jueves, 19 de mayo de 2016

Iniciativa Debate Público





Iniciativa Debate Público


Posted: 19 May 2016 03:39 AM PDT
Santiago Alba Rico, La Calle del medio | Rebelión | 19/05/2016
¿Qué es lo contrario de "precario"? Firme, estable, seguro. ¿O laico? Recordemos que el término "precario" se cruza a través del latín con el verbo italiano "pregare", que en español quiere decir "rezar" o "rogar" y está etimológicamente emparentado asimismo con "plegaria". "Precario" es, por tanto, el que vive de plegarias, el que sobrevive rogando o rezando, el que no depende de sí mismo para mantenerse con vida. La precariedad define la condición "religiosa" de un ser humano frágil y necesitado de los demás, pero no puede extenderse al terreno político y social sin desmentir el carácter laico y republicano de nuestras instituciones. Soy "precario" como existencia mortal, sí, pero no puedo serlo ni como trabajador ni como ciudadano, salvo que acepte un dios -una instancia exterior omnipotente- como fuente de mi sustento y de mis derechos.
La precariedad, como sabemos, se va imponiendo en tres ejes fundamentales. El primero es el ecológico. Escribía Marcel Proust que con el Tiempo pasa como con la rotación de la Tierra, que no percibimos su movimiento; y Franz Kafka decía sobre el curso de la vida que "creemos que caminamos cuando en realidad caemos". ¿Alguien ha notado la desaparición de 27.000 ríos en China en los últimos cincuenta años? ¿O la de 27 especies animales -entre ellas el bucardo o el sapo dorado- en las dos últimas décadas? ¿O la "oscilación masiva" del eje del planeta como consecuencia del cambio climático? Nunca las condiciones de supervivencia de la humanidad habían estado más amenazadas, y ello como consecuencia precisamente de la intervención humana; y nunca los individuos -o al menos los más responsables de esta precariedad- se habían sentido más seguros. La mitad del planeta que vive en el mercado y no en el suelo, atornillada a un imaginario de renovación permanente y de reposición ilimitada de recursos, se cree a cubierto de toda amenaza y acreedora de una especie de derecho a la inmortalidad; y su seguridad engañosa alimenta la fragilidad global.
El segundo eje de precariedad es el laboral. En un mundo en el que hay más de 200 millones de desempleados y en el que la robotización obliga ya a distinguir entre empleo y trabajo y a emancipar el salario del empleo, el 75% de la población activa trabaja de manera informal e inestable, con porcentajes de hasta el 90% en Bolivia, Perú, China e India. La situación no es mucho mejor en Europa, y es particularmente alarmante en España, donde los contratos temporales, con una duración media de 53 días, alcanzaron en 2015 la cifra astronómica de 17 millones, afectando a un 36% del empleo registrado. Lo extraño es que, en una situación semejante, no sólo haya una irrisoria cantidad de protestas y revueltas sino que, allí donde pueden hacerlo, los trabajadores precarios -los que viven de plegarias y de ruegos- votan, como buenos rehenes, a los responsables de su precariedad. El caso de España es también proverbial en este sentido: en el país con más paro y más corrupción de la UE, más de 7 millones de españoles dieron la victoria electoral al derechista Partido Popular. Es difícil no asociar esta indiferencia ante la propia precariedad a la penetración cultural del mercado: a la asunción natural -es decir- del "mercado laboral" como "cálculo de vidas" (por citar a Hayek) y con el imaginario mercantil y sus pautas de consumo como vertedero de todas las ambiciones y todos los deseos.
Pero hay un tercer eje de precariedad. Tenemos el "temblor del aire", que pocos advierten y mata ríos y ranas, y tenemos el "temblor del pan", que sus víctimas asumen con naturalidad. Y tenemos también -digamos- el "temblor mental", en virtud del cual, en el año 2016, en un marco social altamente tecnologizado, con naves en el espacio y pasmosos registros de "ondas gravitacionales", a pesar de internet y de los avances contra el cáncer, la humanidad está menos segura que nunca de lo que debe creer, de lo que debe pensar y de lo que debe saber. En mi último artículo hablaba del "nihilismo de la sensación"; pues bien, esta precariedad del conocimiento, que acaba pudiendo demostrar y refutar cualquier cosa, es inseparable de la definición misma del nihilismo, según una fórmula que me atrevo a sugerir aquí: "nada puede ser conocido, todo merece ser destruido", fórmula en la que las dos proposiciones no mantienen entre sí una relación de coordinación sino de yuxtaposición. Quiero decir que lo que afirma el nihilismo, y de ahí su peligrosidad, es que "puesto que nada puede ser conocido, todo puede ser destruido". Si no se puede conocer la "verdad" del mundo, ni la "realidad" del hombre, el mundo y el hombre están completamente desprotegidos; y nuestra tentación es empujarlos al vacío. Hoy los seres humanos somos particularmente vulnerables porque no sabemos qué podemos ni qué debemos saber y, por lo tanto, acabamos desconfiando de todo y confiando, por eso mismo, en cualquier cosa .
La "precariedad del conocimiento" tiene una dimensión muy evidente relacionada con los medios de comunicación. Es lo que Ignacio Ramonet ha llamado "inseguridad informativa", que conduce por igual al escepticismo y a la credulidad. Si no podemos fiarnos de los medios de comunicación, terminamos por desconfiar de todas las evidencias y considerando evidentes, por contraste, todos los ruidos y todas las conspiraciones. Pero la inseguridad informativa, que es una de sus fuentes, se inscribe en una precariedad más amplia y, se quiere, más radical, como resultado de la -por otro lado saludable- "desacralización" del mundo. El problema es que no ha sido ni la ciencia ni la razón -ni la compasión humana- la que ha despojado al mundo de su "prestigio" -la que ha despojado al mundo de su "mundo"- sino el relativismo acuciante del mercado. ¿Cómo decirlo? El escepticismo es el umbral de la credulidad y, si no creemos en nada, entonces estamos en peligro de creer en lo que sea (al igual que los pollos consideran su madre al primer objeto con el que entran en contacto al nacer). Durante siglos la fe nos ha protegido de la superstición: Dios, por decirlo así, nos ha protegido de la astrología y, en el terreno social, la "lucha de clases" nos ha protegido de los extraterrestres. Quizás Dios no era una buena idea y quizás la "lucha de clases" no era un concepto bien afinado, pero Dios no ha sido sustituido por Darwin ni la lucha de clases por un concepto más explicativo y movilizador. A las preguntas "qué podemos conocer" y "qué podemos creer" ha respondido el mercado con una rapsodia de identidades cortas, placeres intensos y creencias desechables e intercambiables. Nunca -desde el final del imperio romano- la sociedad ha sido más escéptica respecto de la razón y más crédula respecto de los Annunakis o del Talismán de los Siete Ángeles.
La precariedad del conocimiento, que erosiona el "mundo" que el mundo lleva dentro, genera y alimenta la credulidad. La credulidad, lo sabemos, es un gran negocio. El imaginario mercantil, fuente de nihilismo, convierte el nihilismo en una fuente mayor de beneficios. Digamos que convierte en capital los propios efectos desestabilizadores del capital. Es difícil encontrar datos globales, pero en los últimos años la proliferación de videntes y curanderos ha convertido las "consultas psíquicas", por teléfono o incluso en televisión, en el más rentable fraude legal de la crisis global. El 50% de los estadounidenses -muchos sin seguro médico- recurre, por lo demás, a la medicina alternativa, que mueve más de 35.000 millones de dólares al año.
Paradójicamente el mismo mercado que ha desacralizado el mundo lo ha vuelto "precario", es decir religioso. Esta triple "precariedad" -ecológica, económica y mental- confía nuestro sustento y nuestros derechos a una instancia exterior, pero tan caprichosa e imprevisible que no es de extrañar que, frente a ella, la tentación del fanatismo recupere las versiones más rotundas y normativas del Dios monoteísta, bíblico o islámico. Contra la precariedad del mercado y la seguridad contrapuntística del fanatismo (dos formas de religión), sería quizás mejor desempolvar y afinar la lucha de clases -o como queramos llamarla- y reivindicar un mundo realmente laico y republicano. Y conservar nuestras supersticiones, inevitables y a veces hermosas, para el amor y para la muerte, que en cualquier otro mundo posible seguirán demandando nuestras "plegarias".
Posted: 19 May 2016 03:25 AM PDT
La parasitóloga británica Janet Hemingway asegura que la malaria se podría erradicar si todos los países contribuyeran con una cantidad muy pequeña de dinero.
La parasitóloga británica Janet Hemingway. Foto: La Caixa
 | La Marea | 18 mayo 2016
Después de aquella charla, Janet Hemingway tuvo la certeza de que iba a dedicar su vida a estudiar aquel insecto. En esa época, esta parasitóloga británica estudiaba genética en la universidad, y el animal por defecto que solía emplearse –y que se emplea– es la mosca de la fruta, Drosophila melanogaster. Pero aquella conferencia sobre la malaria y los mosquitos que la transmiten, del género Anopheles, lo cambió todo. ¿Por qué trabajar con moscas cuando podría hacerlo con esos otros dípteros que causan tanta miseria, tantas muertes y tantos problemas de salud en países sin recursos?
Así es que, a sus veintipocos años, comenzó a organizar su propio proyecto sobre mosquitos. Quería saberlo todo de ellos, hallar su talón de Aquiles y combatirlos. Contactó con centros en Barbados y en países africanos para obtener muestras de distintas colonias de estos insectos y estudiar así las diferencias. "Pensé que era algo con sentido, que podría ser beneficioso para la humanidad", explica con humildad esta Dama de la Orden del Imperio Británico, al frente de la Escuela de Medicina Tropical de Liverpool, la institución de este ámbito más antigua y prestigiosa del mundo.
Desde hace más de 30 años, Hemingway trabaja para intentar resolver el problema de la transmisión de la malaria, una enfermedad que mata cada día a 1.500 niños menores de cinco años. La investigadora ha colaborado estrechamente con los servicios de salud de los países donde esta enfermedad es endémica. Y sus investigaciones han permitido descubrir mecanismos de resistencia de los mosquitos a los insecticidas, la principal herramienta de prevención junto con las mosquiteras. También ha participado en el desarrollo de los medicamentos antimaláricos de quinolonas, gracias a los cuales muchas personas han salvado la vida.
Hemingway es una de las principales voces de referencia de la malaria, así como de otras enfermedades tropicales olvidadas, como el chikungunya, el dengue o la leishmaniosis. Por este motivo, su trabajo ha servido para guiar y mejorar políticas internacionales de control de esta y otras enfermedades parasitarias transmitidas por mosquitos. Además, desde 1985 asesora a la Organización Mundial de la Salud (OMS). A través del Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal) y de la Iniciativa para la Eliminación de la Malaria (MESA), financiada por la Fundación Bill & Melinda Gates, esta experta también participa en el programa de La Caixa contra la malaria.
¿En qué situación estamos en la lucha contra la malaria?
Cada año mueren 600.000 personas debido a esta enfermedad, de las cuales el 90% son niños menores de cinco años. En los últimos 10 años se ha avanzado mucho, gracias a métodos de prevención, como el uso de mosquiteras e insecticidas. Pero nos enfrentamos a un nuevo desafío: los mosquitos están aprendiendo a burlar los insecticidas. Ahora mismo en todo el continente africano hemos detectado que hay mosquitos resistentes a los productos que usamos para combatirlos, y eso es muy preocupante.
Esos insecticidas, ¿ ya no funcionan?
Comienzan a fallar. Por eso es esencial que consigamos desarrollar nuevos productos y llevarlos ya mismo al mercado. De no hacerlo, existe el peligro de que la malaria comience a repuntar y volvamos a la situación en que nos encontrábamos hace 10 años.
¿Por qué los insectos se hacen resistentes?
Por la propia lucha por la supervivencia de los organismos. Si intentas matar a un mosquito con un insecticida, de la misma forma que ocurre con los antibióticos y las bacterias, habrá miembros de esa comunidad de insectos que sobrevivan de manera natural. Así cuando vuelvas a rociar un lugar con ese mismo insecticida, morirán todos los insectos excepto ése. Sin quererlo, estás seleccionando a los que son resistentes, que se reproducirán y pasarán sus genes de resistencia a la siguiente generación. Al final, acabarás teniendo una población completamente resistente. En este caso la propia solución para prevenir la malaria es también la que está causando el problema: son las mosquiteras y los insecticidas en las casas los que está generando el aumento de resistencias. Era totalmente predecible, de acuerdo, pero no nos podemos quedar ahí, de brazos cruzados. Tenemos que hacer algo, de la misma forma que cuando las bacterias comenzaron a mostrar resistencia a la penicilina buscamos otros antibióticos.
En el caso de África, las resistencias se registran sobre todo en mosquitos, cada vez más inmunes a insecticidas. Pero ONG como Médicos sin Fronteras alertan de que en el sudeste asiático son los parásitos los que han aprendido a sortear los efectos de la medicación usada para tratar la malaria.
Así es, y esperemos que esa resistencia no llegue a África, porque de hacerlo será un completo desastre. Por eso estamos intentando hallar nuevas combinaciones de fármacos para combatir esa resistencia, pero sobre todo estamos estableciendo medidas de control muy estrictas para evitar que el parásito se disemine en esa región. Si conseguimos impedir que la gente se infecte, habrá menos probabilidad de que esos parásitos resistentes salten de continente.
¿Tiene la población de los países en los que la malaria es endémica un acceso fácil a los antimaláricos?
Algunas poblaciones de zonas rurales están situadas lejos de los centros de salud y a veces es complicado poder llegar hasta ellos para proporcionales la medicación. Algunos se automedican. Van a las tiendas locales y compran medicamentos que, en general, no suelen ser de calidad. No matan al parásito y eso, a su vez, ayuda a generar resistencias. Por ese motivo es importante que se implemente una estrategia adaptada a cada región y se trabaje de forma coordinada con los sistemas de salud locales.
Póngame un ejemplo.
En Malawi, cuando las mujeres vienen al centro de salud para saber si están embarazadas o a hacerse un chequeo durante el embarazo, les damos antimaláricos y también mosquiteras de forma gratuita. Intentamos así proteger a la población más vulnerable, como son embarazadas y bebés. Llevamos un seguimiento médico de esas comunidades, de cada pueblo. Y también entrenamos a personas del lugar, aunque no sean médicos ni enfermeros, para que puedan administrar antimaláricos a quien los necesite. La idea es facilitar al máximo el acceso al tratamiento preventivo, sobre todo en áreas con niveles altos de transmisión.
Algunos países azotados por la malaria están en guerra. ¿Cómo afecta esa situación al acceso al tratamiento?
En esas situaciones resulta aún más complicado manejar la enfermedad. Mucha gente huye y acaba en campos de refugiados, donde vive en tiendas temporales que intentamos que estén impregnadas en insecticida o, si no, al menos rociarlas con producto cuando las empiezan a usar. También les damos mantas rociadas en insecticida. Pero el verdadero problema es la gente que está desplazándose, huyendo, porque es muy difícil acceder a ella. Lamentablemente, en situaciones de guerra los sistemas de control de malaria y de salud, por muy buenos que sean, no funcionan.
¿Es sólo un problema de África?
Nos equivocamos si pensamos así. La malaria es un asunto de interés global. Claramente impacta en el desarrollo económico de muchas regiones del mundo y, además, se mueve de un lado a otro del planeta. Aunque pensemos que la hemos eliminado de España, de Reino Unido o de Estados Unidos, se produce cierta transmisión cada año. Además, no podemos quedarnos de brazos cruzados ante la miseria humana que produce. Si esa enfermedad, que es completamente prevenible, estuviera matando a nuestros niños en Europa a esa escala, ¡no lo toleraríamos! Por tanto, aquello que no consentiríamos en nuestro país, ¿por qué consentirlo para otros simplemente porque viven en un lugar alejado y menos desarrollado que el nuestro? Tenemos que impactar la agenda política, que la malaria sea una prioridad, para poder luchar para erradicarla.
¿Cómo?
Primero, haciendo entender a los políticos que si invertimos de forma adecuada podemos realmente deshacernos del problema a largo plazo y con un coste menor que seguir haciendo frente a la enfermedad 30 ó 40 años más. Si todos los países contribuyeran con una cantidad muy pequeña de dinero en el sistema solventaríamos esta cuestión.
La OMS puede ejercer presión.
Está claro que esta institución trabaja para desarrollar políticas que sean influyentes sobre los distintos estados miembros e impulsa medidas, propuestas de hacia dónde debemos ir. Pero a su vez, también es influenciada por las visiones de los distintos países que la conforman. Por tanto, si los países, y no sólo los que padecen la enfermedad, expresan la necesidad de que tenemos que hacer algo para erradicar la malaria, están ayudando a generar los recursos para que eso se lleve a cabo. La OMS puede impulsar, incentivar, pero no puede ser sólo su trabajo porque de este modo no tendremos éxito.
¿Qué hay de otras enfermedades tropicales olvidadas, como el dengue o el chikungunya?
Se han conseguido grandes pasos para algunas, pero no para todas. El dengue es un enorme problema: es la enfermedad viral que más rápido se mueve de un punto a otro del planeta y eso es porque el mosquito que la transmite se desplaza y nuestra capacidad de control no es buena. Mientras se está investigando para obtener una vacuna, debemos intentar controlar la enfermedad tanto como sea posible. El chikungunya se transmite también por un mosquito. Comencé a trabajar en esta enfermedad cuando la mayoría de gente no sabía ni deletrear el nombre, en 1994, y nadie pensaba que fuera importante. Sólo consiguió hacerse un hueco en la agenda mundial cuando se produjo un brote epidémico bastante importante en un par de lugares.
Como el ébola.
Sí, aunque es una enfermedad muy distinta. Hemos conseguido detener la transmisión en el oeste de África por el momento. Pero volverá. Aún se producen casos en el este del continente. ¿Alguien habla de ello? Esperemos que para cuando vuelva seamos capaces de percatarnos suficientemente rápido para intentar evitar que se vuelva a producir una epidemia.
Malaria, dengue, ébola… ¿podremos erradicarlas?
Para eso necesitamos herramientas distintas de las que tenemos. Es muy complicado eliminar por completo cualquier enfermedad. Tomemos por ejemplo el sarampión: tenemos una vacuna casi perfecta, por lo que podríamos haberlo erradicado para siempre. Y sin embargo, esta enfermedad está volviendo en muchos países. La razón es que algunos padres no quieren vacunar a sus hijos. Así es que imagínate. Si es difícil eliminar una enfermedad como el sarampión, para la que tenemos una vacuna y de la que entendemos perfectamente cómo funciona, piensa en lo complicado que será para algo como la malaria.
Pero, ¿lo conseguiremos?
La pregunta es cuándo. No va a ser fácil y que lo logremos será, al final, más una cuestión política. Porque son los gobiernos los que tendrán que poner recursos para eliminar hasta el último caso de malaria. Y eso supondrá un esfuerzo titánico. Ya ha pasado con la poliomielitis: acabar con el último caso ha sido tremendamente complicado.
¿Por qué?
Porque siempre hay algo mejor en lo que gastar el dinero. Por eso es importante que presionemos para conseguir que todo el mundo siga la agenda hasta que el último caso de malaria haya desaparecido. Y eso va a ser muy, muy difícil. Seguramente, conseguiremos eliminarla de muchas zonas del planeta durante lo que me queda de vida, pero no erradicarla por completo. Aunque bueno, yo ya tengo muchas canas.
Artículo publicado en La Marea de febrero de 2016.
Posted: 19 May 2016 03:14 AM PDT
La ley aprobada en el Congreso de EE.UU. busca perseguir la producción y tráfico de droga que tiene lugar fuera del país cuando esta tiene como "probable" destino el territorio estadounidense.
Jessica Rinaldi
RT | 18 may 2016
El texto, bautizado como Ley contra el Tráfico de Droga Transnacional, fue presentado en el Senado por la legisladora californiana demócrata Dianne Feinstein, con el apoyo del republicano por Iowa Chuck Grassley.

