martes, 17 de mayo de 2016

Iniciativa Debate Público





Iniciativa Debate Público


Posted: 17 May 2016 09:03 AM PDT
El número 2 de Podemos nos ha hablado de la confluencia de cara al 26J
La súperbanda formada por Arizona Baby y Los Coronas presentan en directo su nuevo disco: 'Nueva dimensión vital'
Carne Cruda | El Diario | 12/05/2016
Una semana después de que Podemos e IU hayan llegado a un acuerdo de alianza electoral de cara al 26J. El número dos de Podemos, Iñigo Errejón ha pasado por la carnicería para hablar de la confluencia, el sorpasso y su programa electoral.
"Hay gente que no tiene clara su etiqueta política pero sí que país quiere"
"Lo que multiplica no son las señas de identidad sino el sentido común"
Íñigo Errejón en Carne Cruda
"Pablo y yo compartimos una idea, si hay un gobierno de cambio tiene que ser con el PSOE"
"En España hay dos partidos progresistas, PSOE y Podemos"
Política nueva para responder al malestar social que reflejan las nuevas canciones de Corizonas, la super banda formada por Arizona Baby y Los Coronas) nos presentarán en directo su nuevo disco: Nueva dimensión vital.
Corizonas en Carne Cruda
Posted: 17 May 2016 06:33 AM PDT

Plató en la Puerta del Sol que montó La Sexta para emitir el programa "El Objetivo", con la periodista Ana Pastor./@ahorapodemos (Twitter)Plató en la Puerta del Sol montado por La Sexta para emitir el programa 'El Objetivo', el pasado domingo, con la periodista Ana Pastor./ @ahorapodemos (Twitter)
JAVIER PÉREZ DE ALBÉNIZ | Cuartopoder | 17/5/2016
Es intolerable lo que sucedió el domingo por la noche en la madrileña Puerta del Sol: una "pequeña multitud", según la prensa, abucheó al equipo de La Sexta desplazado al kilómetro cero de la capital para emitir en directo El Objetivo durante la celebración del quinto aniversario del 15M. Gritaban "La plaza no es un plató", "La Sexta hace negocio" y "No nos representan". ¡Serán desagradecidos estos indignados! 
Abucheando a Ana Pastor y al equipo de la cadena progresista de Atresmedia (la conservadora es Antena 3), faltaron al respeto a quienes trabajan cada día, de la mañana a la noche, no por mantener perfectamente engrasada la máquina de hacer dinero que es el negocio de la televisión en España, ni mucho menos, sino por mantener vivo el espíritu del periodismo libre. Cuando perroflautas, jubilados, antisistemas, proetarras, comunistas, bolivarianos y demás desarrapados reunidos en Sol silbaron a Pastor y compañía, estaban silbando al periodismo incisivo, a la repregunta, a la información independiente. A la libertad de expresión, en resumen. Y a eso no hay derecho.
Que una de las dos empresas que manejan el duopolio en que Zapatero convirtió la televisión en España (99,2 millones obtuvo Atresmedia de beneficio en 2015) instale un plató en pleno centro de la conmemoración del movimiento ciudadano 15-M no se puede considerar una provocación. Todo lo contrario. Fue un canto al periodismo libre, a la televisión de servicio público, a la lucha contra el control liberal de los medios. Es evidente. Hay que estar muy miope y no poder operarse en la Fernández-Vega para no darse cuenta.
El error de La Sexta, cadena innovadora además de progresista, fue no desplazar hasta la Puerta del Sol a todas las estrellas periodísticas de la cadena. Esos que cada día aportan exclusivas, levantan las audiencias, disparan los beneficios. Ana Pastor me supo a poco. Me hubiera gustado ver a Ferreras con el gorrito de lana señalando un agujero de bala en la pared de la vieja Dirección General de Seguridad (DGS), la verdad sea dicha, pero es bien sabido que su especialidad son los atentados terroristas internacionales. En esas circunstancias, me hubiera conformado con la presencia en Sol de Eduardo Inda, Francisco Marhuenda, Manuel Cobo, Antonio Miguel Carmona o Pérez Henares, por poner algunos ejemplos. Son el alma de la cadena. Los profesiones ejemplares que hacen que el periodismo en La Sexta sea considerado una religión. Los ciudadanos reunidos en Sol les hubiesen aplaudido a rabiar, estoy seguro.
Para el próximo aniversario del 15-M, o para cualquier otro acontecimiento del populacho que La Sexta quiera rentabilidad estando presente, recomiendo que monten el chiringuito en un lugar menos canalla, no tan vulgar y populachero. Un emplazamiento más adecuado a los intereses de la cadena, un escenario donde se encuentren más cómodos. No sé, quizá el restaurante VIP del Bernabéu. El hábitat natural de muchos de los grandes periodistas de este país. Lejos de Sol, de la indignación popular, de esos guarros que huelen mal de los que habla Pilar Cernuda, tertuliana estrella de… Atresmedia.
Posted: 17 May 2016 06:17 AM PDT
Los supuestos delitos a los que responde la investigación son malversación de fondos públicos, fraude o administración desleal, entre otros.
El Gobierno Regional se muestra "dispuesto a facilitar cualquier tipo de información sobre Escombreras".
La Policía Nacional registra las instalaciones de la desaladora de Escombreras (Murcia)La Policía Nacional registra las instalaciones de la desaladora de Escombreras (Murcia)
Rafa López – Murcia | El Diario | 17/05/2016
La Desalanizadora de Escombreras se encuentra desde esta mañana bajo registro policial. Los supuestos delitos a los que responde la investigación son  malversación de fondos públicos, fraude o administración desleal, entre otros. Las gestiones que se han llevado a cabo desde el inicio en 2006-2007 ha sido motivo para la reciente creación en la Asamblea Regional de una Comisión de Investigación, con el objetivo de que se analicen todas las operaciones que se han realizado con relación a esta planta y la razón por la que se construyó, así como los perjuicios que ha acarreado esa decisión.
La petición responde a la querella presentada hace meses y admitida a trámite en 2015 por el fiscal de Urbanismo y Delitos Medioambientales, José Luis Díaz Manzanera, a fin de esclarecer la gestión económica de la infraestructura: "Lo que fue el origen de la desaladora, contratos, cláusulas y si se perjudicó o no al erario público".
Gobierno murciano, dispuesto a facilitar información sobre EscombrerasGobierno murciano, dispuesto a facilitar información sobre Escombreras
La Consejera de Cultura y Portavocía de la Región, Noelia Arroyo, ha pedido "celeridad y agilidad para aclarar cuanto antes el asunto de la desaladora". Tras ello, ha recordado el trabajo del Gobierno regional: "Desde el primer momento cuando se nos requirió información, se la mandamos a la Fiscalía, al Tribunal de Cuentas y a la Asamblea Regional para la Comisión de Investigación" de la desalinizadora de Escombreras.
El presidente de dicha comisión, Miguel Sánchez,  lleva tiempo cuestionando por qué el gobierno regional "no está siguiendo las indicaciones de sus servicios jurídicos y de la Intervención General para disolver la sociedad Desalinizadora de Escombreras y abrir un expediente de responsabilidad contable".
El también portavoz regional de  Ciudadanos aseguró hace unos meses que "no nos gustaría pensar que el presidente de nuestra Comunidad Autónoma está intentando con esta actitud proteger intereses de terceras personas y no los de todos los murcianos, por lo que le exigimos que abandone su actual actitud de pasividad".

El abogado Diego de Ramón: "la desaladora de Escombreras es el mayor escándalo de corrupción de la Región"

El abogado murciano Diego de Ramón, que fue el primero que interpuso en 2010 una querella a la Fiscalía para instar a la investigación de las presuntas irregularidades cometidas en la construcción de la desaladora de Escombreras, afirma que se trata del "mayor escándalo de corrupción" de la Región de Murcia, al suponer un "agujero de 600 millones de euros de deuda para la Comunidad y representar un gasto que oscila entre los 40.000 y los 70.000 euros diarios a las arcas del Gobierno regional".
De Ramón, que será citado próximamente a declarar en la Comisión de Investigación de la Desaladora puesta en marcha por la Asamblea Regional, ha reprochado en declaraciones a Europa Press que fue el Ejecutivo del ex presidente Ramón Luis Valcárcel el que generó una deuda de 600 millones de euros al asumir un coste "altísimo" por la construcción de la desaladora. Y es que reprocha que ACS, la empresa constructora, pidió un préstamo y la Comunidad Autónoma lo subrogó.
A todo ello se suma "el coste de un millón de euros para pagar a asesores externos", una labor que podrían haber asumido los servicios jurídicos de la Comunidad ahorrando esa cantidad, lamenta De Ramón, quien añade también el gasto de ocho millones de euros anuales que se le paga en concepto de mantenimiento a Tedagua, que es una sociedad "creada por la propia empresa". "La empresa ha creado todo un entramado de sociedades que se encargan de todo el proceso de producción, desde la desalación hasta los servicios jurídicos", lamenta De Ramón, quien critica que la factura "corre a cargo de la Comunidad Autónoma".
En este sentido, De Ramón critica que las turbinas de la desaladora "están funcionando solo al 20 por ciento" y la infraestructura supone "unas pérdidas diarias de entre 40.000 y 70.000 euros diarios", reprocha el letrado. "Todo ello gracias a Valcárcel y a su Equipo de Gobierno", añade.
