo 3 de abril, laSexta y El Confidencial difundieron en España las primeras informaciones de los denominados 'Los Papeles de Panamá', una investigación del Consorcio Internacional de Periodismo de Investigación (ICIJ) a raíz de unas filtraciones de sociedades de personalidades de todo el mundo en paraísos fiscales. El material lo componen más de 11,5 millones de documentos internos del despacho de abogados panameño Mossack Fonseca, considerado como uno de los cinco mayores registradores mundiales de sociedades 'offshore'.
Un equipo de más de 370 periodistas de un centenar de medios de comunicación de 76 países ha trabajado durante un año para analizarlos y arrojar luz sobre el secretismo que impera en la creación de sociedades opacas en paraísos fiscales de todo el mundo.
Estos archivos contienen infinidad de nombres relevantes, tanto a nivel internacional como a nivel nacional. Dentro de nuestras fronteras nos encontramos con nombres como los de la tía del rey Felipe VI, Pilar de Borbón; la mujer del Comisario de Energía, y exministro español, Miguel Arias Cañete,Micaela Domecq; los hermanos Almodóvar, Pedro y Agustín; el actor Imanol Arias y el expresidente del Fútbol Club Barcelona, Josep Lluís Núñez.
A nivel internacional aparecen vinculados a este tipo de sociedades el actual presidente de Argentina, Mauricio Macri; el primer ministro británico, David Cameron; la dirigente del Frente Nacional francés, Marine Le Pen; el primer ministro de Islandia,  Sigmundur Davíð Gunnlaugsson; el jefe de los negocios del rey de Marruecos, Mounir Majidi; y, entre otros, futbolistas estrella como Leo Messi, Michel Platini, Gabriel Heinze y Iván Zamorano.
Una de las consecuencias más destacada de la publicación de los papeles ha sido el enorme estallido social que pidió la dimisión del primer ministro islandés, quesolo tardó 45 horas en renunciar por la información publicada.
En Reino Unido,  David Cameron ha admitido fallos al abordar su implicación en 'Los Papeles de Panamá' y ha confirmado este sábado que publicará su declaración de Hacienda tras admitir que tuvo acciones en un fondo de inversión en un paraíso fiscal, lo que ha generado críticas de la oposición laborista.
Panamá dejó de tener la consideración de paraíso fiscal para España tras la firma de un convenio para evitar la doble imposición entre ambos países el 7 de octubre de 2010. El acuerdo, que entró en vigor en 2011, se interpretó como una cesión del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero para allanar las multimillonarias adjudicaciones en ese país a constructoras españolas, en especial Sacyr, responsable de la ampliación del Canal.
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Posted: 10 Apr 2016 01:58 AM PDT
  • El Ministerio inauguró en 2012 la estrategia de informes sin firma que aparecían en los medios coincidiendo con hitos del proceso independentista.
  • La mecánica se repite contra Podemos: el informe PISA irrumpe en las negociaciones de Gobierno y cinco meses después sigue sin llegar a la Fiscalía.
Pedro Águeda | El Diario | 09/04/2016
Tres años han transcurrido entre la primera maniobra conocida para implicar a la Policía en la tarea de frenar el proceso rupturista en Cataluña y la confección de un informe sobre la presunta financiación irregular de Podemos, el primer partido a la izquierda del PSOE que tiene en democracia posibilidades de integrar el Gobierno de España.
Aquellos primeros meses de la pasada legislatura y estos coinciden en la proliferación de documentos presuntamente policiales en los medios de comunicación y en dos aspectos más: los informes perjudican a la oposición política y no están incorporados a proceso judicial alguno.
Este es un recorrido entre el informe "apócrifo" sobre la corrupción de responsables de Convergencia, divulgado en noviembre de 2012, y el "informe fantasma" que vincula al partido de Pablo Iglesias con Irán y Venezuela, redactado el mismo mes de 2015.