¿Cuál es el objetivo de la ley?

Según explicó la propia Feinstein, esta ley "le da a las fuerzas del orden las herramientas necesarias para reducir el volumen de droga que cruza nuestras fronteras". Además autoriza la persecución del crimen transnacional "para reducir el flujo de drogas ilegales que llegan a EE.UU. desde terceros países".
Más específico fue el comunicado emitido por el Senado, donde se señaló que la legislación ayudará "específicamente al Departamento de Justicia a preparar casos de extradición contra capos de la droga de la región andina".
Tal como puntualizó la BBC, la norma "no solo apunta a los que comercializan narcóticos, sino también a aquellos que hacen de proveedores de insumos químicos para la elaboración de drogas" y a productores de sustancias consideradas como controladas en EE.UU.
Entre las sustancias controladas tipo 1 y 2 ―que son las que la ley prohíbe― figura la hoja de coca. Este producto, consumido hace siglos por las poblaciones de Bolivia, Perú, Ecuador y Colombia, es además sustento de muchos productores campesinos de esos países, que se han puesto en alerta ante esta medida del Gobierno estadounidense.

El rechazo de los productores

Si bien el discurso de la administración Obama apunta contra los capos narcos, los campesinos de distintos países de América Latina han planteado sus reparos ya que, efectivamente, la ley permite criminalizarlos en tanto productores.
"Nosotros repudiamos esa intención. Ellos no son los dueños del mundo para pretender hacer eso", afirmó la dirigente cocalera boliviana Leonilda Zurita.
Hay que recordar que en 2008 el presidente boliviano Evo Morales echó de su país a la Administración para el Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés) estadounidense en rechazo a la política agresiva que tenía dicha agencia en contra de los productores.
Por su parte, Nelson Palomino, dirigente de la Confederación de Productores de las Cuencas Cocaleras de Perú, declaró que para ellos "lo que prevalece son las leyes peruanas". "La coca fue declarada patrimonio cultural en nuestro país", añadió.

Las leyes extraterritoriales, una costumbre de EE.UU.

"Exigir que las leyes de EE.UU. se apliquen de manera extraterritorial es lo mismo que obtener el control de los ciudadanos del país, es lo mismo que la anexión de un país", declaró el año pasado el fundador de WikiLeaks, Julian Assange.
Es que esta no es la primera ley sancionada por Washington que viola la soberanía de otros Estados. El bloqueo contra Cuba es su caso más paradigmático ya que no solo afecta a la isla caribeña si no a cualquier otro país o entidad que intente comerciar con ella.
Posted: 19 May 2016 02:31 AM PDT
El juicio por genocidio contra Efraín Ríos Montt queda suspendido tras los tres días de declaraciones de testigos en Nebaj.
Ixil cc
Manuela Cencetti, Fotos de Manuela Cencetti | Diagonal | 19/05/16
El 15 de mayo de 2016 en Nebaj, Norte del Quiché (Guatemala), se recordó la sentencia por genocidio dictada contra el ex general Efraín Ríos Montt hace tres años, el 10 de mayo 2013. La sentencia fue dictada por la jueza Jazmín Barrios del Tribunal Primero A de Mayor Riesgo, en Ciudad de Guatemala, y condenó el imputado a 80 años de cárcel.
El dictamen representó un hecho histórico porque por primera vez en la historia de América Latina un alto mando militar fue declarado autor intelectual de delitos de lesa humanidad y actos genocidas.
El acto de conmemoración empezó con una ceremonia maya en el salón municipal a la presencia de testigos y partes del juicio, en particular hombres y mujeres de la Asociación por la Justicia y la Reconciliación (AJR) y el Centro por la Acción Legal de Derechos Humanos (CALDH).
El 12 de mayo también en la capital, en la Casa de la Memoria Kaji Tulam, hubo una importante actividad de conmemoración para recordar y reivindicar que hubo genocidio: hablaron diferentes testigos e integrantes de AJR, de CALDH, hubo una lectura de poesías y Rebeca Lane –rapera feminista guatemalteca– dedicó algunas de sus canciones a las personas presentes, en particular a los hombres y mujeres presentes, que llevan años luchando por una justicia que cada día en Guatemala parece más lejana e inalcanzable.
Una mujer ixil durante las jornadas de juicio en Nebaj (Guatemala).
Durante la actividad en la región Ixil se aclaró por parte de CALDH el significado de lo que pasó el miércoles 11 de mayo, cuando la Sala Primera de Corte de Apelación notificó que el nuevo juicio por genocidio queda "definitivamente suspendido", confirmando el amparo puesto por los mismo querellantes –AJR y CALDH– para separar el juicio en dos partes.
La confirmación del amparo reconoce la necesidad de separar los procesos: uno en contra de Efraín Ríos Montt que tiene que llevarse a puerta cerrada, sin público ni periodistas, por su estado de salud y que en el debate es representado solamente por sus abogados, y el otro contra Jose Mauricio Rodríguez Sánchez –ex jefe de la inteligencia militar durante el golpe de Ríos Montt– que tiene que producirse en presencia de público y de la prensa.
La presentación de este último amparo fue necesaria para no llegar a otra sentencia (prevista supuestamente antes de finales de mes) que dejase nuevamente abierta la posibilidad a la Corte de Constitucionalidad de anular el juicio o parte del mismo, así como pasó el 20 de mayo de 2013 cuando, a los 10 días de la sentencia, dicha Corte anuló el veredicto condenatorio impuesto a Ríos Montt bajo el argumento de que el Tribunal Primero A de Mayor Riesgo incumplió una resolución del máximo tribunal de suspender el debate y tramitar una recusación, presentando al final una resolución de la misma Corte de muy dudosa legalidad.