Posted: 17 May 2016 04:51 AM PDT
Juan Rosell dice que en el futuro el trabajo "habrá que ganárselo todos los días"
No es la primera vez que critica el empleo indefinido: en otra ocasión propuso quitarle derechos a los trabajadores estables para dárselos a los temporales
eldiario.es | 17/05/2016
El presidente de CEOE, Juan Rosell, ha afirmado este lunes que el trabajo "fijo y seguro" es "un concepto del siglo XIX", ya que en el futuro habrá que "ganárselo todos los días", y ha pedido un mayor impulso de la digitalización en Europa y en España, especialmente en educación, porque "corre peligro de perder el tren de la revolución digital". Así lo ha señalado Rosell durante su intervención en la presentación de un estudio sobre la transformación digital realizado por Siemens y la consultora Roland Berger, en la que ha considerado que la digitalización será fundamental para el trabajo, ya que "va a haber muchas sorpresas en un futuro inmediato".
No es la primera vez que el líder de la CEOE carga contra el trabajo indefinido. En otra ocasión, Rosell apostó por mejorar los derechos de los trabajadores temporales rebajando los de los estables. "Ojalá convenciéramos a los indefinidos para bajar ciertos derechos y dárselos a los temporales", dijo entonces.
En 2013, el presidente de la patronal aseguró que la crisis acabaría cuando los parados tengan un puesto de trabajo y "lo quieran y también luchen para tenerlo".
Rosell ha señalado que el proceso de transformación digital "lo cambia todo, en el mundo de los negocios y en el día a día de las casas", y hace que "lo que hoy parece imposible, en unas horas, días o semanas parezca posible", por lo que ve un gran "reto político económico y social a nivel global".
En este sentido, ha destacado que la digitalización incrementa el PIB mundial y la competitividad por lo que "es básico adaptarnos y coger el tren", ya que todos los sectores están sufriendo ya una "gran irrupción" en su modelo de negocio, tanto a nivel público como privado, sectorial y subsectorialmente, y, aunque hay más de 1.200 millones de personas sin Internet, "ya hay más móviles que habitantes y en los últimos años se han almacenado más datos que en toda historia anterior".

El sector público, atrasado en digitalización

"La digitalización transforma los negocios y rebaja los costes, incrementa la competitividad", ha apostillado Rosell, quien ha advertido de que el sector público en este campo "va detrás" al contar con unas estructuras "demasiado rígidas, antiguas y mastodónticas".
"Desgraciadamente no lo están haciendo con rapidez y diligencia que deberían hacer", ha lamentado.
En este sentido, ha insistido en que la digitalización será "clave" para el futuro y ha reivindicado que para la Comisión Europea debería ser una "prioridad" el Mercado Único Digital, al tiempo ha advertido de que España "corre peligro de perder el tren de la revolución digital como ya perdió algunos trenes en el campo de la transformación informática".
A este respecto, ha señalado que los números del porcentaje de I+D en el PIB español son "para temblar", al situarse en torno al 1,2%, por lo que ha reclamado que al menos supere el 2% y para conseguirlo se apoye este proceso de transformación a través de la educación".
"España no puede perder el tren de la digitalización. Es una iniciativa que se queda, es para siempre. Hay que tomarse la formación digital en serio, desde párvulos a la formación profesional y la universidad y en la Ley de Emprendimiento", ha abogado.
El presidente de CEOE ha valorado que "muchas empresas" están implementando la transformación digital y se han dado cuenta de la importancia de "innovar, digitalizar, la competencia y la competitividad". "Cuantas más empras lo hagan, y lo están haciendo, y lo haga el Estado, mucho mejor nos irá a todos", ha agregado.
Posted: 17 May 2016 02:35 AM PDT
Parece recochineo, pero es pedagogía: cada pocos meses hacen alguna gracieta franquista para recordarnos que su apología no es delito.
IU pide explicaciones por el espectáculo de luz y sonido de Guadamur donde se exhibieron imágenes de Franco y Himmler
 Isaac Rosa | El Diario | 16/05/2016
Siento discrepar con quienes comparan lo de Guadamur con los titiriteros del "Alka-Eta". No, el Circo del Sol franquista que montaron en el castillo no justificaría que detuviesen a la alcaldesa y la mandasen a prisión sin fianza. Hacer algo así por unos pocos segundos de exaltación franquista sería un disparate jurídico.
Digo más: si en vez de unos pocos segundos, hubiesen proyectado cuatro horas de Nodo ininterrumpido, seguiría siendo un disparate jurídico actuar contra ellos. Si además hubiesen terminado la fiesta cantando el Cara al Sol brazo en alto, y luego hubiesen recorrido en caravana el pueblo, la provincia o el país gritando vivas a Franco y ondeando banderas con el aguilucho, seguiría siendo un disparate jurídico cualquier sanción. Ni una multita, vaya.
Que hablamos del franquismo, oye. Si fuera algo que remotamente hablase de ETA, la alcaldesa estaría a esta hora entre rejas. Pero con el franquismo hay barra libre. Parece mentira que a estas alturas tengan que recordárnoslo: el enaltecimiento del franquismo no es delito. Repito: el enaltecimiento del franquismo no es delito. Una vez más, repitan conmigo, en voz alta: el enaltecimiento del franquismo no es delito. No existe tal cosa en nuestro Código Penal, porque el PP se ha opuesto sistemáticamente.
Como se ve que se nos olvida, se toman la molestia de recordárnoslo con frecuencia. Lo de Guadamur parece un error, y han pedido disculpas, pero qué va: es la típica gracieta franquista que nos sueltan a cada poco, para que no se nos olvide que no existe tal delito. Puede parecer recochineo, pero no; es pedagogía. Cuando no son unas jornadas visigodas, es un mercadillo infantil con exaltación fascista, un alcalde que suelta una burrada, un académico que redacta un diccionario biográfico, o un portavoz político que se ríe de las víctimas. Ya digo: cada pocos meses, para que no se nos olvide.
A la misma pedagogía responden los recordatorios permanentes que sigue habiendo en nuestras calles, esos nombres que cuesta tanto rascar que hasta el nuevo Ayuntamiento de Madrid se pisa los cordones cuando decide eliminarlos. Y placas, monumentos, yugos y flechas que siguen coronando edificios públicos, y que están ahí ya solo para eso: para recordarnos que el enaltecimiento del franquismo no es delito, así no perdemos tiempo en poner denuncias ni nos indignamos para nada.
En Madrid, por ejemplo, la Comunidad mantiene el Valle de los Caídos dentro de una llamada "Ruta Imperial". Qué mejor forma de recordarnos que enaltecer el franquismo no está penado: vas por la carretera y te encuentras unos graciosos carteles que te proponen completar la visita al Escorial haciéndote unas fotos en el mausoleo del dictador. "Mira, cariño, unos carteles que enaltecen el franquismo". "Que no, que no es delito, acuérdate".
"Ruta Imperial" lo llaman, de verdad. Fue idea del gobierno regional de Gallardón, aquel hombre que decíamos que era el ala izquierda del PP. En los folletos originales se explicaba que es un "monumento funerario levantado como recuerdo de todos aquellos que murieron durante la Guerra Civil", y que "se tardó 18 años en hacer la obra". Que se hizo sola, suponemos. Todavía hoy la web de la Comunidad sigue sin contar quién lo levantó ni para qué.
Eso que dicen que somos un país con poca memoria supongo que se refiere a eso: a que se nos olvida una y otra vez que enaltecer el franquismo no es delito. Y una y otra vez nos lo tienen que recordar.
Posted: 17 May 2016 01:58 AM PDT
Emir Sader, Alai | Rebelión | 17/05/2016
El ministro de economía de Argentina, Alfonso Prat-Gay, ha declarado que los cambios políticos en Brasil son "una buena oportunidad para refundar el Mercosur". La coincidencia de gobiernos que plantean el restablecimiento del modelo neoliberal, con su política de apertura de los mercados y reacercamiento con los países del Norte, especialmente con los EEUU, posibilitaron promover el desmonte de los procesos de integración regional.
Esos procesos han tenido un momento decisivo cuando EEUU y Brasil estaban listos para concluir el proyecto del ALCA, que transformaría al continente en una inmensa área de libre comercio, comandada por la economía norteamericana. Sería la extensión hacia toda la región de lo que se estaba poniendo en práctica en México. (Los balances de los 20 años del Tratado entre EEUU, Canadá y México han revelado ser altamente negativos para este último. Era lo que nos aguardaba.)
La victoria de Lula en 2002 ha permitido que Brasil rompiera con ese proyecto, bajo la dirección de Celso Amorim en la política externa brasileña y abriera el camino hacia el fortalecimiento de los procesos de integración existentes y hacia la construcción de otros espacios de integración. Fue así que del fortalecimiento del Mercosur se avanzó hacia la fundación de Unasur, con su Consejo Suramericano de Defensa, el Banco del Sur, entre otros organismos, y que desembocara en la Celac, que cerraba definitivamente con la vigencia de la Doctrina Monroe, para que América Latina y el Caribe tuvieran finalmente un organismo propio de integración, separada de la OEA, donde la presencia de EEUU y Canadá descaracterizaban esa integración.
Nunca EEUU habían estado tan aislados en el continente como han estado hasta aquí en este siglo. Al mismo tiempo, América Latina había cambiado su inserción internacional, especialmente los países que han empezado a salir del modelo neoliberal. La prioridad de esos países pasó a ser la integración regional y el intercambio Sur-Sur y no los Tratados de Libre Comercio con los EEUU.
