jueves, 22 de septiembre de 2016

Fwd: Iniciativa Debate Público





Iniciativa Debate Público


MRSA o por qué España tiene un problema grave con los antibióticos

Posted: 22 Sep 2016 08:58 AM PDT

Foto: National Institute of Allergy and Infectious Diseases
Foto: National Institute of Allergy and Infectious Diseases

Jordi Sabaté | El Diario | 21/09/2016

Las superbacterias son un problema muy serio al que los organismos de salud apenas se atreven a mirar a la cara, ya sea precisamente por el peligro que comportan y la sensación de impotencia que crean en los profesionales médicos, ya por evitar evaluar una lucha que con el tiempo alcanzará dimensiones épicas y puede abrir la puerta a una nueva oleada de demandas por parte de los afectados.

Una exhaustiva encuesta de Reuters en los principales hospitales de todo Estados Unidos reveló recientemente que las muertes por bacterias resistentes a los antibióticos se situaban en torno a las 180.000 entre 2003 y 2014, mientras que oficialmente solo se habían censado unos miles, si es que se habían contabilizado. La gran mayoría de ellas eran debidas a infecciones por MRSA o Staphylococcus Aureus Resistente a la Meticilina, el llamado "asesino silencioso" de los hospitales.

California, por ejemplo, no contabiliza las muertes por superbacterias, a las que atribuye como muchos otros estados, otras causas, pero Reuters calculó que superaban en dicho periodo las 20.000. Algunos expertos alertan de que en 2050 las superbacterias podrían llegar a matar a 10 millones de personas anualmente si no se frena su expansión.

Foto: LUV
Foto: LUV

Medicamentos, higiene y disparates ecológicos

Sin embargo, cada vez se hace más complicado luchar contra esta plaga silenciosa e imparable. El principal inconveniente es que su origen es sumamente complejo y en él se mezclan los disparates ecológicos con el abuso de fármacos y falta de control de higiene en los centros de salud. En base, una superbacteria es un organismo infeccioso que ha desarrollado una resistencia tanto a los antibióticos más convencionales como a los de última generación.

Hay muchas bacterias, o más bien cepas o poblaciones de una especie, que desarrollan resistencia a un antibiótico convencional, dado que son seres que se reproducen a gran velocidad y con una gran variabilidad genética: mutan rápido y dan individuos inmunes al antibiótico. Es un proceso normal de la naturaleza que ya el propio Fleming observó cuando descubrió la penicilina.

Ahora bien, podríamos calificar a las superbacterias como un auténtico monstruo genético y ecológico, ya que no se trata de cepas eventuales de determinadas especies bacterianas, sino de poblaciones estables infecciosas e inmunes a los antibióticos más modernos y sofisticados. Estas poblaciones se consolidan en ecosistemas muy concretos, donde son letales.

Foto: USA Agricultural Research Service
Foto: USA Agricultural Research Service

Su origen está en el abuso de los antibióticos hasta el punto de que el número de mutantes resistentes a los mismos se dispara. Pero el problema no es solo el abuso doméstico, sino también la aplicación de estos mismos antibióticos, y de modo masivo e indiscriminado, en la crianza de animales de granja.

Este último hecho genera un problema ecológico de dimensiones difíciles de evaluar, ya que el exceso de antibiótico aplicado va a parar al subsuelo, y de ahí a las cuencas fluviales al ser lavado por la lluvia, desde donde puede pasar a las redes a abastecimiento humano. O bien se acumula en las carnes del ganado y de ahí puede llegar al ser humano por el consumo, redoblando la tasa de abuso.

MRSA, fuerte entre los débiles

El efecto perverso de esta 'orgía de antibióticos', tanto doméstica como industrial, es que aunque se previenen infecciones de bacterias potencialmente peligrosas, se inmuniza a otras que en individuos sanos no lo son, pero sí pueden infectar, y matar, miles personas en determinadas circunstancias. Es el caso de Staphylococcus Aureus Resistente a la Meticilina o MRSA, que fue en origen una bacteria (Staphylococcus Aureus) poco infecciosa y sensible a los antibióticos.

Pero cuando se comenzaron a usar estos industrialmente en granjas y explotaciones ganaderas en Estados Unidos, las poblaciones de Staphylococcus Aureus se hicieron resistentes y evolucionaron hacia la superbacteria conocida como MRSA, que casi ha dejado de ser una cepa para convertirse en una subespecie. La misma sigue siendo inofensiva para los humanos sanos, pero puede resultar letal en heridas profundas y entre personas con el sistema inmunitario deprimido, como es el caso de niños, mayores o accidentados.

The Ultimate Battle Against #MRSA https://t.co/C5X9MKkW3O #superbugs #decolonization #MSSNY

— Medical Society NY (@mssnytweet) September 13, 2016

Las cepas de MRSA encuentran así su medio ideal en hospitales y sobre todo en quirófanos, donde se hacen incisiones, se colocan catéteres etc. Su momento de acción es en la recuperación de una operación, tras la cura de una herida o en una hospitalización de personas mayores o niños con las defensas bajas por otras causas, como pueda ser una simple gripe.

España, país de riesgo

De todos modos, cualquiera de nosotros podemos entrar en un hospital por un problema menor y estar expuestos a una infección por MRSA, todo depende del cumplimiento de las normas de higiene y de la probabilidad de que estén presentes cepas de MRSA, o cualquier otra superbacteria, en el recinto.

Precisamente esta probabilidad está muy condicionada por los niveles de abuso doméstico de antibióticos en la zona, así como en las áreas agro-industriales donde se haga uso de compuestos antibacterianos. Ambos factores hacen de España uno de los países de más alto riesgo de exposición a las cepas de MRSA, ya que según los sucesivos Eurobarómetros (encuestas a nivel europeo) de los últimos años somos el país de la UE que más abusa de los antibióticos, además de un país agrícola con multitud de explotaciones ganaderas.

Fuente: Eurobarómetro
Fuente: Eurobarómetro

Por otro lado, y a pesar de que el uso de antibióticos en el ámbito agro-industrial está cada vez más regulado en la UE, siguen recetándose de manera preventiva para evitar enfermedades en los animales criado para el consumo. Adicionalmente, los expertos creen que más que en las dosis de aplicación, la ley debería hacer incidencia en las condiciones de aplicación.

Según estos, el problema no solo es que el antibiótico se acumule en el animal, sino también que los sobrantes de la aplicación -se suele mezclar con el pienso- se filtren al subsuelo y de ahí, con la lluvia, sea lavado a las cuencas fluviales. Precisamente este hecho es de difícil control en España, donde la mayoría de explotaciones están muy atomizadas y son de pequeñas dimensiones.

Lo que llama la atención

Posted: 22 Sep 2016 08:41 AM PDT

Armando B. Ginés | Rebelión | 22/09/2016

En el mundo contemporáneo, llama nuestra atención todo aquello que confirma nuestros marcos de referencia culturales previos, prejuicios si así se quiere.

Un coche, un champú o una oferta viaje, un objeto cualquiera de consumo en suma, nos hace girar la cabeza para aprehenderlos si hace entendible la armonía de la sociedad a la cual pertenecemos.

Manipulando las emociones colectivas e individuales por segmentos concretos y bien definidos con anterioridad, la publicidad toca nuestras fibras más sensibles para hacernos apetecible aquello que se vende.

El proceso es imparable, terminando como consumación de un hecho de compra presuntamente de libre elección o como frustración que sobreviene en culpabilidad íntima al no estar capacitado de adquirir el objeto deseado.