Separación de los juicios e impunidad

A partir de ese entonces fueron varios los intentos de estancar definitivamente el juicio y garantizar así una vez más la impunidad para todos los altos mandos militares que en la década de los 80 planificaron y ejecutaron las políticas genocidas de estado contra la población civil en diferentes departamentos del país.
Juan Francisco Soto, director de CALDH, explicó durante los dos eventos de conmemoración, ante testigos, organizaciones locales y personas solidarias, que hay que esperar que la separación de los juicios sea confirmada por la Corte de Constitucionalidad y que sean nombrados los dos tribunales que llevarán los procesos. De momento, ninguno de los tribunales en funciones pueden conocer los casos porque ya están involucrados en juicios anteriores contra los dos altos mandos militares.
Esto significa que las 30 personas que han testificado hasta la fecha no son válidos (13 testigos en Nebaj el mes pasado y otras 17 personas en la ciudad capital este mes), que los juicios deberán volver a arrancar desde el principio y que los 130 personas llamadas a declarar deberán dar su testimonio dos veces, uno por cada proceso. Además el nombramiento de los dos "nuevos" tribunales y el arranque de los juicios podrían tardar muchos meses.
Familiar de una víctima del genocidio en Guatemala.
Estos son los últimos acontecimientos alrededor del juicio por genocidio que en el mes de abril llegó al municipio de Nebaj, corazón del conflicto armado interno en los años 80 y corazón ixil de la lucha por la justicia y de la resistencia contra el despojo de los territorios.
El Tribunal B de Mayor Riesgo –a pesar de la necesidad de separar los juicios por las condiciones de salud de uno de los imputados– decidió reiniciar el pasado 16 de marzo el juicio por genocidio contra el pueblo maya ixil, perpetrado por el ex general Efraín Ríos Montt y su ex jefe de la inteligencia militar Rodríguez Sánchez.

Lo que sucedió en Nebaj en el mes de abril

Entre el 18 y 21 de abril se vivió una semana histórica para el pueblo ixil por la llegada del Tribunal B de Mayor Riesgo a Nebaj. El motivo del traslado fue el seguimiento al juicio por genocidio contra el ex general Efraín Ríos Montt –declarado incapacitado por un peritaje por sufrir demencia vascular irreversible– y contra el ex jefe de la inteligencia militar, José Mauricio Rodríguez Sánchez, que en el primer juicio del 2013 quedó absuelto. El ex general ya no puede presenciar a las audiencias y el juicio se dio a puertas cerradas hasta la reciente suspensión del proceso.
El Tribunal B de Mayor Riesgo –presidido por la jueza María Eugenia Castellanos– decidió trasladarse a Norte del Quiché para escuchar las declaraciones de los primeros testigos y testigas, ixiles y quichés, originarias de diferentes comunidades, aldeas y caseríos, supervivientes de los planes genocidas ejecutados entre 1982 y 1983 en la Región ixil. En particular hombres y mujeres ya muy mayores o en algunos casos con enfermedades graves, que no hubieran podido viajar hasta la capital para testificar o para los cuales el traslado hubiera supuesto demasiado esfuerzo.
El caso se concentraba en particular sobre el asesinato de 1.771 personas, entre ellos hombres, mujeres, niños y niñas, masacrados en la aldea de Chel y en otras cuatro comunidades de los municipios de Nebaj, Chajul y Cotzal.
Por parte de la Fiscalía Especial de Derechos Humanos del Ministerio Público, estuvieron presentes las fiscales Paula Herrarte e Hilda Pineda. La Asociación por la Justicia y la Reconciliación (AJR) y el Centro por la Acción Legal de Derechos Humanos (CALDH) representan los querellantes por adhesión desde hace muchos años.
La preparación de los días del juicio en Nebaj fue muy intensa y en ella se involucraron muchas organizaciones locales de la región y otros grupos y colectivos que decidieron apoyar la coordinación de todas las actividades paralelas a las sesiones del juicio.
Para acompañar y transmitir fuerza y valor a los testigos y testigas y a sus familiares, que una vez más volvieron a declarar y a recordar hechos muy trágicos y extremadamente dolorosos, se eligió un tramo de la calle principal del pueblo, a pocos metros del Ministerio Público, como espacio público colectivo donde realizar el evento y reunir a todas las familias y personas individuales que iban a manifestar su apoyo en los tres días del juicio.
La víspera del primer día de sesión, se realizó una gran ceremonia maya en el parque central de Nebaj con tres mujeres guías espirituales (Aj'q'iq) y fueron recordadas las mujeres, niñas y ancianas asesinadas durante el conflicto. También en este caso jóvenes, mujeres de diferentes generaciones, familias con niños y niñas pequeñas, se acercaron y quisieron participar en un momento tan importante para la historia de estos territorios y la vida del pueblo ixil.
Ana Laynez, guía espiritual ixil, explicó las razones de una ceremonia tan importante y los diferentes momentos rituales. Se explicaron además las energías de los veinte días del calendario en relación a los hechos pasados, a la situación presente, a la necesidad de seguir luchando para exigir justicia.
La participación a todas las actividades –desde el lunes hasta el jueves– fue masiva. Todos los días el espacio público en la calle principal del pueblo, donde se cortó el paso a todo tipo de vehículos, se llenaba de familiares de las personas que testificaron, de supervivientes de las prácticas genocidas, de integrantes de organizaciones históricas del área, de personas individuales o familias que se acercaron compartiendo este momento extremadamente intenso a nivel personal, familiar y comunitario. Llegaron muchas personas de aldeas y caseríos muy retirados, que tardaron varias horas para llegar hasta la cabecera municipal de Nebaj.
Muy amplia y animada fue la presencia de mujeres ancianas con flores y cruces que se hicieron presentes con sus seres queridos que perdieron la vida en su mayoría entre 1982 y 1983. Llegaron personas de los tres municipios –Santa María Nebaj, San Gaspar Chajul y San Juan Cotzal– en donde se dieron la mayoría de las masacres de la región Ixil, más de 90 según el Informe de la Recuperación de la Memoria Histórica (REHMI), una zona en la que quedan aún por encontrarse muchas fosas clandestinas.
Expectación durante los tres días de juicio a Efraín Ríos Montt.
Hubo todas las mañanas sesiones de Batucada Ixil para empezar las actividades y también dos actuaciones teatrales de 'Piccoletta', muchas dinámicas con las personas presentes, debates, y una exposición callejera de fotos sobre los procesos de exhumaciones en diferentes comunidades: acciones e imágenes que también atrajeron por su fuerza muchas personas. El trabajo de coordinación entre organizaciones locales y las iniciativas de personas individuales fue imprescindible para construir conjuntamente un espacio cálido y amable de vida común de los tres días, de sentir común, entre emociones compartidas, lágrimas, risas, canciones, palabras, miradas y muchos abrazos.

La respuesta de militares y paramilitares

Al otro lado del Ministerio Público, al otro lado de esta comunidad, se agruparon personas de la zona movilizadas por la Asociación de Veteranos Militares de Guatemala y por ex patrulleros de la PAC – Patrullas de Autodefensa Civil –responsables de un alto número de casos de violaciones de los derechos humanos y crímenes feroces en el período del conflicto armado–, que durante tres días se quedaron gritando insultos contra las querellantes del juicio, contra los jueces y el Ministerio Público, negando el delito de genocidio.
La presencia de ex coroneles y de ex comandantes de las PAC se hizo sentir ya a partir del domingo anterior a la reanudación del juicio. Hubo una actividad en el salón municipal organizada por ex militares y cientos de volantes fueron distribuidos en el pueblo –previo pago a los niños que lustran zapatos en el parque central– donde se afirmaba nuevamente la negación del delito de genocidio y la inocencia de todos los militares.
No faltaron por supuesto las acusaciones e insultos hacia las observadoras extranjeras que estuvieron presentes toda la semana en el pueblo, responsables –según ellos– de fomentar nuevamente conflictos y polarizaciones en el País.
Muy evidente fue también la presencia de más de 200 los agentes de la Policía Nacional Civil (PNC), antimotines y cuerpos especiales enviados de diferentes departamentos del país para la seguridad de los funcionarios públicos durante los días del juicio. Presencia que no pasó desapercibida por parte de la población local en un municipio y en un territorio ya fuertemente controlado y militarizado para proteger los intereses de muchas empresas nacionales y extranjeras que utilizan fuerzas de seguridad públicas y privadas para controlar a la población y seguir con prácticas sistemáticas de despojo y colonización interna finalizadas a la explotación de montañas, ríos o árboles.
En el Juzgado de Primera Instancia se recordó nuevamente lo vivido. Se volvió a nombrar el terror, a describir las acciones del ejército en el mismo lugar donde miles de personas perdieron la vida, sufrieron desapariciones forzadas, torturas, violencia sexual, desplazamiento forzoso, concentración de población en aldeas modelos.
Al final de los tres días de audiencias testificaron 13 de los 15 testigos previstos – dos no declararon porque estaban enfermos–. Volver a nombrar los mecanismos de la violencia en la misma tierra donde se ha nacido, donde quedan por encontrarse tantos seres queridos, tantas fosas clandestinas, dejó consecuencias importantes entre las personas presentes. Pero también contribuyó a que muchas supervivientes encontraran un espacio colectivo, transversal a las tantas organizaciones que desde hace años trabajan para la justicia y la memoria histórica en el país.
Los tres días de juicio en estas tierras terminaron. Y el juicio va a seguir en la capital.
Tres noches casi sin dormir. Tres días de sol, de calor, de ojos enormes, de rostros tensos, de encuentros, de reencuentros, de abrazos y de recuerdos. Tres días de lucha, tres días de duelo. Tres días, entre miles de días, nombrando la verdad, buscando nuestra justicia que quizás nunca va a caber en las aulas de tribunales. Tres días de dignidad, tres días de ritmos y música, tres días de valor, inquietud, lágrimas y alegrías. Tres días de memoria. Tres días de verdad para el mundo.
Posted: 19 May 2016 02:05 AM PDT
Aunque el CETA crearía un mercado mucho más pequeño que el que se pretende crear a través del TTIP, se trata de un comercio agresivo y supone el incremento de privilegios y poderes para las grandes empresas e industrias. De hecho, el CETA es un globo sonda, una especie de anteproyecto del TTIP.
Reunión del G8 durante las negociaciones del CETA con el exprimer ministro canadiense Stephen Harper.
Tom Kucharz, Ecologistas en Acción | Diagonal | 19/05/16
El Acuerdo Económico y Comercial Global (CETA, por sus siglas en inglés), que consta aproximadamente de unas 500 páginas y mil de anexos, es el equivalente canadiense al TTIP, negociado por la tecnocracia de la Comisión Europea y el Gobierno conservador canadiense entre 2009 y 2014. Este acuerdo está mucho más avanzado en el proceso de aprobación que el que se negocia con EE UU (el TTIP).
Sus defensores pretenden abrir los mercados de la Unión Europea y de Canadá a sus respectivas corporaciones, incluyendo los sectores de servicios, farmacéutico, energético y agrícola.
Igual que en el caso del TTIP, el CETA es un tratado comercial que se centra ya no en las barreras arancelarias a productos y servicios sino en las mal llamadas "barreras no arancelarias", o sea regulaciones económicas y políticas que limitan la acumulación de beneficios privados y que abarcan amplias áreas de políticas públicas como la protección de la inversión, la contratación pública, los servicios públicos, la armonización de las normas, la cooperación reguladora, y el sector agrícola.
Las negociaciones han tenido lugar principalmente a puerta cerrada con poca información a la opinión pública y ningún debate abierto a la ciudadanía. Por ejemplo, el Congreso español no han tenido debates ni acceso a información adecuados. En septiembre de 2014, el entonces primer ministro canadiense, Stephen Harper, el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso, y el entonces presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, firmaron una declaración conjunta para "celebrar" la conclusión de las conversaciones sobre el CETA. Desde entonces, sigue habiendo una oposición clara tanto en Canadá como en Europa y el acuerdo está lejos de poderse implementar. De hecho cada semana crece el rechazo y se suman gobiernos que se muestran reacios a ratificar el CETA.
Los que más oposición muestran son Rumanía y Bulgaria, a quienes se les niega la parte positiva que podría tener para sus ciudadanos el tratado, ya que se les excluirá del capítulo de libre circulación de personas. Austria y Bélgica, por medio de sus parlamentos regionales, también han cuestionado el acuerdo, que puede quedar en papel mojado en los próximos meses.
En marzo, la Federación Europea de Sindicatos de Servicios Públicos, que representa a más de ocho millones de trabajadores del sector público, llamaba al rechazo de este tratado por sus implicaciones sobre el sector público, la inclusión de cláusulas de protección de inversores como el ISDS o el riesgo para derechos laborales e incluso derechos humanos.
El acuerdo con Canadá se terminó de negociar en 2014, aunque algunos mandatarios europeos parecen no ser conscientes de ello. Recientemente, el diputado sueco Christofer Fjellner pedía cambios en un tratado que debe volver a ratificarse el 13 de mayo en la reunión del consejo de ministros de comercio. El texto final se presentará en junio y, en septiembre, una reunión informal dará el "sí" definitivo para una firma que tendría lugar en octubre. Rumanía y el estado belga de Valonia son los territorios que más se oponen.