Esa nueva inserción ha permitido una integración más grande entre nuestras economías, a la vez que nos permitió resistir en mejores condiciones a los impactos de la prolongada y profunda crisis recesiva internacional.
El intercambio regional, la intensificación del comercio con China y la extensión y profundización del mercado interno de consumo popular fueron claves en esa resistencia a la recesión, que en otras condiciones nos habría llevado a la peor recesión de nuestra historia.
El cambio de gobierno en Argentina y ahora en Brasil es la oportunidad tan aguardada por los EEUU para la ruptura de su aislamiento en América Latina. El viaje de Obama a Argentina y su identificación con el proyecto neoliberal del gobierno Macri revela los objetivos centrales de EEUU en la región. El silencio cómplice de Obama respecto al golpe en Brasil confirma el regocijo de Washington con esa posibilidad.
La declaración del ministro de economía de Argentina coincide con las posiciones del nuevo ministro de relaciones exteriores de Brasil, conocido por sus citicas a la política exterior brasileña. Su obsesión con la entrega del petróleo brasileño a las grandes empresas petrolíferas internacionales ha llevado a José Serra, candidato a la presidencia de Brasil en el 2010, a realizar una reunión que debiera haber sido clandestina, con representantes de las más grandes empresas internacionales de petróleo, en Foz de Iguazú, prometiendo entregarles el proyecto del Pre-sal.
¿Qué significaría "refundar el Mercosur"? La derecha siempre ha querido, sin terminar con el Mercosur, abrir espacios para acuerdos bilaterales de libre comercio con los EEUU. Este es el objetivo central de esa "refundación". Por ahora, se anuncia el rebajamiento del perfil del Mercosur, con la agilización de los acuerdos con la Unión Europea y de intercambios con la Alianza para el Pacifico. Pero la firma de acuerdos bilaterales con EEUU es el objetivo mayor de esa llamada refundación.
Sería el comienzo del desmonte de los procesos de integración regional, debilitando al Mercosur, a Unasur y a Celac. La estrecha alianza entre los gobiernos de Brasil y de Argentina, establecida por Lula y por Néstor Kirchner, y continuada por Dilma y por Cristina, fue el eje a partir del cual esos procesos de integración se han desarrollado. Ahora se trataría de, a partir de la reversión de los gobiernos de esos países, revertir ese proceso, promoviendo un nuevo proceso de norteamericanización de la región, con un cerco todavía más grande a países como Venezuela, Bolivia y Ecuador.
Esa reversión conservadora depende de la fuerza que pueda tener el gobierno golpista brasileño. Por el momento, parece no disponer fuerza suficiente para un período largo y grandes trasformaciones. De ahí la importancia todavía más grande de la lucha de resistencia de los brasileños en la conquista de nuevas elecciones, que deslegitimen definitivamente el gobierno de Temer y permitan al pueblo brasileño volver a definir su destino democráticamente, incluida la inserción internacional de Brasil, entre la integración regional y el intercambio Sur-Sur o el viejo destino de "patio trasero" del Imperio.
Emir Sader, sociólogo y científico político brasileño, es coordinador del Laboratorio de Políticas Públicas de la Universidad Estadual de Rio de Janeiro (UERJ).
Posted: 17 May 2016 01:34 AM PDT
Santiago Alba Rico * | Cuartopoder | 16/5/2016
Que sólo cinco años después el 15M haya ocupado las portadas de todos los periódicos, la atención de todos los analistas y el fervor de todos los nostálgicos demuestra dos cosas: que pertenece ya al pasado y que se ha naturalizado como parte de una historia común. Eso no es malo. Parecía un acontecimiento y era una fecha histórica. Parecía una protesta y era un umbral. Parecía una exigencia de cambio y era, en realidad, una fundación. Es así como hay que pensar hoy el 15M, como la fundación mítica de una ciudad o una civilización, la acción remota de unos antepasados que paradójicamente siguen entre nosotros. Nuestros antepasados fuimos nosotros mismos. Y hasta Anguita, que parecía condenado a ser nuestro abuelo olvidado y sabio, es ahora hijo nuestro. El hijo del 15M. En ese regazo inaugural, que ha dejado atrás y muertas tantas cosas, su sensato impulso comunista, su vieja lección democratizadora, también ha resucitado. 
No basta con tener razón: hay que tener atmósfera. El 15M no fue un momento destituyente, como lo demuestra el hecho de que pocos meses más tarde el PP obtuvo la mayoría absoluta en las elecciones. Pero fundó un país. Es uno de esos raros casos en la historia en los que se constituye un nuevo marco común en paralelo al orden constituido, sin destituirlo pero vaciándolo de sentido, de tal manera que en muy pocos años su autoridad se ha vuelto mucho más real -y mucho más antigua- que el régimen que no derrocó. El 15M, que cumple cinco años, ocurrió mucho antes que la muerte de Franco, la transición y la Constitución del 78 y en consecuencia está más vivo y es más legítimo; está ya tan lejos -escribía hace poco- como el big-bang y es tan actual como el universo. Ocurrió in illo tempore, al igual que el gesto primigenio que puso en marcha los ríos y las flores, como el golpe que erigió las selvas y nos dio el lenguaje y por eso no es propiamente causa de nada, pero sí condición de todo. Por eso -también- cada criatura nacida en su seno -las Mareas, Podemos, los ayuntamientos del Cambio, las confluencias- evocan su legitimidad originaria y se apoyan en ella al tiempo que irremediablemente la traicionan. El 15M podía fundar un país, pero no gobernarlo. Ningún antepasado mítico ha gobernado jamás su ciudad; Moisés ni siquiera entró en ella; y los que la gobiernan en su nombre saben que no pueden estar a su altura, que cada decisión concreta degrada el origen, que con cada nueva ley se alejan del principio que les dio la voz. Es normal la nostalgia y la desilusión de algunos, tanto más cuanto que ese antepasado mítico somos nosotros mismos y recordamos el mito fundacional con todo nuestro cuerpo presente, de manera inmediata y no a través de liturgias y ceremonias. ¡Estuvimos allí, en la creación del mundo y ahora estamos aquí, enfangados en urnas y discursos! Ahora bien, los desilusionados no somos tontos; los desilusionados queremos que gobierne la de-gradación del 15M y no el viejo régimen y su legitimidad zombi; queremos que el 15M, atmósfera y umbral, génesis y universo, se convierta en la oposición mitológica de su propio gobierno real.
Pocas veces antes, en efecto, una generación ha asistido en vivo y en directo a la formación de un mito antiguo. Todos los proyectos de cambio necesitan un pasado y una tradición. La revolución francesa tuvo a Bruto y la República romana; la vieja izquierda la URSS o Sierra Maestra. La nueva izquierda en España tiene ya las dos cosas gracias al 15M. Mítico o mitificado, es una gran suerte haber introducido en la historia este corte que nos permite romper viejas cadenas ideológicas sin tener que empezar de cero. Ese corte es un corte en todos los sentidos, pues corta, al tiempo que una tradición izquierdista ya sin frutos, el marco de sentido europeo y su revolución negra, mitad neoliberal mitad neofascista. El 15M cambió de carril la lógica de las cosas, de manera inesperada y disruptiva, y ahora, en su estela, nos alejaremos quizás del origen, sí, pero al mismo tiempo que nos alejamos de la vieja política y de la cultura corrupta, autoritaria y pusilánime de la transición.
No olvidemos, en todo caso, que el 15M fundó una legitimidad que reclamaba una de-gradación para ser algo más que un acontecimiento y una protesta. Quiero decir que a los gestores del régimen ni les importaba ni les importa la legitimidad; se podían permitir ese gesto inaugural si su labor constituyente se mantenía en paralelo al orden constituido que ellos realmente controlaban. Su desprecio altanero -"formad un partido y presentaos a las elecciones"- reflejaba la intocabilidad de su poder. No bastaba con un mito; luego había que rebajarlo e invocarlo mediante luchas concretas e intuiciones certeras. Hacían falta -lejos de las emociones del origen, bajo la mayoría absoluta del PP, en seco y sin abrigo- unas Mareas tozudas y a veces desalentadas, una Ada Colau majestuosa y una PAH contra viento y marea, el análisis atinado y el atrevimiento loco dePablo Iglesias, Íñigo Errejón y Miguel Urbán (entre otros); y luego Podemos, los ayuntamientos del Cambio, las confluencias y hasta la emocionante resurrección de Julio Anguita, con la posibilidad de esta segunda vuelta en la que la gente se traslade por fin a las instituciones como a una verdadera trinchera. Toda esa secuencia parece encajar retrospectivamente en el umbral abierto por el 15M como los árboles y las montañas parecen encajar en el espacio abierto por elbig-bang -o la abolición de la esclavitud y el voto femenino, que hubo que batallar tan duramente después, en el derribo de la Bastilla. El 15M fue su condición, no su causa, y si gracias a ese mito eficiente hoy tenemos una antigua tradición que prolongar, evocar y traicionar, todo lo que vino después, así como todo lo que viene a partir de ahora, para bien o para mal, dependerá de nuestros análisis, nuestras decisiones y nuestras luchas. Para gobernar se necesita siempre un mito y ya lo tenemos; se necesitan buenas cabezas y también las tenemos; se necesita una alternativa política y está bastante bien definida; se necesita un pueblo y se está construyendo. Pero para integrar todas estas piezas hace falta también, como decía una pancarta de Sol en mayo de 2011, "menos orden y más organización".