La cultura que marca los gustos, rechazos y preferencias sirve de justificación a todo suceso social: si se sacia el deseo, todo resulta acorde a las expectativas, y si no se alcanza el objeto deseado, material o no, la autoculpabilización exime de responsabilidad alguna a la estructura económica y política. Liberalismo a ultranza dixit.

Igual sucede cuando el objeto deseado es una causa política, tendencia estética, movimiento social u organización del tipo que sea. Lo que mantiene el orden establecido, aun con pequeños matices o variantes, es bien visto por la sociedad en su conjunto. Lo raro, dentro de un esquema consentido, también forma parte del gran hermano capitalista y neoliberal. Juega el rol de opción asumible con apariencia de oposición dialéctica amañada.

Ese universo uniforme, sin alternativas globales pero con advocaciones culturales parciales, es un enormidad ideológica de la que resulta muy difícil salir.

Introducir la duda como elemento crítico es la única manera de poder crear realidades nuevas dentro de la gran magnitud unipolar del mundo actual. Duda como método de análisis y de acción coherente.

Las sociedades de hoy son meras posibilidades en un abanico amplio de otras muchas virtualidades. Una cosa son los determinantes históricos y otra muy distinta que la historia solo tenga un camino válido o viable, definitivo, un destino sin discusión, una finalidad escrita por agentes ajenos a la voluntad del ser humano.

Es evidente que con la sola razón no se modifican los procesos históricos y cognitivos ni las coyunturas políticas. La evolución nos ha dotado de las emociones y los sentimientos para ayudar a la razón en su ejercicio electivo. La razón dejada a su arbitrio jamás tomaría una decisión en tiempo razonable. El infinito es su talón de Aquiles.

No obstante, pese a la importancia fundamental de las emociones, más ligeras y a flor piel, no debemos escudarnos en ellas para dar razón de nuestros fallos, lagunas y defectos de argumentación e interpretación fidedigna de la realidad. Las emociones auxilian a la razón, pero también la ciegan o la engañan para conseguir de ella decisiones rápidas y no meditadas suficientemente.

Esa celeridad en las respuestas que exige el teatro posmoderno permite manipular a las emociones en provecho ajeno, con fines comerciales, ideológicos y políticos. No pensarlo demasiado, alimentando una inteligencia emocional endeble y tornadiza, es la máxima de los tiempos que corren.

A la vez que se entronizan las emociones se criminaliza a la sospechosa, calculadora y fría razón. No es baladí ni gratuita esta doble aseveración: con ella se asegura que la gente se mantenga fiel a sus sentimientos en detrimento de una actitud crítica que ponga en cuestionamiento el orden jerárquico, naturalizado al efecto, que habitamos.

La razón hay que dejársela a los intelectuales, científicos y técnicos. Razón pura y dura. Al resto debe valernos una razón práctica de andar por casa, con el aderezo de unas emociones sobrevaloradas, para resolver las cuitas cotidianas de trabajar sin rechistar y consumir con alegría desenfrenada.

Aquellas personas en quienes asoma alguna duda crítica o razonable son tachadas enseguida de radicales, extremistas, terroristas o anti-sistema. En épocas no tan lejanas se decía que la duda era el principio de un mundo nuevo y mejor, de la incipiente revolución en marcha. Hoy la duda es el inicio de una vereda hacia la marginalidad más absoluta.

Dudar está mal visto porque invita al prójimo a verse a sí mismo en su relación con los otros y el mundo que le rodea. ¿Qué intereses malvados y ocultos habrá detrás de una duda que tiene la osadía de manifestarse públicamente? Quizá una persona inadaptada, un perdedor tal vez, un relapso underground de tomo y lomo, uno que quiere fastidiar la hermosa fiesta del neoliberalismo triunfante.

Y, sin embargo, en la duda residen todos los logros del progreso humano, tanto éticos como científicos y filosóficos. La duda es ambiciosa: quiere más y mejor pero no a cualquier precio. Lo que llama la atención, en cambio, es mera repetición circular de una quietud insoportable: comprar estatus, adquirir mercancías, ser masa entre la masa indiferenciada, regresando como Sísifo siempre al mismo punto de partida.

Dudar: venerable palabra. El futuro de verdad siempre empieza desde una duda razonable.

El reciclaje de nuestras conciencias

Posted: 22 Sep 2016 08:09 AM PDT

Cuando se le pregunta a alguien si le interesa el medio ambiente, si está preocupado por los problemas que afectan al entorno natural, normalmente la respuesta es sí, y en muchas ocasiones va seguida de una frase que ya se ha convertido casi en una coletilla: "si yo reciclo". Reciclar, ese mantra que se repite por todos los rincones, eslóganes publicitarios de ONGs, del Estado, y de mucha gente de a pie.

reciclar-cc
Daniel G. (CC)

José Luis Vicente Vicente | El Salmón Contracorriente | 22 septiembre 2016

Antes, las campañas publicitarias no versaban solo sobre reciclar, sino que se aludía a las famosas 3R: Reducir, Reutilizar y Reciclar (por este orden). Así pues, reciclar es la última de las alternativas. Pero, misteriosamente, las dos primeras "R" han desaparecido, y ahora únicamente se habla de reciclar.

Reflexionando sobre cómo hace sentir a la gente el hecho de reciclar, se me ocurrió hace unos días un símil que me parece bastante acertado. Reciclar nos produce esa misma sensación de tranquilidad de conciencia que a los católicos confesarse ante un sacerdote. Da igual si cometes muchos y graves pecados porque éstos son perdonados tras confesarte (previo rezo de algunos Avemarías y Padrenuestros). Del mismo modo, da igual si estás todo el día de compras, si viajas en coche en vez de usar el transporte público, si tu casa en invierno parece un horno o un congelador en verano. Todo eso da igual porque tú reciclas y, por tanto, estás comprometido/a con el medio ambiente. Tu conciencia está tranquila.

Según datos de Ecoembes, en 2015 se reciclaron el 75% de los envases de plásticos, latas, briks y los envases de papel y cartón. ¿Dónde está el problema? Además de que hay un 25% de envases que no se reciclan y que el proceso de recuperación obviamente no es del 100%, el problema radica en que cada vez consumimos más. Es decir, que aunque se reciclase el 100% de los envases con un 100% de eficiencia en el proceso de recuperación aún se necesitaría producir nuevos envases para cubrir la demanda.

Y este es un ejemplo más o menos eficaz. Hay otros ejemplos en los que la situación es peor. Es el caso de los Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos (RAEEs). Pongamos un ejemplo. El teléfono móvil. Mucha gente cambia de teléfono móvil cada muy poco tiempo (6 meses, un año). Pero sus dueños normalmente no se preocupan, porque han devuelto el móvil a la tienda y "la compañía se hace cargo". Esos teléfonos muy probablemente acabarán en gigantescos vertederos en algún país de Asia o África golpeados por niños y mujeres para sacar de ellos las partes que todavía son aprovechables mientras están en contacto con compuestos que son dañinos para su salud. Y todo ello sin tener en cuenta que la inmensa mayoría de los aparatos electrónicos llevan materiales de sangre, como el coltán o el oro, procedentes en su mayoría de África. Pero todo ello da igual, porque reciclamos o, mejor dicho, soltamos el móvil en algún lugar y nos creemos que se recicla.

En el supuesto caso de que los aparatos electrónicos se reciclasen, volvemos al mismo problema de los envases. De hecho, desde el año 2006, en España hay más líneas de teléfono móvil que habitantes. En la actualidad, hay más de 50 millones de líneas de teléfono móvil. Si tenemos en cuenta que un ciudadano español tarda de media unos 15 meses en cambiar de móvil podéis haceros una imagen de los millones de residuos que generamos. Pero nuevamente nuestra conciencia está tranquila porque "reciclamos".