1. Los antecedentes

Respecto a los sectores de servicios sociales y de salud, el antecedente para las negociaciones del CETA y del TTIP es la lista de la UE que se negoció en el marco del Acuerdo General sobre el Comercio de Servicios (GATS, por sus siglas en inglés) en la Organización Mundial del Comercio en 1994 y 2003 y que contiene compromisos para abrir estos sectores a empresas privadas de otros países. Ninguno de estos sectores de servicios se llegaron a abrir por completo, ya que los Estados miembros de la UE hicieron algunas reservas específicas.

2. Competencia

Resulta especialmente preocupante que bajo el CETA y el TTIP incluso las regulaciones sobre la asistencia sanitaria en España, a través del Sistema Nacional de Salud (SNS), podrían verse amenazadas. La consecuencia práctica es que los inversores podrían desafiar las regulaciones de los sistemas de seguridad social, incluso las aseguradoras de salud pública. La Plataforma Europea de la Seguridad Social (ESIP) advierte: "En muchos sistemas de seguridad social es difícil decir si los servicios se suministran en condiciones comerciales o en competencia con uno o varios proveedores de servicios, ya que no se define claramente lo que se entiende por las expresiones 'base comercial' y 'competencia'".

3. Lista negativa

El CETA se convertirá en el primer acuerdo de la UE con el enfoque de "lista negativa" para los compromisos de servicios. Todos los servicios estarán sujetos a la liberalización, a menos que se haga una excepción explícita. Algo parecido sucede con la negociación sobre servicios en TTIP relativo al "trato nacional".

4. Excepciones

En el CETA existe una exención muy limitada para los servicios "suministrados en ejercicio de facultades gubernamentales". Hoy en día, en prácticamente en todos los servicios actúan empresas privadas junto a proveedores públicos. Esto limita la exención de autoridad gubernamental a unas pocas funciones tales como la policía, el poder judicial o los servicios de un banco central. Problemas similares afectan a la llamada exención de "servicios públicos", que contiene tantos vacíos que no permite una protección adecuada a los servicios públicos.

5. Los cuidados

Los servicios públicos no están excluidos del CETA y tanto este tratado como el TTIP amenazan con liberalizar la atención sanitaria y social. Al menos 11 Estados miembros de la UE (entre ellos, España) se han comprometido a liberalizar –o sea, privatizar– con el CETA los servicios de cuidados a largo plazo, como la atención residencial para la tercera edad. Tales compromisos pueden chocar con las medidas para proteger el sector de salud y de atención social a largo plazo frente a las estrategias de los inversores financieros que están comprando y vendiendo activos financieros en este sector todo el mundo.

6. Un ejemplo: el agua

En octubre de 2014, la compañía de agua AS Tallinna Vesi junto con su accionista United Utilities B.V. presentaron una demanda inversor-Estado contra Estonia ante el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI), una entidad del Grupo del Banco Mundial. Tallinna Vesi es la empresa de agua de la capital de Estonia, Tallin, que fue privatizada en 2001, cuando United Utilities B.V. se convirtió en su mayor accionista. Las demandantes alegan que Estonia violó la norma de "trato justo y equitativo" por denegar la solicitud de Tallinna Vesi para aumentar las tarifas de agua. Ahora están buscando "indemnización por daños potenciales de más de 90 millones de euros para el total de las pérdidas durante la vigencia del contrato hasta 2020". El holding holandés permitió a los solicitantes utilizar el mecanismo de arbitraje internacional incluido en el tratado bilateral de protección de la inversión entre los Países Bajos y Estonia.

7. Externalización de servicios

El CETA facilitaría aun más a las grandes empresas multinacionales el acceso sin restricciones a la contratación pública. Ello podría restringir la capacidad de los gobiernos para apoyar a los proveedores locales y sin fines de lucro y provocar la externalización de puestos de trabajo del sector público a empresas privadas, donde el personal a menudo se ve obligado a hacer el mismo trabajo en peores condiciones salariales y laborales. En el CETA ya hay varias administraciones públicas que tendrán que permitir la competencia transatlántica cuando quieren comprar suministros y servicios, un medio eficaz para la privatización mediante la transferencia gradual de los servicios públicos a los proveedores con fines de lucro.

8. Irreversibilidad

El CETA y el TTIP afectarían a las mejoras en servicios públicos que quieran iniciar nuevos gobiernos. Al asumir los compromisos comerciales internacionales vinculantes, la UE obliga a los Estados miembros a mantener las privatizaciones ya realizadas en el pasado. Revertir las medidas neoliberales con el fin de restablecer la igualdad de acceso a la salud y la cobertura universal de los sistemas de seguridad social se hará cada vez más difícil y costoso para los futuros gobiernos. En el CETA, en la página 51, se recogela cláusula de trinquete (ratchet clause), que permite únicamente las modificaciones que sean más "liberales" y prohíbe las consideradas como una restricción al comercio.
Esto podría amenazar la tendencia creciente a la remunicipalización de los servicios de agua, redes de energía y servicios de transporte. Una reversión de algunas de las privatizaciones fallidas del Servicio Nacional de Salud del Reino Unido puede ser considerada como una violación del CETA y del TTIP.

9. Antes gestión del riesgo que precaución

En el CETA, igual que en los papeles filtrados del TTIP, se pretende omitir el principio de precaución, base del ordenamiento jurídico europeo, al que no se menciona en la parte de la cooperación reguladora. Esto significa que con el CETA los medicamentos, los productos agrícolas, aditivos alimentarios y otros productos podrían ser comercializados con mucha más rapidez que en la actualidad. El principio de precaución, recogido en el artículo 191 de Tratado de la Unión Europea, permite reaccionar rápidamente ante un posible peligro para la salud humana o el medio ambiente. Si los datos científicos no determinan la seguridad de una sustancia o la ausencia de alternativas, el recurso a este principio evita su distribución e incluso puede retirarla del mercado.
Es decir, previene el daño antes de que se ocasione y busca alternativas. En arreglo a este principio, la UE no ha permitido la entrada de carne estadounidense tratada con hormonas, como medida de precaución, por su posible relación con el desarrollo de cáncer. Tampoco permite a la industria introducir una nueva sustancia en un producto, por ejemplo un champú, sin demostrar previamente que no causará daños a la población o al medio ambiente. En varios capítulos de los documentos filtrados del TTIP se confirma la elección del "principio de gestión del riesgo", seguido en EE UU y Canadá, que enuncia lo contrario: todas las sustancias químicas son seguras hasta que se demuestre, con toda certeza, que causan daño.

10. Cooperación reguladora

Con la inclusión del principio de cooperación reguladora en el CETA, Canadá y la UE persiguen la idea de aceptar las normas de cada uno, lo que puede poner en peligro estándares en diversos campos a largo plazo. Ello invita a las grandes empresas a proponer armonizaciones en las regulaciones y los estándares, lo que llevaría a una competencia a la baja en la protección de la salud y el medio ambiente, la seguridad alimentaria y laboral. La cooperación reguladora está presente también en el TTIP.

11. Cooperación reguladora: un ejemplo

La cooperación reguladora comenzó a andar en la década de los 90, con la creación delDiálogo Empresarial Trasatlántico, para incorporar a las empresas en los procesos legislativos de toma de decisiones. Por las protestas de la sociedad civil, se crearon otros "diálogos" de uniones laborales, medioambientales y de consumidores, pero pronto se vaciaron de contenido y los dos primeros terminaron desapareciendo.
Se ha calculado que CETA aumentaría el precio de los medicamentos en Canadá en casi 3.000 millones de dólares cada año
Entre los "éxitos" de la cooperación reguladora está haber vetado la propuesta de que las líneas aéreas paguen más por emisiones de gases de efecto invernadero; otro hito de la cooperación reguladora es haber conseguido, en 2004, que las instituciones financieras estadounidenses operasen en la UE bajo la legislación de Washington. Esto tuvo un efecto visible en 2008, con la quiebra de AIG (rescatada con 186.000 millones de dólares). Ni la UE ni EE UU sabían qué tenía AIG en sus libros contables.

12. El tribunal de arbitraje

Estos tratados proporcionan a las empresas transnacionales los mecanismos de solución de controversias inversor-Estado (ISDS, por sus siglas en inglés) que extienden los privilegios de los inversores. Con la inclusión del arbitraje privado inversor-Estado en el CETA y el TTIP, junto al mecanismo tradicional de controversias Estado-Estado, se les concederá a los inversores una herramienta muy poderosa para hacer valer sus demandas. El CETA permite a los inversores extranjeros presentar reclamaciones ante tribunales privados contra Estados por cualquier reglamentación en el sector servicios. Las políticas que regulan los servicios públicos –a partir de la limitación del precio del agua a las empresas privatizadas– ya han pasado por tribunales ISDS.