El 2 de junio de ese mayo antiguo y mítico escribía yo un artículo en el que aceptaba con resignación la necesidad de abandonar la acampada: "Es difícil renunciar al único lugar del mundo; es difícil renunciar al amor; es difícil renunciar a una experiencia que nadie preparó y que nadie puede asegurar que se repita. Es un riesgo partir; pero es un riesgo quedarse. Como extranjero de paso, yo mismo siento la fortísima nostalgia -como me ocurrió en la Qasba- de esta inversión espacial, material, tangible, diminuta, de la marcha mental del mundo; de esta costura de realidad intensa en un inmenso desgarrón sin sentido; de este punto suelto a partir del cual se podría poner del revés -del izquierdo- el calcetín del universo. Pero la victoria ha sido tan grande -el poder fundacional de otra legitimidad que decolora el Parlamento y El Corte Inglés- que quizás, si se quiere seguir adelante, radicalizar y politizar de verdad el movimiento y fundamentar una alternativa, es necesario apostar por los Soles de los barrios y los pueblos, por el trabajo constituyente de las comisiones y los grupos de trabajo y por la coordinación a nivel estatal e internacional. El momento antropológico fundacional -el recuerdo de ese amor primero, el poder de los muchos- debe dejar paso ya, aún a riesgo de perderse, si no quiere perderse, a una política que plantee las modalidades y las estrategias de la inevitable confrontación".
Es ésas estamos. Han pasado mil años y por fin ha llegado nuestra oportunidad. Ahora o nunca. No la desperdiciemos.
(*) Santiago Alba Rico es filósofo y columnista.
Posted: 17 May 2016 01:23 AM PDT
Noam Chomsky, TomDispatch | Rebelión | 17/05/2016
Traducción del inglés para Rebelión de Carlos Riba García.
Los desafíos de 2016
Introducción de Tom Engelhardt
El otro día cogí un ajado ejemplar del estante "El lector de Chomsky" de mi biblioteca. Hojeando algunos ensayos de la época de la guerra de Vietnam que nombraba aquel libro en rustica publicado en 1987 recordé al joven Tom Engelhardt, que en la segunda mitad de los sesenta del siglo XX estaba realizando una sorprendente transformación: la que iba desde el sueño de servir a su gobierno hasta oponerse a él. Los escritos de Noam Chomsky tuvieron algo que ver con esa transformación. Me detuve en su escalofriante ensayo de 1970 After Pinkville, que recuerdo haberlo leído apenas se publicó ('Pinkville' [Villa Rosada], que connotaba la influencia comunista, era la expresión de la jerga militar utilizada para nombrar la aldea donde tuvo lugar la infame masacre de My Lay). No era el primer ensayo de Chomsky que leía. Este honor le podría corresponder a The Responsibility of Intellectuals [La responsabilidad de los intelectuales, en castellano, 1969], que él escribió en 1966 ("La responsabilidad de los intelectuales es hablar la verdad y poner al descubierto las mentiras, Lo menos que puede decirse de esto es que parece ser toda una perogrullada; sin embargo no lo es. Para el intelectual moderno no es algo tan obvio").
After Pinkville todavía permanece muy vívido en mi conciencia, desde el momento en que una creciente sensación de horror provocada por una remota guerra estadounidense, que iba siendo cada vez menos ajena y más bruta,l me lanzó al activismo contra la guerra. Sus primeras frases continúan yendo al corazón de las cosas: "Es importante entender que la masacre de la población rural de Vietnam y su forzado desplazamiento no es un subproducto fortuito de la guerra. Antes bien, es la esencia misma de la estrategia de Estados Unidos". Después de que él lo escribiera, Chomsky colocaría la matanza indiscriminada de unos 500 vietnamitas –hombres, mujeres y niños– en el penoso contexto de los mayores crímenes de la época. Tal vez sea notable que ninguno de ellos pareció ocasionar demasiada preocupación (en EEUU). Solo se trataba de la acción de una compañía de soldados medio locos que fue vista como un escándalo y una desgracia para Estados Unidos. Ciertamente, habría sido un escándalo nacional –si asumiéramos esa posibilidad– solo si hubieran sido llevados a los tribunales, aunque no lo fueran quienes habían creado y aceptado la atrocidad con la que aquellos habían contribuido con un detalle: apenas algunos centenares más de vietnamitas asesinados".
Tantas décadas después, todo esto sigue siendo penosamente familiar. En parte debido a la naturaleza de nuestro momento mediático, continuamos absortos frente al televisor mirando los espantosos actos cometidos contra europeos y estadounidenses. Aun así, la 'preocupación' por lo que ha hecho Estados Unidos en nuestras lejanas guerras –desde el asesinato de civiles en bodas, funerales y ceremonias conmemorativas hasta la voladura de hospitales, secuestros e incluso el asesinato de prisioneros, los ataques con drones tan 'quirúrgicos' y 'precisos' que cientos de personan son asesinados a pesar de que hayan sido solo unos pocos los seleccionados oficialmente para morir– parece haber desaparecido en acción desde hace mucho tiempo. Al contrario de lo que fue en la época de la guerra de Vietnam, "nada de esto", para citar a Chomsky, "parece que preocupe mucho". Ciertamente.
No obstante, hay excepciones; permitidme que mencione una de ellas. Cincuenta años después, Noam Chomsky sigue escribiendo con la misma escalofriante elocuencia sobre la versión actualizada de la guerra contra el terror de esta pesadilla estadounidense. Su 'preocupación' no ha quedado atrás, algo que es imposible de dejar pasar en su nuevo libro, Who Rules the World? [¿Quién gobierna el mundo (N. del T.)], que se ocupa, entre otras cosas, de lo que en tiempos de la guerra de Vietnam podría haberse llamado 'la arrogancia del poder'. En momento en que el avión de bombardeo preferido en Vietnam, el B-52, vuelve a ser utilizado en la guerra contra el Estado Islámico [en adelante, Daesh], él también ha vuelto a la acción. A continuación, la primera parte de un resumen de su libro sobre el poder de Estados Unidos y el mundo.
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Amos de la humanidad (Parte 1)*
Generalmente, cuando preguntamos "¿Quien gobierna el mundo?", lo hacemos en el marco de la convención estándar de que los actores de los asuntos internacionales son países, sobre todo las grandes potencias y pensamos en sus decisiones y en la relación existente entre esas decisiones. Esto no está mal. Pero estaría mejor que recordáramos que este nivel de abstracción puede ser también muy engañoso.
Por supuesto, las naciones tienen una compleja estructura interna, y las opciones y las decisiones de sus líderes políticos están intensamente influidas por la concentración interna del poder, mientras que la población está a menudo marginada. Esto es así incluso en las sociedades más democráticas; obviamente, en las que no lo son. No podemos llegar a una comprensión realista de quién gobierna el mundo si ignoramos a los "amos de la humanidad", como los llamó Adam Smith: en su tiempo, los comerciantes y los dueños de las fábricas de Inglaterra; en el nuestro, los conglomerados multinacionales, las mayores instituciones financieras, los imperios de la venta al por menor y otros por el estilo. Aun así, según Smith, también es sensato prestar atención a la "maldad máxima" a la que se consagran los "amos de la humanidad": "Todo para nosotros y nada para el pueblo", una doctrina también conocida como lucha de clases, una lucha cruda e incesante, frecuentemente unilateral, en gran parte en detrimento del pueblo del país del que se hable y del mundo.
En el orden global contemporáneo, las instituciones de los amos detentan un enorme poder, no solo en el escenario internacional sino también en el interior de su país, en las que confían para proteger su poder y proporcionar apoyo económico con una gran variedad de medios. Cuando pensamos en el papel de los amos de la humanidad, nos referimos a las prioridades del estado policial de este momento, como el Acuerdo TransPacífico (TPP) uno de los acuerdos reivindicativos de los derechos de los inversores mal llamados "de libre comercio" en la propaganda y los comentarios. Aparte de los cientos de abogados corporativos y los lobbistas que se ocupan de redactar los detalles decisivos, se negocian en secreto. El objetivo es su aprobación en el mejor estilo stalinista con procedimientos de 'vía rápida' diseñados para impedir la discusión y permitir solo la opción por sí o por no (o sea, sí). En general, sus diseñadores lo hacen bastante bien. El pueblo llano es algo meramente incidental, con las consecuencias que es posible anticipar.
La segunda superpotencia
Los programas neoliberales de la pasada generación concentraron la riqueza y el poder en unas poquísimas manos y debilitaron el funcionamiento de la democracia, igualmente originaron oposición, sobre todo en América latina pero también en los centros del poder mundial. La Unión Europea (UE), una de las iniciativas más prometedoras del tiempo posterior a la Segunda Guerra Mundial se ha tambaleado debido a las consecuencias de las rigurosas políticas de ajuste durante un periodo recesivo, condenadas incluso por los economistas del Fondo Monetario Internacional (si no por los mismos actores políticos del FMI). La democracia ha quedado mal parada con el traspaso de la toma de decisiones a la burocracia de Bruselas y los bancos del norte de Europa; su sombra se proyecta sobre las deliberaciones.
Los partidos de la corriente dominante han perdido seguidores rápidamente en beneficio de la izquierda y la derecha. El director ejecutivo del grupo de investigación EuropaNova, con sede en París, atribuye el generalizado desencanto a "un clima de resentida impotencia a medida que el poder real para determinar los acontecimientos se ha trasladado de los líderes políticos (que, en principio al menos, están sujetos a la política democrática) al mercado, las instituciones de la UE y las corporaciones", en un todo de acuerdo con la doctrina neoliberal. Un proceso muy similar está produciéndose en Estados Unidos, por más o menos las mismas razones; una cuestión relevante y preocupante no solo para EEUU sino también, dado el poder que este detenta, para el resto del mundo.