Estamos bombardeados por campañas con eslóganes que nos incitan a reciclar. Sin embargo, ¿cuántas campañas hay para reducir el consumo? ¿Cuántas campañas nos incitan a reutilizar? A partir del estallido de la crisis económica en 2007 muchas personas han empezado a reutilizar, ir a talleres de costura, aparecen con fuerza las tiendas de segunda mano, etc. Aunque solo sea por necesidad, y no por una preocupación ambiental, la gente ha empezado a reutilizar y reducir, sin que ninguna campaña de ninguna ONG o del Gobierno incite a ello.

Pero…las grandes empresas se han dado cuenta, sí. Y hay una gran superficie comercial que es experta en incitar al consumo. Su palabra mágica, "estrenar". Puedes estrenar otoño, juventud, toalla y hogar,blanco y negro, fragancias… Pero la joya de la corona es este spot.

En el vídeo el eslogan completo es: "A todos nos gusta ir de compras. Y mirar. Y buscar. Y sorprendernos. Pero lo que más nos gusta es disfrutar de algo por primera vez. Lo que más nos gusta es estrenar". Y lo peor no es solo eso, es que en su informe de Responsabilidad Social Empresarial de 2015 se puede leer el siguiente párrafo:

"Estamos comprometidos con el desarrollo sostenible a través de nuestra participación en foros e iniciativas empresariales de RSE como el Pacto Mundial, BSCI (Business Social Compliance Iniciative), Consumer Goods Forum o más recientemente Forética (desde marzo de 2016). De este modo, adoptamos compromisos conjuntos con la industria y aunamos esfuerzos. De hecho, en la última reunión internacional del Consumer Goods Forum que reúne a fabricantes y minoristas, El Corte Inglés participó explicando su estrategia contra el cambio climático y de lucha contra el desperdicio alimentario".

¿Alguien puede explicarme cómo se puede luchar contra el cambio climático y el desperdicio alimentario a la vez que se incita a consumir? Se trata nuevamente de lavar las conciencias de trabajadores y consumidores: "Sí, mi empresa está incitando al consumo, pero está adherida al Pacto Mundial (sin saber lo que es eso)", o "en la ropa que compro aparece una etiqueta de compromiso social".

La mitigación del cambio climático, el agotamiento de recursos, la contaminación, el hambre, la pobreza…la solución pasa por una reducción drástica en el consumo en los países llamados del Primer Mundo. Sí o sí. Por mucha ciencia, reciclaje o smart cities que desarrollemos esto solo será un lavado de conciencia si no reducimos al mismo tiempo nuestro consumo. Reducir el consumo reutilizando lo que ya tenemos debe ser el eje vertebral que articule el resto de medidas destinadas a paliar la crisis socioambiental que vivimos.

Para ello, el los gobiernos deben legislar en favor de una reducción drástica e inmediata del consumo, trasladando esta idea al mismo tiempo al consumidor. Porque, al fin y al cabo, un mayor consumo no nos hace más felices (por mucho que reciclemos), al contrario, nos genera cada vez una mayor insatisfacción. Precisamente eso es lo que busca el sistema capitalista, nuestra insatisfacción. Tal y como leí hace un tiempo, "la felicidad no es rentable porque la gente feliz no consume".


Entrevista a Albert Cañigueral sobre economía colaborativa

"El consumo hay que entenderlo como un acto de acceso y no de compra y posesión"

entrevista

Por Yago Álvarez

Albert Cañigueral es el autor del blog Consumo Colaborativo y del libro "Vivir mejor con menos". Desde que creó el blog, este ingeniero de profesión, se ha convertido en un referente dentro de la economía colaborativa (EC) y se dedica a promover los valores de esta nueva forma de consumir y producir.   más +

Gentrificación o el arte de destruir la vida en los barrios

Posted: 22 Sep 2016 07:48 AM PDT

Gentriffiti/5€, de El rey de la ruina. Obra que aparece en la portada del libro
Gentriffiti/5€, de El rey de la ruina. Obra que aparece en la portada del libro .

Abraham Rivera | El Diario | 21/09/2016

"Debería empezar contando cómo ocurrió. Es decir, contar cómo me sentía vagando durante meses por Nueva York, buscando un espacio para una obra con la misma escala de las que he hecho en otros sitios, aunque nunca en esta ciudad", comentaba el artista, también arquitecto, Gordon Matta-Clark sobre la dificultad de encontrar en la Gran Manzana un lugar donde realizar sus famosas intervenciones sobre edificios.

"Según se avanza hacia el muelle, conduciendo por la autopista vacía, se divisa un increíble y animado conjunto de fachadas de épocas distintas y personalidad diversa. Quería intervenir en una de ellas y cortar la fachada. Las primeras que encontré se las habían apropiado los gays y sadomasos, ya se sabe, ese mundillo del sadomasoquismo del puerto…". La historia que narra es un relato en primera persona de todo lo que allí sucedió en la década de los 70: la ocupación de la degradada isla de Manhattan, por parte de la escena artística.

Unas intervenciones inocentes que ayudaron a dotar de nuevos usos a espacios industriales abandonados y a que los barrios del lugar comenzaran a tener una nueva vida. Lo que Matta-Clark -un artista comprometido y con una fuerte implicación social- no se imaginaba, es que tras él vendrían los grupos de inversión, la regeneración urbanística y un largo proceso de cambio económico que transformó el lower east side en una de las zonas más caras del planeta.

De EEUU a España

Gentrificación o el arte de destruir la vida en los barrios

First we take Manhattan. La destrucción creativa de las ciudades, escrito por el sociólogo Daniel Sorando y el urbanista Álvaro Ardura, se detiene en esta serie de cambios que comenzaron a gran escala con la reconversión de espacios industriales en el viejo Manhattan. En la portada, una obra del artista callejero El rey de la ruina. En el interior, Malasaña, Lavapiés, el SoHo, Belleville, el Bronx, Ruzafa, la Barceloneta o San Francisco, en Bilbao, serán los barrios que van a continuar este interminable conflicto entre abandono y transformación.

El texto recorre casos concretos de cada fase dentro de un proceso de gentrificación que muchas ciudades están sufriendo a día de hoy: abandono, estigma, regeneración, mercantilización y resistencia.  "Al principio, cuando los inversores privados ven un barrio muy devaluado, tienen temor de meter el dinero allí", comenta el sociólogo sobre el papel clave que juegan estos grupos. "En el caso español se espera a que las administraciones públicas primero hagan una labor de pacificación del espacio, adecentándolo para los estándares de las clases medias". Este tipo de reajustes hace que las primeras personas que lleguen, sean personas con un alto capital cultural, estudios universitarios y estilo de vida alternativo, pero con una cierta precariedad económica.

"En el comienzo se produce una mezcla social que resulta atractiva. Sin embargo, con su llegada comienza a cambiar el perfil del vecino del barrio y, de este modo, es menos arriesgado para un inversor jugarse el dinero", relata Sorando. De esta manera comienza la transformación en los comercios y la subida de los alquileres. "En algunos lugares se están dado cuenta de que la llegada de esas primeras personas, conlleva un grave peligro para la población con menos recursos y están comenzando a tomar medidas", sentencia.