Dos comisarios viajan a Barcelona

Las elecciones autonómicas en Cataluña del 25 noviembre de 2012 se presentaban como un hito en el proceso soberanista, espoleado desde la Diada del año anterior. El 29 de octubre, los fiscales Anticorrupción de Barcelona Fernando Bermejo y Emilio Sánchez-Ulled accedieron a reunirse con dos comisarios de Policía llegados de Madrid, a petición de uno de ellos, viejo conocido de investigaciones sobre corrupción.
Los comisarios plantearon a los fiscales la necesidad de desplegar una investigación contra Convergencia en el marco del caso Palau, que investiga la financiación irregular del partido de Mas. Los policías querían registrar la sede del partido en plena campaña electoral.
El contenido de la reunión motivó una queja formal y pública del Consejo Fiscal que, en una nota, trasladó: "El Consejo rechaza la irregular actuación de los funcionarios de Policía que realizaron una visita a dichos fiscales, sin pertenecer a las unidades policiales encargadas de los concretos procedimientos. El Consejo Fiscal considera que en todo caso no hubo una efectiva puesta a disposición de material que justificara una nueva línea de investigación de la Fiscalía".
Interior se excusó en que el verdadero propósito de los comisarios era informar a los fiscales de la creación de un nuevo grupo policial dedicado a recuperar casos que la Policía había perdido. Uno de los policías que viajó, José Luis Olivera, conocía a los fiscales porque había sido jefe de la UDEF con el Gobierno socialista. Hoy es director del Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado (CITCO), el policía que más información acumula encima de su mesa. Junto a él viajó Marcelino Martín-Blas, por aquel entonces recién nombrado jefe de Asuntos Internos, la unidad encargada de perseguir la corrupción policial, y agente muy próximo al Partido Popular. Martín-Blas corrió peor suerte y un enfrentamiento con el también comisario José Manuel Villarejo motivó su cese.

El informe "apócrifo" de la UDEF

El 16 de noviembre, en plena campaña electoral, el diario El Mundo -dirigido entonces por Pedro J. Ramírez- publicó un supuesto "borrador" que atribuía a la UDEF y que vinculaba al candidato a aquellas elecciones Artur Mas y su familia con el pago de comisiones por parte de empresarios a CDC. El documento llevaba el sello de la UDEF, pero no iba formado por ningún funcionario.
El Ministerio del Interior abrió una investigación interna para conocer su origen, pero la cerró asegurando no haberlo encontrado. Un juez de Barcelona llegó a interrogar al comisario Manuel Vázquez, el entonces jefe de la UDEF. Se trata del policía que se ofreció a fiscales y jueces del Tribunal Supremo para interpretarles el informe PISA sobre Podemos que Manos Limpias había incluido en su querella, según reveló El Español. Las gestiones ante el Alto Tribunal fueron de las últimas que Vázquez ha realizado antes de ser destinado a Galicia como jefe superior, su deseo desde hace años.
El desvío del dinero de la financiación irregular de CDC a cuentas de Mas y otros, decía el borrador, estaba "en fase de verificación". Tres años después, el entonces candidato Mas sigue sin estar imputado en proceso judicial alguno. En octubre de 2015, sin embargo, el tesorero de CDC fue detenido y registrada su sede. Ni la UDEF, ni ninguna otra unidad de la Policía participaron en esa operación. Fue la Guardia Civil a las órdenes de un juez de El Vendrell, que había abierto una causa a raíz de una denuncia de un concejal de ERC.

El borrador del borrador y la bruja de Pujol

La polémica por el borrador de la UDEF no evitó que algunos medios de comunicación comenzaran a recibir unos denominados "informes de situación" que iban más lejos aún que el citado documento apócrifo. En estos se relataban desde reuniones con Hervé Falciani en la cárcel a alusiones a la bruja que supuestamente Jordi Pujol consultaba mientras era president de la Generalitat. "Sindicalistas Mossos, servicios policiales extranjeros, algunos imputados que quieren negociar, sector empresarial, sector judicial no nacionalista" aparecían bajo el epígrafe "fuentes". En el encabezado: "Sumario Palau. Análisis de situación".
Desde entonces, y otra vez coincidiendo con hitos del proces, continuaron apareciendo en los mismos medios informes de "inteligencia" que el CNI rechaza haber realizado. Tres días antes de la Diada de 2014, elconfidencial.com publicó uno de ellos, en el que se afirmaba que Artur Mas supervisaba personalmente las comisiones que recibía Convergencia de empresarios adjudicatarios de obra pública.

La unidad secreta

El 30 de noviembre de 2014, eldiario.es publicó la existencia de un grupo secreto en la Policía destinado en aquel entonces, casi en exclusiva, a rastrear información de políticos catalanes sospechosos de estar vinculados a la corrupción. El grupo usurpaba las funciones de las unidades a las que el reglamento policial otorga competencias en este tipo de delitos, sobre todo a la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF). La unidad no consta en organigrama alguno de la Policía.
El grupo se nutría de agentes de Asuntos Internos, que eran desplazados a Cataluña para rastrear información sobre el terreno. Con la información obtenida, otros funcionarios, adscritos a la Unidad de Planificación Estrategia y Coordinación (UPEC), elaboraban documentos de "inteligencia". El resultado acababa en determinados medios de comunicación, coincidiendo con momentos álgidos del proceso soberanista. En algunas ocasiones, ese resultado erablanqueado a través de la UDEF, la unidad competente para presentarla ante la Fiscalía o un juez.