La creciente oposición contra el asalto neoliberal pone de relieve otro aspecto crucial de esta convención estándar: deja a un lado al público, que con frecuencia considera inaceptable la condición de mero 'espectador', en lugar de 'participante', que se le asigna en la teoría democrática legal. Esta desobediencia siempre ha inquietado a las cases dominantes. Si nos atenemos a la historia de Estados Unidos, George Washington veía al pueblo común que formaba la milicia que él debía comandar como "una gente excesivamente sucia y asquerosa [que muestra] una inexplicable estupidez en las clases más bajas".
En su magnífico análisis de las insurgencias –desde la "insurgencia estadounidense" hasta la contemporánea en Afganistán e Iraq– Violent Politics, William Polk llega a la conclusión de que el general Washington "estaba tan ansioso por deshacerse [de los combatientes que despreciaba] que estuvo muy cerca de perder la Revolución". Ciertamente, "en realidad, eso podría haber sucedido" si Francia no hubiese intervenido masivamente y "salvado la Revolución", que hasta entonces había sido ganada por las guerrillas –a quienes hoy llamaríamos "terroristas"– mientras que el ejército de Washington, al estilo del británico, "era derrotado una y otra vez y casi pierde la guerra".
Un rasgo común de las insurgencias exitosas, escribe Polk, es que una vez que se disuelve el apoyo popular tras la victoria, el liderazgo reprime al "pueblo sucio y asqueroso" que realmente ganó la guerra mediante la lucha de guerrillas y el terror debido al temor de que este pueblo pueda desafiar sus privilegios de clase. El deprecio de las elites hacia "las clases más bajas" ha tomado variadas formas con el transcurso de los años. En los últimos tiempos, una expresión de ese desdén es el llamamiento a la pasividad y la obediencia (la "moderación democrática") por parte de los internacionalistas liberales que reaccionaron ante las peligrosas consecuencias democratizadoras de los movimientos populares de los sesenta del pasado siglo.
Algunas veces, los países consienten en atender a la opinión pública provocando la furia de los centros de poder. En caso paradigmático fue el de 2003, cuando la administración Bush invitó a Turquía para que se uniera a la coalición que invadió Iraq. El 85 por ciento de los turcos se opuso a ello y, para asombro y horror de Washington, el gobierno turco adoptó el punto de vista de la población. Turquía fue amargamente condenada por su defección y comportamiento irresponsable. El subsecretario de Defensa Paul Wolfowitz, nombrado por la prensa el "idealista en jefe" de la administración reprendió a los militares turcos por haber permitido la inconducta del gobierno y exigió un pedido de disculpas. La prensa, imperturbable por esta y muchas otras muestras de nuestro legendario "anhelo de democracia", continuó con sus comentarios laudatorios en favor del presidente George W. Bush por su dedicación a la "promoción de la democracia; algunas veces lo criticó por haber pensado –ingenuamente– que un poder exterior pudiera imponer a otros sus anhelos democráticos.
La opinión pública turca no estuvo sola. La oposición a la agresión de Estados Unidos e Inglaterra en el mundo fue abrumadora. Según las encuestas, el respaldo a los planes bélicos de Washington apenas alcanzó al 10 por ciento fuera donde fuese. La oposición realizó grandes manifestaciones de protesta en todo el mundo, también en Estados Unidos; probablemente, fue la primera vez en la historia que una agresión imperial era cuestionada con tanta fuerza antes incluso de que se iniciara oficialmente. En la portada del New York Times, el periodista Patrick Tyler informó de que "es posible que todavía queden dos superpotencias en el mundo: Estados Unidos y la opinión pública mundial".
Una manifestación de protesta sin precedentes en Estados Unidos fue la de quienes décadas antes habían condenado la agresión de las guerras estadounidenses en Indochina y cuya protesta alcanzó un nivel importante de influencia, incluso aunque fuese demasiado tarde. Hacia 1967, cuando el movimiento pacifista había cobrado una fuerza significativa, el historiador y especialista en Vietnam Bernard Fall advirtió de que "Vietnam, como la entidad cultural e histórica que es… está amenazada de extinción… mientras la campiña se muere acosada por los golpes de la mayor maquinaria militar jamás lanzada contra una zona de esta extensión".
Pero el movimiento por la paz y contra la guerra se había convertido en una fuerza que no podía ser ignorada. Tampoco lo podía ser cuando Ronald Reagan llegó a la Oficina Oval resuelto a lanzar un asalto contra América Central. Su administración imitó al milímetro los pasos que John F. Kennedy había dado 20 años antes cuando desencadenó la guerra contra Vietnam del Sur, pero tuvo que retroceder ante la vigorosa protesta pública que había faltado en los sesenta del pasado siglo. El ataque fue suficientemente atroz. Sus víctimas aún están recuperándose. Pero lo que pasó a Vietnam del Sur y más tarde a toda Indochina, donde "la segunda superpotencia" impuso sus límites, fue incomparablemente peor.
Es frecuente que se sostenga que la enorme oposición pública a la invasión de Iraq no tuvo consecuencias. Esto me parece equivocado. Una vez más, a invasión fue suficientemente horrorosa y las secuelas absolutamente grotescas. Aun así, podrían haber sido mucho peores. El vicepresidente Dick Cheney, el secretario de Defensa Donald Rumsfeld y el resto de los altos funcionarios de la administración Bush nunca habrían contemplado siquiera el tipo de medidas que el presidente Kennedy había adoptado 40 años antes sin una protesta importante.
Un poder occidental bajo presión
Por supuesto, hay mucho más que decir sobre los factores que inciden en la determinación de la política de un país que son dejados a un lado si adoptamos la convención estándar que supone que los países son los actores de los asuntos internacionales. Pero con una advertencia de ningún modo trivial como es esta, permitidnos que de todas maneras la adoptemos, al menos como una primera aproximación a la realidad. Entonces, la cuestión de quién gobierna el mundo nos conducirá inmediatamente a asuntos tales como el surgimiento de China en el poder mundial y el reto que esto representa para Estados Unidos y el 'orden mundial', la nueva guerra fría que se cuece a fuego lento en la Europa del Este, la Guerra Global contra el Terror, la hegemonía de Estados Unidos, la decadencia estadounidense y una variedad de consideraciones similares.
Los desafíos planteados por el poder de Occidente en el comienzo de 2016 están muy bien resumidos dentro del marco convencional por Gideon Rachman, columnista jefe de asuntos internacionales del Financial Times, de Londres. Empieza con una mirada general a la imagen del orden mundial: "Sin cesar desde el final de la Guerra Fría, la abrumadora supremacía del poder militar estadounidense ha sido el elemento central de la política internacional". Eso es particularmente crítico en tres regiones: el Este de Asia, donde "… la marina de Estados Unidos se ha acostumbrado a considerar el Pacífico como un 'lago estadounidense'"; Europa, donde la OTAN –es decir, Estados Unidos, a cargo de un sorprendente 75 por ciento del gasto militar de la Organización– "garantiza la integridad territorial de sus estados miembros"; y Oriente Medio, donde la existencia de enormes bases navales y aéreas de Estados Unidos "tranquiliza a los amigos e intimida a los rivales".
El problema actual del orden mundial, continúa Rachman, es que "esos órdenes destinados a la seguridad están hoy siendo desafiados en las tres regiones" debido a la intervención rusa en Ucrania y Siria y debido a que China está convirtiendo sus mares territoriales junto al lago estadounidense en "aguas claramente en discusión". La cuestión fundamental de las relaciones internacionales, entonces, es si acaso Estados Unidos "aceptaría que otras potencias importantes tengan ciertas zonas de influencia en su vecindad". Rachman piensa que sí debería, tanto por razones de "difusión del poder económico en todo el mundo como por simple sentido común".
Para mayor seguridad, existen formas de mirar al mundo desde distintos puntos de vista. Pero permitámosnos atenernos a estas tres regiones que, con toda seguridad son muy importantes.
Los desafíos de hoy en día: Asia del Este
Comencemos por el "lago estadounidense". Es posible que algunas cejas se arqueen con la información de mitad de diciembre de 2015 de que un bombardero B-52 de Estados Unidos en misión de rutina en el mar Meridional de China cruzó, sin proponérselo, el límite de dos millas marinas de una isla artificial construida por China, dijeron funcionarios de Defensa, empeorando una situación de división ya de por sí caliente entre Washington y Beijing". Quienes están familiarizados con los nefastos acontecimientos de los setenta del siglo pasado, en la época de las armas nucleares, saben muy bien que este tipo de incidentes son los que a menudo acercaron peligrosamente el mundo a la ignición de una guerra nuclear que sería la última. No es necesario ser partidario de las acciones provocativas y agresivas chinas en el mar Meridional de China para percibir que en el incidente no estuvo implicado un bombardero chino con capacidad nuclear en el mar Caribe ni frente a las costas de California, zonas en la que China no pretende establecer un "lago chino". Afortunadamente para el mundo.