Barberías, tiendas de ropa vintage, sitios de bocadillos vietnamitas, panaderías artesanas o comercios especializados en repostería para perros son sólo algunos signos de la gentrificación de un lugar. La profesora de sociología Sharon Zukin lo ha denominado la domesticación por el capuccino. Si cambiamos capuccino porcupcake, quizás lo entendamos mejor. En el momento en el que aparece un establecimiento de venta de este tipo de productos, sabemos que ese área está siendo gentrificada.

Colonización tras colonización

Para Sorando y Ardura la gentrificación acaba por matar a la gallina de los huevos de oro: "Ciertos lugares que son atractivos para determinadas clases medias, porque son diferentes, terminan haciéndose todos iguales en el proceso". Esta colonización obliga a que los que llegaron primero, sean sustituidos por personas con más capital económico. Algo que también ocurre con los comercios, lo que antes eran locales con encanto, alternativos y modernos, son ocupados por franquicias. "Acaban convirtiéndose en no lugares. Espacios donde es fácil para cualquier persona manejarse, por que están completamente estandarizados". Así son los centros de la mayoría de capitales a nivel mundial.

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Daniel Sorando y Álvaro Ardura

Los procesos de regeneración urbanística que muchos políticos han llevado a cabo a lo largo de estos años, permiten entender mejor lo que ha ocurrido. "La política debe intervenir en espacios para cambiar espacios, no personas", aclara Sorando. "Una política de regeneración urbana cambia los indicadores sociales de un barrio, no porque las personas que allí vivían antes mejoren sus condiciones por esa intervención política, sino porque como resultado de la intervención cambian las personas que residen allí". Al final, los problemas sociales no se resuelven, sino que se desplazan. "A eso se le llama regeneración. La propia palabra no es inocente, sino que es una manera de legitimar esa actuación", continúa.

No resulta sencillo cambiar estas dinámicas. Ardura comenta el caso de la nueva gerencia de urbanismo de Barcelona, cuyos esfuerzos para crear vivienda social, uno de los puntos clave para evitar la subida de precios, están resultando muy complicados. "Es necesario realizar un marco normativo, estatal o autonómico. En el caso de los apartamentos turísticos hay una desregulación que veremos, si no vamos a acabar pagando". En todo caso, concluye en que los nuevos partidos han traído "una intención de cambio. Hay una enorme diferencia con lo anterior".

El libro termina poniendo la mirada en nuestros actos. Una llamada de atención a todos aquellos que residimos en barrios gentrificados. "Hay que ser conscientes de los procesos en los que estamos participando y entender cómo podemos contribuir en una dirección o en otra", explica Sorando. "Se trata de comprender que antes de nosotros había otra gente y que sus problemas, también son nuestros problemas en el momento en el que empezamos a residir en el mismo lugar".

Calle Velarde, en el madrileño barrio de Malasaña
Calle Velarde, en el madrileño barrio de Malasaña ALBERTO CABELLO MAYERO / FLICKR

Estado Español: Telemàrqueting. Despido de una delegada en Eulen

Posted: 22 Sep 2016 07:18 AM PDT

Readmisión de Luisa Luque. Basta de represión sindical

Despido disciplinario para Luisa Luque, miembro del Comité de Empresa en Eulen S.A. y la única cabeza visible, en Eulen, de la primera huelga indefinida en el sector de Telemarketing. Esa es la respuesta de una multinacional a un trabajo sindical bien realizado y a una persona que saben que no van a poder comprar con ventajas personales. Claro ejemplo de la realidad de nuestros días.

Luisa Luque tiene un largo recorrido sindical y además de ser miembro del Comité de empresa, lo es del de Prevención y Seguridad Social e impulsó la creación de la sección sindical de Solidaridad Obrera.

Persona non grata para Eulen que le había abierto varios expedientes disciplinarios en estos años, nunca por su trabajo impecable, sino siempre por sus protestas ante el trato discriminatorio y represivo de la empresa, a través de sus mandos. Parece ser que su trabajo sindical, de defensa de los derechos de los y las trabajadoras, era un inconveniente para la empresa.

Coincidiendo con una suspensión por desobediencia a un mando, se da el anuncio de la pérdida del mayor servicio de Telemarketing en Eulen, servicio que se realizaba de atención al cliente para Endesa y donde se perdían 360 puestos de trabajo (de unos 500 aproximadamente).

De los 7 sindicatos que formaban el Comité de empresa (entre ellos obviamente los mayoritarios), sólo las secciones sindicales de Solidaridad Obrera (SO) y del Sindicato de Trabajadores de Comunicaciones (STC), que disponían de 4 miembros de los 17 miembros del Comité, se posicionan claramente, convocando una huelga indefinida que se inició el 3 de noviembre de 2015, finalizando el 30 de noviembre con el despido de 342 trabajadores y sin acuerdo con la empresa.

Luisa fue parte del comité de huelga y, por edad, pudo seguir en Eulen y sigue siendo del Comité. La huelga no agrado a la empresa que se ha dedicado a abrir expedientes contradictorios a las delegadas de las dos secciones sindicales convocantes y ahora pagar a un detective, lo que no le paga a Luisa por su trabajo día a día, para que en un periodo de incapacidad temporal la persiga y relate todo aquello que realizaba y, sin conocer su enfermedad (tal como ampara el artículo 18 de CE'78), considerar que su actividad era incompatible con su situación de enfermedad. Este ataque profundiza los que la empresa ya venía haciendo sobre los miembros del comité y recibió una primera respuesta unitaria de rechazo.

Esta es la injusta realidad, donde empresas con vergonzosos beneficios, no por pequeños si no porque son producto de exprimir a los trabajadores y su fuerza de trabajo, ya no consideran a los trabajadores ni tan siquiera números si no enemigos a los que si no se consigue domesticar se les debe desechar de la peor manera.

El otro lado de la historia no es mejor, de los 342 despedidos, más del 50%, fueron contratados en Atento, la contrata que se adjudicó, a menor precio, el servicio de atención al cliente de Endesa, debido a que un artículo del Convenio obliga a la nueva empresa a contratarlos, eso sí, nuevos contratos de trabajo y sin ninguna protección.

Tal como alertamos en la huelga, en menos de un año han visto disminuidas sus condiciones de trabajo, bajándoles los incentivos y pluses, modificándoles el horario con jornadas partidas de dos horas de «descanso»… Y obviamente con un reguero de despidos que, en el mejor de los casos han finalizado con un pacto por improcedente con indemnización que no llega ni a un salario mensual (unos 500 euros por indemnización para personas con 5 y 10 años de experiencia en ese servicio).

¡¡Han sido despedidas, en los últimos meses, dos veces del mismo servicio y sin causa razonable!!

Eulen, Atento y Endesa tienen inmensos beneficios a costa de exprimir a sus trabajadoras cada vez más, y silenciar a quienes les plantan cara. El despido de Luisa es una sanción a todos los que los enfrentan y tienen el valor de salir a luchar, además de ser aviso a navegantes para el resto del comité de Eulen. No podemos permitirlo: es preciso profundizar la unidad sindical para defenderla como el símbolo que es, y que las trabajadoras lo debatan tanto en Eulen como en Atento para defender los puestos y condiciones de trabajo, así como a las luchadoras que los defienden.