13. Los costes del ISDS

En el marco del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, el Estado canadiense ha sido demandado 35 veces, ha perdido o llegado a un acuerdo sobre seis demandas y ha pagado un total de más de 171,5 millones de dólares canadienses a inversores extranjeros en concepto de daños. El CETA incrementará notablemente el riesgo de que Canadá sea demandada por bancos, aseguradoras y sociedades financieras.
En el caso de la UE y sus Estados miembros, el acuerdo incrementará el riesgo de que sean demandados por inversores canadienses en los sectores de la minería y de la extracción de petróleo y gas. El 75% de las mineras del mundo cotizan en la bolsa de Toronto; son canadienses las empresas que mantienen abiertos los proyectos de Corcoesto en Galicia –cuya empresa promotora tiene una filial en Pamamá–, Rosia Montana en Rumanía o de Halkidiki en Grecia. Las filiales canadienses de multinacionales con sede en Estados Unidos también podrán usar el CETA para demandar a Gobiernos europeos.

14. Agricultura y alimentación: la ingeniería genética

El CETA sería un buen negocio para la industria agroalimentaria, pero no tanto para los pequeños agricultores de Europa y de Canadá, que tendrían que hacer frente a unacompetencia adicional y a una creciente presión de los mercados internacionales, que bajan los precios, empeoran las condiciones de trabajo y afectan negativamente a la calidad de los alimentos.
La homogeneización –a la baja– de las normas de ingeniería genética existentes en la Unión Europea, Canadá y EE UU podría afectar a la salud, la seguridad alimentaria, el bienestar animal y la biodiversidad. La aprobación de acuerdos comerciales como el CETA y el TTIP está destinada a reducir la protección del medio ambiente y de los consumidores frente a los productos agrícolas de la ingeniería genética.
En las últimas décadas, la sociedad civil ha desempeñado un papel clave en el debate político sobre la ingeniería genética en la agricultura y la alimentación. Como resultado, existen múltiples regulaciones y disposiciones sobre la protección de la producción agrícola y alimentaria, la prohibición de cultivar transgénicos en varios países europeos, la obligación del etiquetado en los alimentos de consumo humano, así como más de 170 regiones europeas y 4.700 gobiernos o entidades locales que se han declarado zonas libres de organismos modificados genéticamente (OMG) en la alimentación.
Leer: Así reduce el TTIP las competencias municipales
En la actualidad existen considerables diferencias de regulación entre la UE y los respectivos interlocutores en las negociaciones con Canadá y Estados Unidos, pero la UE está sacrificando, cada vez más, preocupaciones ambientales y de salud en aras del comercio. La apertura de las negociaciones de la UE con Canadá y Estados Unidos está llevando a un "enfriamiento regulatorio", es decir, a que los países se abstengan de introducir regulaciones en este sentido.
Los sistemas de autorización y control canadienses y de EE UU en relación con los transgénicos no son consistentes porque el legislador no distingue entre la ingeniería genética y otros procedimientos de producción. En esos dos países –a diferencia de la UE–, plantas modificadas genéticamente pueden venderse en el mercado sin ningún tipo de examen de aprobación. Y los consumidores y agricultores de esos países no pueden saber si los alimentos o los piensos se producen con plantas modificadas genéticamente debido a que éstos no están etiquetados como tales.
Protesta contra el TTIP en Berlín.

15. Protección a los consumidores

Al contrario que en la UE, donde deben tenerse en cuenta las incertidumbres científicas en los procedimientos de evaluación de riesgos, en EE UU las plantas modificadas genéticamente se consideran seguras hasta que se demuestre lo contrario. En este país, así como en Canadá, tampoco existen normas para proteger la agricultura libre de transgénicos o para prevenir la propagación incontrolada de OMG en el medio ambiente. La UE tiene disposiciones legales de ese tipo, aunque sean absolutamente inadecuadas e insuficientes. El CETA y el TTIP darían lugar a medio plazo a una reducción de las normas de la UE.
Tampoco hay que subestimar el papel de los tribunales privados de arbitraje que deciden sobre las controversias entre inversores y Estados (ISDS). Es muy probable que los inversores utilicen los tribunales privados de arbitraje para ejercer presión con el fin de eliminar las normas medioambientales y de protección a los consumidores en el ámbito de los transgénicos.

16. Derechos digitales

La propiedad intelectual es otro de los aspectos clave de los acuerdos de libre comercio que se negocian en la actualidad. Tras la publicación de los TTIPLeaks, la asociación European Digital Rights (EDRI) señalaba varios puntos rojos en las negociaciones en lo que respecta a propiedad intelectual, derechos digitales y neutralidad de la red. Uno se refiere a la llamada 'flexibilidad regula­toria', que dará "nuevos y excesivos poderes" a las operadoras de telecomunicaciones.
El artículo X.6 del borrador filtrado, dice esta organización, "es aún peor", ya que permite a los operadores de telecomunicaciones modificar e incluso derogar legislación de los Estados miembros o de la UE. Esta organización también ha criticado el CETA porque pone en riesgo la protección de datos. Canadá forma parte del grupo de los "Cinco ojos" un grupo de países del que también forman parte Reino Unido y Estados Unidos, acusados de prácticas de vigilancia masiva sobre la población. Si se aprueba el CETA, dice la organización EDRI, este tratado estará de facto por encima de la carta de derechos fundamentales de la UE.

17. Empleos

"El libre comercio con Estados Unidos permitirá crear más de 334.000 empleos en España en cinco años", decía sin ruborizarse el secretario de Estado de Comercio, en 2015. Según la lógica de sus defensores, la eliminación de barreras comerciales llevará a la creación de una avalancha de empleos. Sin embargo, otros estudios llegan a conclusiones opuestas. La propia UE maneja desde hace al menos dos años informes que prevén, según el escenario más cauto, una pérdida de un millón de empleos en ambos continentes de aprobarse el TTIP. El estudio realizado por Jeronim Capaldo muestra que el TTIP es un ataque al empleo de Europa y destruiría –por lo menos– 600.000 empleos y daría lugar a una pérdida de salarios. Capaldo ha basado su estudio en el Modelo de Políticas Globales (GPM) de la ONU.

18. Medicamentos

La prevalencia de la Propiedad Intelectual sobre el derecho a la salud puede influir en una excesiva protección de los intereses de la industria farmacéutica, algo que ya ha sido denunciado en el marco de las negociaciones del Tratado Trans-Pacífico (TPP). Entre estas medidas están el aumento de la duración de las patentes, el consiguiente retraso de la entrada en el sistema de los medicamentos genéricos, el incremento del periodo de protección de los datos acerca de los medicamentos y aspectos relacionados con la cooperación reguladora –el lobby farmacéutico ha gastado 40 millones de euros para presionar a favor del TTIP en Bruselas– y el recurso a los tribunales de arbitraje ISDS. Se ha calculado que CETA aumentaría el precio de los medicamentos en Canadá en casi 3.000 millones de dólares cada año.

19. Energía: París en el olvido

Universos paralelos: un viernes, Barack Obama y Angela Merkel firman en Nueva York el nefasto acuerdo de la cumbre sobre el clima de París y dos días más tarde promueven en Hannover el TTIP, que profundizaría peligrosamente las crisis ambientales. La propia Comisión Europea ha admitido que el modelo que representan estos acuerdos supondrá un incremento de las emisiones de 11 millones de toneladas de CO2.
Preocupa mucho el capítulo de reglamentación nacional que podríamos llamar "Regalos para la industria del petróleo y gas". Los artículos de dicho capítulo parecen diseñados para matar los esfuerzos para hacer frente al calentamiento global y regular la industria extractiva y de los combustibles fósiles. Un intercambio de cartas hecho público por The Guardian ha mostrado la influencia de empresas petroleras como BP en la Dirección General de Comercio de la Comisión Europea. Según las misivas, Bruselas había modificado la Directiva de emisiones industriales (referentes, por ejemplo, a refinerías) a favor de lo que le demandaba la petrolera.
Los gobiernos de la UE y Canadá incluyen nuevas restricciones en el CETA para limitar el derecho a regular el ámbito de las políticas ambientales y energéticas. A falta de un tratado internacional que prohiba todas las regulaciones gubernamentales, el CETA da a la industria del petróleo y del gas prácticamente todo lo que lleva décadas pidiendo.

20. Normativa nacional

La mayoría de los acuerdos comerciales y de inversión están llenos de una jerga deliberadamente oscura, pero el capítulo de la normativa nacional del CETA es en realidad sencillo de entender. El capítulo 14 sobre la normativa nacional ofrece tantos motivos para desafiar reglamentos que casi cualquier regulación ambiental podría definirse en el futuro como "contraria" al acuerdo CETA.
Éste exige que las partes aseguren "que los procedimientos de concesión de licencias sean tan simples como sea posible y no deberían complicar ni retrasar indebidamente la prestación de un servicio o el ejercicio de cualquier otra actividad económica" (artículo 2, sección 7). Requerir que las compañías de petróleo y gas hagan evaluaciones ambientales, estudios arqueológicos o conseguir aprobaciones de diferentes niveles de gobierno es claramente un proceso que podría simplificarse mediante la supresión de estos requisitos.
inforelacionada
Posted: 19 May 2016 01:48 AM PDT
La Generalitat propone en el anteproyecto de ley de medidas fiscales una modificación de la ley 15/1990 de ordenación sanitaria (LOSC).
Hospital Vall d'Hebron de Barcelona.Hospital Vall d'Hebron de Barcelona SANDRA LÁZARO
Caralp Mariné | CatalunyaPlural.cat | 18/05/2016
El uso de espacios sanitarios públicos por parte de empresas privadas se enfrenta a una nueva regulación. El director del Servicio Catalán de la Salud podrá autorizar el uso de bienes inmuebles públicos por parte de entidades proveedoras de servicios sanitarios, ya sea de forma gratuita o a cambio de una contraprestación. Así se contempla en el anteproyecto de ley de medidas fiscales -la norma que acompaña a los presupuestos y que modifica unos ochenta artículos de diferentes leyes sectoriales- que el Gobierno prevé presentar a finales de mes.
En concreto, se propone una modificación de la ley 15/1990 de ordenación sanitaria (LOSC), que blindaría por ley el uso de inmuebles públicos por parte de varias entidades proveedoras de servicios sanitarios. Así según la propuesta, el CatSalut (el ente gestor de la sanidad pública catalana) podrá "autorizar el uso de bienes inmuebles de su patrimonio, ya sean propios o adscritos, vinculados a la prestación de servicios de salud para las entidades proveedoras de servicios sanitarios, a fin de garantizar el correcto funcionamiento de la red pública de salud".
Si finalmente el Parlament da luz verde a la norma tal como está redactada en el anteproyecto de ley, esto autorizaría al director del CatSalut, David Elvira, a ser él quien haga esta cesión de espacios, dejando la puerta abierta a que sean entidades privadas las que acaben haciendo actividad dentro de los centros públicos.
Esto es así ya que la modificación de la ley presentada por el gobierno no establece a qué tipo de entidades -públicas o privadas- se pueden hacer estas cesiones de espacios ni con qué criterios se determinará si la cesión se hace de forma gratuita o a través de una contraprestación. Según la memoria de la ley, la utilización de los centros públicos se autorizaría "únicamente por las entidades proveedoras" del CatSalut, lo que deja un amplio margen de posibilidades. A día de hoy son proveedoras del CatSalut tanto empresas sin ánimo de lucro como empresas privadas, como el gran grupo privado Quironsalud -hasta hace un meses llamado IDCsalud.
Por otra parte el CatSalut también contempla ceder estos espacios a "otras administraciones o entidades públicas y entidades privadas sin ánimo de lucro" siempre y cuando lo destinen a fines "de utilidad pública o de interés social complementarios de las actividades de salud".
La memoria de evaluación de impacto del anteproyecto de la ley de medidas fiscales -donde se especifica cuál es la afectación en los ingresos y gastos públicos de cada una de las modificaciones de ley propuestas- no especifica cuál será el resultado de esta medida, y si tendrá o no impacto económico.
El Gobierno hace esta propuesta a pesar de que en mayo de 2015 el Parlament de Catalunya suspendió la resolución 5/2015 a través de la cual el Gobierno quería regular la actividad privada llevada a cabo dentro de centros sanitarios de la red pública. A pesar de la suspensión, la modificación de la ley que ahora propone el Gobierno permitiría regular este tipo de actividad en los centros públicos.
Posted: 19 May 2016 01:38 AM PDT
Miles de personas permanecen recluidas en cárceles militares en el norte de Nigeria en condiciones infrahumanas, la mayoría sin pruebas que demuestren su vinculación a Boko Haram.
El Ejército ha encarcelado a familias enteras que vivían en los territorios ocupados por el grupo terrorista.
AI denuncia la muerte de 149 detenidos en un cuartel de Nigeria, incluidos 11 niños
Patricia Ruiz | El Diario | 18/05/2016
Oír hablar de Nigeria es, con frecuencia, oír hablar de petróleo, secuestros, Boko Haram o las niñas de Chibok. De lo que ocurre desde el otro lado del conflicto nigeriano se sabe poco. El horror de los campos de detención militares, el hambre, las condiciones insalubres o la brecha de género, quedan lejos de ojos y oídos al otro lado de su frontera.
La semana pasada Amnistía Internacional denunciaba la muerte de 149 personas, entre las que estaban siete niños y niñas y cuatro bebés, que se encuentran recluidas en condiciones "deplorables" en el campo de detención militar de Giwa, al noroeste del país. Según la organización, desde 2011 unas 7.000 personas han sido encarceladas en ese centro de detención militar, la mayoría sin ningún cargo ni prueba que demuestre su vinculación a Boko Haram.
A medida que el Gobierno ha conseguido recuperar el territorio que el grupo terrorista dominaba, las familias que han vivido bajo la ocupación de Boko Haram han sido consideradas sospechosas y trasladadas a centros militares como este. Como resultado, miles de personas han pasado de vivir bajo el terror de los terroristas a hacerlo entre rejas, durmiendo de lado en el suelo por la falta de espacio, sufriendo deshidratación y casi sin agua ni comida, según denuncia Amnistía Internacional.
Salima Khalifa (nombre ficticio) apenas es adolescente, pero pasó más de dos meses entre las paredes de una celda en Giwa. Describió a Amnistía lo peor de su estancia: "Estábamos hacinados. Entre nosotros había niños menores de un año. Aunque nos daban tres comidas al día, tenían muy poca cantidad y cada plato lo teníamos que compartir entre dos. Hacía muchísimo calor y solo nos dejaban ducharnos y lavar nuestra ropa una vez al mes", explica.