Los líderes chinos comprenden muy bien que las rutas comerciales marítimas de su país están rodeadas de potencias hostiles desde Japón hasta el estrecho de Malacca y más allá, todas ellas respaldadas por abrumadoras fuerzas militares de Estados Unidos. Por consiguiente, China está expendiéndose hacia el oeste con cuantiosas inversiones y cuidadosos movimientos en pro de la integración. En parte, esos desarrollos están dentro del marco de la Organización de Cooperación de Shanghai (SCO, por sus siglas en inglés), que incluye a los países de Asia Central y Rusia, y pronto a India y Pakistán, junto con Irán en calidad de observador, un estatus que le ha sido negado a Estados Unidos, al que además se le pidió que cierre todas las bases militares en la región. China está construyendo una versión modernizada de las antiguas 'rutas de la seda', con la intención no solo de integrar la región a la zona de influencia china sino también de llegar a Europa y las zonas de producción petrolífera de Oriente Medio. Está destinando enormes cantidades de dinero a la creación de un sistema asiático integrado de energía y comercio con extensos ferrocarriles de alta velocidad y oleoductos.
Uno de los componentes del programa es una carretera que atreviese las cordilleras más altas del mundo hasta llegar al puerto de Gwadar, Pakistán –desarrollado por China– que protegerá las cargas marítimas de crudo de posibles interferencias de Estados Unidos. El programa también puede –así lo esperan en China y Pakistán– estimular el desarrollo industrial pakistaní, de lo que no se ha ocupado Estados Unidos a pesar de la importante ayuda militar; esto podría incentivar también la represión del terrorismo local, un tema muy serio para China en la provincia occidental de Xinjiang. Gwadar formará parte del 'collar de perlas', es decir, las bases construidas en el litoral del océano Índico para fines comerciales pero potencialmente también para uso militar, con la expectativa de que China sea un día capaz de proyectar poder hasta el golfo Pérsico por primera vez en tiempos modernos.
Todos estos movimientos siguen siendo inmunes al aplastante dominio militar de Washington, a menos que se produjera una guerra nuclear de aniquilación de la que Estados Unidos sería una víctima más.
En 2015, China también creó el Banco Asiático de Inversión en Infraestructura (AIIB, por sus siglas en inglés) del que es el principal accionista. En su inauguración –junio de 2015– participaron 56 países, entre ellos varios aliados de Estados Unidos, como Australia y Gran Bretaña, además de otros que lo hicieron desafiado los deseos de Washington. Estados Unidos y Japón no estuvieron presentes. Algunos analistas creen que el nuevo banco podría convertirse en un competidor de las instituciones nacidas en Bretton Woods (el FMI y el Banco Mundial), en las que EEUU mantiene el poder de veto. Existen también ciertas expectativas de que el SCO podría con el tiempo convertirse en el equivalente de la OTAN.
Los desafíos de hoy en día: Europa del Este
Si giramos la vista hacia la segunda región, la Europa oriental, hay una crisis cocinándose en la frontera entre los países de la OTAN y Rusia. No se trata de un asunto menor. En su esclarecedor y acertado estudio académico de la región, Frontline Ukraine: Crisis in the Borderlands , Richard Sakwa –con toda verosimilitud– escribe que "la guerra ruso-georgiana de agosto de 2008 fue en realidad la primera 'guerra para parar la expansión de la OTAN': la segunda, sería la crisis de Ucrania. No está claro si la humanidad sobreviviría a una tercera".
Occidente ve que la ampliación de la OTAN como algo benigno. Lógicamente, Rusia, junto con buena parte del Sur Global, tiene un parecer distinto, como también lo tienen prominentes analistas occidentales. George Kennan advirtió tempranamente de que la ampliación de la OTAN "es una trágica equivocación"; a él se unieron importantes personalidades políticas de Estados Unidos en una carta abierta a la Casa Blanca describiéndola como un "error político de proporciones históricas".
La actual crisis tiene sus orígenes en 1991, en coincidencia con el final de la Guerra Fría y el derrumbe de la Unión Soviética. Había entonces dos visiones contrapuestas de un nuevo sistema de seguridad y economía en Eurasia. En palabras de Sakwa, una visión era la de una "'Europa ampliada' alrededor del centro representado por la UE, pero cada vez más colindante con la seguridad euro-atlántica y la comunidad política; en el otro lado, estaba la idea de una 'Europa mayor', una visión de una Europa continental extendiéndose desde Lisboa a Vladivostok, con múltiples centros –entre ellos Bruselas, Moscú y Ankara–, pero con el propósito común de superar las divisiones que desde siempre han atormentado el continente".
El líder ruso Mikhail Gorvachov fue el principal proponente de la 'Europa mayor', un concepto que también tenía raíces europeas en el gaullismo y otras iniciativas. Sin embargo, según Rusia se venía abajo debido a las devastadores reformas de los mercados en los noventa del siglo pasado, la visión fue difuminándose. Solo fue rescatada cuando Rusia empezó a recuperarse y a buscar un sitio en el escenario mundial bajo Vladimir Putin quien, junto con su colega Dmitry Medveded, llamó repetidamente a la "unificación geopolítica de todos los componentes de la 'Gran Europa', desde Lisboa a Vladivostok, para crear una auténtica 'asociación estratégica'". Estas iniciativas fueron "recibidas con cortés desdén", escribe Sakwa, y vistas como "poco más que un restablecimiento encubierto de la 'Gran Rusia', realizado con furtividad", y un esfuerzo por "meter una cuña" entre América del Norte y Europa occidental. Esos asuntos conectan con los temores reinantes durante los primeros años de la Guerra Fría, los temores de que Europa pudiera convertirse en una "tercera fuerza" independiente tanto de las mayores como de las menores superpotencias y promover vínculos más estrechos con las segundas (tal como puede verse en la Ostpolik de Willy Brandt y otras iniciativas).
La respuesta occidental al derrumbe de Rusia fue el triunfalismo. Fue saludado como si marcara "el fin de la historia", la victoria final de la democracia occidental capitalista, casi como si Rusia debiera ser instruida para que regresase a su estatus anterior a la Primera Guerra Mundial, como si fuera una virtual colonia económica de Occidente. La ampliación de la OTAN empezó de inmediato, violando garantías expresadas verbalmente a Gorbachov acerca de que las fuerzas de la OTAN no se moverían "ni una pulgada hacia el este", después de que él accediera a que una Alemania unificada pudiera convertirse en miembro de la organización atlántica, una notable concesión a la luz de la historia. Esa discusión se limitó a Alemania Oriental. La posibilidad de que la OTAN se expandiera más allá de Alemania no se discutió –ni siquiera privadamente– con Gorbachov.
Muy pronto, la OTAN empezó a moverse más lejos, justo hasta la frontera rusa. La misión general de la organización fue modificada oficialmente hasta convertirse en un mandato para proteger "infraestructura esencial" del sistema mundial de la energía, rutas de navegación, oleoductos y gasoductos, lo que le concedió una zona de operaciones que abarcaba todo el planeta. Más aún, gracias a una decisiva revisión occidental de la ahora ampliamente promocionada doctrina de la "responsabilidad de proteger", absolutamente diferente de la versión oficial de Naciones Unidas, ahora la OTAN solo puede ser una fuerza de intervención si lo hace a las órdenes de Estados Unidos.
Rusia está particularmente preocupada por los planes de expansión de la OTAN en Ucrania. Esos planes fueron articulas explícitamente en la cumbre de la OTAN de abril de 2008 realizada en Bucarest, cuando se les prometió a Georgia y Ucrania la posibilidad de integrarse en la organización atlántica. El discurso no tenía ambigüedad alguna: "La OTAN da la bienvenida a las aspiraciones euro-atlánticas de Ucrania y Georgia respecto de la incorporación en la OTAN". Con la victoria de los candidatos pro-occidentales de la "Revolución Naranja" en 2004, el representante del departamento de Estado Daniel Fried se apresuró a acudir allí para "recalcar el apoyo estadounidense a las aspiraciones de Ucrania respecto de la OTAN y el euro-atlantismo", como reveló una información de Wikileaks.
Las preocupaciones rusas son comprensibles. Son esbozadas por el académico especialista en relaciones internacionales John Mearsheimer en el principal periódico del establishmentForeing Affairs, quien escribe que "la raíz de la crisis actual (relacionada con Ucrania) es la ampliación de la OTAN y la dedicación de Washington a la causa de sacar a Ucrania de la órbita moscovita e integrarla a Occidente", algo que es visto por Putin como "una amenaza directa al corazón de los intereses rusos".
"¿Quién puede reprochárselo?", pregunta Mearsheimer, señalando que "A Washington quizá no le guste la posición de Moscú, pero debería entender la lógica que hay tras de ella". Eso no debería ser tan difícil. Después de todo, como cualquiera lo sabe, "Estados Unidos no tolera que grandes potencias distantes desplieguen fuerzas militares en cualquier sitio del hemisferio occidental, mucho menos en sus fronteras".
De hecho, la posición de Estados Unidos es mucho más fuerte. No tolera lo que oficialmente recibe el nombre de "rebeldía exitosa" en la Doctrina Monroe de 1823, que declaraba (pero todavía no ha podido implementar) el control estadounidense del hemisferio. Así, un pequeño país que lleva adelante y con éxito semejante acto de rebeldía puede ser sometido a "los terrores de la Tierra" y a un aplastante bloqueo, como sucede con Cuba. No es necesario que nos preguntemos cómo habría reaccionado Estados Unidos de haberse unido los países latinoamericanos al Pacto de Varsovia y de haber existido planes para que México y Canadá también se unieran a ese Pacto. El mero atisbo de la primera tentativa en esa dirección habría "terminado con extremos perjuicios", para utilizar la jerga de la CIA.