Venus Hervás
Fue miembro del comité de huelga de Eulen
Afiliada a STC

CAMPAÑA EN LA WEB PARA RECOGER FIRMAS

Firmar petició change.org: Represión Síndical Eulen

lluisahttps://www.change.org/p/represi%C3%B3n-s%C3%ADndical-eulen

La acción económica: Invirtiendo en revolución social

Posted: 22 Sep 2016 03:28 AM PDT

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Malouney, Red de colectivos autogestionados | El Salmón Contracorriente | 21 septiembre 2016

La represión se alimenta del miedo. Generalmente, del miedo a ser atacadas, torturadas, enjauladas… La represión económica se alimenta concretamente del miedo a la escasez. Y no hay que desdeñar el poder paralizante de este miedo en sociedades capitalistas occidentales como la nuestra, mal criadas durante décadas en la banalización del consumo y la acumulación espectacular de la mercancía. La amenaza de la escasez es mucho más aterradora para quienes hemos atravesado estos espejismos de abundancia o, más bien, hemos sido atravesados por ellos. [1]

No es de extrañar, pues, esta tendencia reciente a la agudización de la represión económica, que el Estado español ha cronificado con la conversión de tipos penales en tipos administrativos de la "ley mordaza". [2] Lo primero que nos dice este cambio de penas por multas es que la represión económica funciona por lo menos igual que otras clases de represión, cuando no mejor. Ningún Estado modifica una táctica represiva sin asegurarse de que cumple con eficacia sus objetivos, que son principalmente dos: disuadir y distraer. Disuadir al mayor número posible de personas de que se asocien y organicen para luchar contra él. Distraer a las Asociaciones Libres de su actividad normal. Las Asociaciones Libres están dilapidando recursos materiales y miles de horas de militancia en la consecución de fondos para el pago de multas, fianzas, etc. Peor aún: no sólo pierden el tiempo en una actividad defensiva que les distrae de su actividad normal sino que el fruto de esta actividad revierte directamente en el reforzamiento del enemigo, el Estado, que recauda por esta vía del pago "voluntario" o por la vía ejecutiva de embargos millones de euros. El beneficio es aún mayor si se restan de la cuenta de pérdidas y ganancias del Estado los gastos de manutención por recluso que éste deja de soportar cada vez que un ingreso en prisión se conmuta por una multa. [3]

No vale de nada desmercantilizar la educación o la sanidad si no desmercantilizamos también la economía

En resumen, la represión económica disuade y distrae pero además fortalece al Estado, que extrae de ella un beneficio con el que financia más equipamientos, sueldos e infraestructuras represivas. Sólo por esto, un estudio de la represión económica que hemos postergado durante demasiado tiempo era acuciante. Pero hay más. La resistencia a la represión económica estatal, tan poco explorada, está llena de posibilidades. El violento latrocinio estatal está resquebrajando esa imagen mitológica del Estado como organización depositaria del bien público, ocasionando que cada vez más personas se deslicen de un sentirse legitimadas a eludir el pago de multas a un sentirse legitimadas a eludir el pago de impuestos. Los actos legítimos de desobediencia económica se afianzan además por el descubrimiento de nuevas formas de resistencia. Muchas personas que se quedaron en la ruina, sin nada, y están aplastadas por deudas que nunca podrán pagar han descubierto fortuitamente la "insolvencia", lo más parecido a la invulnerabilidad contra la represión económica. La mayor ventaja de una ruina sobrevenida accidentalmente (es decir, por el expolio depredador de bancos, Estado, etc.) es que la siguiente ruina ya no nos cogerá por sorpresa, incluso se puede programar. La programación de la ruina, que en el argot legal se conoce como "insolvencia punible", es una táctica de elusión de pagos a acreedores que los usurpadores de los medios de producción y las plusvalías llevan practicando siglos. [4] Las Asociaciones Libres están empezando a incorporarlas ahora en su arsenal para sus propios fines de clase revolucionaria. [5]

Y aquí es donde la cosa se pone interesante. Las Asociaciones Libres están precipitando la insolvencia de sus asociadas mediante la titularización societaria de propiedades particulares, usando personas jurídicas instrumentales como Asociaciones o Cooperativas. Pero lo que comienza como un mero cambio de titularidad de la propiedad se convierte a menudo en un cambio real de régimen de propiedad. Las Asociaciones libres no se conforman con una titularidad colectiva que no es más que el disfraz de una propiedad privada sino que, ya puestas en faena, se atreven a ensayar usos distintos de la propiedad (colectivistas, comunistas, comunalistas, etc.) Estos experimentos con el régimen de propiedad no se inician sólo por un cambio circunstancial de la titularidad. Las Asociaciones traen ya un rodaje previo en el uso compartido de comida, ropa, libros, etc, a través de redes de apoyo mutuo. Y este entrenamiento en la colectivización de objetos de consumo ha generado la confianza necesaria para dar el paso siguiente a la colectivización de medios de producción. Es todo un proceso. Y no sólo operativo, también narrativo. La miseria ha espoleado el debate sobre las causas y los agentes de la miseria. La represión económica del Estado y las crisis inducidas cíclicamente por el capitalismo transnacional han provocado un cambio de perspectiva, una comprensión menos resignada de los mecanismos de dominación. Como en todo proceso revolucionario, es difícil decir cuándo se está haciendo "teoría de la práctica" o "práctica de la teoría". Por ejemplo, se subvierten las relaciones de propiedad casi al tiempo que se explica la necesidad de subvertirlas. Los ejercicios prácticos con la insolvencia programada o con la okupación llevan a un mejor discernimiento teórico de conceptos como "titularidad" y "uso". Cuando hablamos de propiedad privada o propiedad colectiva, ya no nos referimos a la titularidad, ese artificio estatal, [6] sino al uso que las personas y colectivos hacemos de ella. Puede haber propiedades de titularidad privada y uso completamente colectivizado y al revés.

Esta opresión económica que sentimos en el pecho y nos dificulta la respiración es el síntoma inconfundible del capitalismo

Estos procesos de transformación colectiva, esta práctica revolucionaria entrelazándose con su teoría, rompen los esquemas de una represión económica diseñada para atemorizar a individuos considerados como propietarios privados de bienes de consumo y de medios de producción. En tanto que propietarios privados, el Estado nos puede atacar secuencialmente, de uno en uno, depositando multas y notificaciones de embargo en cada buzón. Pero los ataques económicos contra una Comunidad tienen que enmarcarse ya necesariamente en actos de guerra, [7] sin careta, y estas son situaciones que el Estado procura evitar dentro de sus fronteras porque la guerra a cara descubierta destruye esa imagen sagrada de institución cuya existencia es apriorística, está fuera de toda discusión. El eterno antagonismo entre el principio de no delegación de las Asociaciones Libres y el principio de autoridad representativa del Estado se desvela en los conflictos comunitarios, momentos en que su misma razón de ser queda expuesta al escrutinio público y, por lo tanto, momentos de máxima vulnerabilidad. Para sobrevivir, el Estado tiene que impedir a toda costa el proceso por el que se hace evidente su inutilidad: la unión libre asociacionista. En otras palabras, tiene que recurrir constantemente a la división, empezando por la división de La Tierra en parcelas numeradas y separadas por cercas. [8] Una propiedad cerrada modela una mentalidad cerrada. La mentalidad de propietario privado es individualista, desconfiada, nerviosa. Su supervivencia no depende de las relaciones sociales solidarias sino de la acumulación de bienes de consumo y medios de producción. Por eso tiende a acaparar y a estar en estado permanente de alerta, puesto que los demás son competidores, intrusos o ladrones en potencia. Sin embargo, los terrores nocturnos a la escasez desaparecen cuando el propietario privado, individuo reprimido y aislado, pasa a ser un individuo libremente asociado, un "copropietario" que cuenta con el respaldo solidario de su Red de Apoyo, su Cooperativa, su Comuna, etc. El cambio en las relaciones de propiedad afecta directamente a las relaciones de producción, por estar ambas íntimamente ligadas. La jerarquía empresarial es intrínseca a la propiedad privada de los medios de producción. Pero a la propiedad colectiva de los medios de producción le corresponde una toma de decisiones colectiva: la Asamblea.