PISA: misma estrategia, distinto objetivo

Esta dinámica puesta en práctica en Cataluña en 2012 es la que tres años después se ha repetido con el informe PISA sobre Podemos, calificado de "informe fantasma" por la formación morada. El informe comenzó a publicarse en los medios de comunicación a 24 horas de que se constituyeran las nuevas Cortes. Según reveló después elconfidencial.com, el informe fue remitido el 9 de noviembre desde la Dirección Adjunta Operativa de la Policía a la Comisaría General de Policía Judicial, a la que pertenece la UDEF.
Cinco meses después, la Policía sigue sin dirigirse a Anticorrupción. Entre medias, el informe llegó de alguna manera a Manos Limpias, que presentó con él una querella ante el Supremo. La Fiscalía ha despreciado duramente su contenido y ha adelantado un previsible rechazo por la Sala de lo Penal.
El Gobierno llegó a pedir explicaciones de su contenido a Podemos refiriéndose a un "procedimiento judicial" que hoy sigue sin existir. Su remisión al Tribunal de Cuentas por parte de la UDEF permitirá que, aunque el Supremo rechace la querella de Manos Limpias, el Ejecutivo pueda decir que aún queda el dictamen del órgano fiscalizador.
Los tiempos del Tribunal de Cuentas permiten adivinar que un pronunciamento sobre el documento PISA se retrasará mucho más allá de las negociaciones sobre la formación de Gobierno, incluso de la cita electoral de junio, en el caso de que finalmente se produzca. La remisión de un informe de la Policía al Tribunal de Cuentas es un hecho inédito.

El comisario al mando y el agente Villarejo

La unidad secreta de la Policía ha estado alojada en la Dirección Adjunta Operativa de la Policía. El Ministerio del Interior negó su existencia y envió al "psiquiatra" a los diputados de CiU que en aquel entonces le preguntaron por ella. Para el informe de Podemos, Interior ha admitido que se trata de un informe de "inteligencia" redactado en el seno de la DAO, sin más detalles.
El artículo 284 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal establece que "inmediatamente que los funcionarios de Policía judicial tuvieren conocimiento de un delito público, o fueren requeridos para prevenir la instrucción de diligencias por razón de algún delito privado, lo participarán a la autoridad judicial o al representante del Ministerio Fiscal, si pudieren hacerlo sin cesar en la práctica de las diligencias de prevención". Los informes de Interior sobre la oposición política tienen un rápido recorrido hacia los medios de comunicación, pero no en dirección a los juzgados.
eldiario.es publicó en marzo de 2015 que el comisario José Manuel Villarejo había sido condecorado con la Medalla Roja al Mérito Policial un año antes y que lo había sido por sus investigaciones sobre políticos catalanes. Un socio de Villarejo fue a recoger a Victoria Álvarez a la estación de Atocha cuando se desplazó a Madrid para declarar sobre los presuntos delitos cometidos por Jordi Pujol Ferrusola cuando ambos eran pareja. Victoria Álvarez había sido disuadida antes por el mismo jefe de Gabinete de Mariano Rajoy para que tirara de la manta ante la Policía, según los SMS publicados por este medio.
El comisario Villarejo, que se califica a sí mismo como "agente encubierto" ha sido noticia por el patrimonio millonario que acumula, y que reveló El País; por las acusación de una doctora que le señala como el hombre que la apuñaló en una estrategia de acoso por parte del empresario Javier López Madrid; y por su supuesta relación con el 'Pequeño Nicolás'. El policía niega tajantemente todas las acusaciones que han aflorado en esas informaciones.
En las dos estructuras policiales vinculadas a las citadas investigaciones contra la corrupción ha trabajado en los últimos meses el inspector jefe Andrés Gómez Gordo, al que fuentes policiales señalan ya como futuro sucesor de Villarejo -se jubila en junio- en los trabajos delicados de la Policía. Gómez Gordo dejó el puesto de director de Análisis y Documentación en la Junta de Castilla-La Mancha poco antes de que María Dolores de Cospedal perdiera la Presidencia Autonómica. Para ella había trabajado en excedencia como policía de confianza y jefe de seguridad.
Reclamado por el jefe de la UDEF, Gómez Gordo volvió a la Policía y fue designado jefe de Vigilancias de la Unidad, pero antes pasó unos meses destinado provisionalmente en la DAO, de donde han salido todas las investigaciones sobre Cataluña y Podemos. A los cinco meses de llegar al cuerpo fue premiado con una medalla pensionada al valor. Hoy, continúa en la UDEF.
Por encima de todos ellos, Eugenio Pino, el comisario elegido por el PP para dirigir la Policía. El hombre del ministro en la Policía ha dirigido de facto el Cuerpo, con independencia de que por encima de él estuviera el director general, Ignacio Cosidó. El País escribió en noviembre de 2012 que las maniobras contra el proceso independentista habían nacido de una "conjura policial".
La entrada Interior reedita con Podemos los informes "fantasma" usados contra nacionalistas en Cataluña aparece primero en Iniciativa Debate.
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