Como en el caso de China, no hay por qué ver con simpatía las acciones y las motivaciones de Putin para entender la lógica que hay tras ellas, tampoco para darse cuenta de la importancia de comprender esa lógica en lugar de lanzar imprecaciones contra ella. Como en el caso de China, hay demasiado en juego, incluso cosas tan importantes –literalmente– como la supervivencia.
Los desafíos de hoy en día: el mundo islámico
Giremos ahora hacia la tercera región de las principales preocupaciones, el mundo (en buena parte) islámico, que es también el escenario de la Guerra Global Contra el Terror (GWOT, por sus siglas en inglés) declarada por George W. Bush en 2001 después de los ataques terroristas del 11-S –en beneficio de la exactitud, debería decirse re-declarada–. La GWOT fue declarada por la administración Reagan desde su primer día con una enfebrecida retórica sobre la "plaga propagada por unos depravados que se oponen a la propia civilización" (tal como lo describió Reagan) y un "regreso a la barbarie en la era moderna" (según las palabras de su secretario de Estado, George Shultz). Silenciosamente, la primera GWOT fue retirada de la historia. Se convirtió muy rápidamente en una asesina y destructiva guerra terrorista que asoló América Central, el sur de África y Oriente Medio, cuyas nefastas repercusiones llegan hasta nuestros días, entre ellas la condena de Estados Unidos por parte del Tribunal Internacional de Justicia (desestimada por Washington). Sea cual sea el acontecimiento, no se trata de la historia apropiada para la Historia, por lo tanto ya no existe.
El éxito de la versión Bush-Obama de la GWOT puede evaluarse perfectamente mediante el examen directo. Cuando se declaró la guerra, los objetivos terroristas se limitaban a los existentes en un rincón del Afganistán tribal. Estaban protegidos por afganos que, en su mayor parte, no los podían ver o los despreciaban profundamente, pero se atenían a los códigos tribales de la hospitalidad, unos códigos que desconcertaban a los estadounidenses cuando algunos campesinos pobres se negaban a entregar a Osama bin Laden por la astronómica –para los campesinos– suma de 25 millones de dólares".
Hay buenas razones para creer que una acción policial bien implementada, o incluso unas negociaciones diplomáticas serias con el Talibán, podrían haber puesto en manos de Estados Unidos a los sospechosos de los crímenes del 11-S para llevarles a los tribunales y condenarles. Pero ese tipo de opciones no estaba en consideración. En lugar de ello, la elección pensada fue la violencia a gran escala, no con el objetivo de destruir al Talibán (eso llegó más tarde) sino para dejar en claro el desdén estadounidense respecto a cualquier ofrecimiento que aquel hiciese de una posible extradición de bin Laden. Hasta qué punto eran serios esos ofrecimientos, no lo sabemos, ya que la posibilidad de que fuesen explorados nunca fue contemplada.
O tal vez, Estados Unidos solo estuviera tratando de "mostrar músculo, apuntarse una victoria e intimidar a todo el mundo en el planeta. A ellos no les importa el sufrimiento de los afganos ni cuánta gente perderíamos". Esta es la opinión del muy respetado líder anti-Talibán Abdul Haq, uno de los numerosos críticos que condenaron la campaña estadounidense de bombardeo aéreo lanzada en octubre de 2001 por tratarse de "un gran retroceso" en sus esfuerzos para acabar con el Talibán desde dentro, un objetivo que ellos veían al alcance de la mano. Este parecer ha sido confirmado por Richard A. Clarke, director del Grupo de Seguridad y Contraterrorismo de la Casa Blanca con el presidente George W. Bush cuando se formularon los planes de ataque contra Afganistán. Tal como Clarke describe la reunión, cuando informó de que el ataque violaría la ley internacional, "el presidente gritó en la pequeña sala de conferencia: 'No me importa lo que dicen los picapleitos internacionales; nosotros vamos a patear unos cuantos culos'". El ataque también fue duramente cuestionado por la mayor organización de ayuda que trabajaba en Afganistán, que advirtió de que había millones de personas al borde de la muerte por hambre y de que las consecuencias podían ser horrendas.
Las consecuencias para la pobre Afganistán de años después todavía necesitan ser reconsideradas.
El mazazo siguiente fue para Iraq. La invasión anglo-estadounidense, totalmente desprovista de un pretexto creíble, es el crimen más importante del siglo XXI. La invasión llevó a la muerte a cientos de miles de personas en un país en el que la sociedad civil ya había sido devastada por las sanciones de Estados Unidos y Gran Bretaña, unas sanciones que fueron vistas como "genocidas" por los dos distinguidos diplomáticos encargados de administrarlas; ambos renunciaron por esta razón. La invasión produjo también millones de refugiados, destruyó la mayor parte del país y dio lugar a un enfrentamiento entre sectas que continúa desgarrando Iraq y toda la región. Es asombroso que en ciertos círculos informados y progresistas de nuestro mundillo cultural, intelectual y moral, esa invasión pueda ser llamada –con toda frivolidad– "la liberación de Iraq".
Algunas encuestas del Petágono y el ministerio británico de Defensa revelaron que apenas el 3 por ciento de los iraquíes pensaba que el papel de Estados Unidos en Oriente Medio tenía alguna legitimidad, menos del 1 por ciento creía que las fuerzas de la "coalición" (EEUU-Inglaterra) eran útiles para su seguridad y el 80 por ciento se oponía a la presencia de fuerzas de la coalición en su país; la mayoría de estos últimos apoyaban los ataques a las tropas aliadas. Afganistán había quedado tan destruido que la posibilidad de realizar un sondeo confiable era algo impensable, pero hay indicios de que también algo parecido podía ser cierto allí. Sobre todo en Iraq, Estados Unidos sufrió una grave derrota, abandonó los objetivos oficiales que le llevaron a la guerra y dejó el país bajo la influencia del único victorioso: Irán.
La maza también golpeó en otros sitios, particularmente en Libia, donde los tres poderes imperiales tradicionales (Gran Bretaña, Francia y Estados Unidos) trabajaron para aprobar la resolución 1973 del Consejo de Seguridad e inmediatamente la violaron, convirtiéndose en la fuerza aérea de los rebeldes libios. La consecuencia fue el debilitamiento de cualquier posibilidad de arreglo negociado y pacífico; el gran aumento de las bajas (que se multiplicaron al menos por 10, según el politólogo Alan Kuperman); una Libia en ruinas y en manos de las milicias de combatientes; y, más recientemente, la provisión al Daesh de una base desde la cual puede extender el terror. Algunas propuestas diplomáticas bastante sensatas de la Unión Africana, que en principio habían sido aceptadas por la Libia de Muammar al Gadaffi, fueron ignoradas por el triunvirato imperial, como lo consigna el especialista en África Alex de Waal. Gracias a un enorme flujo de armas y yihadistas, el terror y la violencia se ha extendido desde el oeste de África hacia el Levante, mientras los ataques de la OTAN, a su vez, han puesto en marcha una avalancha de refugiados de África hacia Europa.
Otro triunfo más de una "intervención humanitaria"; como el largo y espantoso historial lo revela, no es algo insólito: apenas un regreso a los orígenes de hace 400 años.
* Esta es la primera de dos notas de que consta el trabajo; una selección extraída del nuevo libro de Noam Chomsky, Who Rules the World? (Metropolitan Books, the American Empire Project, 2016). La Parte 2 será publicada próximamente. (N. del T.)

Noam Chomsky es profesor emérito en el Departamento de Lingüística y Filosofía del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT). Es colaborador habitual de TomDispatch; entre sus libros más recientes están Hegemony or Survival y Failed States. Su sitio web es www.chomsky.info.
Posted: 17 May 2016 12:48 AM PDT
La sociedad Matute 11 SL, vinculada a un testaferro de Correa, mantiene una parcela en el ayuntamiento madrileño valorada en más de 700.000 euros.
El entramado societario de la red ha vendido fincas en Boadilla por 11 millones de euros después de que estallase el escándalo.
Correa confesó a eldiario.es que los terrenos eran un pago a sus gestiones para desbloquear el planeamiento ante el Gobierno de Aguirre.
José Precedo | El Diario | 16/05/2016
Siete años después de que la Fiscalía denunciase en la Audiencia Nacional para destapar el caso de corrupción que ha puesto contra las cuerdas al Partido Popular, la red Gürtel mantiene aún negocios urbanísticos en Boadilla del Monte, al norte de Madrid, epicentro de la trama y uno de los bastiones del PP.
Se trata del 94% de una finca de 2.476 metros cuadrados con un valor catastral de 714.246 euros en la zona de El Encinar, dentro de ese municipio madrileño y con un valor catastral registrado de 714.246 euros. Los terrenos tras distintos cambios societarios pertenecen ahora a la empresa Matute 11 SL cuyo consejero delegado y secretario era hasta el pasado 1 de marzo Jesús Calvo Soria -a quien la policía señala como hombre de paja de Francisco Correa, el cabecilla de la red-. Desde marzo, el administrador único de la empresa es su hijo Lucas María Calvo Pérez. El 6% restante del terreno es propiedad del Ayuntamiento de Bohadilla del Monte, que sigue en manos del Partido Popular como cuando estalló el caso, pero con un equipo de Gobierno que ahora pleitea contra la red por el impago de impuestos municipales.