En conclusión, urge encarar la lucha contra la represión económica por las dos razones apuntadas: Primero, es un tipo de represión que está dando excelentes resultados al Estado y que se está intensificando en las sociedades del "primer mundo", donde el capitalismo nos explota a través del consumismo tanto o más que a través del productivismo. Segundo, la resistencia está llena de posibilidades; ofrece nuevas técnicas como la insolvencia programada, la constitución de sociedades instrumentales, la insumisión fiscal, etc., y tiene un gran potencial para subvertir las relaciones capitalistas de producción y propiedad. Si la propiedad privada modela un cerebro de propietario jerárquico, egoísta e insaciable, la propiedad comunal puede modelar un cerebro de propietario libertario, solidario y satisfecho.

La acción económica es una acción directa, sin árbitros, de clase revolucionaria

Aparte de estas dos importantes razones añadiremos una ventaja complementaria: Las técnicas de resistencia a la represión económica están mucho menos penadas que las técnicas de resistencia a la represión policiaca porque los tipos delictivos en que se incurre son propios de la clase empresarial y política, no de la clase obrera. Falsificación de documento mercantil, alzamiento de bienes, apropiación indebida, insolvencia punible, fraude fiscal… El Estado no puede endurecer la persecución o las penas de estos tipos delictivos porque estaría perjudicando los intereses de clase que defiende. Esta es la causa, por ejemplo, de que los mecanismos de inspección fiscal sean tan deficientes. En realidad, el 90% de los ingresos de Hacienda por el IRPF provienen de las rentas de los trabajadores que son detraídas directamente de sus salarios por una clase empresarial que actúa de recaudadora de impuestos del Estado.

Es obvio que la represión del Estado se opera en connivencia con una clase empresarial que requiere los servicios de seguridad que éste le provee para protegerse de los amotinamientos de la masa esclava asalariada. [9] En lo que atañe exclusivamente a la economía, por no desviarnos del tema del artículo, podemos hablar entonces de una opresión económica que englobaría a la represión estatal y la explotación empresarial y que se manifiesta en forma de impuestos, multas, embargos, desalojos, inspecciones, usurpación de medios de producción, apropiación de plusvalías, paro, emisión y distribución de moneda fiat (obligatoria), etc., etc.

Esta opresión económica que sentimos en el pecho y nos dificulta la respiración es el síntoma inconfundible del capitalismo. Es cierto que el capitalismo ha infectado todo el tejido social y, por lo tanto, tiene que ser combatido en todos los ámbitos imaginables de la vida: pedagógico, psicológico, filosófico, erótico, marcial, sanitario, ético, artístico… Pero no es menos cierto que la lucha en el ámbito económico es tan importante como las anteriores, probablemente más, porque al fin y al cabo el capitalismo es una enfermedad que irradia desde la economía. Peor aún, el capitalismo es un sistema económico que lo ensucia todo de economía mediante un proceso llamado "mercantilización": el amor, el juego, la sonrisa de un niño, un trago de agua, la tierra, un atardecer… Cualquier cosa. Pero barrer el capitalismo de la escuela y del consultorio médico es como quitar chapapote de las playas y de las alas de las gaviotas: un voluntarismo inútil si no se va a la causa del vertido. En otras palabras, no vale de nada desmercantilizar la educación o la sanidad si no desmercantilizamos también la economía. El capitalismo es ante todo un sistema económico, luego hay que poner otro sistema económico en su lugar. Y esto requiere conocimientos económicos, estrategias económicas, instrumentos económicos.

A esta lucha específica en el ámbito de la economía para combatir el capitalismo -en sus dos vertientes estatal y empresarial- la hemos llamado "acción económica". La acción económica es una acción directa, sin árbitros, de clase revolucionaria. Las Asociaciones anarcosindicalistas, por ejemplo, llevan siglo y medio de experiencia en acción económica. Sus métodos de lucha tradicionales -la huelga, el boicot, el sabotaje- están expresamente pensados para atacar a los núcleos de la economía: la producción, la distribución y el consumo. Sus objetivos no pueden ser más económicos: subida del precio del trabajo, control de los procesos productivos y la gestión administrativa… Eso, en primera instancia. En segunda instancia, la reapropiación de los medios de producción y de lo producido. Y siempre con un fin último en la cabeza: el comunismo libertario, un sistema económico alternativo al capitalismo. Lo chocante es que ni siquiera el anarcosindicalismo, cuyo carácter es eminentemente económico y donde son frecuentísimas las alusiones a la "acción directa", la "acción sindical" o la "acción social", tiene un apartado en sus textos reservado a la "acción económica". La omisión es demasiado llamativa como para ignorarla. No es momento de entrar en las causas del lapsus pero es inevitable lamentar una de las consecuencias: nos tememos que una de las razones por las que casi nadie cae en la importancia de una "acción económica" es que no hay un término coloquial o técnico para referirse a ella. Así, aunque no descubrimos nada nuevo con esto de la "acción económica", pensamos que el solo hecho de ponerle nombre y explicarla mínimamente puede suponer un avance en la lucha por la emancipación. Y en esas estamos. En próximas entregas, si el tiempo y la autoridad lo permiten, entraremos con más detalle en casos concretos de acción económica.

Notas

[1Muchas de las trabajadoras que se despertaron arruinadas en la crisis del 2008 tienen tan reciente aquel sueño de clases medias que todavía lo confunden con un recuerdo real. Tienen miedo de perder lo poco que les resta de lo que nunca fue suyo. El Estado es plenamente consciente de que un número muy significativo de personas implicadas en el 15M provienen de ese espectro social muy vulnerable todavía a la represión económica.

[2Ley Orgánica 4/2015, de 30 de marzo, de protección de la seguridad ciudadana. Esta reforma legislativa elimina las faltas que se regulaban en el Libro III del Código Penal anterior y las transforma casi íntegramente en infracciones administrativas

[3Esto no quiere decir que se reduzca el número de secuestros legales anuales. Sólo quiere decir que cada vez que una pena se conmuta por una multa el Estado gana por dos conceptos: lo que ingresa y lo que deja de gastar por ese recluso en particular.

[4Las quiebras empresariales fraudulentas son, por ejemplo, operaciones habituales para eludir el pago de indemnizaciones a las trabajadoras.

[5El concepto "clase revolucionaria" merece un artículo aparte. Baste decir aquí que no nos plegamos a las categorías tradicionales. No discutimos, por ejemplo, que desde una perspectiva economicista exista una clase social con unas características muy determinadas denominada "proletariado". Discutimos que esta clase social sea un sujeto revolucionario, como esperaban los socialistas del siglo XIX. Digamos que la "clase revolucionaria" es una clase social consciente, coherente y alevosa, que se resiste a ser catalogada como un objeto (y no sólo de estudio) por doctrinas económicas, políticas, sociológicas, etc. Entendemos, pues, como "clase revolucionaria" a aquella que, con independencia de otras taxonomías más clásicas, aplica en su vida los principios de libre asociación y no delegación como método para construir una nueva sociedad basada en los principios de libre asociación y no delegación.

[6La concesión de títulos de propiedad es una usurpación más del Estado, que se ha arrogado la capacidad de enajenar el territorio sobre el que ejerce el monopolio de la violencia.