"La campaña antiterrorista no protege a la población"

"La campaña antiterrorista que está llevando a cabo el Gobierno nigeriano no está protegiendo eficientemente a la población civil y se están produciendo graves violaciones de derechos humanos", explica a eldiario.es Mª Carmen Ramirez,portavoz del trabajo sobre Nigeria de Amnistía Internacional. "Encierran a esta gente sin pruebas y de forma indiscriminada. Al enfrentarse a un enemigo tan brutal como es Boko Haram, el Gobierno de Nigeria está afrontando la dificultad de tratar de derrotarlo respetando los derechos humanos y no lo está logrando", añade.
Acusan al anterior gobierno nigeriano de desviar 15.000 millones destinados a lucha antiterrorista
Fuentes del Gobierno han asegurado a la ONG que las condiciones del campo han mejorado desde principios de este año, afirmación que contradice la investigación que expone el informe ' If you see it, you will cry'. El mes de marzo de este año fue el más mortífero en el campo de Giwa: murieron 65 personas. Entre sus páginas se pueden ver también fotografías captadas por un satélite que muestran los camiones con los que se trasladaron miles de cadáveres a una morgue cercana al cuartel, así como imágenes de los cuerpos sin vida de varios reclusos. 
"Debemos admitir los errores y avanzar. Lo que no podemos hacer es pasar por alto lo que se le exige a las autoridades y nuestros compromisos como país, asumiendo que esa actitud es la correcta, porque no lo es", dice Saudatu Mahdi, activista nigeriana por los derechos de las mujeres. Recuerda que el Ejército llevó a cabo numerosos abusos de una manera desproporcionada, aunque asegura que la situación ha mejorado gracias a las presiones de organizaciones como la suya: "Hemos exigido responsabilidad al Gobierno, pedimos que diseñen un protocolo que regule los actos violentos y extremistas llevados a cabo por el Ejército".

Un toque de atención a gran escala

Saudatu es una de las impulsoras de la exitosa campaña internacional #BringBackOurGirls, que pedía la liberación de las 276 niñas de Chibok secuestradas por Boko Haram en abril de 2014, aunque confiesa apenada que "para haber resultado verdaderamente exitosa, las chicas tendrían que haber sido rescatadas inmediatamente, y eso no lo conseguimos". Lo que sí consiguieron fue presionar al Gobierno nigeriano para que la búsqueda estuviera de manera permanente en su agenda. "Ese fue, sin duda, nuestro mayor logro", afirma.
Fue la pasividad de las autoridades del país la que llevó a su organización a promover una campaña para pedir que se actuara inmediatamente. Tuvieron que esperar tres meses hasta que el Gobierno investigó si aquello había sido o no un secuestro. "En esas semanas dio tiempo a que se llevaran a las niñas muy lejos. Esa falta de acción y de coordinación del Gobierno fue lo que nos inspiró para movilizarnos", explica a eldiario.es.
Este miércoles se conoció el hallazgo de Amina Ali Nkek, la primera de las 219 escolares de Chibok que aún siguen retenidas desde hace más de dos años. Amnistía Internacional calcula que el número de mujeres y niñas secuestradas por Boko Haram asciende a unas 2.000. 
Las que consiguen escapar suelen encontrarse con el rechazo de sus comunidades, por miedo a que hayan sido convencidas por el grupo yihadista, tal y como explicaba a eldiario.es la periodista nigeriana Chika Oduah en esta entrevista. Y esa lacra también parece pesar en las cárceles militares: según el informe de Amnistía el número de mujeres y niños retenidos en cada celda de Giwa aumentó de 25 a 250 a principios de 2016, coincidiendo con la intensificación que Boko Haram hizo de este colectivo en ataques suicidas.
Carteles de protesta en una manifestación en Londres para exigir al gobierno nigeriano que encuentre a las niñas desaparecidas © AP Photo/Alastair GrantCarteles de protesta en una manifestación en Londres para exigir al gobierno nigeriano que encuentre a las niñas desaparecidas © AP Photo/Alastair Grant