Mientras los cerebros de la trama, Correa y Pablo Crespo -que llegó a ser secretario de organización del PP gallego bajo la presidencia de Manuel Fraga- entraban y salían de la cárcel durante estos años, el entramado de sociedades que controlaba uno de sus testaferros -así califica la policía a Jesús Calvo Soria- siguió vendiendo las fincas que según el propio Correa confesó a eldiario.es la red recibió a cambio de realizar gestiones ante el Gobierno de Esperanza Aguirre en la Comunidad de Madrid para desbloquear el urbanismo de este municipio madrileño. Se trataba de otra vía de ingresos para la trama que no acaparó tantos titulares como los contratos recibidos de distintas administraciones gobernadas por el PP.
Fruto de esa intermediación ante el Gobierno de Aguirre, la organización de Correa recibió, según los informes policiales incorporados al sumario, 30.000 metros cuadrados de suelo en cuatro barrios de Boadilla. La mayor parte de esas fincas las ha ido vendiendo en los últimos años y han reportado a la red más de 11 millones de euros, sin que ninguno de los dos jueces que han instruido esta causa, Pablo Ruz y José De la Mata, hayan adoptado de momento ninguna decisión.
A medida que el escándalo ganaba espacio en las portadas de los periódicos, la trama fue introduciendo modificaciones en las sociedades y cambiando de administradores para disimular sus actividades, tal y como señala un atestado de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal del Cuerpo Nacional de Policía fechado el 28 de febrero de 2014.
Ese informe parte de los apuntes hallados en la agenda intervenida en su despacho de Madrid a Pablo Crespo sobre Narcisos 22, la sociedad que la red constituyó en 2005 para registrar todas esas fincas que las distintas juntas de compensación (propietarios de fincas agrupados para construir) cedieron en forma de mordidas (del 2% del valor de sus terrenos) a cambio de poder edificar. Narcisos 22 fue la primera dueña de la finca que luego pasó a manos de Pelendones SL, cuyo administrador era también el testaferro de Correa, Jesús Calvo Soria. Después de que el PSOE solicitase al juzgado la investigación y el embargo de ambas sociedades, el terreno fue registrado a nombre de Matute 11 SL, su actual propietaria.
El propio Correa explicó en qué consistía el fraude en la confesión que hizo sobre las actividades de su red a eldiario.es: "También hice labores de intermediación en agilizar al PAU municipal con Jesús Calvo Soria, Pédro Pérez, Ramón Blanco Balín y Enrique Arnáiz, porque estaba bloqueado en la Comunidad de Madrid. A cambio, en el Plan se nos adjudicaron unas parcelas a través de una sociedad que creó Ramón Blanco Balín, que se iban a desarrollar entre todos los participantes junto con Arturo González Panero".
Además de pedir el embargo de Narcisos 22 y Pelendones SL, el PSOE reclamó también en 2014 que se revisasen los contratos firmados por los representantes de estas firmas con los propietarios de los terrenos recalificados en Boadilla del Monte y camuflados como labores de "gerencia". Todos los hilos de Narcisos 22, Pelendones SL y Matute 11 SL, conducen a Jesús Calvo Soria, que también representó a Correa en firmas extranjeras como Fountain Lake o Rustfield Trading Limited. Un hombre de paja imputado por fraude fiscal, blanqueo de capitales, tráfico de influencias y cohecho, que ahora ofrece charlas y ha publicado dos libros sobre "marketing político". Calvo Soria no ha respondido a las llamadas de eldiario.es. En la sede de Pelendones y Matutes 11 SL una oficinista explica sin querer entrar en detalles que cree que las empresas ya no tienen actividad. El Registro Mercantil dice lo contrario.
Posted: 17 May 2016 12:36 AM PDT
Un juez ha reprochado al club que se quiera apropiar del término "Madrid" y no sepa distinguir Monarquía de República, que son "valores antagónicos"

Pedro Águeda | eldiario.es | 16/05/2016
El Real Madrid persigue en los tribunales desde hace un año y medio a los creadores de la camiseta de un equipo ficticio, Madrid Club de Fútbol, que incluía una bandera republicana y un lema contra el mercantilismo que consideran se ha apropiado del balompié. Después de que un juez archivara la denuncia del club presidido por Florentino Pérez, el Real Madrid ha presentado un recurso en el que insiste en atribuir al administrador de la marca 198 (Uno Nueve Ocho) un delito contra la Propiedad Industrial, castigado con penas que van de los 6 meses a los 4 años de cárcel.
El objeto de la acusación son 66 camisetas de algodón que un grupo de la Policía especializado en delitos económicos requisó del local donde 198 alberga su pequeña oficina y la tienda, en el madrileño barrio de Malasaña. En realidad, las camisetas estaban allí porque el imputado, Eduardo Garrido, es uno de los fundadores de Fomento de la República a través del Fútbol (F.R.F), la asociación que está detrás de la idea de la camiseta. Las elásticas se vendían en una web y Garrido las guardaba en el local de 198, empresa de la que es administrador único.
Una mujer se presentó un día en la tienda e insistió en que le vendieran allí mismo una camiseta, a pesar de que solo se comercializaban por Internet. El siguiente episodio fue la irrupción en el local de dos agentes del Grupo VIII de la UDYCO de Madrid (Unidad contra la Delincuencia y el Crimen Organizado), la incautación de las camisetas y la citación en dependencias policiales de Garrido. La Policía Municipal valoró el supuesto perjuicio al club de Florentino Pérez en 2.940 euros. La defensa se pregunta cuántas camisetas de Cristiano Ronaldo o de otro jugador del Real Madrid se han dejado de vender por culpa de la iniciativa de los jóvenes republicanos.
El titular del Juzgado de Instrucción número 6 de Madrid, Ramiro García de Dios, archivó la denuncia el 22 de febrero pasado. En su auto, el juez reprocha al club "un desconocimiento del significado diferencial entre Monarquía y República", de los que dice son "valores antagónicos", así como un intento de apropiarse "en exclusiva" del término Madrid. El recurso del Real Madrid es de reforma subsidiario de apelación, lo que implica que ante un previsible nuevo rechazo del juez, será la Audiencia Provincial de Madrid quien resuelva.
"Es evidente que el equipo de fútbol Real Madrid Club de Fútbol encierra, con la utilización del calificativo Real y la utilización de una corona en el escudo, un significado de valores evidentemente monárquicos, mientras que las llamadas marcas del Real Madrid, con la corona sobre el círculo, evidencian un componente de relación con lo que significa la Monarquía", afirma el magistrado.
Las camisetas, por contra, son "una ficción con el fin de divulgar los valores republicanos, o de contenido republicano, y a su vez, reforzar la ficción creativa mediante la simulación de la existencia de un equipo de fútbol ficticio llamado Madrid Club de Fútbol, que llevaría una bandera republicana en la espalda y en una de las mangas de la camiseta un lema contra el fútbol como negocio".
El Real Madrid ha contraatacado con un recurso en el que sus abogados rescatan jurisprudencia del Tribunal de Justicia de la CE e insisten en que Garrido, al frente de 198, "viola su derecho de uso exclusivo de su marca" y confunde a los consumidores. "Esto no es una parodia, ni una reivindicación política, es un negocio a costa del Real Madrid", afirman los letrados del club. El Real Madrid pide que se reabran las actuaciones y el juez dicte auto de pase a procedimiento abreviado, el equivalente al procesamiento para los delitos castigados con menos de nueve años de cárcel.
El magistrado García de Dios había reprochado al Real Madrid que acuda a su juzgado "con problemáticas ajenas al derecho penal, mediante la utilización retorcida de las interpretaciones extensivas". Respecto a la similitud entre el escudo que plasmaron los respublicanos en sus camisetas y el del Real Madrid, el juez destaca las diferencias en los colores. Sobre los círculos dice que son habituales en los escudos de los equipos y que "resulta insostenible" que se pudieran querer registrar.
La defensa del administrador de 198 pretendió llegar a un acuerdo con el Real Madrid hace más de un año. A cambio de la retirada de la denuncia, la marca se comprometía a destruir el material intervenido y a cesar en la venta de camisetas. El club se negó: quería que Garrido reconociera que había cometido un delito y ser indemnizado con 1.500 euros.

Ropa con ideología

La firma contra la que actúa el Real Madrid no es una marca de ropa al uso. Tanto en la tienda como en Internet, 198 vende diseños propios -principalmente camisetas, polos, camisas y cazadoras- con su sello, la mitad de un rostro coronado por el laurel, en referencia a los valores de la República. Se promocionan como "la marca de lo que viene" y en su ropa aparecen lemas del tipo "Desde abajo" o "Quiero ver rodar esa corona por el tablero".
Es frecuente ver a Pablo Iglesias o Juan Carlos Monedero luciendo algunas de sus prendas. De hecho, uno de los fundadores, ya fuera de la empresa, es Juan Manuel del Olmo, actual diputado de Podemos en la Asamblea de Madrid. En su auto, el juez García de Dios dice de Garrido que actuó con la camiseta denunciada "dentro de una actividad profesional dedicada a la venta la público de objetos con divulgación de los valores republicanos o simbología republicana".
Uno Nueve Ocho –en referencia a la década en la que nacieron sus creadores- fabrica en España para evitar la contratación de textil a países asiáticos donde no se respetan los derechos de los trabajadores. Sus responsables afirman que los beneficios son exiguos, como indica el modesto local donde trabajan. La decisión de poner en marcha el negocio llegó después de la acogida que tuvo en 2008 una camiseta de una selección española que lucía los colores de la tricolor.
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