[7Las agresiones económicas más habituales del Estado en escenarios de guerra son el saqueo, la expropiación de tierras, el expolio de recursos, la mano de obra esclava, etc.

[8Otro ejemplo milenario de división desde el poder sería la operada para enfrentar a hombres y mujeres. "Descubrimos que las jerarquías sexuales siempre están al servicio de un proyecto de dominación que sólo puede sustentarse a sí mismo a través de la división, constantemente renovada, de aquéllos a quienes intenta gobernar." La cita está extraída del libro de Silvia Federici "Calibán y la bruja (mujeres, cuerpo y acumulación originaria)" y es especialmente oportuna por el contexto en que se ubica, una expropiación masiva de tierras comunales por parte del Estado de Nigeria pactada con el FMI y el Banco Mundial en los años 80 del siglo XX: "En Nigeria comprendí que la lucha contra el ajuste estructural formaba parte de una larga lucha contra la privatización y el "cercamiento", no sólo de las tierras comunales sino también de las relaciones sociales, que data de los orígenes del capitalismo en Europa y América en el siglo XVI".

[9Uno de los grandes logros propagandísticos del capitalismo es haber esparcido con éxito el bulo de la abolición de la esclavitud. La esclavitud es una forma clásica de explotación laboral que en su desenvolvimiento histórico estrictamente económico ha adoptado la forma optimizada de trabajo asalariado, una esclavitud a tiempo parcial mucho más rentable para el amo (o señor o empresario) porque el esclavo (o siervo o empleado) pasa a hacerse cargo de su propia manutención y la de su familia. En las fases más sofisticadas del capitalismo, un nuevo tipo de esclavo llamado "autónomo dependiente" tiene que correr incluso con los costes del medio de producción (por ejemplo, mantenimiento del vehículo, combustible, seguros, etc.).

(Vídeo) Feijóo cree que hay que estudiar inglés… para ser un buen camarero

Posted: 22 Sep 2016 03:05 AM PDT

Como viene resultando más que evidente, para ser presidente del Gobierno de un Estado con más de 46 millones de habitantes no es necesario saber hablar inglés (González, Aznar, Zapatero y Rajoy no sabían ni chapurrearlo dignamente durante sus respectivos mandatos aunque alguno sí aprendiera a destrozar el idioma de Shakespeare a posteriori), y podría decirse que tampoco lo es el saber hablar en castellano (un plato es un plato y somos mucho españoles), pero amigas y amigos… ser camarero es otra cosa, ahí sí que hay que estar bien preparado.

Cualquiera vale para firmar, por ejemplo, un decreto que condicione la mala o peor calidad de vida de los habitantes de un país, aunque sea un zopenco; un melón (y no precisamente por lo de los idiomas). Pero ¿alguien imagina las consecuencias de servir un café con leche en lugar de un cortado a un turista extranjero? ¡Imperdonable! Casi tanto como si a él mismo un camarero incompetente le sirve unas ostras Belon en lugar de unas Guillardeau, y todo por no saber idiomas.

Así que Feijóo, cuando ofrece consejo a los aspirantes a la única profesión que quedará en España en muy pocos años, lo hace como muestra de su inquietud y desvelo por el futuro de los inferiores y necesitados miembros de la comunidad proletaria. Tenemos que ser capaces y presentables para servirles como ellos merecen, y como de forma accesoria también merecen los extranjeros que engordan el erario público que ellos después se encargarán de vaciar como si no existiera un mañana.

Sin duda los gallegos tienen en él a un gran candidato, un referente, alguien que conoce el valor de la amistad sin prejuicios (especialmente si le invitas a tu yate). Un prohombre que sabrá dirigir sus destinos con firmeza y sabiduría.

"Nos estamos quedando sin antibióticos"

Posted: 22 Sep 2016 01:35 AM PDT

'E. coli' a 10.000 aumentos /CSIC - EMU
'E. coli' a 10.000 aumentos /CSIC – EMU

Raúl Rejón | El Diario | 21/09/2016

El mundo ha aceptado, al fin, que tiene un serio problema: las bacterias se vuelven cada vez más resistentes a los antibióticos lo que hace inútiles muchos tratamientos. ¿El precio? Unas 700.000 muertes al año. El uso indiscriminado de medicamentos está detrás de la creación de cepas de patógenos resistentes. La ONU ha planeado para su actual periodo de sesiones en Nueva York una declaración para afrontar esta amenaza a la medicina.

El portavoz de la Sociedad Española de Enfermades Infecciosas y jefe de este servicio en el Hospital del Mar de Barcelona, Juan Pablo Horcajada, asegura que la proliferación de bacterias resistentes está menguando el arsenal con el que cuentan los profesionales para combatir infecciones. La resistencia microbiana multiplica por mucho las muertes anuales por sarampión, tétanos, o el cólera. El cálculo es que a mediados del siglo XXI se llegue a los 10 millones de víctimas, por encima  del cáncer, que causa de 8,2 millones de muertes.

¿Cuál es la situación para que haya justificado una resolución de la ONU?

Es muy preocupante porque se trata de un fenómeno que estamos viendo venir desde hace algunos años, que progresivamente va aumentando y que ya trae consecuencias bastante graves.

¿Como por ejemplo?

Cada vez nos encontramos con más problemas: dentro y fuera del hospital. Hay cosas que estamos haciendo que necesitan antibióticos como por ejemplo los trasplantes. Sin antibióticos no se pueden realizar porque al trasplantado se le bajan las defensas para evitar el rechazo del órgano y luego hay que tratar infecciones. Si los antibióticos empiezan a perder su eficacia el trasplante no tiene tanto sentido.

Pero también nos topamos con dificultades para tratar infecciones de diferentes tipos como de orina, neumonías, posoperatorios… Con esta situación los tratamientos tienen menos efecto. Los pacientes tardan más en curarse.

Pero antibióticos sí hay…

Cada vez hay menos que sean eficaces. Las bacterias aprenden, eso es ley de vida. Y se vuelven resistentes. Históricamente, las farmacéuticas han estado investigando para sacar nuevos productos que venzan esas resistencias pero ahora, por razones de rentabilidad o las que sean, no se hace tanto. Nos estamos quedando sin antibióticos, que son las moléculas que más vidas han salvado en la historia de la humanidad.

Describe usted un panorama preocupante.

Tan grave que algunos incluso dicen que nos acercamos a la época anterior al descubrimiento de la penicilina. En ocasiones, estamos recurriendo a antibióticos antiguos que estaban en desuso para atacar algunas bacterias. Sustancias que habían sido superadas al ser, por ejemplo, más tóxicas.

¿Qué enfermedades suelen provocar estas bacterias superresistentes?

Son bacterias que están detrás de enfermedades, sobre todo, de las vías respiratorias, urinarias e intrabdominales. También están bastante presentes en las infecciones intrahospitalarias [que se adquieren durante la estancia en el centro sanitario] que afectan a cualquier parte del organismo y que, incluso, se detectan en los catéteres para administrar medicación.

Otras patologías provocadas por estos patógenos son las enfermedades de transmisión sexual [afecciones que han repuntado en los últimos años en España]. Para la gonorrea o la sífilis se está regresando a tratamientos que habían quedado en desuso hace diez años.

Si tuviera que elegir un origen claro sobre este problema ¿cuál sería?

Hay un abuso de los antibióticos. Se consumen en exceso. Se utilizan más y con más alegría. Además, con la noción de que las bacterias se están volviendo cada vez más resistentes, se termina por aplicar antibióticos de amplio espectro o cócteles de antibióticos para tratar de vencer esa resistencia.