Del '#BringBackOurGirls' a la losa del machismo

El secuestro de las niñas de Chibok puso sobre la mesa las alarmantes violaciones de los derechos de las mujeres que comete Boko Haram. "El Gobierno nigeriano y los mismos estados que luego claman contra Boko Haram y el secuestro de las niñas, construyen su propia identidad como salvadores de las mujeres y niñas nigerianas cuando todavía tienen mucho camino que recorrer para acabar con la lacra de la desigualdad e inequidad de género en sus propios países", explica la experta Itziar Ruiz-Giménez, coordinadora del Grupo de Estudios Africanos (GEA) en la revista especializada Viento Sur.
En mayo de 2015, el entonces presidente Goodluck Jonathan promulgó una Ley de Prohibición de la Violencia contra las Personas –que inicialmente se iba a referir en su nombre estrictamente a la violencia contra las mujeres– para mejorar la situación de las mujeres en Nigeria, como la condena de la mutilación genital femenina. La ley dio un giro tras las negociaciones con distintos colectivos y activistas. "Ha traído consigo grandes avances, así que en lugar de echar todo por tierra, decidimos ceder en lo del cambio de nombre", asegura Saudatu.
Para ella, los nombres y "etiquetas" no son tan importantes como el contenido, pues cree que a veces "asustan, y pueden hacer que mucha gente no luche contra una injusticia porque no se dé cuenta de que existe". La batalla se intuye larga. "Aún estamos muy lejos de alcanzar una situación igualitaria, especialmente en lo que se refiere a la inclusión de la mujer en la política. Pero es que, además, es necesario que nuestros representantes no solo aseguren leyes que busquen esa inclusión, sino que protejan a las mujeres de los abusos y la discriminación que sufrimos", concluye.
Posted: 19 May 2016 01:23 AM PDT
El Ministerio Público de Las Palmas cree que Salvador Alba pudo cometer, "al menos", un delito de negociaciones prohibidas a funcionarios.
Traslada a la sustituta de Alba un dictamen y le pide que eleve el caso al Tribunal Superior de Justicia de Canarias por ser el competente.
El juez Salvador Alba, en el juicio del caso Calero. (ALEJANDRO RAMOS)El juez Salvador Alba, en el juicio del caso Calero. (ALEJANDRO RAMOS)
Canarias Ahora – Las Palmas de Gran Canaria | El Diario | 18/05/2016
La Fiscalía Provincial de Las Palmas ha remitido un dictamen al Juzgado de Instrucción número 8 de la capital grancanaria en el que considera que, "sin perjuicio de una ulterior calificación jurídica", el juez Salvador Alba ha podido cometer "al menos" un delito de negociaciones prohibidas a los funcionarios públicos al mantener un encuentro con el empresario Miguel Ángel Ramírez.
El Ministerio Público indica en un comunicado que el dictamen radica en la pieza separada incoada en el marco de las diligencias previas que investigan la posible relevancia jurídico penal de los hechos puestos de manifiesto el pasado 11 de mayo por el propio Ramírez, quien entregó una grabación que refleja la reunión con Alba.
Según se desprende del audio, el magistrado sustituto de la exdiputada de Podemos Victoria Rosell en el Juzgado de Las Palmas de Gran Canaria redactó el informe que resultó clave para que el Tribunal Supremo admitiera a trámite la querella que el exministro José Manuel Soria presentó contra la jueza, después de mantener un encuentro con el acusado.
Dicha grabación sugiere que el Alba acordó con Ramírez cuál debía ser el contenido y sentido de su testimonio, con el fin de sostener las acusaciones contra Rosell y archivar la causa que afecta al empresario, en base a una supuesta nulidad de las actuaciones de la magistrada.
El portavoz de la Fiscalía Provincial de Las Palmas, Guillermo García-Panasco, ha solicitado del citado Juzgado que eleve el caso a la Sala de lo Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC), por ser la competente para el conocimiento de los presuntos delitos cometidos por jueces y magistrados en el ejercicio de sus funciones.
Posted: 18 May 2016 12:08 PM PDT
Arsinoé Orihuela | Rebelión | 18/06/2016
Unos años atrás, en algún foro público, el presidente ecuatoriano Rafael Correa advirtió: "No se puede hacer análisis político haciendo abstracción de cosas tan fundamentales como las relaciones de poder. Detrás de las relaciones de poder está todo". Y se antoja pertinente evocar esta reflexión en el marco del golpe de Estado que está en curso en Brasil.
Claro, no ignoramos que connotados analistas apoltronados en el confort de la neutralidad servicial (la enorme mayoría que rebosan los espacios de la prensa tradicional) discuten y seguirán discutiendo equivocadamente esta cuestión, problematizando la situación política de Brasil en función de una seudopregunta: a saber, que si lo acontecido en Brasil es o no es un golpe. Naturalmente que a ese sindicato de opinadores ávidos de la aprobación de los otros (señaladamente los poderosos o los ideólogos de los poderosos), no les interesa explicar seriamente la coyuntura brasileña. Otros, no menos conspicuos e indulgentes, abordan el caso como si se tratara de un asunto de inestabilidad o crisis política, esgrimiendo argumentos puramente formales e institucionales. En ese rebaño es común encontrar a los politólogos, que a pesar de la probada infecundidad de su disciplina (un hecho reconocido incluso por algunos de sus no tan incautos cofrades) continúan reproduciendo discursos estériles a granel, con las convencionales cuotas de colonialismo intelectual, arguyendo que se trata del fin de un ciclo de neopopulismos en la región, o que las "democracias de baja institucionalización" inevitablemente conducen a estos escenarios de inestabilidad, o que el juicio a Dilma no es un asunto político sino judicial cuyo exitoso desenlace inaugura una nueva era de legalidad democrática en el continente. Y así hasta el empacho.
El hecho concluyente es que un impeachment sin crimen es un golpe. En México y Colombia, donde más de un expresidente está acusado por delitos de corrupción o por crímenes de lesa humanidad, la revocación o interrupción de mandato es una quimera que seguramente arranca risas a esas clases políticas. Con excepción de aquel proceso judicial contra Ernesto Samper en los años 90, bajo la acusación de recibir financiamiento del cártel de Cali, que por cierto acabó en absolución, ninguno de esos dos países latinoamericanos reporta un solo caso reciente de tentativa de revocabilidad. Y nótese que se trata de los campeones en materia de violación a los derechos humanos. Y que además son los principales recipiendarios de apoyo militar de Estados Unidos en la región. Y que ninguno ha tenido nunca un gobierno de oposición seria. Pero claro, para los sacerdotes de la politología esos son aspectos marginales o irrelevantes. Ellos prefieren juzgar la situación de Brasil como un caso "típico" de inestabilidad política "latinoamericana". Con esa interpretación que no es interpretación despolitizan la trama, y desechan la evidencia que sugiere abrumadoramente que en Brasil se consumó un golpe parlamentario-mediático-judicial.
La histérica urgencia de remover a Dilma del cargo responde a dinámicas, inercias e intereses claramente extrainstitucionales. Y es allí donde corresponde hurgar.
La cruzada neoliberal en la región, que es el factor explicatorio fundamental, supuso un achicamiento de la arena pública y una transferencia de las decisiones de las instituciones públicas a manos de entidades privadas, impermeables a la fiscalización ciudadana e incluso estatal. Este hecho se tradujo en dos prescripciones que a la postre alcanzarían rango de canon en Latinoamérica: uno, que en el caso de un conflicto entre la integridad de las instituciones financieras y el bienestar de la población, se priorizaría la integridad de las instituciones financieras; y dos, que ese y otros conflictos no se dirimirían más en las instituciones públicas. En suma, que la gestión gubernamental terminaría allí donde comienza el interés de los barones del dinero. Y de hecho esta "ortodoxia" no cambió significativamente bajo la administración del PT en Brasil.
Ya Dilma había comenzado a aplicar ajustes antipopulares en beneficio de la alta finanza y del conglomerado de intereses corporativos reunidos en la órbita del consenso lulista. Pero si bien los gobiernos del PT eran crecientemente receptivos con las demandas de las élites económico-financieras, el otro renglón crucial, el social, no fue atendido "adecuadamente" por el petismo. Es decir, no en las estimaciones de los que estiman la acción colectiva o social como algo desestimable. Sin duda que este es un mérito de los gobiernos del PT que los poderosos naturalmente desprecian: el respeto al derecho a la movilización (aun cuando hubo tentativas de domesticación). El otro mérito fue disponer un piso de derechos sociales (aunque con arreglo a una política asistencialista) que se tradujo en un aumento de los estándares de vida de ciertos segmentos poblacionales (aún cuando tampoco atenuó sustantivamente la desigualdad); un fenómeno que acarreó a la par expectativas materiales e inmateriales y un grado de alfabetización política inédito en el país.
El golpe no es (al menos no primordialmente) contra la gestión económico-financiera del petismo, que durante su administración dejó intocadas las grandes fortunas. El golpe es contra los contenidos sociales del petismo. Es el ascenso de esas clases inferiores dotadas de educación profesional, ciertos derechos sociales y alfabetización política lo que impacienta a los poderosos. Y en un contexto de crisis económica, esas clases modestamente empoderadas cobran la dimensión de clases peligrosas para el poder constituido.
La camarilla de operadores políticos golpistas (al servicio de los poderes fácticos) disputará como aves de rapiña los cargos y presupuestos públicos. Eso es previsible, e incluso está en curso. Ellos no son los autores intelectuales del golpe, como algunos llegan a creer. El gabinete de Temer-Neves (y consortes) es sólo la gavilla sicarial de vanguardia de los dueños del dinero. A nadie asombra que Michel Temer, el camaleónico reyezuelo golpista, fuera informante de la embajada estadunidense en Brasil en 2006, de acuerdo con documentos publicados por Wikileaks .
A Aécio Neves no le importa nada (con excepción de su mediocre parcela de poder), mucho menos el país, o la opinión de la población de ese país. Por eso sin rubor espeta: "Temer no debe mirar su popularidad, sino cumplir con los grandes objetivos". Léase: realineamiento con los organismos financieros internacionales, ataques al ingreso social, recortes al gasto público, aumento de impuestos al consumo básico, y todas las recetas toscamente antisociales consustanciales al programa del consenso de Washington. En suma, asfixia de las clases populares y neutralización de la movilización ciudadana.
Y para eso de la neutralización de los sectores populares, que es un renglón clave de la agenda programática de la derecha, Temer dispuso del actual secretario de Seguridad de San Pablo Alexandre de Moraes, para ocupar el Ministerio de Justicia (sic). Ese mismo que en alguna ocasión equiparó las manifestaciones ciudadanas con "actos guerrilleros". El objetivo es anular las acciones de resistencia y el creciente avance de la protesta social. Ya algunos analistas han registrado esa efervescencia ascendente: "En 2013 se produjo un aumento repentino de las huelgas… batiendo el récord de la serie histórica de los 30 años pasados. Según el informe del Departamento Intersindical de Estadística y Estudios Económicos, Balance de las huelgas en 2013 , ese año hubo 2 mil 50 huelgas… El informe citado destaca que hubo una expansión de las luchas hacia sectores que habitualmente no se movilizan" (Raúl Zibechi en La Jornada 13-V-2016).
El golpe es una estrategia de los de arriba que va contra los de abajo, y sólo secundariamente una disputa entre derechas e izquierdas partidarias.
El golpe inaugura una posibilidad: la radicalización. En Brasil, el enfrentamiento de clase es franco y abierto. A los representantes del dinero se les acabó ese cuento de los "respetuosos de la legalidad democrática", que por decreto se autoconfirieron. Y la izquierda partidaria tampoco podrá ocultar sus alianzas con ese poder que sí es poder, que por cierto opera agazapado en el anonimato.
Detrás de las relaciones de poder está todo.
Posted: 18 May 2016 11:19 AM PDT
Rafael Poch | Rabelión | 18/05/2016
Filósofo e historiador del postcolonialismo, el camerunés Achille Mbembe (1957) dedicó su primer libro a la figura de Ruben Um Nyobe, un héroe de la independencia de su país que fue asesinado en 1958. Formado académicamente en París, residente desde hace quince años en Sudáfrica y con experiencia docente en Estados Unidos, Mbembe se ha dedicado también a la comprensión del fenómeno religioso. A partir del año 2000 comenzó a centrarse en la crítica del poder postcolonial y en la comprensión de la dinámica de raza con su libro Crítica de la razón negra , que Gedisa acaba de publicar en español. Su último libro Politiques de l´inimitié se está presentando ahora en París (La Découverte). La entrevista, gracias a un aviso del corresponsal de La Vanguardia Xavier Aldekoa, coincide con la jornada, que Francia estableció en 2006, de conmemoración de la abolición de la esclavitud.

"COLONIZAR ES UN PELIGRO PARA LA DEMOCRACIA"

P-Dice usted que "Francia descolonizó sin autodescolonizarse".
R- Quiere decir que Francia otorgó la independencia formal y jurídica a sus colonias pero que mantuvo, en su manera de actuar y de percibir el mundo externo, la estructura cultural heredera de su pasado colonial. Hizo como si la relación colonial fuera algo que concernía a los colonizados entre ellos, ignorando que ella era parte integrante de esa relación…
P- ¿Cómo una enfermedad que deja cicatrices en el propio cuerpo del colonizador?
R- Exacto, es una enfermedad que ataca a los dos sujetos. Por eso no se puede descolonizar sin someterse uno mismo a un proceso de cura. Le daré un ejemplo: en la guerra de liberación de Argelia la tortura era una institución generalizada, con gente dedicada a ella. A fuerza de torturar esa gente brutalizaba en casa su relación con la mujer y los hijos. Esa transformación violenta respecto a sus propios familiares merecía ser tratada por un psiquiatra. Es una realidad que encontramos, por ejemplo, en los textos de Franz Fanon y que puede extenderse a los cambios jurídicos, simbólicos y culturales de un Estado.
P- …Consecuencias degradantes para la democracia…
R- Sí. Colonizar a alguien es un peligro para la democracia del colonizador. En Francia hubo que evitar que los generales que hacían la guerra sucia en Argelia tomaran el poder en la metrópoli. Tocqueville ya dijo que había que evitar que la gente que hace ese tipo de cosas en las colonias se pongan al frente de la nación, porque traerían toda esa suciedad a casa. El problema es que establecer ese cordón sanitario es imposible. Lo vemos con esas guerras de ocupación en Oriente Medio, sus bombardeos y sus Guantánamos…
P- Usted dice también, "creo que los africanos que buscan reinventar su futuro ganarían si olvidaran a Francia".
R- Lo creo porque Francia ya no parece estar en posición de inventar nuevas ideas que permitan al mundo, y a África en concreto, cambiar a mejor, como fue el caso en el pasado…

"UN LAICISMO QUE ESTIGMATIZA A DESFAVORECIDOS"

P- ¿Ya no hay ninguna referencia ejemplar a extraer de Francia?
R- Hay una memoria intelectual que forma parte de la memoria universal del mundo y que es útil preservar, pero en términos de futuro no veo gran cosa…
P- Como dice con sorna Shlomo Sand (La fin de l´intellectuel français?); "de Zola a Houellebecq…"
R- Exacto, ¿qué quiere que haga con Houellebecq, Zemmour, Finkielkraut, Marine Le Pen o Sarkozy? ¿Para qué le sirven a un africano? Una inmersión narcisista en la que el país se muerde su propia cola…
P- ¿Cómo ve usted esa crítica agresiva al Islam que hay en Francia hoy?
R-La crítica de la religión es necesaria, forma parte de nuestra tradición crítica surgida de la Ilustración. La cosa se complica cuando no se trata de una crítica de la religión sino de una forma encubierta de estigmatización de un segmento, desfavorecido y surgido de la colonización, de la población francesa.
P-¿Cómo separar esa crítica necesaria de lo religioso de los elementos racistas que se cuelan en nombre del laicismo republicano?
R- Ahí está la dificultad. Los elemento, digamos, sucios, que encontramos incluso en la crítica feminista del Islam, es decir; posturas que en su origen estaban enfocadas a la liberación y en las que el arma de la emancipación se transforma en instrumento de sumisión y estigmatización…
P- ¿Qué hacer?
R- No lo se. Los tiempos son bastante oscuros. En cualquier caso, el racismo no conduce a la emancipación.
P- ¿Cómo interpreta usted el intento del gobierno socialista francés de retirar la nacionalidad a binacionales convictos de terrorismo, es decir a hijos de emigrantes, que pretendía introducir una diferenciación legal entre categorías y calidades de franceses…?
R- Cayeron en la trampa. Es sorprendente que una administración socialista se metiera en eso. No se si la derecha se habría atrevido… Estamos entrando en un ambiente de apostasía y herejías, un poco como en la guerra de religiones.
P- En ese ambiente se puede hablar de terrorismo haciendo constantes referencias al Islam, pero no a la política exterior belicista que ha eliminado a más de un millón de personas y destruido sociedades enteras en la región de la que parte ese terrorismo, ni de la alianza histórica de las grandes potencias occidentales con los regímenes más integristas y oscurantistas de la región…
R- Se sabe que no se puede brutalizar continuamente a la población en el exterior sin que en un momento dado todo eso se vuelva contra ti, sin que ello signifique justificar nada. En el fondo estamos ante dos modos de nihilismo; uno técnico digital que actúa con drones y alta tecnología militar, y otro que procede por decapitación y armas primitivas.

"LAS ELITES AFRICANAS SON UN PRODUCTO COLONIAL"

P-Cincuenta años después de las independencias africanas, casi todo lo que era actual entonces, lo sigue siendo ahora ¿Cuál sería la responsabilidad de las élites africanas en este balance?
P- Enorme. La mayor parte de esas elites es de origen colonial. Lo que ocurrió desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, cuando comienzan a aparecer las demandas de independencia. Las élites coloniales se reprodujeron al mismo día siguiente de la descolonización y a partir de los años 70 y 80 lograron transnacionalizarse, es decir que sus intereses hoy ya no están limitados a sus respectivos países. Sus capitales están colocados en bancos extranjeros, cuando quieren tratarse acuden a hospitales suizos, franceses o americanos y sus hijos son educados en universidades extranjeras. Sus alianzas más sólidas, en materia militar o de servicios de información, son con potencias extranjeras. Esa es la transnacionalización de las elites de origen colonial que se reproducen y perpetúan en el poder. Tratan a sus países como si estuvieran ocupados por potencias extranjeras. Todo está organizado de tal forma que su relación sea como la del soberano con sus súbditos. Eso es lo que les permite acumular poder y riqueza y les da estatus simbólico.
P-¿Qué papel juega la Françafrique en este contexto?
R-Es como la escuela que educa a las elites africanas para que actúen de la forma que acabo de describir. Es la estructura de convivencialidad que permite a esas elites, socializarse, conocerse, tejer la red de sus intereses y garantizar que el sistema puesto en marcha después de la independencia se mantenga como está, con el comercio, las relaciones militares -muchos miembros de esas elites tienen pasaporte francés. Una estructura de complicidad mutua.
P- Hasta veteranos del antiimperialismo como Samir Amin han expresado cierta comprensión con la intervención militar francesa en Mali…
R- Es natural. Si África dispusiera de su propia capacidad militar de intervenir allí donde la paz está amenazada y las vidas en peligro, no habría cuestión. Lo ideal sería que África dispusiera de su propia fuerza. Mientras no disponga de ella, estas cosas continuarán; Francia intervendrá, Estados Unidos, etc, y la alternativa será siempre entre mal y peor. Hace poco hubo un ataque terrorista en Costa de Marfil, en la playa, como no había medios se llamó a las tropas francesas para impedir una repetición…

"LOS NEGROS DE EE.UU HAN PASADO DE LA PLANTACIÓN A LA CÁRCEL"

P- Usted vive en África del Sur, tiene una formación intelectual francófona y una sólida experiencia docente en universidades americanas, ¿Dónde es peor la situación de racismo, en Europa o en Estados Unidos?
R- Si se lo pregunta a alguien como (el escritor afroamericano) Na-Tehisi-Coates (The Beautiful Struggle) le dirá que es peor en Estados Unidos. Hay una cierta intelligentsia afro-americana que piensa que es peor en Estados Unidos y que Francia ha sido un país de acogida para los negros americanos. Creo que en el fondo es un mito que se ha inflado. Para una parte de los negros franceses que descubren América, es mejor ser negro en Estados Unidos en el plano de la movilidad, el reconocimiento profesional, etc. En el sentido de que muchos negros universitarios franceses que no encuentran trabajo en Francia, lo encuentran en Estados Unidos. Creo que hay algo real pero también que hay algo de mito. Porque las políticas son distintas; en Estados Unidos se reconoce el hecho del racismo y la necesidad de actuar contra él, mientras que aquí, apenas se reconoce. Se funciona a partir de un principio republicano, que es más un proyecto declarativo que una realidad, que es ciego a la diferencia y las discriminaciones en la vida cotidiana a las que están sometidos aquellos que no son reconocidos por completo como nuestros semejantes. Desde ese punto de vista hay un enorme problema que lleva a muchos negros a preferir los Estados Unidos, donde la situación es compleja. Allí no hay una semana sin que un policía dispare contra un negro sin que eso comporte ningún castigo. Hay una impunidad general: ningún policía que haya asesinado a un negro ha sido juzgado. La pena de muerte es administrada por la policía directamente sin pasar por la justicia. El 40% de la población carcelaria es negra, cuando los negros representan entre el 10% y el 12% de la población total. ¡Un 40% que ha pasado de la plantación a la cárcel, siendo la prisión un espacio, privatizado, de explotación económica! Hay un sistema demoniaco que tiene por objetivo a un grupo de la población minoritario y fragilizado al que se excluye en nombre de su raza. Hasta ahora eso era impensable en Francia. Respecto al futuro es difícil hacer previsiones porque se está importando y produciendo toda esta legislación de excepción por el terrorismo que ya veremos adonde nos lleva…

"LA RECONSTRUCCIÓN DE LOS AFROAMERICANOS HA SIDO EXTRAORDINARIA"

P- ¿Qué le ha aportado intelectualmente su contacto con el medio afroamericano de Estados Unidos?
R- Mucho. En el Camerún en el que crecí las cuestiones de raza no pintaban nada. Era un país negro independiente con algunos blancos… Nadie se preocupaba de eso. En Francia, igualmente, a principios de los ochenta, el racismo no era algo de lo que se hablara mucho. Es verdad que a mediados de la década comenzó el movimiento "Touche pas à mon pote", pero era bastante lúdico. En Estados Unidos, cuando llego a mediados de los noventa, es donde encuentro la problemática del racismo y donde descubro una enorme parte de la historia del mundo de la que no era consciente. Hay algo extraordinario en la historia de los afroamericanos: millones de personas durante cuatro siglos, no uno, cuatro, fueron sometidos a condiciones de la máxima expropiación. Su mundo es arrasado, la memoria no existe, la familia destruida, los niños y las mujeres son vendidos al por mayor, un trabajo infernal no remunerado, ningún acceso a la educación, segregación total…. Cuatrocientos años. Y al mismo tiempo, una comunidad que por la resistencia consigue mantenerse, reconstruir una cultura y unos gestos a partir de la nada que se hacen universales; todo el mundo conoce el jazz, la cultura urbana juvenil viene determinada por la música afroamericana, toda una serie de deportes globales, una producción literaria absolutamente fantástica… así que yo descubrí todo eso y me di cuenta de que hay algo extraordinario en la cultura de los afroamericanos. Aprendí mucho de eso, de sus personalidades e intelectuales, de sus mujeres, todo eso me da mucha energía.
P- Una de las claves de las buenas relaciones que había, por ejemplo en el Uzbekistán soviético entre la población europea y los nativos del Asia Central, era la escasa distancia existente entre la condición del campesino ruso y el uzbeco. No había espacio para esa mirada altiva y distante del francés pied noir, aunque fuera pobre, y el argelino, o el británico y el indio….
R- Sí, esa distancia es fundamental. Se puede decir algo parecido sobre el colonialismo portugués, un colonialismo antiguo del XVI y XVII que comenzó bien antes de la del XIX de Francia e Inglaterra y que tenía una dimensión de convivencialidad que facilitó el mestizaje porque la distancia entre el colonizador portugués y el colonizado era reducida. Mozambique está lleno de regresados; hay 4000 en Maputo y en los últimos años, al calor de las dificultades económicas en Europa a Angola han llegado 18.000 portugueses… Hay una relación más convivencial que no puede menospreciarse y que produce efectos diferentes. En el comienzo del racismo, a finales del XVII y principios del XVIII, en Estados Unidos no había distancia entre los negros y los blancos pobres, los "pequeños blancos". Vivían juntos, se casaban… Hubo que producir esa distancia y la manera fue hacer comprender al "pequeño blanco" que era peligroso mezclarse con las otras clases subalternas. El gran miedo de los hacendados era que los pequeños blancos y los negros se unieran en una revuelta de pobres. Así que la legislación, el sistema de castigos y privilegios, se comenzó a aplicar con criterios raciales.

"LA DESTRUCCIÓN DE LIBIA HA POTENCIADO A BOKO HARAM"

P- ¿Hay algo alternativo y beneficioso para África en la llegada de nuevos actores inversores, chinos, indios, que en su historia conocieron el colonialismo de forma muy cruda?
R- Es asunto de África el crear las condiciones para que esa llegada no sea simplemente la repetición de lo que conoció con Europa. Podría ser beneficioso si a nivel continental África se dotara de los medios para que así lo fuera. Que no aproveche como una nueva fuente de rentas y depredación a esas elites de las que hemos hablado. Para ello el objetivo debería ser que África se transformara en un amplio espacio de circulación sin fronteras internas. Mientras Europa levanta muros, nosotros deberíamos abrirnos, incluso a la implantación de poblaciones foráneas.
P- En ese contexto, cómo valora la eliminación de Gadafi, con sus ideas panafricanistas?
R- Ha creado un desorden terrible en África. La estabilidad del Estado libio ha saltado por los aires. Hoy es un país de milicias que propicia la propagación de todo tipo de violencias incontroladas. Desde el punto de vista de los intereses occidentales no ha sido positivo. El segundo aspecto es que con la eliminación de Gadafi comenzaron los pogroms de negros en Libia, algo de lo que nadie habla: ha habido masacres de negros, incluidos negros libios. Tercer aspecto: la destrucción de Libia ha potenciado la circulación de arma libias en beneficio del terrorismo en toda la región, Mali, saheliano y especialmente en Nigeria. En los últimos años, Boko Haram ha matado a decenas de miles de personas. No decenas, sino decenas de miles. Boko Haram ya existía antes pero la destrucción de Libia ha contribuido a intensificar ese y otros terrorismos. Así que desde todos los puntos de vista no veo en qué esa intervención exterior pudiera ser estabilizadora. Al lado de eso hay la siguiente cuestión: la Unión Europea, preocupada por los éxodos migratorios, subvenciona a los estados magrebíes con millones de euros para que hagan de guardafronteras e impidan la circulación, mediante detenciones, torturas y encarcelaciones… toda una serie de cosas horribles que generalizan la violencia y que son pagadas por Europa. Ese dinero dedicado a subvencionar el trabajo sucio podría ser empleado en otras cosas mucho más positivas, por ejemplo en los lugares de origen de ese éxodo, en inversiones agrícolas en el valle del Senegal.

"EN LA JUVENTUD AFRICANA HAY UNA DEMANDA DE RADICALISMO"

P- ¿Cómo valora la figura de Thomas Sankara?
R- En la línea de Lumumba, Mandela y tantos otros. En la juventud africana hay una demanda de radicalismo que forma parte del fenómeno que vemos un poco en todas partes, no solo en África y América Latina, sino también en Europa con Podemos y aquí con la Nuit Debout. La reivindicación de Sankara forma parte de ese fenómeno: la búsqueda de figuras que en el pasado encarnaron el sueño de un cambio radical.
P-Hace quince años que vive usted en África del Sur ¿Por qué decidió instalarse allí?
R- Quería tener una perspectiva africana y a la vez abierta al mundo y Sudáfrica es el país más propicio para esa triangulación, África del Sur, Estados Unidos, Europa, que huya del pensamiento provinciano.
P- ¿Qué autores le han inspirado intelectualmente, aparte de Fanon?
R- Hay muchos pero mi inspiración básica fueron dos cosas; las historias ancestrales de cuentos africanos que escuchaba de niño alrededor del fuego del hogar, todo ese mundo misterioso de la noche africana, porque en la época en la que yo crecía aún teníamos eso: la gente se reunía después de cenar para hablar y escuchar a los mayores explicar la mitología antigua… y también las interpretaciones que mi abuela hacia del Nuevo Testamento. Era cristiana, no sabía leer y me hacía sentar para que le leyera la Biblia en su lengua. Con nueve o diez años descubrías todo un imaginario. Esas son las influencias "fundacionales", podríamos decir. Luego en la escuela leía mucho sobre la Grecia clásica. Esos son los tres pilares fundamentales y mitológicos que son como mi subsuelo. Más tarde me introduje en la literatura africana, con gente como Senghor, Aimé Césaire, Edouard Glissant… pero entre los teóricos mi influencia es bastante ecléctica; Foucault, particularmente, cuyo último curso en el College de France seguí, Castoriadis… Y conocía a Michel Certau y Paul Ricoeur. Ese sería mi paisaje.
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