Aunque la preocupación es de carácter global, ¿cómo está España?

Estamos por encima de la media europea en cuanto a la frecuencia de bacterias multirresistentes de diversos tipos. Junto con Grecia e Italia mostramos mayores resistencias que en el norte de Europa. A eso hay que añadirle que España está a la cabeza en el uso de antibióticos por habitante.

La mortalidad provocada por bacterias resistentes en 2050 superará a la del cáncer.

¿Y cómo se expanden estas cepas de un organismo a otro?

La vía dentro del hospital es importante pero también es muy relevante la zoonosis [transmisión de animales a humanos]. La utilización de fármacos en la ganadería –y la agricultura– tiene un impacto directo en las personas. Los antibióticos impregnan los tejidos de los animales y luego pasan. Las bacterias aprenden.

¿Qué papel juega el autoconsumo?

El abuso no es exclusivo de los profesionales. Forma parte de la actitud de la población, del boca a boca entre aquellos que tienen acceso fácil a estas sustancias.

Tomar antibióticos por cuenta y riesgo del paciente es inútil.

Hay bastante gente a la que le cuesta distinguir entre un antibiótico y un antiinflamatorio. Recientemente hemos sabido por el Eurobarómetro que solo el 37% de la población conoce realmente qué son. Es típico el caso en el que se utilizan para procesos víricos como la gripe en los que no sirven para nada.

Los cálculos oficiales hablan de 25.000 muertes anuales y gastos por 1.500 millones en Europa

Son muchas muertes pero podrían ser muchas más. Las proyecciones, si se mantiene el actual ritmo, apuntan a que, para 2050, la mortalidad provocada por bacterias resistentes supere a la del cáncer.

¿Por qué supone tanto gasto?

Las infecciones resistentes obligan a estancias más prolongadas en los hospitales. Hay más secuelas en los pacientes. Surgen más problemas de salud. Es una pescadilla que se muerde la cola. Se gasta mucho pero más bien en parches que en solventar la causa. El hecho de que la ONU haga una resolución sobre esto significa que se acepta que es un problema de salud pública. De la ciencia pasa a la acción política porque los sanitarios ya hemos avisado. Lo vemos venir. Y una vez que se pone en marcha, es un tren difícil de parar.

¿España tiene una estrategia para revertir esta tendencia?

Hay redactado un plan nacional de lucha contra las resistencias para vigilar el uso de los antibióticos, mejorar su aplicación y controlar la trasmisión en los hospitales pero no se ha implementado: falta financiación y formación. Porque España es, junto a Luxemburgo y Malta, el único país de la UE que no tiene especialidad médica en enfermedades infecciosas. Un buen cuerpo de expertos es crucial para avanzar.

Ence dispara un 54% el sueldo de sus directivos tras el indulto de Rajoy a su fábrica de Pontevedra

Posted: 22 Sep 2016 01:08 AM PDT

Fábrica de ENCE, en la ría de Pontevedra
Fábrica de ENCE, en la ría de Pontevedra ENCEFORA.GAL

Antonio M. Vélez | El Diario | 21/09/2016

La papelera Ence disparó un 54% la retribución de su alta dirección en el primer semestre de este año, hasta la cifra récord de 2,285 millones de euros. El incremento llega tras la polémica prórroga (por 60 años) aprobada en funciones por el Gobierno de Mariano Rajoy el pasado 20 de enero a la planta de celulosa de la compañía en la Ría de Pontevedra, que salvó al complejo, uno de los dos que Ence tiene en España, de un cierre que estaba previsto para julio de 2018.

El premio de Ence a los siete miembros de su alta dirección, entre los que están el consejero delegado, Ignacio de Colmenares, y un hijo del presidente y máximo accionista, Javier Arregui Abendívar (director general del negocio Forestal), contrasta con la evolución del beneficio, las ventas y la cotización de las acciones de la empresa en ese periodo.

Entre enero y junio, el beneficio de Ence se redujo a prácticamente la mitad (fue de 11,4 millones de euros, frente a los 22,1 millones de un año antes), mientras que el resultado bruto de explotación (Ebitda) cayó un 31,2% (hasta 53,2 millones) y las ventas bajaron un 7,7%, hasta 289,2 millones. La cotización de sus títulos retrocedió un 25% en ese periodo.

Los peores resultados se explican por la caída de los precios medios de la celulosa, principal línea de negocio de Ence con el 85,8% de los ingresos y el 84,1% del Ebitda. Entre enero y junio, los precios medios de la celulosa cayeron un 8,3%, aunque la empresa compensó en parte el descenso gracias al aumento de la producción (5%) por la ampliación de su fábrica en Navia (Asturias), "junto con las mayores tasas de utilización conseguidas en la fábrica de Pontevedra". El indulto del Gobierno le costó al presidente Rajoy el título de persona 'non grata' en la que siempre ha considerado su ciudad.

La planta pontevedresa, que podrá seguir abierta hasta el 8 de noviembre de 2073 gracias a la prórroga del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, aportó hasta junio el 46,2% de la celulosa producida por Ence. No ha sido posible contactar con Ence para conocer las razones del incremento de sueldos de su alta dirección, que han llevado a esta partida a cifras que no tienen precedentes desde que la empresa empezó a desglosar este dato hace diez años.

El incremento no se trasladó a la retribución del consejo de administración, cuyos miembros cobraron hasta junio 528.000 euros (un 5,37% menos) por su pertenencia a ese órgano, en el que se sientan tres expolíticos del PP: la exministra Isabel Tocino, José Carlos del Álamo, (ex consejero de Medio Ambiente de la Xunta de Manuel Fraga) y Pascual Fernández, secretario de Estado de Aguas y Costas con José María Aznar.

Privatizada por Aznar en 2001, los principales accionistas de Ence son el empresario Juan Luis Arregui (exvicepresidente de Iberdrola y fundador de Gamesa), con un 28,60%, y Alberto Cortina y Alberto Alcocer ('Los Albertos'), con un 9,9%.

Alfonso Rojo condenado a pagar 20.000 euros a Pablo Iglesias

Posted: 22 Sep 2016 01:06 AM PDT

El hasta no hace mucho omnipresente tertuliano Alfonso Rojo ha sido condenado por la Audiencia Provincial de Madrid (sentencia contra la que no cabe recurso ordinario) a indemnizar con 20.000 euros al secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, por haber vulnerado su derecho al honor en 2014 al haberle llamado "chorizo", "mangante", sinvergüenza" o "gilipollas" durante el debate televisivo de La Sexta Noche y por continuar insultándolo en otros programas y en redes sociales.

La sentencia se da a pesar de la heterodoxa postura de una Fiscalía que ha actuado como defensa del recurso del periodista frente al político y ha defendido ante la Audiencia que, aunque las expresiones 'chorizo', 'sinvergüenza', 'mangante' o 'gilipollas' pudieran ser "poco adecuadas o desafortunadas", al aplicar el principio de ponderación, carecían de un "matiz injurioso, denigrante o desproporcionado" según la narración de los hechos y al "amparo de la crítica política" y "la inexistencia de animus injuriandi".

Afortunadamente, al haber sido un episodio público, cada cual puede valorar si existió o no hubo, como defiende la peculiar Fiscalía, "matiz injurioso, denigrante o desporporcionado", o ese animus injuriandi que también niega el Ministerio Público de su defendido, el tertuliano Alfonso Rojo.

Más allá del pago de la indemnización, la sentencia impone a Alfonso Rojo el pago de las costas del proceso y la publicación del fallo del Tribunal en el medio 'El Periódico Digital".

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